Tenku-no Shiro Rapyuta ( Laputa Castle in the Sky, El Castillo en el Cielo)

Reconozco que mi relación con la inspiración siempre ha sido difícil y nunca ha tenido a bien atacarme en el momento oportuno. Sin embargo, últimamente mi cabeza se encuentra monopolizada por un solo tema y me venga o no a ver, no tengo ni sitio ni tiempo para ella, o al menos cuando me quiere regalar pensamientos relacionados con el anime.

A ello hay que añadirle el que hoy voy a hablar de una de las películas que a lo largo de mi vida como otaku más me decepcionaron, bien por su escasa calidad, bien por las altas miras que en ella tenía fijadas y que no se vieron satisfechas. Por lo tanto se mezcla el que tengo la cabeza en la luna de Valencia con que voy a hablaros de un bodrio, una combinación un tanto peligrosa que me hace tener serias dudas acerca de esta review, pero se hará lo que se pueda.

Tenku-no Shiro Rapyuta, llamada en España “El castillo en el cielo”, es una película del estudio Ghibli dirigida en 1986 por Hayao Miyazaki y cuyo argumento se encuentra inspirado en los sucesos narrados en el tercer libro de los viajes de Gulliver concernientes a una isla flotante llamada “Laputa” (sé que suena mal y yo tampoco me lo creía pero es que se llamaba así) con los que Jonathan Swift quiso parodiar los comportamientos de la aristocracia inglesa de su tiempo.

Su guión narra la historia de Sheeta, una niña huérfana poseedora de una piedra especial que le ha hecho convertirse en el blanco de toda clase de maleantes y especialmente del ejército de su país, que dirigido por el cruel coronel Muska la tiene prisionera en el interior de un dirigible. De pronto, la aeronave será atacada por unos bandidos y la protagonista aprovechará la ocasión para escapar, aunque terminará por desplomarse al vacío.

Cuando todo parecía perdido para ella, su misterioso colgante comienza brillar, lo que hace que empiece a flotar y a frenar progresivamente su caída hasta que la detenga por completo los brazos de Pazu, un niño también huérfano que dedica su vida a trabajar en las minas, que acude raudo al lugar cuando se percata de la presencia en el cielo de que un “cuerpo extraño y brillante” cae en dirección a la tierra.

Una vez la niña recupera la conciencia, el muchacho intentará que olvide su penosa experiencia y le hablará de su padre, un aviador que en uno de sus viajes contempló y fotografió parcialmente una fortaleza volante llamada Laputa de ubicación itinerante que según contaba la leyenda albergaba en su interior toda clase de tesoros científicos y materiales. Sin embargo, las mofas de sus compañeros, que en ningún momento creyeron su testimonio y sus posteriores investigaciones, lo deprimieron tanto que terminó muriendo por ello.

En éstas estaban cuando los bandidos que atacaron la nave aérea aparecen en el pueblo en busca de Sheeta. Por si esto no fuese de por sí un problema, rápidamente los militares aparecen en escena y ambos protagonizarán una impresionante persecución a la pequeña que conseguirá milagrosamente escapar de sus perseguidores merced al coraje de Pazu y de los lugareños. Tras ponerse a salvo será ella la que se confiese.Su autentico nombre es Lusheeta Toelle Ul Laputa y su colgante es la clave para localizar la fortaleza cuya existencia su padre defendió con tanto ahínco.

Sin lugar a dudas, estamos ante la que es con diferencia una de las cintas de Miyazaki que mejor prensa han gozado en España desde que el aterrizaje en nuestro país de Mononoke Hime (La princesa Mononoke) convirtiese definitivamente el nombre del genio japonés en un dato conocido para el gran público. De hecho no fueron pocos los artículos que se escribieron en su momento sobre ella en la que se le señalaba como una de las grandes obras maestras del anime y como un título de referencia dentro del mercado audiovisual japonés.

No puedo discrepar de este último dato dado que este film sepultó el que hasta hacía no demasiado tiempo había sido uno de mis grandes mitos: Fushigi no Umi no Nadia (El misterio de la piedra azul). Un anime que consideraba una genial variación de 20.000 leguas de viaje submarino y que para mi sorpresa, se trataba de un plagio esta película de Ghibli de la que toma prestadas aspectos como el del colgante que se ilumina, el chico que ayuda a la protagonista a huir de sus perseguidores, el papel de esta última como legítima soberana de una civilización perdida muy superior tecnológicamente a la actual o incluso la famosa escena de la caída. Curiosamente, años más tarde Disney plagió a su vez la serie de GAINAX en su horripilante “Atlantis”.

Tampoco sería justo obviar la extraordinaria originalidad de algunos de sus diseños, de entre los que destaca por méritos propios el de los famosos robots centinela de Laputa, o su sensacional calidad técnica, muy por encima de cualquier otra obra de animación de la época como Nausicäa o la norteamericana “Taron y el caldero mágico”, para la que la ya mencionada Disney había utilizado las técnicas más sofisticadas de su tiempo.

Pazu Sheeta y Muska

Pero con todo ello, el guión de la película inspira al espectador la idea de que “algo falla”. El primero de sus errores es el de la existencia de un “malo de la película a la antigua usanza” entre los principales personajes. Cierto es que a lo largo de la filmografía de Miyazaki podemos encontrar a antagonistas de todo tipo y condición que oscilan entre mujeres nobles que juegan simplemente un papel contrario al de los intereses del protagonista, como Lady Eboshi en Mononoke Hime, o seres de una maldad declarada pero que incluso en ellos se encuentra finalmente un mínimo de humanidad, como podríamos ver en Yubaba de Sen to Chihiro no Kamikakushi (El viaje de Chihiro).

