Top 10: Mis canciones de videojuegos más queridas

Ante todo me gustaría disculparme por haber tenido el blog en un pequeño hiatus veraniego que se ha prolongado de forma imprevista a lo largo de dos semanas debido a dos factores fundamentales: el primero, y por lo tanto más importante, es que estoy haciéndome cuatrilíngüe y dentro de poco voy a tener que demostrar mis conocimientos de lengua francesa, con lo que me estoy preparando a conciencia para un examen que por mis huevos voy a aprobar (hay que mentalizarse ante todo); el segundo es que cuando uno redacta la que honestamente considera su obra maestra, gusta de darse un pequeño descanso para que la gente pueda leerla como se merece y juzgar o no si es digna de tal título impuesto por su creador.

Ciertamente, había prometido un post realmente bueno para hoy, sin embargo el estar completamente volcado con el idioma galo me ha impedido ponerme de lleno con la idea que tenía pensada, por lo que la he sustituido por un Top 10 que desde hace tiempo tenía pensado hacer como era el de mis temas preferidos nacidos exclusivamente por y para los videojuegos.

Como siempre estamos ante una clasificación meramente subjetiva y que, por lo tanto, muy probablemente no contendrá ni las mejores canciones, ni los hitos sonoros más importantes de la esfera del entretenimiento que analizamos, pero sí aquéllas que han marcado mi vida y que, como tales, considero en mi humilde opinión que no deben caer en el olvido y que, de cuando en cuando, merecen figurar en todo repaso que se merezca por este particular mundo de estas OST que tan poco reconocimiento han gozado en el continente europeo hasta el día de hoy.

10º Sega Touring Car Championship. Drop me Baby

Sería digno de una entrada al margen analizar las políticas que en torno a 1997 llevó a cabo la filial europea de SEGA, que estuvo plagada de toda clase de iniciativas estúpidas que tuvieron como summum la conversión de esta recreativa ejecutada sobre una placa Model 2, con la que la compañía demostró definitivamente que había perdido el norte. El juego no sólo hacía gala de uno de los apartados técnicos más lamentables jamás vistos en la Saturn sino que incluso parecía inferior a un juego como el SEGA Rally, casi tres años anterior a su lanzamiento. Pero lo peor es que con él pretendía hacerle frente a Playstation, con su todopoderoso FFVII, y a Nintendo 64 que con su Goldeneye abría boca para el futuro lanzamiento del The Legend of Zelda: Ocarina of Time.

Para colmo de males, la marca del erizo azul había invertido en España una considerable cantidad de dinero en promocionarse como patrocinador de las OVAs de Dragon Ball distribuidas por la revista “Hobby Consolas”, que por entonces era el medio más influyente en el mundo de las publicaciones españolas especializadas en videojuegos. Aquellos números fueron algunos de los más vendidos de su historia merced a la fiebre que en esos tiempos vivía nuestro país por la obra de Akira Toriyama, y en los que conviene recordar que Internet era un lujo que apenas había dado muestras del rol y la importancia social que años más tarde sería capaz de desempeñar.

Sin embargo a SEGA no se le ocurrió otra cosa que incluir en los vídeos promocionales abjuntos a las OVAs en VHS, imágenes de la recreativa y no de su versión de Saturn, que adolecía de un entorno considerablemente menos sólido y con un efecto pop-up mucho más acentuado. Con ello no sólo no consiguieron su objetivo de aumentar sus ventas, sino que su imagen ante los usuarios españoles quedó definitivamente por los suelos junto con la credibilidad de la revista, que le concedió nada menos que un 95 sobre 100 a un juego que costaba, ojo al dato, 9.495 pesetas (57 €) de la época.

Lo único salvable de dicha monstruosidad fue su OST, que conservaba los temas de corte Techno cedidos por Avex Mode para el juego original de AM3 como “So High” o este “Drop me Baby” con el que debíamos hacerle frente a la última carrera que decidiría nuestro éxito o fracaso en el torneo.

9º Tenchu 2: Birth of the Stealth Assassins. Hyouteki (Abin Bara)

Muchos fuimos los que, en torno a 1997, contemplamos con asombro las primeras imágenes de lo que más tarde sería conocido como “Tenchu” y que auguraban que estábamos ante lo que posiblemente iba a ser un antes y un después en el mundo del videojuego. Sus gráficos eran espectaculares para la época y su recreación del Japón anterior a la era Meiji (seamos sinceros; al margen de eras, Japón permaneció realmente en la Edad Media hasta mediados del siglo XIX) unido al por entonces innovador planteamiento de anteponer el sigilo al alarde de fuerza, convertían a esta apuesta en una de las más prometedoras de la generación de los 32 bits. Sin embargo, un ciclón llamado Metal Gear Solid y una distribución realmente lamentable, condenaron a este gran título al olvido.

