Odin Sphere


Pocas dudas caben acerca de que si una compañía puso todo su énfasis y esfuerzo en que las 2D siguiesen vivas en una consola tan importante a nivel histórico como la PS2, ésa fue sin duda alguna Atlus, quien incluso a riesgo de afrontar pérdidas millonarias como las que solían acarrear esta clase de apuestas, trajo hasta España, aunque en la mayor parte de las ocasiones sin traducción al castellano, títulos especialmente relacionados con Nippon Ichi como los legendarios Disgaea, La Pucelle Tactics o Phantom Brave o más vinculados al mundo del RPG convencional como lo fue la trilogía “Atelier Iris” de Gust. Sin embargo, si hubo un videojuego que destacó sobre estos otros no sólo por su apartado técnico, sino por su genial historia y puesta en escena, ése fue Odin Sphere. Un título que serviría para dar a conocer al mundo a su desarrolladora, Vanillaware y que conseguiría el trono que tras el primer Valkyrie Profile ningún título se mostró digno de ocupar.

Ficha Técnica

  • Título: Odin Sphere
  • Plataforma: Playstation 2
  • Compañía: Vanillaware
  • Distribuidora: Square-Enix / Atlus
  • Género: Plataformas, RPG
  • Año de lanzamiento: 2008
  • Unidad de almacenamiento: DVD

Introducción

Historia

Alice es una niña pequeña que en compañía de su gato Sócrates descubre un gigantesco libro que trata sobre una valquiria de nombre Gwendolyn cuya historia la atrapa por completo, hasta el punto de encerrarse en el ático de su casa hasta desentrañar todos los misterios en torno a aquel ser mitológico y a las otras tramas de su aventura que irá descubriendo paulatinamente y que, para su sorpresa, irán interrelacionándose hasta el punto de que los protagonistas de uno, serán los antagonistas de otro.

Protagonistas

Gwendolyn: Hija menor de Odin y protagonista del libro “The Valkyrie”. De carácter sereno y profundamente introvertido, esta joven pasará a primera línea de fuego cuando su hermana Griselda le ceda en propiedad su lanza poco antes de morir a causa de las heridas provocadas por las hadas, en la batalla con la que el reino de Ragnanival, del que ambas son princesas, invade al vecino Ringford con el objetivo de hacerse con el misterioso Caldero de la Cristalización. Su lucha será feroz, aunque en su camino se cruzará el Caballero Negro Oswald, aliado de sus enemigos, con el que contraerá un matrimonio por conveniencia para conseguir el anillo que controla el ansiado caldero, aunque los designios del corazón son más incontrolables de lo que ella cree.

Cornelius: Príncipe de la ciudad estado de Titiana, que se mantiene al margen de las disputas entre los dos reinos en guerra y protagonista de “The Pooka Prince”. Enamorado perdidamente de la princesa rebelde Velvet, el joven pasa sus días en medio del dilema que le plantea el serle fiel a sus sentimientos y compartir el resto de su vida con la mujer a la que ama, o por el contrario ser leal a los designios de su padre que se muestra radicalmente en contra del matrimonio. Un día, cuando se dirigía a un encuentro secreto con su amada, es capturado y llevado al mundo de los muertos, en el que para su sorpresa, se encontrará convertido en un insignificante pooka. No obstante, en medio de su desesperación, el espíritu de un caballero misterioso le dará su espada para que armado con ella pueda regresar al mundo de los vivos en el que, sin que él lo sepa, tanto su padre como su amor corren un serio peligro.

Mercedes: Princesa del reino de Ringford y protagonista del tercer libro, “Fairy Land”. La ambición de Odín por hacerse con el Caldero de Cristalización le llevará a invadir su patria y a asesinar a sus seres más queridos, como su madre Elfaria, por la que ella siente auténtica devoción, y que muere a manos del propio rey de Ragnanival. Llena de odio y rabia, se armará de una portentosa bayesta y con ella intentará acabar con todas las valquirias y en particular con Gwendolyn, por la que siente auténtica aversión. Aunque para ello deberá organizar concienzudamente a su gente para la guerra dándoles las mejores armas, y para encontrar al hombre que forjó la suya se verá obligada a aliarse con su primo Melvin con la intención de aniquilar al dios que mató lo que más quería en el mundo.

