Kaze Tachinu, ¿el canto del cisne de Hayao Miyazaki?

Kaze Tachinu

- Sabía que volveríamos a vernos, muchacho japonés. - Señor Caproni, juraría que ésta es la pradera donde nos vimos por primera vez. - Así es, el reino de nuestros sueños. – A mí me ha parecido el Infierno. - No del todo, aunque en cierto modo es lo mismo. ¿Qué tal te ha ido esta última década? ¿Has dado lo mejor de ti? - Sí, aunque luego todo se vino abajo. - Porque se destruyó un país, pero ahí están tus cazas, los Zeros. Son hermosos, un trabajo excelente.Ninguno de ellos regresó. - Porque no tenían adónde volver. Los aviones son sueños hermosos, pero también malditos. El cielo los engulle tarde o temprano…. Una persona te ha estado esperando. - Nahoko.- Ha estado esperando pacientemente todo este tiempo a que tú volvieras. - Cariño… debes vivir.

Lo confieso. Ésta me la guardaba para cuando hubiese que celebrar que ya soy, con todas las letras, graduado en Derecho. La podía haber redactado a comienzos del verano y no lo hice. Decidí esperar a poder decir que ya soy oficialmente un jurista con todas y cada una de las letras de esa palabra para hacerlo. No obstante ahora viene la segunda parte, el convertirme en abogado pasando, valga la redundancia, por la nueva pasantía. Es decir, que a mis años, quién lo diría, volveré a ser un becario. Pero qué más da, estoy contento, mis sudores me ha costado llegar hasta aquí y no me me ocurría una mejor manera de compartir mi felicidad con vosotros que analizando la obra que pone punto y final a la trayectoria del que muchos consideran “el mejor”. No obstante, era perentorio mantener en secreto que iba a caer y eso me dejó en un serio apuro cuando intenté explicar la razón por la cual consideraba que el cierre de Ghibli no era tan grave, especialmente cuando me tenía que referir a… “El Viento”.

En los aspectos personales, me refugio en lo intelectual por no poder hacerlo en lo deportivo. Que nadie me malinterprete, no sigo la LFP por el mero cansancio que me producen los intereses extradeportivos y políticos que rigen y emponzoñan el fútbol en España, así como el descarado amaño de algunos partidos. Pero lo de tener que aguantar a Casillas en la portería del Madrid después de que por su culpa hiciésemos el ridículo en el Mundial y de que hasta el último mono se ría del equipo por sus cantadas… y que con todo nadie tenga los arrestos necesarios para mandarlo a freír puñetas es algo que me pudre los intestinos por no decir algo mucho más fuerte. Aunque claro, me queda el consuelo de compensar la acidez estomacal que me genera la existencia del TopoR, con la que me provoca el ver las imágenes de Piqué haciendo el indio en la Diada 2014 y que demuestran mi teoría de que Copito de Nieve no murió sino que simplemente transfirió su alma al estilo Orochimaru y se mete goles en propia.

Olvidándome de especímenes autóctonos de la fauna ibérica metidos a futbolistas, estos días he estado fundamentalmente en Valladolid disfrutando de sus fiestas, lo que he combinado con los preparativos del máster, el clásico avituallamiento de libros más grandes que yo, algún que otro arreglo en el coche y aprovechar en general los últimos días de asueto que tengo antes de empezar a dar el callo. Aunque, como inmediatamente se verá, escribir cosas como esta entrada podría considerarse cualquier cosa menos descansar puesto que no es de las más extensas que he creado, pero la complejidad de algunos temas me ha obligado a esforzarme. Fuere como fuere, llega el momento de descorchar a mi manera la botella de champagne y comprobar si el lustro que llevo esperando nuevo material por parte de mi autor preferido ha merecido o no la pena.

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Noragami, el primer síntoma de debilidad de BONES

Noragami

- ¡No tengo ninguna intención de cortar mis lazos con vosotros! ¡Quiero quedarme a vuestro lado para siempre! - ¡Escucharé ese deseo… por 5 Yen! Tu deseo ha sido escuchado fuerte y claro. Hiyori Iki, ¡que nuestros destinos se entrelacen!

Como no podría ser de otra manera, no me queda más remedio que decir lo que siempre digo en estos casos. Sé que este verano no he actualizado tanto como debería. O mejor dicho, lo que no he hecho ha sido escribir tantos posts como hubiese podido, pero había motivos fundados para ello. Este año acabé más tarde de lo habitual las clases y cuando lo hice acabé muerto y, como no es muy difícil de deducir, un artículo como el que hice sobre Toei no se escribe de hoy para mañana y, desde luego, que tampoco es precisamente la mejor manera de descansar, por lo que, como es fácilmente deducible, cuando finalicé su redacción estaba todavía más cansado que cuando empecé las vacaciones. Todo ello me hizo necesitar un periodo de reposo antes de volver a escribir, si bien no físico (la paliza a entrenar que me he pegado durante este par de meses ha sido brutal) al menos mental.