Por ello, para su precuela, lanzada casi tres años más tarde, Activision enmendó sus errores dotando al juego de uno de los mejores doblajes que se recuerdan al castellano y dándole por fin toda la promoción y relevancia que el programa que tenían entre manos merecía. Un juego excepcionalmente divertido al que un apartado técnico demasiado limitado por las capacidades de PSX y una dificultad desmedida en su batalla final, que obligaba a repetir una y otra vez la misión desde el principio, evitaron que este Tenchu 2 sea recordado como lo que fue: uno de los mejores y más originales videojuegos que jamás vieron la luz en la consola de SONY.

Desgraciadamente la saga pronto quedó devaluada. Las entregas para PS2 no estuvieron a la altura de lo que se esperaba y pronto la franquicia se diluyó en una marea de títulos difíciles de ennumerar y seguir. No obstante, en la memoria de todos los que lo disfrutamos del CD que mostraba el origen de los dos ninjas protagonistas (Rikimaru y Ayame) quedará para la posteridad su magistral intro, quizá una de las mejores jamás desarrolladas para esta plataforma y cuyos compases siguen resonando en nuestros tímpanos como sinónimo de una muerte basada en la máxima de vivir con honor y matar con sigilo.

8º Panzer Dragoon Saga. Sona Mi Areru Ec Sancitu

¿Se puede resumir en apenas un par de párrafos la magnificiencia del que es sencillamente uno de los mejores juegos de todos los tiempos? Panzer Dragoon fue uno de los títulos bandera del comienzo de la Saturn que con un planteamiento cercano al de Space Harrier, nos ponía en la piel de Keil Fluge, un excavador que como muchos otros buscaba en el pasado la clave para dotar de un futuro al mundo desolado por la guerra que le había tocado vivir, y al que el destino pondrá a lomos de un dragón con el que cambiará el destino de la humanidad.

Sus gráficos y su tremenda originalidad dieron fama mundial a sus desarrolladores (Team Andromeda) cuyo éxito hizo que se dividiesen en dos grupos que paralelamente programarían Panzer Dragoon 2: Zwei (de corte similar al primero) y Azel Panzer Dragoon, también conocido como Panzer Dragoon Saga, que tomaría al universo del título original para dar vida a un colosal RPG tan atípico como tremendamente original que se convirtió por méritos propios en el mejor título para la 32 bits de SEGA y en uno de los mejores de la historia, a pesar de su lamentable campaña de marketing, de la que sencillamente me ahorraré comentarios.

La franquicia no tuvo sin embargo la suerte que mereció y Panzer Dragon Orta para Xbox, cuyos creadores acabaron con el nombre de Smilebit, fue su última aparición en el mercado para morir en el olvido y permanecer viva únicamente en la memoria de los usuarios más fieles a SEGA, que seguimos esperando a que se digne a continuar no sólo esta excepcional leyenda, sino la de Shenmue, que quedó sin desenlace en medio de las calles de Hong Kong.

Centrándonos de nuevo en Panzer Dragoon Saga, éste mostró sin pudor alguno efectos que muchos consideraban imposibles en Saturn, hizo gala de las mejores CGs jamás vistas en la consola y nos hizo recordar a sus usuarios occidentales hasta qué punto la máquina que teníamos entre manos fue desaprovechada por culpa, no sólo de las nefastas políticas de SEGA, sino de la actuación de SONY, a la que muchos jamás perdonaremos por acumular esas mismas “exclusividades de talón” de las que ahora tanto se quejan. Su OST pasará a la posteridad como una de las mejores recopilaciones de temas jamás compuestas y cuyo “Sona Mi Aeru Ec Sancitu“, escrito en el idioma propio del juego y conocido como “Panzerese” constituye una de las piezas más importantes y de mayor calado de la historia sonora del videojuego.

7º Street Fighter 2. Ryu’s Theme

No voy a narrar aquí qué supuso para el mundo del videojuego la llegada de este magistral título y la enorme repercusión que para las consolas de su generación tuvieron sus magistrales conversiones de 16 bits, que elevaron las posibilidades técnicas y jugables de SNES y Mega Drive hasta unos extremos que ni sus propios creadores fueron capaces siquiera de soñar.