Oswald: Caballero oscuro al servicio del reino de Ringford y protagonista del cuarto libro, “The Black Sword”. Huérfano desde su más tierna infancia, fue adoptado por la familia real de las hadas que lo adiestró en el manejo de la espada con la que llegó a convertirse en el mejor asesino de dragones del mundo. De uno de ellos llegó a conseguir el anillo “Titrel”, clave para controlar el Caldero de la Cristalización y que le regalará a su mujer Gwendolyn, por la que siente un sincero y profundo amor, a pesar de que sus sentimientos no son correspondidos y del infierno que ello le hace vivir diariamente.

Velvet: Princesa del desaparecido reino de Valentine y protagonista del quinto libro llamado “Fate”. En el pasado su país albergó el Caldero de la Cristalización pero un accidente con él lo sumió en las cenizas. Desde entonces su vida se ha centrado en hacer todo lo posible por evitar el Armageddon que destruirá el mundo. Aunque su otra motivación es la de castigar a Odin, quien en el pasado sedujo a su madre y la abandonó para así nacer ella. Por ello, y armada con unas misteriosas cadenas, hará lo imposible por detener a Gwendolyn y así vengarse por la afrenta del dios hacia su progenitora.

Princess Crown

Resulta sencillamente imposible hablar de Odin Sphere sin referirnos necesariamente a este título. Una joya de Atlus para Saturn que vio la luz en 1997 y fue reeditada más tarde en 2005 para PSP, y cuyo equipo de desarrollo fue el que finalmente configuraría Vanillaware años más tarde.


Carátula de Princess Crown para Sega Saturn

Este brillante RPG con tintes plataformeros exprimió al máximo las ventajas de la 32 bits de Sega sobre la PSX (dominio de las 2D y menores tiempos de carga) para crear uno de los juegos más preciosistas e impactantes de su tiempo cuyos gráficos sólo joyas del calibre del Valkyrie Profile fueron capaces de igualar y cuyo estilo estaba claramente inspirado en esta obra.

El videojuego nos narra la historia de Gradriel, la princesa del reino de Valendia que al cumplir los 13 años decide salir por primera vez para explorar sus dominios protegida por un hada llamada Arlia. Más tarde irán apareciendo otros personajes que acompañarán a la joven como Prosperpina, una bruja desastrosa que dedica su vida a capturar niños y transformarlos en animales, Edward Glowstar, el caballero que acudirá en ayuda de la protagonista, y Portgus Chrisford, un intrépido pirata que dedica su vida a robar a los ricos para dárselo a los pobres.

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Lectura, pantalla de carga, inventario y batallas

Para darle forma a este guión, se eligió como elemento central a una niña que, en presencia de su gato, le pide a su abuela que le empiece a leer un libro que cae en sus manos y que corresponde a la primera narración vinculada con Gradriel. Pero en realidad cada uno de estos héroes tendrán sus propia historias que irán poco a poco desbloqueándose conforme vayan terminándose los libros hasta que, al acabar la cuarta, tengamos acceso a la trama final que mezcla a todos los protagonistas en un más que intenso epílogo.

No voy a explayarme demasiado en cuanto a su estilo de juego, pero del mismo podríamos concluir que se trataba de un plataformas en 2D que incluía combates en tiempo real en los que jugaban en el mismo elementos vinculados con los RPGs como los relacionados con las mejoras físicas o psíquicas y el aumento de nivel.

Técnicamente hablando fue lo mejor de la Saturn en lo que a 2D se refiere, sólo superado tal vez con el Street Fighter III e incluyó un más que curioso efecto para enlazar la pantalla de carga con la del juego en sí, prácticamente inédito en la mayoría de programas utilizados. Aunque si excelente fue este aspecto, su banda sonora sólo puede ser definida como magistral.

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Imágenes “in game” de Princess Crown

Un auténtico tesoro adelantado a su tiempo que, lamentablemente, no pudo ser disfrutado oficialmente nunca fuera de Japón. Aunque… a los que ya habéis jugado a Odin Sphere… ¿no os resultan familiares instantáneas como las que he dejado?

Análisis

Diez años después de que su primera obra se convirtiese en uno de los mejores y más desconocidos clásicos para la Sega Saturn, Vanillaware se estrenó oficialmente como compañía independenente con Odin Sphere a pesar de que Atlus se iba a seguir encargando de su distribución. Una tarea que, además, llevaría a esta creación a lugares tan insospechados como Europa aprovechando en cierta manera el tirón que Valkyrie Profile comenzaba a tener en el viejo continente pese a que las ventas no le terminaban de acompañar.

