
“Nosotros, el pueblo japonés, actuando por medio de los representases debidamente elegidos de la Dieta Nacional, determinados a asegurar para nosotros y para nuestra posteridad los frutos de la cooperación pacífica con todas las naciones y los beneficios de la libertad para toda nuestra tierra, y resueltos a evitar los horrores de una nueva guerra como resultado de la acción del Gobierno, proclamamos que el poder soberano reside en el pueblo y establecemos firmemente esta Constitución”
El 10 de agosto es para mí la fecha más importante del año. Fue el día en el que vino al mundo alguien que es para mí más importante que mi propia vida y a la que desde el mismo momento en el que conocí, le he dedicado toda mi existencia y le he dado todo lo que había dentro de mí, tanto en aquella época en la que era un periodista ingenuo e idealista que pensaba que una simple idea podía cambiar el mundo, hasta hoy, en la que soy sólo un simple estudiante de Derecho que sueña con poder ser, algún día, lo suficientemente bueno para conseguir hacerla feliz.
Ese absurdo y casi inalcanzable objetivo ha sido el que ha definido mi día a día a lo largo de más de cuatro años en los que, como no me cansaré de repetir, he utilizado este blog como instrumento para llegar a ella e intentar transmitirle aquello que sé y que, en mi profunda ingenuidad, he juzgado que podría serle de utilidad. Aunque con el paso del tiempo, me he dado cuenta de que es probable que ella sepa mucho más que yo de los temas de los que hablo.
Es por eso por lo que me siento un tanto ridículo haciendo cosas como éstas, pero incluso así las llevo a la práctica y el motivo es bien sencillo: la amo con todas mis fuerzas. Y lamento si el hecho de decir constantemente que la quiero le molesta en su fuero interno. Es la verdad, y aunque sepa que realmente no consigo nada con esta clase de artículos, es lo único que puedo hacer por ella. Una razón por la que dos años ha, redacté una review sobre FullMetal Alchemist de la que me gustaría pensar que conseguí hacer que conociese el anime y el manga, y se leyese este último. Pero el año pasado fracasé en mi intento de hacer algo que le gustase con Fushigi Yugi y Nausicaä, por lo que en 2012 pensé en cambiar de tercio y llevarlo todo a uno de mis terrenos como es el Derecho, e intentar ofrecerle algo que al menos le fuese útil, por lo que pensé en hablar de esto: el Constitucionalismo nipón. Una entrada en la que CE quiere decir “Constitución Española”, CM “Constitución Meiji” y CJ “Constitución de Japón”.
No tienes obligación de leerlo, sé que el tema es aburrido, aunque he intentado resumirlo y explicarlo todo lo posible para hacerlo algo más divulgativo. Sé también que no es bueno, ni te sirve para nada, ni es algo que tú desees, pero es un texto que he escrito con el corazón y que aunque no te lo creas me ha llevado mucho trabajo. Hasta el punto de que los tres últimos días antes de su publicación, apenas he salido de casa o he dormido para tenerlo listo a tiempo, por lo que no será de extrañar que tuviese sus erratas. Pero, sólo sé que lo he creado con la intención de agradarte, incluso aunque no te interese, y me ha llevado mucho tiempo y no pocos quebraderos de cabeza… hasta el punto de convertirlo en la que es, con muchísima diferencia, la entrada más larga de la historia de esta bitácora. Perdón pues, por no poder hacer nada que realmente te guste, pero incluso así esto es para ti.
Con todo mi cariño y todo el amor de este lobo, que es tu auténtico lobo, y que quiere ser tu hombre. Moltes felicitats, aunque soy yo el que se alegra de que estés en mi mismo mundo, a pesar de que yo no tenga más riqueza que la que puede haber en mi interior y sólo pueda ofrecerte este tipo de cosas que no tienen ningún valor. Y sí, lo repito, te quiero y te querré hasta el fin de mis días, porque sólo tú, con el simple recuerdo de tu mirada, le das luz a mis ojos y calor a un corazón que de no ser por ti, hace demasiados años que hubiese muerto congelado. Eres lo más bonito que he conocido en mi vida y yo sólo sirvo para amarte, aunque consiga siempre hacer sonreír a todo el mundo menos a ti, mi princesa, mi reina, mi ángel y en definitiva, mi todo.
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