Sin embargo no todo fueron sprites espectaculares y miles de colores por segundo, puesto que su OST también pasó a la historia como una de las más épicas y legendarias jamás compuestas, entre cuyos temas destaca el de Ryu, el luchador más conocido y carismático de su plantel, cuya versión en guitarra eléctrica se encargó de popularizar el mítico programa de radio Game 40, recientemente resucitado en forma de espacio multimedia que abarca ondas, Internet y televisión.

6º Soul Blade. The Edge of Soul

Nunca he ocultado mi pasión por los juegos de lucha y muy especialmente por las sagas de SNK en lo que a las dos dimensiones se refiere. Sin embargo, reconozco que pese a ser un adolescente que se enganchaba con facilidad a todo aquello que tuviese una barra de energía y dos contrincantes en lid, reconozco que ni los primeros Virtua Fighter o Tekken fueron capaces de engancharme y de obtener algo diferente de mí a un bostezo. Aunque todo cambió con el magistral Soul Edge.

Este título de Namco, ejecutado en una placa System 11, reproducía un mundo construido íntegramente en 3D en el que veíamos amanecer y anochecer, nuestras sombras se adaptaban a las circunstancias, los personajes podían caer del ring y todos ellos estaban dotados de un arma cuyo uso venía acompañado de un impresionante efecto de difuminado que marcaría un antes y un después en este tipo de títulos.

Sin embargo, pese a su increíble capacidad de innovación y la frescura que aportó a un género que rápidamente se colapsó de clones que intentaban emular las hazañas de SEGA o Namco, hubo que esperar a la llegada de Dreamcast para poder disfrutar de una secuela que cambiaría de nombre a Soul Calibur, por el que sería conocida desde entonces.

No es mi intención hablaros de la eterna puja ente las espadas del bien y del mal y del cúmulo de cadáveres que la lucha por las mismas dejó a sus espaldas. Pero sí me gustaría hacer hincapié en la Intro de su conversión a PSX, ya que fue considerada en su momento como la mejor de todos los tiempos y que se servía del su tema principal de su OST “The Edge of Soul”, para ponernos en alerta ante el espectacular duelo que nos aguardaba en este apasionante CD.

5º Nights into Dreams. Dreams, Dreams

No cabe duda de que la labor del Sonic Team y de Yuki Naka en el universo de la Saturn en su papel de gran esperanza blanca de SEGA con la que hacer frente al gran poder de Miyamoto en Nintendo 64 es uno de los fenómenos más importantes de la historia del videojuego japonés y, por contra, uno de los más desconocidos en Europa merced al consabido fracaso de la consola para la que programaron en exclusiva, por razones que he repetido en multitud de ocasiones.

Por aquel entonces Mario 64 había marcado un hito histórico al hacer gala del que es, en comparación, el mejor engine 3D jamás creado y cuya jugabilidad y capacidad para divertir siguen causando sorpresa y admiración a partes iguales entre todos aquellos que tuvimos la suerte de ser testigos del fenómeno y de las colas interminables que llegó a generar en los grandes almacenes que durante muchos años lo exhibieron como demostración viva de que algo estaba cambiando en los videojuegos… y a mejor.

El fenómeno a la postre derivaría en algo muy diferente a lo que se creía. Nintendo se hundió en todos los mercados y lanzaría sobre sus consolas de sobremesa la maldición de ser máquinas para dos juegos (Mario y Zelda) que inmediatamente eran abandonadas y morían sin suponer nada que no fuese una inversión inútil. Pero en el contexto de la generación de los 32 bits, la obsesión por obtener una réplica a este título fue continua y juegos como Rascal, Croc o Spyro fueron desarrollados con la declarada intención de hacerle frente, aunque el resultado distó mucho de ser ni remotamente aceptable.

Ante ese panorama, todos los ojos se dirigían al padre de Sonic, Naka, sobre el que se esperaba que programase la auténtica alternativa tridimensional al fontanero protagonizada por el erizo azul y que nunca llegó. Tal vez por carencias técnicas, o posiblemente ante la gran y reconocida dificultad de adaptar un título como aquél a las 3D, Sonic Team buscó una nueva vía que se tradujo en 1996 en Nights Into Dreams, que nos metía en la piel de un duende de los sueños llamado Nights que debía librar a dos adolescentes, Claris y Elliot, de sus pesadillas en un mundo onírico en el que los anillos eran sustituidos por esferas azules y los actos por carreras contrareloj.