No obstante, la llegada de este título coincidió con un momento muy delicado para SONY. Su PS3 no levantaba cabeza fuera de Japón y su obsesión por promocionar la PSP habían hecho que la mayor parte de las Third Parties sumiesen en el ostracismo a la PS2, que recibía cada vez menos juegos y de peor calidad. Pero incluso así la suerte no estuvo con él y pronto esta maravilla de las 2D quedó convertida en un videojuego de segunda fila que sólo los mayores consumidores de videojuegos japoneses acudieron a comprar. Aunque a tenor de la calidad mostrada por el mismo, el comportamiento del público sólo puede definirse como injusto.

Centrándonos ya en el juego en cuestión, la idea de Vanillaware fue la de adaptar Princess Crown a una tecnología a la altura de los tiempos que corrían, por lo que se conservó el sistema de historias paralelas que se entremezclaban, como en su primigenio, así como sus peculiaridades como el inventario, la pantalla de carga, el sistema de luchas, el mapa superpuesto, etc.

Las similitudes entre ambos llegaron a tales extremos que su esquema narrativo también se basaba en las lecturas de una niña pequeña a la que acompañaba un gato. Aunque en honor a la verdad, en este segundo título al menos la pequeña leía sola.

Alice lee el libro “The Valkyrie” al comienzo de la aventura

Siete eran en total los tomos que abarcaba la historia de Odin Sphere. Por un lado estaban los ya mencionados “The Valkyrie”, “The Pooka Prince”, “Fairy Land”, The Black Sword” y “Fate” que correspondían a las historias individuales de cada personaje. Posteriormente aparecería el volumen final de la trama “Armageddon” y su epílogo “Wheel of Fate” en el que se narraría la suerte que el destino les reservó a los protagonistas.

De esta manera, en cada uno de los cinco primeros relatos tendremos que enfrentarnos a enemigos que en otras historias pueden ser los protagonistas. Lo que, por otro lado, nos ayudará a descubrir los puntos fuertes y débiles de cada uno de ellos de cara a partidas posteriores y a alargar considerablemente la vida del título con particularidades como que Gwendolyn o Mercedes poseen la habilidad de planear, Oswaldo, Cornellius y Velvet son especialistas en combos y además esta última es una experta en el uso de pociones que podrá utilizar en sus combates.

Volviendo al tema del juego en sí, cada uno de los relatos se divide en capítulos y éstos, a su vez en actos, los cuales a veces serán secuencias que nos irán revelando la trama mientras que en otras, como es lógico, nos obligarán a luchar En éstas recorreremos un mundo de naturaleza circular que tiene diversas salidas en su fondo. De esta manera iremos recorriendo cada una de las localizaciones como si de un cúmulo de habitaciones se tratase. Aunque para facilitarnos las cosas, tendremos a nuestra disposición un mapa que podremos sobreponer a la acción en cualquier momento.


Mapa de una zona con Gwendolyn de fondo

Como no podría ser de otra manera, las localizaciones suelen estar infestadas de enemigos. Para aniquilarlos tendremos evidentemente que agotar la barra de energía que se nos mostrará siempre de forma reducida a su lado, excepto cuando nos enfrentemos a jefes finales, en cuyo caso ésta abarcará todo el ancho de la parte inferior de la pantalla. Para tal fin cada personaje posee su propio elenco de ataques, aunque la ejecución de los mismos está vinculada a la presencia de una barra de Pow que irá agotándose con cada nuevo ataque, lo que nos obligará a descansar un tiempo antes de volver a atacar en el caso de que se termine, aunque esto se convertirá en todo un problema cuando tengamos que hacerle frente a dos jefes a la vez.

Una vez hayamos limpiado el área de enemigos, el juego evaluará nuestra actuación ante ellos y nos otorgará un rango en función del cual obtendremos recompensas en forma de cofre que guarda objetos de toda índole tales como mapas, semillas, dinero y todo un sinfín de sorpresas más.


Calificación al final de un combate

La pericia de nuestro personaje se medirá en función de dos varemos. Por un lado el nivel de vitalidad que como es lógico aumenta paralelamente al número de HP y queincrementaremos consumiendo productos comestibles o que hayamos encargado en la cocina. Por otro está el nivel de psiferita, un elemento que poseen todas las armas del juego y cuya mejora depende de la absorción de fozones, unas particulas luminosas que desprenden los enemigos al morir o ciertas plantas y que aumentan nuestra capacidad de ataque físico y mágico de una manera muy similar a la de la saga Fable de las consolas Xbox.

