20th Century Boys; la involución de Naoki Urasawa

.- Mirad, ésta es nuestra base ¿vale? Vamos a crear un signo sólo para nosotros. -Se han ido. Qué susto. – ¡Esta marca será el signo de nuestro grupo! .– ¡Qué pasada! .– ¡Sólo los amigos de verdad! ¡Sólo los amigos de verdad conocerán este signo!

Soy perfectamente consciente de que estoy lejos de alcanzar un nivel óptimo en los textos que estoy escribiendo. Sé que repito un excesivo número de palabras y algunas de éstas contienen imperdonables erratas. No obstante, intentaré solucionar en la medida de lo posible y cuanto antes estos fallos para hacer de estas reviews algo útil para vosotros y en particular para la persona a la que va dirigido este blog; única manera que tengo de demostrarle lo muchísimo que la quiero.

Independientemente de esta pequeña reflexión, 20th Century Boys (20CB en adelante) había sido una asignatura pendiente que desde hacía años tenía en mi cabeza previsto analizar y a la que he decidido brindar al menos una pequeña reseña en mi blog a pesar de contar con un terrible handicap como es el de no gozar de una adaptación al anime que en cierta manera simplificase la elaboración de la presente review.

No obstante y pese a todo, finalmente he conseguido elaborar una pequeña reflexión sobre algunos de los aspectos más destacables de este manga de Naoki Urasawa, creador de esa obra maestra y punto álgido del manganime como forma de expresión cultural llamada Monster y que a día de hoy sigue siendo para mí el referente por excelencia del género en la actualidad. Pero dejémonos de dilaciones y analicemos si esta creación está o no a la altura del coloso al que tuvo el honor de suceder.

Ficha Técnica

20th Century Boys (20世紀少年) es un manga de 22 tomos escrito y dibujado en 1999 por Naoki Urasawa para la revista Big Comic Spirits y que concluyó su publicación en 2006. Posee una secuela denominada 21st Century Boys que data de 2007 así como tres live action movies estrenadas entre los años 2008 y 2009 y dirigidas por Yukihiko Tsutsumi. Entre otros galardones recibió en 2001 el premio de la revista Kodansha, el de la Shogakukan de 2003, así como el reconocimiento en el Japan Media Arts Festival de 2002.

Historia

En un momento de su infancia, Kenji Endo decide formar, en compañía de un grupo de compañeros de colegio, una sociedad secreta a la que sólo pertenecerán los “amigos de verdad” y en la que tendrán como objetivo salvar la Tierra de hipotéticas amenazas como los ataques bacteriológicos o la invasión de los extraterrestres, para lo cual elaborará un libro de profecías sobre los sucesos que estaban por acaecer y a los que ellos darían solución.

Pero los años pasan y aquel sueño infantil se desvanece. Kenji es un cuarentón que trabaja como dependiente en una tienda de licores y que siempre lleva a la espalda a su sobrina Kanna, fruto de una relación de su hermana con un hombre de identidad desconocida y cuya sola presencia avergüenza a toda la familia menos a su tío, que la cría como si se tratase de su hija.

Sin embargo, todo cambiará cuando llegue a sus oídos que Donkey, uno de los amigos con los que fundó aquel aparentemente inocente juego de niños, se ha suicidado sin que existan aparentemente razones para ello. El puzzle se complica por momentos y rápidamente descubrirá que su antiguo compañero fue “expulsado” de una sociedad regentada por un ser llamado “Amigo” y que se está dedicando a cumplir, una detrás de otra, las profecías escritas en aquel libro que sirvió para contextualizar sus fantasías de niño.

Así, este entramado de luces y de sombras empieza a adquirir un dramático resultado. Varias ciudades del mundo comienzan a sufrir ataques indiscriminados de virus letales que provocan que sus víctimas se desangren mientras el fantasma del fin del mundo empieza a colear sobre la humanidad, cuyo destino dependerá a partir de ese momento de que Kenji consiga o no recuperar para sí el símbolo que una vez fue tan suyo como de sus amigos.

Tomos de la colección

  • 01 Amigo
  • 02 ¡Abrid los ojos!
  • 03 El hombre de Bangkok
  • 04 Love & Peace
  • 05 Vuelta a empezar
  • 06 La última esperanza
  • 07 Toda la verdad
  • 08 La canción de Kenji
  • 09 Rabbit Nabokov
  • 10 El Niño sin Rostro
  • 11 Los Ingredientes
  • 12 El Rostro de Amigo
  • 13 El Principio del Fin
  • 14 Los Sueños de un Niño
  • 15 ¡Viva la Expo!
  • 16 Al Otro Lado del Espejo
  • 17 Cruce de Caminos
  • 18 La Canción de Todos
  • 19 El Regreso
  • 20 Vida o Muerte
  • 21 Llegan los Extraterrestres I
  • 22 Llegan los Extraterrestres II

Personajes

Kenji Endo: Referente por excelencia de la historia que nos ocupa y fundador del grupo originario de amigos que iban a salvar el mundo, es en la actualidad un cuarentón perdedor que hace las funciones de empleado de una tienda de licores tras ver frustrado su deseo infantil de convertirse en una gran estrella del rock. Tal ansia le viene desde pequeño cuando su hermana decidió criarlo como si fuese su madre y le regaló una guitarra de 26.000 Yen que ansiaba tener por encima de todas las cosas. Por ello, cuando ésta desapareció de casa se hizo cargo de su hija y la crió como si fuese suya, aunque los sucesivos acontecimientos harán que Kenji tenga una relevancia para el futuro de la humanidad muy superior a la que alguna vez llegó a soñar.