La apuesta no salió como se esperaba tanto por unos fallos técnicos que no acababan de convencer, como por la incomprensible estrategia de marketing de SEGA en Europa (obsesionada con las conversiones de recreativa en las que estaban perdiendo la batalla con Namco) y finalmente el CD pasó sin pena ni gloria por el mercado consolero, que tendría que esperar hasta la llegada de Wii para ver una más que cuestionable secuela que no hizo nada aparte de hundir lo que podría haber sido un punto de inflexión en el mundo del entretenimiento digital, del que quedará sin embargo para el recuerdo el fantástico tema que ponía punto y final a su aventura, “Dreams, Dreams” y que gozó de dos versiones, una cantada por adultos y otra por niños, en cada una de las ediciones (normal y Christmas) que llegaron a aparecer.

4º Castlevania: Symphony of the Night. I’m the Wind

Castlevania había sido hasta 1997 un auténtico petardazo (por decirlo de una forma suave) en forma de juegos para MSX, NES, GB y SNES (con un pequeño affaire con Mega Drive llamado Bloodlines) que sólo se habían traducido en infumables plataformas con tintes arcade y estética gótica, al final de los cuáles debías acabar en primer lugar con La Muerte y acto seguido con Drácula, a un precio, cada uno de ellos, capaz de provocar un infarto en los corazones más fuertes. Pero por ridículo que pueda parecer, éstos sirvieron para que toda una multitud de cafres online, que se autoproclamaban gurús del videojuego, perdiesen horas y horas de su vida hablando en foros de videojuegos de lo increíblemente importantes que eran por habérselos pasado y lo terriblemente idiotas que eran los demás por cualquier parida que se les ocurriese. Y es que no debemos olvidar de que un psicólogo cobra a euro el minuto y eso implica que hay que ahorrar y una comunidad de Internet es tan válida como un terapeuta para contar toda clase de traumas.

No obstante, al margen de este particular y divertido fenómeno, lo cierto es que el llamado “Chi no Rondo” para PC-Engine fue el primero que mereció realmente ser jugado y disfrutado, y que dejó en Japón un importante cúmulo de fans que obtendrían su recompensa en forma de secuela llamada Drácula XX o Castlevania: Symphony of the Night, que apareció inicialmente para PSX y más tarde para Saturn con múltiples añadidos, aunque esta última nunca salió oficialmente del Imperio del Sol Naciente.

El juego pasó sin pena ni gloria por el territorio PAL, pero el auge de la piratería en PlayStation hizo de esta entrega un auténtico mito, al convertir a la hasta entonces soporífera saga de Konami, en una apasionante variación de Super Metroid de la que todos sus sucesores en 2D tomarían principio y origen.

La historia de Alucard (Drácula al revés) fue una de las más recordadas y afamadas de todos los tiempos por su multitud de secretos, su exquisita jugabilidad, sus cuatro finales y sus sensacionales canciones, entre las que sobresalía esta particular balada que servía para ponerle el broche de oro al drama del híbrido de humano y vampiro que cambió el tradicional látigo de los Belmont, por una elegante espada: “I’m the Wind“.

3º Shenmue. Main Theme

Más tarde o más temprano habrá una review de este colosal título en el blog, por lo que me reservaré mi opinión sobre el mismo hasta ese momento, aunque sí aclararé que estamos ante otro punto de inflexión en la apasionante historia del octavo arte. Un alarde de genialidad por parte de Yu Suzuki que para la ocasión se propuso hacer que los videojuegos fuesen ir un paso más allá y reprodujesen fielmente el mundo en el que vivíamos… Y vaya si lo consiguió.

Descubrir tan solo una de las sorpresas que escondían los tres GDs del juego es lo más cercano que se puede experimentar en estas lides a un sacrilegio, por lo que me limitaré a decir simplemente que lo juguéis y comprobéis por vosotros mismos, en el caso de que no lo hayáis hecho, el motivo por el que lo considero uno de los mejores títulos de todos los tiempos.

Su OST… sólo puede y debe disfrutarse y así como en otra ocasión os hablé del cautivador “I Wish… esta vez os traigo su tema principal… unos acordes que todavía son capaces de ponerme los pelos de punta y que me hacen gritar de dolor cada vez que recuerdo que la venganza de Ryo Hazuki quedó interrumpida tras la muerte comercial de la Dreamcast.