Durante la época estival, en lo que a las lides que ocupan este blog se refiere, me he dedicado fundamentalmente a jugar y acabar algunos de los videojuegos que tenía pendientes desde hace demasiado tiempo como lo son Valiant Hearts, BioShock Infinite, DMC (el quinto), Metal Gear Rising: Revengeance, Gears of War 3 y el monstruoso, infame y casi criminal Tomb Raider 2013. En lo que a anime se refiere he hecho lo que algún día tenía que hacer de una vez como era ponerme casi al día de Naruto, una serie que creo recordar que no retomaba desde principios de 2008 y, para que os hagáis una idea del atracón que me metí, volví a ver la serie en el capítulo 34 de Shippuden y la he dejado en el 290.

Ciertamente no puede decirse que ésta sea precisamente la mejor manera de recuperar fuerzas, pero supongo que un tío como yo es lo más parecido que entiende en relación a la palabra “descanso”. De cualquier modo doy por finalizadas mis vacaciones y retomo las reviews con una que, en su momento, no pude abordar por pillarme en pleno curso como es la de Noragami, aunque aviso que lo que me motiva para ello se centra más en la repercusión alcanzada que en su calidad intrínseca. Así pues, sin más… ah, se me olvidaba algo. Una oferta irresistible que nadie en sus cabales rechazaría, salvo que se llame Florentino y se apellide Pérez: Nos sobra un TopoR, ¿alguien lo quiere? En fin, comencemos.

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Toei Animation, la compañía que convirtió al anime en un fenómeno global

Toei Animation

Te quiero. Supongo que no es ninguna novedad que empiece algo dirigido a ti con esta expresión. Es la misma que llevo diciéndote desde que te conocí hasta hoy, que suscribo hoy y que repetiré una y otra vez hasta que me muera. Eres lo que más amo y lo que más me importa en el mundo y lo sabes. Pero este día es la mayor de las alegrías porque es tu cumpleaños y, dado que aunque esto lo escribo yo en realidad es tuyo, quería que hubiese un pequeño regalo en forma de entrada como siempre. Sé que esto no vale absolutamente nada, y que ojalá supiese hacer algo mejor y más bonito, pero no puedo. Sólo valgo, y no mucho, para hacer cosas como ésta.

He intentado poner todo mi cariño y mi amor en ella. Es un tema que conozco bien, pero ello no quiere decir que no me haya tenido que comer la cabeza para escribirlo y que no me tuviese que documentar rigurosamente para aclarar algunas de mis dudas. De hecho casi no he salido de casa en dos semanas con vistas a tenerlo acabado para hoy. Lo he repasado tantas veces que se me han tenido que colar necesariamente erratas, y conseguir algunas imágenes o elaborar ciertos GIFs me ha costado mucho más de lo que puede parecer a simple vista. Además he tenido que recortar un poco su duración porque me di cuenta de que me estaba excediendo y que no todo lo que comentaba sería de tu interés. Con todo, es con mucha diferencia la entrada más extensa de este blog.

También añadiré que pensé en hacerla sobre Ghibli y que desestimé la idea por considerar que en la bitácora la inmensa mayoría de sus películas están reseñadas y que, en el fondo, no sería más que repetir lo ya dicho. Aunque hubiese interesante desde el punto de vista periodístico teniendo en cuenta la tormenta desatada hace unos días con el anuncio de su “reestructuración”, que es el eufemismo que utilizamos los juristas cuando no queremos hablar de cierre total con simple supervivencia de una gestora para los Derechos de Autor, que es lo que ha ocurrido. Fuere como fuere, en 2010 te hice una entrada sobre FullMetal Alchemist, en 2011 una combinación sobre Nausicaä y Fushigi Yuugi, en 2012 un breve análisis sobre las dos Constituciones Japonesas, en 2013 otro sobre el Derecho Penal en Japón y hoy, el tema elegido es el que fue posiblemente el estudio de animación más importante de la historia del Imperio del Sol Naciente en el ámbito de la televisión. Por ello, y con el máximo amor que un hombre pueda sentir hacia una mujer, moltes felicitats.

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The Last Story, el desembarco de Sakaguchi en Wii

The Last Story

- I can still remember the day when the Empire’s meaningless war came and tore my life apart. The knights, Zael. They stood there laughing as the butchred my family. Right in front of my eyes. – I Know that, but that doesn’t mean you… - I had to get my revenge. So I search and then I found out who commanded the army that murdered my family. It was a man named Asthar. - No. - He is not different for the rest of them. Those murders who took everything from us. I used to talk about it, remember? I said I get everything back one day. Right, Zael? And to do that, I need this. Or rather, the unlimited power it holds. Don’t you get it? I used you, and everyone else as pawns to get my revenge.

Como dije en mi anterior entrada, hasta que me llegue el nuevo ordenador que no me ha quedado más remedio que comprar, tengo que trabajar en uno bastante antiguo. Ello me lleva a tener que emplear el triple de tiempo que antaño utilizaba para hacer lo mismo que hago ahora, lo que ha tenido como consecuencia el no poder actualizar la bitácora tanto como me gustaría. Aunque afortunadamente tomé la precaución de guardar todas las imágenes que tenía ya seleccionadas de este videojuego muy poco antes de que mi portátil decidiese que ya había pasado demasiado tiempo entre nosotros.

