
¿Y si en una etapa en la que los estudios de animación pareciesen empeñados en hacer renunciar a los otakus a su pasión surgiese un producto cuya calidad no hubiese pasado de mediocre en épocas de bonanza pero que en la actualidad podría considerarse como un obra maestra ante la total falta de talento en los lamentables tiempos que nos toca vivir?
Ciertamente ésa fue la primera y constante pregunta que atormentó mi mente a lo largo de las casi dos horas de metraje de Sword of the Stranger; la esperadísima película de BONES que trajo en ascuas a los japonófilos de medio mundo y que supuso inmediatamente una pieza de deseo de los fansubs españoles que, casi devotamente, procedieron a lanzar su particular versión con toda clase de loas y artificios, entre ellos por supuesto mis compañeros del WNFB. Pero ¿está de verdad a la altura de la expectación creada? ¿En serio merece la pena? Descubrámoslo.
ADVERTENCIA: La película analizada está destinada exclusivamente a un público adulto debido a sus escenas de extrema violencia en la que se incluyen torturas, asesinatos, sangre y mutilaciones con lo que ningún menor de edad o persona sensible debe verla salvo bajo su propia responsabilidad.



















Nos honran con su presencia