2º Metal Gear Solid. The Best is Yet To Come

Cierto, no me gusta SONY pero reconozco que siento debilidad por la PSX y por este excepcional juego que es, junto a Shenmue y Final Fantasy VII lo mejor que jamás ha llegado a poseer el catálogo de consola alguna. Corría el año 1998 cuando Hideo Kojima y Konami decidieron que el videojuego debía ser considerado un arte y sencillamente lo consiguieron.

Metal Gear Solid era la tercera parte de un par de títulos que habían visto la luz en los ordenadores MSX 2 y que sus creadores decidieron continuar tras familiarizarse con un hardware tan versátil y fácil de programar como lo era la primera Playstation (no confundir, por favor, con lo visto en PS2 y la desastrosa PS3).

Describir el resultado llevaría demasiadas páginas, y la cantidad de secretos y momentos irrepetibles que albergaba este título exigiría por mi parte un derroche de dialéctica que en estos momentos no tengo tiempo de hilvanar. Pero por resumirlo en pocas palabras… estamos ante el mejor engine jamás ejecutado en una PSX, con unos entornos perfectamente construidos y detallados, en los que teníamos que descubrir cuál de todos los soldados GENOMA era Meryl por el contoneo de sus caderas al caminar o debíamos tener cuidado de no resfriarnos al matar a según qué enemigos.

Todo en este juego rebosaba genialidad: perros que al orinar sobre una caja te volvían amigable a los ojos de los lobos, raciones de comida que se congelaban, cambios de puerto para evitar que nos leyesen la mente, sorpresas en forma de bombas ocultas en la ropa… ¡Incluso un masaje mediante el Dual Shock! Todo ello con un magistral doblaje al castellano sin apenas errores (míticos los gazapos de llamar “Snaik” a Snake y de considerar a los Metal Gear tanques “bipedales” en vez de bípedos) y toda clase de desafíos por completar.

Desafortunadamente la saga fue perdiendo fuelle y empaque con una secuela para PS2 cuyo cambio de protagonista no sentó precisamente bien a los fans de la franquicia, una tercera parte a la altura de las circunstancias y una criticadísima cuarta entrega a partir de la cuál existe una práctica unanimidad acerca de la decadencia del nombre de Metal Gear y del ansia de Kojima de seguir alargando el buen nombre de la marca con secuelas inútiles.

Respecto a su música, MGS fue uno de los primeros casos en los que la OST de un juego fue comercializada en España, así como una de las primeras ediciones de coleccionista en ser vendida por estos lares. Del CD me quedo con “The Best is Yet To Come”. El sobrecogedor tema con el que los glaciares de Alaska ponían el punto y final a una aventura en la que Snake verá cómo el amor de su vida muere por culpa de su cobardía, lo que unido a su utilización como propagador del virus “Fox-Die” hará que rechace volver a actuar bajo las órdenes de Estados Unidos.

1º Final Fantasy VII. One Winged Angel

Cuando se hace el mejor videojuego de todos los tiempos, no es de extrañar que uno de sus temas sea el que ponga en el número uno de este tipo de rankings, pero así es. Llevo muchos años exaltando la belleza y magnificencia de este título y siempre he dicho que si tuviese que hacer una review del mismo, ésta englobaría un libro de cerca de 600 páginas, que ni con eso sería capaz de acercarse, siquiera de forma lejana, a todo lo que supuso históricamente hablando y lo que representa para mi persona.

En relación al tema que nos compete, su OST fue uno de los aspectos más controvertidos de la apuesta de Squaresoft debido a que si bien algunos la consideramos como una joya intemporal del entretenimiento digital, para otros fue el apartado más cuestionable del juego por culpa de tener que hacer uso para su reproducción del chip de sonido de la PSX en lugar de utilizar la capacidad digital del soporte CD, aunque en aquellos años SONY tenía algo de cerebro y en lugar de buscarse tonterías como el blu-ray (que sólo sirven para mostrar de forma descomprimida lo mismo que otros formatos hacen de forma comprimida con la misma calidad y a un precio mucho menor) se preocupaba de aprovechar al máximo y de un modo razonable la tecnología que se encontraba entre sus manos.

Todos y cada uno de sus temas son especiales para mí, aunque si he de elegir alguno éste sería “One Winged Angel“, la composición en latín inspirada en el Carmina Burana de Carl Orff y que ambientaba la batalla final contra ese dios en forma de guerrero llamado Sephiroth que, controlado por Jenova, pretendía dirigir un meteorito contra el planeta con la intención de absorber toda su energía Mako. Sin palabras.