El caso es que no era difícil saber que una de las reviews que iban a caer estaría dedicada a este The Last Story. Aunque no dijese que estaba jugando a él, me despedía todas las noches en Twitter con su canción principal y lo cierto es que si había analizado el Xenoblade Chronicles, lo lógico es que éste gozase también de una pequeña entrada. En el fondo las peculiaridades del mercado de Wii hicieron que ambos programas unidos a Skyward Sword y Pandora’s Tower fuesen imbuidos de un aura mítica por parte de los usuarios de esta consola que vieron en estos cuatro juegos algo similar a lo ocurrido con SNES y sus famosa tetrarquía de action-RPG traducidos al castellano.

Por lo demás, sólo diré que haciendo honor a la famosa frase de Delibes que afirmaba que Castilla eran nueve meses de invierno y tres de infierno, la estepa castellana es ahora mismo lo más parecido a un horno a presión gigante que pueda imaginarse, con unas temperaturas terribles en Valladolid y Zamora y un poco más llevaderas en Salamanca. Algo que a un ser de frío, lluvia, viento y nieve como yo le es especialmente difícil de llevar, aunque no tenga más remedio que sobreponerme. Así pues, sin más preámbulos, pongámonos en harina y desentrañemos los secretos de esta particular apuesta de MistWalker que revolucionó a los usuarios de Nintendo hace apenas un par de años.

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Patema Inverted, el mundo invertido de Yasuhiro Yoshiura

Sakasama no Patema

- “Patema, ¿le temes al cielo? - ¿El cielo? ¿Te refieres a lo que estás viendo ahora mismo? - Sí, a este cielo. - ¡Por supuesto que le tengo miedo! ¿Y tú, Age? - Hoy se ven las estrellas… así que se puede decir… que me gusta. - ¿Estrellas? - ¿No sabes lo que son las estrellas verdad? - Es lógico que no sepa nada de este mundo. - Dime, ¿quieres ver las estrellas? - ¡De ninguna manera! - Hazme caso, son preciosas. - ¡Sólo ver el cielo me da miedo! ¡Mucho miedo! - ¿No te importa que…? - Definitivamente… Son preciosas”.

Debo ante todo disculparme por haber tardado casi un mes en actualizar. Sé perfectamente que os dije que me encontraba liado terminando con la carrera y que el mes de junio, como os podréis imaginar, es especialmente delicado para mí debido a los exámenes, la cantidad de papeleo y, por qué no decirlo, el cansancio como consecuencia de todo lo anterior. En estos momentos estoy con la lengua fuera y la anterior reseña dedicada a Macross me dejó molido debido a que era la cuarta en extensión de todas las que había escrito. Mucha tensión, mucha teoría, muchos exámenes y muchos viajes que han hecho que de lo último que tenga ganas sea de sentarme delante del ordenador a redactar una nueva entrada.

Es por ello por lo que durante estos días mi prioridad ha sido relajarme, dormir un poco, recuperar la buena forma física a base de correr, tomarme un café con los amigos y, en general, recargar en cierta medida las pilas. Todavía me queda un poco para terminar y espero que vaya bien. Pero tampoco voy a andarme con bobadas, puesto que ha habido otro tema en el que he estado implicado al margen. Me asombra la realidad que estoy viviendo. Soy testigo de cómo mi país, gracias fundamentalmente a Cuatro y LaSexta, cae en manos de un demagogo de extrema izquierda cuya simple existencia en la vida pública es una amenaza, ya no sólo para el actual régimen sino para la viabilidad política, económica y social de España y no tengo reparos en afirmar que no voy a ahorrar esfuerzos a la hora de hacer todo lo necesario para defenestrarlo tanto a él como a su nauseabunda organización política de corte bolivariano, importándome bastante poco que por ello me hayan vuelto a etiquetar como “periodista de la caverna”. Pero eso sería meterme en asuntos políticos y mis intenciones son lejanas a ello.

Por último y por hablar de un tema candente y sangrante, diré que me siento avergonzado de ser español. Lo que hizo la Selección en el Mundial no se llama “Fin de Ciclo” sino “Vergüenza”. Salvo Xabi Alonso, ni uno de los que fueron a Brasil merecen seguir jugando al fútbol. Básicamente se dedicaron a cumplir el expediente, jugaron con menos bríos que los que se ven en los abueletes cuando juegan su “cartoncito” de los Domingos en el Club del Jubilado de turno, no quiero volver a ver a Casillas en portería alguna, Ramos merecía ser regalado con un lacito y me ahorro comentarios sobre Xavi, Costa y la actuación de Del Bosque, que por primera vez en mi vida me ha decepcionado con su amiguismo. Pero basta ya de desahogos y pongámonos de una vez con la primera review que desde hace casi seis meses le dedico a una película de animación y no a una serie o un corto.

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