Archivos para Mayo 2009

Adiós

Había escrito el típico hilo de los míos, pero finalmente no lo publicaré. “Adiós” es una palabra en desuso que jamás me ha gustado pronunciar. Sin embargo creo que ésta es una de las pocas cosas que puedo decir a día de hoy. Me hubiese encantado hacer un repaso en profundidad por todo lo que he llegado a hacer a lo largo de todos estos años; lo bueno y lo que salió mal, las experiencias positivas y las que no lo fueron tanto… pero no lo haré.

Con este blog intenté ocupar en cierto modo mi tiempo y dar mi particular visión de todo lo relacionado con la animación japonesa y los videojuegos con muchas dosis de crítica y humor negro. No es un decir que empezó una aburrida tarde de verano en la Agencia Efe como una forma de distraerme ante la falta de noticias de la época y terminó por ser lo que me dio lo mejor que me ha dado la vida y que perdí. Sólo por ello merece algo diferente a un borrado, que era exactamente lo que iba a hacer de nuevo con él. Pero no, en esta ocasión no procederé de esa manera.

Espero poder volver algún día. Ya no como blogger, sino como simple forero, pero por el momento no soy ni me veo capaz. Los motivos me los guardo exclusivamente para mí y para las tres personas que a partir de hoy sabrán únicamente de mi existencia, como son “mi hermano”, mi maestro, y mi madre y espero que por ello comprendáis que esta entrada no acepte comentarios.

La anterior que había escrito la pasé a los archivos privados de la bitácora y allí quedará guardada para siempre jamás. En ellos y en mi corazón, dado que gracias a ella y sus réplicas descubrí que logré lo que todo periodista anhela tener y casi ninguno consigue: un público que lea y se preocupe por su trabajo, esté o no de acuerdo con él.

No hay mejor homenaje para mí de lo que ella supuso. Me voy de la mejor manera que puedo irme: con mi nombre limpio en la vida real, gracias a la excepcional labor de un conocido de mi madre, con la conciencia tranquila y con lectores como vosotros. ¿Es que existe algo más grande para un periodista que esas tres cosas?

Gracias a todos vosotros. A “mi hermano” Manuel, al que finalmente llevé a ver el Barcelona-Málaga, que se saldó con todo un 6-0 y que, aunque no sea más que por él, espero que la escuadra azulgrana se lleve este año Liga, Copa, Champions e Intercontinental. Y que conste que esto lo dice un madridista que no dio un duro en su día por Guardiola.

A mi maestro Ángel, porque de no haber sido por él posiblemente yo habría terminado realmente mal cuando era un niño, pese a que no estoy de acuerdo en nada con él. A mi madre Emilia, a la que al margen de ciertas cosas que me hizo en el pasado, de no ser por ella yo no estaría vivo.

A los “compañeros de trinchera”, como decía una vieja amiga, en mi etapa más comprometida y luchadora. A los que me dieron su hombro cuando hace años todo en mi vida se vino abajo en base a “amigos” traidores. A mi primer socio, David, que con sus más y sus menos compartió conmigo una gran amistad. A los que me descubrieron películas, series, videojuegos y libros con su trabajo y esfuerzo.

A los que me educaron. A Pilar Calvo, la mejor profesora de Historia de la UVA, que me enseñó a comprender la evolución y los motivos de este país desastre llamado España. A Pablo Macías, o lo que es lo mismo, el mejor amigo que tuve jamás; incansable “aguantador” por cierto de mis interminables discursos sobre la superioridad de la Sega Saturn cuando me equivoqué al elegir mi videoconsola y me la compré justo cuando SONY distribuyó el FFVII para PSX en España. A Juan Peña Echeverría, mi profesor más querido del colegio, que se marchó al otro mundo sin antes darme la oportunidad de tomar un último café con él y debatir de nuevo a su vera tantos y tantos mitos históricos que resultaban no ser más que habladurías de la gente. A Pedro Damián, por ser jefe y maestro a un tiempo y por ser el que me impuso la banda de licenciado cuando acabé mi carrera.

A Jesús Gómez, el mejor periodista de Efe. A Celedonio Pérez, el mejor redactor jefe que he conocido jamás y defensor a ultranza de mi querida Zamora. A ese genial director llamado Vidal Arranz, por darme la oportunidad de mi vida, por enseñarme a ser un periodista de verdad y porque de no haber sido por él, yo no hubiese podido intentar alcanzar mi felicidad, aunque jamás se lo dije de esa manera y desde luego que en toda mi vida podré agradecerle todo lo que hizo por mí.

A todos los que leyeron mis noticias en mi fugaz etapa como redactor de AnimeSPS, web que tristemente perdió paulatinamente su peso y su importancia hasta quedar reducida a apenas una sombra de lo que llegó a ser y de la que me fui en un momento en el que precisamente lo que hacía falta era gente para ella. A aquéllos que hicieron de cuatro de las mismas, noticia de portada de Menéame:

A Zamora, por ser la ciudad de mis amores que agoniza en medio del olvido. A Valladolid, que al margen de otras circunstancias, me vio nacer y me dotó de una educación. A Salamanca, que me enseñó la grandeza de Miguel de Unamuno. A Barcelona, por grabar a fuego en mi corazón la belleza de sus calles, la inmensidad de su mar y la frialdad de su montaña, que tanto duelen cada vez que pienso que mis ojos jamás las volverán a ver. A Madrid por ser esa meta que jamás alcancé y ser el escenario de tantos y tantos combates que libré. A Andalucía, que me dio la mitad de mi sangre y cuyo Sol jamás llegué a conocer.

A Djevel, por leerme con estoica paciencia, a Morisato, compañero del otro lado del charco, a Wish, gran amiga, que además accedió a todas mis peticiones a la hora de entrevistarla y de fansubbear chorradas, a Nami y a Zaram, porque a veces America está sólo a un clic de distancia, a Reboot, que pronto será padre, a Elder, motero y maño de pro, y tantos que en estos momentos no me acordaré de mencionar.

A todos y cada uno de vosotros. A todas las personas que real o virtualmente han sido clave para mí, me gustaría pediros simplemente una cosa. Recordadme, y que en esos recuerdos sólo estén las cosas buenas, porque también os pido otro favor y es el de que me perdonéis en todo aquello en lo que me pudiese equivocar, porque podré tener mal carácter, pero no dolo en mis actos.

No os olvidaré mientras viva. Habéis sido los tesoros que justifican toda una existencia.

Gracias, una y mil veces gracias, y suerte en vuestro camino.

¡Hasta siempre!

Javi ( Dath )