Y hasta aquí el repaso por mis diez temas musicales más queridos del mundo del videojuego. Me consta que alguna de por aquí detesta a Sephiroth y que más de uno me va a acusar de sonyer por mi selección, pero siempre me ha gustado decir que así como SONY es indefendible en la actualidad, en la época de PSX su labor fue casi impoluta, salvo por su conducta respecto a SEGA que muchos no le hemos olvidado. Espero que os haya sido de provecho y que las panzadas de francés que me estoy pegando estos días, no me hagan sustituir estas canciones por las de Édith Piaf, a la que, por cierto, últimamente estoy escuchando en demasía por aquello de mejorar la comprensión.

20 comentarios el “Top 10: Mis canciones de videojuegos más queridas

  1. Pese a que no estoy deacuerdO en aLgunas dE las piezas que has escogido tengo que reconocer que tienes muy buen gusto, muy buena lista personal, el número 10 lo desconocía y me ha encantado, me has animado a intentar hacer algo parecido.

  2. Al hilo de lo dicho con lo del Touring Car. A mi me encantaban casi todas las de Sega Rally (especialmente, la primera) de hecho, recuerdo que grabe todas las pistas de audio en cassete y lo escuchaba muchas veces en el walkman. El tema de la pantalla fácil del Daytona USA también me encantaba con locura. Daaaaayyyyyyytooooooonaaaaaaa….! ^_^

    Lo de la versión Saturn del Touring Car (que también lo tuve) que te puedo decir. Pop Up por todas partes una velocidad, que no sensación de velocidad, absolutamente absurda, una respuesta al mando tan rápida, que lo volvía incontrolable. Sufrir un choque con derrape o colisión con perdida del control, te obligaba a parar completamente, ya que tratar de luchar por recuperar el vehiculo era sencillamente imposible. De las peores conversiones.

    Daytona USA. era solo “levemente” inferior a la versión recreativa y aunque tenia un frame rate menor, era una conversión bastante digna, desde mi punto de vista.

    Grandes temas musicales en cualquier caso.

  3. .Darnos, macho cómo te complicabas en ese juego. Si todo era acelerar y el resto ocurría solo xD. Es que en mi vida he jugado a un juego tan malo de coches. Recuerdo que en el mismo momento en el que chocabas contra un muro… el coche volaba… Pero es que daba igual. Ganabas sí o sí. Eso sí, cada vez que lo pienso… Dios, 9.495 malgastadas en un juego que… bueno, es que cada vez que recuerdo la primera vez que accedí a la pantalla de selección de coches, casi lloré. Palabra.

    Alejandro. Sí, la verdad es que se trata de un temazo. Lo que me da algo de rabia es que… el vídeo tiene la dichosa inserción deshabilitada y hay que ir a youtube para verlo >____<. Lo cambiaría, pero por desgracia es el único. Y mira, precisamente cuando escribía lo del Shenmue me acordé de que tienes la suerte de estártelo pasando. ¡Qué maravilla de juego! ¡Disfrútalo!

    Un saludo.

  4. Completamente de acuerdo con tu Top3. La canción de Shenmue es deliciosa, aunque siempre me recuerde a mi jodido Shenmue original, que se queda colgado un poco antes del CD2. The Best is Yet to Come es uno de los mejores temas que he escuchado en videojuego alguno… y eso que como sabes a mi el juego me pareció truñaco (pero es que la canción es para llevársela a una isla desierta). Y One Winged Angel, bueno, es el tema insignia de uno de mis juegos favoritos de toda la vida (aunque actualmente esté hasta los huevos de los JRPGs) y una de las canciones más épicas que he escuchado. Aunque para épica “The Opened Way” de Shadow of the Colossus, que tiene una banda sonora BRUTAL.

    PD: recientemente también he descubierto esta de Borderlands (el tema de Moxxi, brutal)
    PD2: las músicas en general de Shin Megami Tensei Nocturne también me parecen un pelotazo.

  5. Es que la crisis del RPG merecería un capítulo aparte Andresito puesto que de género pujante, ha pasado a ser una maquinaria de videojuegos inacabables, con argumentos incomprensibles y con una enorme facilidad para provocar el bostezo. Lo que pasa es que, por fortuna, desde 1995 hasta 2000 vivió una auténtica edad de oro y muchos todavía esperan ver en los nuevos títulos algún coloso que haga recordar los buenos tiempos que en su momento se vivieron en SNES y PSX. Pero la realidad no insta precisamente al optimismo.