Muska es un malvado facilón impropio de un film del director japonés. Un personaje maniqueo que representa la encarnación del típico hombre cruel, ambicioso y sin escrúpulos cuyo único Leit Motiv es el de hacerse con el control de una fuerza poderosa para utilizarla con fines perversos, como es en este caso la tecnología de Laputa. No existe el menor ápice de humanidad en él y a lo largo de toda la película no son pocas las veces en las que se le puede ver un rostro de demente, gestos lunáticos o toda clase de ademanes propios de un enfermo mental.

Sheeta, la “princesa” no se queda muy atrás y si bien un par de años antes Miyazaki demostró con Nausicäa que una mujer podía no sólo representar belleza, inocencia y candidez sino también bravura, en esta ocasión eligió como protagonista a una damisela en apuros, sin ningún atractivo aparte del físico y sin capacidad alguna para hacer algo por sí misma, por lo que necesita constantemente el apoyo de su amigo Pazu para salir airosa de todas las dificultades que se le presenten.

Éste último es tal vez el único personaje más o menos bien construido y que es capaz de transmitirle al espectador de un cierto sentido de nobleza al papel que desempeña. Sin embargo, los últimos compases de la película en los que más que un niño parece un Terminador destinado a exterminar a un hombre muy superior a él física y mentalmente hablando, sólo pueden considerarse como cómicos y echan por tierra el buen trabajo que hasta ese momento se estaba realizando con él.

Fuera de ellos, el único personaje secundario digno de llamarse así es la jefa de los bandidos “Mamá”. El resto son más bien meros rellenos en las escenas de los que en muchos casos ni siquiera sabremos el nombre y cuya importancia en el argumento es similar a lo que entendemos como un simple “cameo”.

Tal vez, el principal problema que nos plantea Tenku-no Shiro Rapyuta es el de que nos ofrece al Miyazaki más televisivo y lejano a las pautas que ofrecieron las superproducciones que le dieron fama y prestigio internacional. Es más, gran parte de las ideas que utilizó para su versión de Sherlock Holmes las trasladó con total vulgaridad a esta película.

Así pues, el coche de “Mamá” es tremendamente parecido al utilizado por el peculiar inquilino del 221B de Baker Street, la forma de correr de Pazu es exactamente igual a la que tenía Moriarty y los soldados se mueven en pantalla del mismo modo que las unidades policiales de Scotland Yard.

Por último, me gustaría reseñar que encontré especialmente estúpida la idea de “rebautizar” al castillo. Evidentemente, la acepción poco afortunada que a nivel sonoro tiene “Laputa” en castellano hacía de este título un auténtico rompecabezas para el mercado hispano-hablante.

Este hecho llevó a unos cuantos editores de “Los viajes de Gulliver” a sustituir su nombre original por “Lupata”, bastante menos cacofónico y más políticamente correcto en español. Sin embargo, el doblaje de este anime propone un nombre tan ridículo como “Lapunto”. Una idea con más buenas intenciones que éxito real y que termina por resultar exasperante para todos aquellos amantes de la rigurosidad en las traducciones que para colmo elude su nombre en el título comercial de la película “El Castillo en el cielo”.

Todo ello, mezclado con una OST que no sobrevive al paso del tiempo por culpa de sus constantes y repetitivos temas “New Age” ochentenos hilvanan la que es, con diferencia, la peor de las películas de Hayao Miyazaki y que en ningún caso hubiese sido recordada de no ser por su ínclito director.

Nota: 5

11 comentarios el “Tenku-no Shiro Rapyuta ( Laputa Castle in the Sky, El Castillo en el Cielo)

  1. A mi me recomendaron esta película, curiosamente como Laputa.

    Me resulto entretenida aunque me recordó a una serie llamada ‘La piedra azul’ (perdón por no recordar su nombre en japonés *-_-*)

    :**

  2. Nuru, el nombre es “Nadia, el secreto de la piedra azul” y en japonés es: Fushigi no Umi no Nadia
    Yo la de Nadia aún no la miré, pero le tengo ganas, sin embargo la de Laputa sí que la vi y me gustó mucho en su día ^^

  3. Así es Nuru. Tal y como señala Wish es la serie de la que hablo en la entrada. Menuda decepción me llevé cuando descubrí que era un plagio de esta película >____<.

    Por cierto, empiezo a odiar a imagevenue y sus estúpidas caídas en sus servers para las imágenes :@.

  4. Pingback: ¡Feliz Navidad y a por el 2009! « Todos tenemos un precio menos en nuestro blog

  5. Pingback: Mi Top 10 de Anime « Todos tenemos un precio menos en nuestro blog

  6. Pingback: Tonari no Totoro ( My Neighbor Totoro, Mi vecino Totoro ) « Drakenland / El lobo zamorano

  7. Pingback: Majo no Takkyoubin (Kiki’s Delivery Service, Nicky la Aprendiz de Bruja) « Drakenland / El lobo zamorano

  8. Pingback: Kaze no Toori Michi « Drakenland / El lobo zamorano

  9. Pingback: La tumba de las luciérnagas; el principio del fin de Isao Takahata « Drakenland / El lobo zamorano

  10. Pingback: Mimi wo Sumaseba; de cuando Ghibli intentó que Yoshifumi Kondo fuera uno de los grandes « Drakenland / El lobo zamorano

  11. Pingback: Fushigi no Umi no Nadia. El misterio que catapultó al estrellado a Hideaki Anno « Drakenland / El lobo zamorano

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s