Entrando ya en aspectos puramente jugables, este videojuego posee un mapamundi para los desplazamientos de un lugar a otro, aunque siguiendo la escuela de la mayor parte de sus contemporáneos, bastará con elegir una ubicación y automáticamente nos desplazaremos a ella. Pero ahí acaban sus similitudes con otros RPGs.

Conozco muy pocos juegos capaces de inspirar las mismas sensaciones que Odin Sphere y que posean semejante capacidad de adicción. Posibilidades tales como las de plantar semillas para recoger sus frutos, criar una gallina para obtener carne que podemos comer o cocinar, usar las sobras resultantes para atacar, tener que estudiar los terrenos y los seres que los habitan para luchar en condiciones de oscuridad… Cada nivel es un desafío, cada estancia un reto. Los golpes de los personajes a la hora de luchar son pocos, pero esto lejos de mostrarse como un handicap es una demostración plena de que la sencillez no está necesariamente enfrentada a la creatividad a la hora de jugar. Es sencillamente increíble la enorme cantidad de combos que se pueden hacer con apenas tres o cuatro ataques, especialmente cada vez que manejamos a Velvet, la cifra de recetas que podemos aprender o los objetos a crear.

Podríamos decir incluso que cada cambio de protagonista es prácticamente un cambio de juego. Valga como ejemplo Mercedes, cuya ballesta posee una munición limitada que, al agotarse, nos obligará a descender al suelo y recargarlo manualmente. Otra buena muestra la encontramos en Cornelius, que al agotarse su barra de Pow,  tiene la posibilidad de ejecutar un ataque aéreo con el que puede recuperarse y ser ofensivo a un tiempo. ¿Alguien es capaz de imaginar lo que esto supone en los dos últimos libros en los que todos los personajes están juntos a la vez que revueltos?

Aunque si ya de por sí el apartado anterior no era lo suficientemente persuasivo, el técnico pertenece sencillamente a otra dimensión. Se trata sin lugar a dudas del mejor apartado gráfico en 2D de la historia del videojuego. Una hábil combinación de sprites en alta resolución con transparencias, unida a un diseño de personajes tan versátil como preciosista, y a unas animaciones cuya fluidez es digna de una película de la era dorada Disney con sus espeluznantes cifras de fotogramas por segundo. Detalles como la suavidad con la que se desplazan todos los elementos en pantalla, las monedas que salen de nuestro bolsillos cuando compramos para aumentar nuestro inventario y la minuciosidad a la hora de reproducir los rasgos físicos de los dragones dan buena fe de ello.

Puedo asegurar que a pesar de haber jugado a este título en un par de televisores LCD de 32 y de 37 pulgadas, he sido incapaz de apreciar en ningún momento pixelaciones, ralentizaciones, jaggies y demás pesadillas que durante tantos años tuvimos que padecer los aficionados al cada vez menos extendido noble arte del videojuego en 2D.

Mapamundi de Odin Sphere

Como colofón, los diálogos y los protagonistas se muestran apasionados y cautivadores en todo momento evocando en la expresión de sus emociones a aquella grandilocuencia en la plasmación de sentimientos que tan bien se representó en toda la literatura europea de los siglos XVI y XVII y de la que tanto disfrutamos los españoles. Amores antiguos y profundos, lealtades hasta la muerte y espíritus a prueba de toda adversidad. Una verdadera exhibición de nobleza que en más de una ocasión nos estremecerá y admirará, a la par que nos recordará que hubo un tiempo remoto, lejano al de la esta sociedad basura que nos ha tocado vivir, en los que la condición de ser hombres y mujeres era, no una cualidad otorgada por un órgano sexual, sino todo un privilegio que se adquiría en base a esos valores olvidados llamados esfuerzo, sinceridad, coraje, trabajo, valentía y calidad humana.

El nivel de calidad de su redacción es sublime en castellano, aunque personalmente recomiendo jugar en inglés cuya traducción es una de las más elegantes y refinadas que he tenido el gusto de disfrutar, acompañada, por supuesto, de las voces de los actores de doblaje, cuyo trabajo sólo puede definirse como sublime al hacer gala de toda la expresividad y variedad de registros que un juego de estas características requiere y que rara vez se ofrece lejos de Japón.