    Sobre MGS ya sé que no te gustó, aunque en mi caso me encantó… y de hecho casi no me preparé la Selectividad por su culpa. No te puedes ni imaginar los grandes momentos que me hizo pasar y de ahí que le guarde un cariño muy especial :D. Estuve pensando en poner el tema principal, pero me decanté por “The Best is Yet to Come” al ver que lo habían utilizado en un vídeo de Youtube para ambientar un documental Amateur sobre la Segunda Guerra Mundial… Increíble el trabajo que se hizo en la OST del juego.

    Magnífico, por cierto, el tema que pones de Borderlands :D.

    Y sobre lo de la calidad de la música de SoR… pues sí, a mí también me pareció mejor la del primero que la del segundo. De hecho, es sorprendente comprobar cómo por regla general las bandas sonoras de la época eran superiores en los títulos de Mega Drive que en los de SNES pese a la superioridad del hardware de esta última en lo que a estas lides se refiere. De hecho, decía un conocido mío de Salamanca que la diferencia entre los segueros y el resto es que nosotros éramos unos niños mimados musicalmente hablando… y tenía razón xD.

    Un saludo.

  6. Excelente TOP musical compañero Dath, estoy de acuerdo en muchas, aunque para completar faltaría algún tema de Yasunori Mitsuda y algo de Silent Hill, (así como algo más clásico tipo Mega Man 2 o Journey to Silius).

    Totalmente cierto lo de SEGA, músicalmente siempre ha tenido auténticos bombazos, la mágica melodía de Green Hill del primer Sonic junto a la banda sonora de Streets of Rage siempre estará en mi memoria.

    ¡Ah! Creo que hasta ahora siempre he coincidido contigo en cuanto a videojuegos, pero veo que por fin encuentro uno con el que llevarte la contraria 😛 : A mi me encantan los Castlevania clásicos, siendo el de SNES un juego que adoro y he jugado infinidad de horas. Pero obviamente, como juego, Symphony of the Night está por encima, eso no te lo voy a discutir a nadie 😀

    Por cierto, hay dos discos llamados Dracula Battle Perfect Selection que están muy bien, son una selección de canciones de Castlevania llevadas al rock.

    Por cierto, ¿Qué te parece el trabajo de Motoi Sakuraba? Si no voy mal te gustaba mucho Valkyrie Profile.

    Jeje, perdón por el tocho de hoy xD

  7. Bueno, el trabajo de Sakuraba tiene demasiadas luces y sombras. Por ejemplo me encantó el que hizo en el Tales of Phantasia y te puedo asegurar que muy poco o nada me faltó para incluir su opening en este top, aunque el resto de las OST de los “Tales of” me han dejado un tanto frío.

    El apartado Sonoro de Valkyrie Profile es excepcional, aunque no posee una melodía que destaque claramente sobre las demás. Y lo mismo puede decirse del resto de sus trabajos en Tri-Ace.

    En Golden Sun, por contra, creo que supo manejar como nadie el potencial de GBA y sus músicas, especialmente la de las batallas, siguen sonando en mi cabeza… aunque si te soy sincero… porque llevo AÑOS con la batalla final pendiente… y de este verano no pasa ¬¬. ¡Voy a ir uno a uno a por los Djinn y por mis cojones que me lo paso!

    Y qué decir de su trabajo en Shining Force III… Sabes que siento debilidad por la trilogía para Saturn ;D.

    Un saludo Roy :D.

  8. Y ya veis, Shining the Holy Ark, pese a ser una joya, pasó sin pena ni gloria por el mercado español al igual que sucedió con Shining Wisdom. Aunque si hay algo que siempre me dejó alucinado es que, o Valladolid era una ciudad de mierda a la que no llegaba un solo título decente, o se distribuyeron cuatro unidades mal contadas de los mismos, porque yo no vi ni un CD de ninguno de los dos a la venta. Y no será porque no iba por aquella época compulsivamente a El Corte Inglés, a revisar las últimas novedades >_____<.

    Un saludo.

  9. A falta de escuchar la primera (que han suprimido el vídeo), y salvando el de Ryu, me han parecido muy suavecitos todos los temas que has elegido. Claro que al ser una valoración emotiva (por decirlo así) entran en juego muchos factores que no puedo contemplar, al no haber jugado a casi ninguno de los juegos que has puesto. De ahí que yo salve el tema de Ryu. xD
    Pero bueno, dejando aparte estos temas emotivos, a mí lo que me gusta es la caña, y he echado de menos algún temilla contundente en tu lista.

