Hasta muy pronto

Muchas son las ocasiones en las que me pongo a redactar una entrada y, por larga que sea, no paro hasta que termino definitivamente con ella. Pero creo que es la primera vez en mi vida que he hecho y deshecho tantas veces un texto de estas características al retractarme en mi interior en semejante cantidad de ocasiones en lo escrito, por ser demasiadas las cosas que querría expresar en esta despedida temporal y muy poco el tiempo y el espacio del que gozo para ello.

Por lo pronto lo más importante y perentorio es justificar el título de esta entrada como es el de que durante un tiempo que se extenderá posiblemente hasta febrero de 2011 (o tal vez Navidades) no actualizaré el blog. Como ya dije hace un par de meses he vuelto a la Universidad y esta coyuntura, unida a la presumible dificultad del Grado de Derecho y a los desplazamientos diarios que tendré que hacer de Zamora a Salamanca, supondrán para mí un esfuerzo lo suficientemente considerable como para tomar la dolorosa decisión de apartarme de Internet durante el tiempo estipulado al verme completamente incapaz de compatibilizar, al menos inicialmente, ambas labores.

De ello y de mucho más trata esta entrada que a pesar de ser algo espesa y personal me gustaría que leyeseis y no porque en ella se encuentre gran cosa, sino porque explicaré algo tan sencillo como el porqué este blog me ha ayudado a recuperar y a conservar en cierta manera la poca cordura que algún día pude tener a base de escribir, y la verdad respecto a él.

Sigue leyendo

Last Exile, la odisea de dos jóvenes pilotos que salvaron a la humanidad

null


What lies beyond the furthest reaches of the sky?
That which leads the lost child back to its mother’s arms; Exile.
The waves that stain the land in gold?
The breath of blessing that nurtures life; The Land of Wheat.
The path upon which the angels walk?
You are the path of great winds; The Grand Stream.
What lies beyond the furthest reaches of memory?
Where everything is born and to where everything returns; The Blue Star.

Cuántas veces me habréis oído citar en este blog el nombre de esta maravilla y cuántas habrán sido las que me prometí a mí mismo que este título tendría una bien merecida referencia en esta bitácora que pasase de lo meramente anecdótico, como así lo hice cuando procedí a recopilar mis series de animación preferidas y elaboré un ranking a petición de Djevel. Sin embargo, había llegado el momento de hacer algo como esto. Un reportaje que hiciese honor a esta sobrecogedora serie de animación que dio un vuelco al panorama del manganime japonés y que colocó a GONZO DIGIMATION como líder indiscutible de calidad en cuanto a estudios nipones dedicados a este arte que desafortunadamente se empeñaría una y otra vez en desacreditar hasta el día de hoy.

Éste es pues el artículo que cierra mi trilogía de los grandes pilares del anime que empezó con Monster que continuó con FullMetal Achemist y que encuentra su broche de oro en este Last Exile. No he gozado para ello de tanto tiempo como el que dispuse para las demás, por lo que su extensión es algo más breve, aunque no por ello la ilusión puesta en ella es menor.

Al igual que sus predecesoras, no existe un vocabulario lo suficientemente grande como para que pueda expresar con palabras lo que este guión significó para mí y lo mucho que me he preocupado a lo largo de mi vida por difundir sus bondades y sus muchísimas virtudes. Aunque ya que estamos en familia os voy a confesar un secreto: sólo existe una persona en el mundo a la que le haya regalado los tres títulos que he ennumerado.

Esta review va dedicada en primer lugar a esa persona del párrafo anterior; en segundo lugar a Reboot, en torno al cuál prometí que haría una entrada dedicada a Denno Coil, pero viendo que se trata de una de estas series de las que mejor no hablo y que le hicieron una pequeña faena relacionada con uno de los padres de esta criatura, cambio mi promesa por otra equivalente y que espero que le agrade; en tercer lugar a unas cuantas mujeres de las que se pasan por aquí, aunque no tengo muy claro si lo que les gusta es Last Exile o Alex Row; y por último, aunque no menos importante, a Maltut, que aprobó las asignaturas que deseé que aprobase en la anterior que le dediqué y que por ello esta disertación también va por él, para que saque las oposiciones con la minga y se recupere de su mal en el brazo. ¡Va por ustedes!

Sigue leyendo

Garou: Mark of the Wolves. El renacer de los lobos luchadores


Muchas fueron las dudas que asaltaron mi mente cuando procedí a abordar este análisis, dado que si bien este título en concreto forma parte de mis preferidos, no puedo decir lo mismo de la saga en cuestión a la que pertenece dado que Fatal Fury adquirió una particular popularidad en unos tiempos en los que la lucha en 2D todavía no había adoptado un esquema fijo y el de Street Fighter II era constantemente puesto en duda por Art of Fighting o las entregas de la franquicia de los hermanos Bogard, que con el estigma que siempre impone la condición de los lobos hambrientos de venganza, luchaban contra el malvado Geese Howard para conseguir que su padre pudiese descansar en paz.