Por último, y a pesar de tratarse de un dato sin demasiada importancia, el manual de instrucciones del juego es, junto con el del Valkyrie Profile 2: Silmeria, el mejor de los editados en España para PS2 y todo un ejemplo a seguir para su distribuidora en Europa, Square-Enix, que desde hace tantos años se olvida de tener este detalle con los fans de RPGs como los Final Fantasy a los que, de esta forma, empuja a hacerse con detalladas, y carísimas, guías oficiales cuya adquisición debería ser completamente prescindible.

Ciertamente, el juego es una revisión de Princess Crown, pero ocurre lo mismo que con Metal Gear 2: Solid Snake y Metal Gear Solid, al ser el primero un desconocido en Europa es un factor que nos trae sin cuidado. Un juego, en resumen, largo, atrayente, hipnótico, original, embriagador, y profundamente jugable. Todo un clásico que ningún aficionado a las 2D debería dejar escapar.

NOTA: 9,5

Galería de Imágenes

15 comentarios el “Odin Sphere

  1. Ante todo quiero pedirles perdón a todos los que estabais siguiendo mi cronología de la historia del King of Fighters, pero tal día como hoy tenía que hacer esta review y hablar sobre este título. Y me vais a permitir que os diga que no sé si es o no lo mejor que he llegado a escribir, pero sí os puedo asegurar que es con diferencia una de las cosas que he redactado con más cariño en toda mi vida.

  2. Nunca he tenido consola, así que no he podido disfrutar de éste ni de muchos otros juegos que me habrían gustado en su momento. La razón es que todo costaba una pasta y siempre he preferido la polivalencia de un PC. Además del extra que suponía que muchos juegos los podías destripar hasta el tuétano y “customizarlos” a tu gusto, si me permites el símil motero.
    Pero está claro que desde siempre, y más en estos momentos, el PC está sufriendo una discriminación tremenda en lo que a juegos se refiere. Así que parece no quedar otro remedio que comprarse una consola (que va a ser que no).

    En fin, al tema. A niveles de jugabilidad y argumento, me creo lo que cuentas, pero a nivel gráfico yo mismo puedo ver que es impresionante. El diseño general es magnífico y con la carátula ya se me cae la baba. ¿Por casualidad no será obra de Hyung Tae Kim? Porque tengo debilidad artística por este señor coreano desde que vi sus diseños de Magnacarta.

    ¡Igualdad para el PC ya! 😛

  3. No, ya te digo que éste es 100% japonés. Y el Magnacarta… bueno, los diseños sí que son unas maravillas, aunque de los RPGs en sí… mejor cierro el pico.

    Sobre lo del PC… cuando me compré el primer ordenador de sobremesa que tuve me venía con una GeForce 4 MMX, una tarjeta con muchas posibilidades pero que, vaya por Dios, no tenía Shader Model 2.0. Una característica que empezaron a exigir todos los juegos que salieron tres meses más tarde, con lo que mi PC apenas albergó títulos hasta que dos años después amplié la RAM y aproveché para meterle una GeForce 5500.

    Antes esa chorrada se hacía con poca frecuencia, pero es que ahora es directamente de escándalo. Siempre sacan un modelo de tarjetas que tienen una memez nueva por Hardware que te impide jugar sin ella y te obliga a comprar más y más morralla. ¿Resultado? Pues que la gente se ha hartado y ya casi nadie usa el PC para jugar a nada salvo a MMORPG. Si pidiesen una aceleradora normalita y le sacasen un partido real a los procesadores… otro gallo cantaría, pero es que lo que les ha pasado es como aquello del “tanto fue el cántaro a la fuente que se rompió”.

    Yo sólo lo uso para trabajar y la verdad es que siempre me han rendido realmente bien, lo que ha contribuido a que mis máquinas sean siempre longevas y siempre se les saque el máximo partido posible, porque, aunque nadie lo note, ciertos juegos provocan un desgaste terrible en los equipos que los procesan.

    Un saludo.