    Yo ahora me acabo de terminar el Force Unleashed de PC (sí, yo voy con retraso en todo xD) y, permíteme la expresión, “se me ponía la barra de POW a tope” cuando sonaba cualquiera de los famosos temas de Star Wars. Aunque claro, hablando con propiedad no se puede considerar como música de videojuego…

    ¡Fuerza con el Francés!

  10. Es que, como ya dije en los comentarios anteriores, no es que el primer vídeo esté borrado, sino que al darle al play te aparece un enlace para que lo veas en Youtube. Y si no lo he cambiado es porque no hay otro y desde hace mucho tiempo no me apetece subir nada a dicho portal xD.

    Evidentemente en cuanto a lo de la emotividad, cada uno tenemos nuestras preferencias pero… ay Elder, cómo se nota que tú no has vivido el drama de Alucard cuando se despide de Richter y de María tras matar a Drácula y sonaba el I am the Wind. Dios, qué momentazo. Me emociono sólo con recordarlo ^O^.

    En fin, a ver qué tal se me da el examen, aunque me haría más ilusión ser el examinador y no el examinado, por el chiste fácil que todo el mundo podrá suponer :P.

    Un saludo.

  11. Elder, a mi me lo acaba de pasar un colega para Xbox 360 así que tranquilo, yo lo llevo por la fase 3.

    Aunque a mi no me hace mucha gracia. No es que gráficamente no esté bien (que lo está) pero esa primera fase con Darth Vader en plan Goku lanzando inda vitales… desde ese momento el juego se me hizo un poco raro, como que no encajaba en el universo Star wars.

    Ademas… a Luke mover un poco el su nave se le hacia casi imposible y aquí al aprendiz, tengo entendido que se enfrenta a todo un destructor imperial con la Fuerza.

    En fin, el juego en si mismo no está mal, pero es como si fuera en un universo paralelo.

    Saludos.

  12. A mí, como nunca me ha gustado Star Wars no tengo ese problema xD. Por cierto, lamento que últimamente haya pocas actualizaciones para el blog, pero hasta el 2 de septiembre estaré terriblemente liado y no tendré tiempo para escribir nada. A partir de ese día volveré a la frecuencia de publicación.

    Un saludo.

  13. Darnos, tienes toda la razón, se hacen muy raras demasiadas cosas. Empezando con que ni siquiera Darth Vader ha lanzado rayos nunca, y en todas estas sagas de juegos los tira cualquier mindundi. Y sí, lo del destructor imperial es tal cual, y mientras tanto te dedicas a lanzar cazas TIE con la fuerza como si de bolitas de papel se trataran. xD

    Pero bueno, una vez te acostumbras a todas estas cosas (ondas vitales, ralentizaciones a lo Matrix) la verdad es que está chulo. Y ya podrían haber tenido una historia así las últimas pelis de la saga del “Pelucas”.
    Por cierto, los vídeos del Force Unleashed 2 son la caña.

    Dath, muy mal. Las pelis clásicas de Star Wars son un mito. Capón virtual para ti. 😛
    Y nada, ya escribirás cuando puedas. Mira a un servidor cómo maltrata a su blog.

  14. Buena lista, no puedo decir nada más. Igual habría hecho algún cambio (el tema de Aerith, aunque es muy sencillo, me encanta), pero en general muy de acuerdo con tu lista. Buen gusto.

    Por cierto, esta semana te comento tu entrada de FMA, que marché de vacaciones y no pude hacerlo.

    Por último, informarte de que no sé si lo sabes, pero el maestro Satoshi Kon falleció el pasado 24 de agosto, sólo que lo sepas (no me acuerdo de si te gustaba o no, pero ante la duda, yo informo xD).

    Ahora que se terminaron las vacaciones, volveré a pasarme por aquí y volveré a comentar.

    Espero que hayas pasado un buen verano

    Saludos ^^

  15. Sí, de un cáncer de Páncreas. De hecho estuve por hacerle un homenaje el pasado viernes, pero por culpa del franchute lo tuve que posponer. Pero se hará, tenlo por seguro.

    Por cierto, fíjate que pensé que me ibas a preguntar por lo del empate de Mourinho, la marcha de Ibrahimovic y todo eso. Ains, qué difícil es ser madridista en estos tiempos de Valdano T_____T.

    Un saludo.

  16. Pingback: Shenmue, el paraíso virtual diseñado por Yu Suzuki para Dreamcast « Drakenland / El lobo zamorano

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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