Sin embargo, la mitomanía en torno a esta entrega unida a la pasión que generó en mí sus últimos compases, me llevó finalmente a redactar esta entrada con intención de rendirle un pequeño y más que merecido homenaje a esta genialidad que tan buenos momentos me hizo pasar y que apuró al máximo las posibilidades de la milagrosa placa Neo Geo constituyendo de esta forma una de sus últimas y al mismo tiempo más preciadas joyas.

Por ello y sin más preámbulos, con todos vosotros… una historia… de lobos.

Sigue leyendo

Top 10: Mis artistas preferidos de deviantART


Pocas son las veces en las que a lo largo de la historia de este blog he hablado de una de mis pasiones más ocultas como es la de darme el placer de curiosear en el seno de deviantART cuando el tedio o la pena se apoderan de mí, para descubrir las demostraciones de talento que en ella es posible hallar, y que van desde cosplays amateur o de ensueño, hasta animadores de aficionados, pasando, naturalmente, por toda clase de ilustradores de todo tipo y condición.

Ciertamente, las entradas homenaje a las mejores galerías de este site es una máxima en las bitácoras de algunas de nuestras amigas afiliadas al blog, aunque, al margen de su trabajo, en más de una ocasión se me pasó por la cabeza que iba siendo hora de que yo hiciese algo parecido de una forma algo más somera y escueta en cuanto a prosa de lo que en mí suele ser habitual, pero que os sirviese para descubrir cuáles son mis genios preferidos alojados en el seno de este sensacional fenómeno cultural.

Por lo tanto, y con la mera intención de alegrar vuestras vistas y de proponeros opciones de seguimiento en el caso de que como yo tengáis una cuenta, he aquí mis diez artistas preferidos con sus correspondientes obras maestras; grandes milagros todos ellos de los que nos ha hecho partícipes Internet, gracias a la cuál ha dejado de tener validez aquella máxima del difunto Juan Antonio Cebrián que rezaba que todos los días morían en el mundo diez genios sin que nadie llegase a saber nunca de su legado.

Sigue leyendo

Perfect Blue, el proyecto underground del que nació Satoshi Kon

null

Tell me… Who… are… you…?”

Pocas cosas existen en la vida que me enerven más que hablar de un tema a toro pasado, sin la necesaria percha de actualidad que despierte en el lector el interés conveniente y sin la avalancha de sensaciones que el fallecimiento de un genio como el de Satoshi Kon pudo inspirarle a un corazón como el mío, tan difícil a la hora de abrirse y sin embargo tan poco aficionado a despedir para siempre a personas que de un modo u otro forman parte de su vida. Pero ciertos deberes personales unidos a trabajos imprevistos y el cansancio acumulado por la sucesión de reviews maratonianas han hecho que no sea hasta hoy cuando por fin pueda rendirle a mi manera un pequeño homenaje y discreto homenaje a este gran creador que nos dejó, como siempre en estos casos, sin pedirnos permiso, en plena madurez y con un reconocimiento internacional concienzudamente ganado que hacían presagiar en su persona al digno sucesor de Miyazaki como cabeza pensante de la animación japonesa.

La trayectoria de este hombre no pudo ser más dispar en mi opinión y sus trabajos mantuvieron una trayectoria similar a la de una montaña rusa en la que podíamos encontrar aberraciones como Paranoia Agent o Paprika, auténticos inspiradores de indiferencia como Millenium Actress o joyas intemporales de la talla de Tokyo Godfathers capaces de darle la vuelta a una situación tan recurrente como la de un cuento de Navidad y transformarlo en algo… mágico, único e irrepetible al modo que sólo las obras dignas de llamarse grandes son capaces de inspirar.

Ya en su momento, la aventura de los tres mejores padrinos que una niña abandonada pudiese tener tuvo el honor de llevarse el primer 10 de la historia de esta bitácora por conseguir algo tan sencillo a la par que maravilloso como hacerme reír y llorar de felicidad a un tiempo. Sin embargo, mi corazón me pedía terminar de narrar de una vez las incursiones que en vida realizó a un séptimo arte que logró dominar, y en el que logró el nada desdeñable mérito de hacer que todas y cada una de sus extravagancias magistrales fueran licenciadas en occidente.

Por ello se hacía necesario hablar de Perfect Blue. El largometraje que hizo que el resto del planeta empezase a mirar a Kon como un director de prestigio y que lo consolidó como la brillante apuesta que más tarde se haría realidad, aunque sin permitir que el éxito hiciese que renegase de sí mismo o lo cambiase en relación a lo que siempre fue: un friki terriblemente accesible y divertido que conseguía que sus dibujantes, lejos de un deber u obligación, considerasen trabajar con él un placer y un extraordinario privilegio. Así pues y sin más dilación, procederemos a desentrañar un auténtica Opera Prima.

ADVERTENCIA: Atención, el anime analizado a continuación contiene desnudos integrales, sexo explícito y escenas extraordinariamente violentas que pueden herir la sensibilidad del espectador, por lo que ningún menor de edad debe verlo salvo bajo su propia responsabilidad.

Sigue leyendo