  4. ¡Qué buena review! me ha encantado, además hablando de la historia de la compañía y todo, y se nota que te gustó mucho. Genial ^_^

    Yo el Odin lo tengo pendiente, pues tampoco tuve PS2. De hecho, jamás he jugado un juego de PS2 xD. Por cosas de la vida ahora tengo acceso a la consola y un extenso catálogo con las mejores maravillas, así que en cualquier momento me pongo con ellas. Pero es que es tan difícil, no paran de salir juegos y tengo tantos pendientes >_<

  5. Es que en su momento fui “uno de los únicos” que se compró la Sega Saturn (^^U) y como en Europa fue un completo desastre… pues tenía que mirar hacia el mercano japonés, en el que siempre había muchas y muy jugosas novedades (De hecho ahí Saturn estaba casi a la par en ventas con la PSX). Lo que no sabía era que Princess Crown era de los creadores de este juego, me enteré al asesorarme aunque es verdad que había muchas similitudes que noté al jugarlo.

    Por lo demás, si alguna vez te curras un banner házmelo saber, que me da “noséqué” tenerte en la sección “otros blogs” >____<. Y bueno, la PS2 no fue una gran consola que digamos en comparación con su predecesora, pero tuvo ciertas joyas que considero imprescindibles y una de ellas es ésta. Ya iré hablando de más.

    Un saludo y es un honor y un placer tenerte por aquí Jero-chan.

  6. ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! (Grito de emoción)
    Totalmente perdonado lo del KOF 99 si es por este juego. ¡Y más encima haciendo referencias del Princess Crown!, el que sueño jugar ;_;

    Bello… Bello review, aunque en mi caso lo jugué con los diálogos en inglés pero las voces al original, es que son hermosas.

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  8. Reverencias tan sólo puedo dar a tan maravilloso artículo :P. Siendo fan de Vanillaware, desde que probé el Princess Crown en casi sus inicios, con este juego se me saltaron las lágrimas de la emoción que me causó volver a disfrutar la jugabilidad, la dificultad, la belleza técnica y un laaaaaaaaaaaaaargo etc.
    Tan sólo puedo decir que tras pasarme a los personajes principales, el BICHACO QUE SALE en el siguiente libro (que es el hermano de una de las protagonistas) no es chungo, no … ¬¬, tengo que subir de nivel más aún y eso que tienen un nivel de aupa.
    En fin, no quiero dar la paliza a tan emotivo y sensacional artículo de dos grandes trabajos de Vanillaware.
    Saludos!!

    • Bueno, realmente a Princess Crown le dedicaré otro artículo muy largo y tendido. Pero eso para mucho más adelante. Y sí, ese monstruo en concreto es muy, pero que muy chungo. Pero qué bueno es.

      Por cierto, no has puesto la url de tu blog. Si quieres que te la ponga dímelo y editaré tu comentario para incluirla ;).

      Un saludo.

  9. Pingback: Muramasa: The Demon Blade « Drakenland / El lobo zamorano

  10. OHHHHHH, qué excepcional versión del “Main Theme” con un cuarteto de cuerda. Gracias por el vídeo :D. Y sí, el amigo Hitoshi Sakimoto ha estado metido en todos los “Embolados” habidos y por haber, aunque sus compañeros Manabu Namiki y Masaharu Iwata no se quedan cortos y han participado en OST tan importantes como la de Shadow Hearts o Final Fantasy XII en el caso del segundo, y de DoDonpachi en el caso del primero.

    Un saludo.

  11. Pingback: Shenmue, el paraíso virtual diseñado por Yu Suzuki para Dreamcast « Drakenland / El lobo zamorano

  12. Vuelvo a disentir. Odin sphere es precioso es su apartado técnico pero su planteamiento lastra muchísimo la experiencia, teniendo que pasarse el juego “5 veces” como quien dice, pues aunque mercedes sea diferente la valquiria y el conejo apenas tienen diferencias, y casi podría decirse lo mismo de Oswaldo. Un juego de notable bajo, pues aunque tenga buenas ideas su implementación no da el mejor resultado posible.

    • Es que es el estilo de Vanillaware, que o lo adoras o lo odias. Sobre lo que dices de los personajes, en cierta manera me recordó a Castlevania SOTN cuando te pasabas el juego con Richter. Sí, podían ser los mismos recorridos, pero el personaje hacía que fuese un reto completamente diferente. Por ello, a mí no me pareció un lastre.

      Un saludo.

  13. Por fin un artículo serio que habla de Odin Sphere como la obra de arte que es. Lo mejor que había en PS2 y encima ahora está a un precio de risa al que todo el mundo puede acceder. 5 euros.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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