Kanna Endo: Sobrina de Kenji, será junto con él la protagonista de esta historia. Terriblemente influida por su tío, pasa los días escuchando las canciones que dejó grabadas en un casette mediante un viejo Walkman muy estropeado por culpa de los golpes y que sin embargo conserva como si de un tesoro se tratase. Terriblemente inteligente, uno de sus pasatiempos consiste en estudiar libros de una enorme complejidad argumental y temática mientras compagina su faceta de estudiante con la de repartidora de una tienda de comida. Posee una enorme fortaleza mental y una gran intuición que la convierten en una sensacional y temible apostadora en los juegos de azar.

Kiriko Endo: Hermana de Kenji y auténtica madre de éste cuando era apenas un niño. Desde muy joven decidió educarlo y fue ella la que inculcó en él la pasión por la música comprándole una guitarra de la que en ningún momento llegó a desprenderse. Tuvo un prometido que murió cuando partía rumbo a Malasia, un momento que fue aprovechado por “Amigo” para dejarla embarazada de su hija, Kanna. Posteriormente logró terminar sus estudios de medicina, aunque su pasado en común con la organización del antagonista de esta historia la llevará a alejarse de su familia para combatir brotes infecciosos de los virus que sus antiguos compañeros esparcen por el mundo.

Shogun: Su auténtico nombre es Nagaharu Ochiai aunque todos lo llaman “Otcho”. Antiguo ejecutivo de éxito en Japón, su vida dio un vuelco el día en el que su hijo falleció después de cruzar indebidamente una calle creyendo que en su otro extremo se encontraría él. Apesadumbrado, decidió perderse en la selva tailandesa donde un monje lo adiestró y le ayudó a enfrentarse cara a cara con el miedo. Desde entonces es un temible luchador que combate en los ambientes más sórdidos de la prostitución en Tailandia y cuya cabeza se cotiza en varios miles de dólares, pero la vuelta a su vida del nombre de “Kenji” hará que las cosas tomen para él un nuevo e inesperado rumbo.

Yukiji: Única amiga de Kenji en su infancia, se trataba de una chica muy fuerte cuando era una niña capaz incluso de derrotar a los matones que acosaban a aquel grupo de chavales que, aunque nunca se lo dijesen, la idolatraban. Posteriormente trabajó como inspectora de aduanas en compañía de un perro labrador llamado “Blue Three”. Se queja de no tener éxito con los hombres aunque todo el mundo sabe que lo único que sucede es que está perdidamente enamorada de Endo, hasta el punto de que cuidará de su sobrina Kanna como si de su auténtica madre se tratase.

Kyoko Koizumi: Compañera de Kanna en la escuela es, al contrario que ella, una muchacha poco aplicada que malgasta su tiempo en bandas de J-Pop de popularidad pasajera, lo que hace que en ocasiones llegue tarde a sus clases y reciba constantes riñas por parte de los profesores. Aunque todo cambiará el día en el que, por puro accidente, decida hacer un trabajo de historia sobra la conocida como “La Nochevieja Sangrienta de Diciembre de 2000” que hará que se vea obligada en un mundo mucho más oscuro del que ella nunca llegaría a sospechar.

Sadakiyo: Acosado por sus compañeros de clase, Sadakiyo solía llevar siempre una máscara inspirada en Hattori (un ninja del manganime) con la intención de hacer amistad con los extraterrestres que a buen seguro lo aceptarían mejor que las personas con las que comparte su vida. Posteriormente, se dará cuenta de que su paso por los diferentes lugares por los que estudió fue totalmente banal y nadie lo recordaba, excepto un profesor… Más tarde se hizo docente y es un especialista en manga, muy especialmente el relacionado con los mechas.

Minamoto: Comúnmente apodado como Yoshitsune, termina por convertirse en el líder de la resistencia contra “Amigo”. Es aparentemente un simple encargado de la limpieza en “AmigoWorld” aunque en realidad contacta con los jóvenes que son llevados a ese lugar para evitar que les laven el cerebro y así, en la medida de lo posible, ir resolviendo los enigmas que van surgiendo en torno a este misterioso ser. Aunque en realidad el papel le puede; se trata de un hombre al que no le gustan los galones de capitán y su puesto ha hecho mella en su aspecto físico más allá del paso del tiempo.

Kaminaga Kyuutaro: Conocido entre los sin techo como “Dios” (Kami) por sus habilidades a la hora de pronosticar hechos futuros mediante sueños, es un fanático del juego de los bolos cuyo único motivo para seguir viviendo es que éstos vuelvan a tener alguna vez una nueva edad de oro. Posteriormente hará gala de sus conocimientos en el campo de la adivinación para asesorar a inversores sobre cuándo comprar y vender sus acciones, lo que hará que se convierta en uno de los hombres más ricos del mundo e incluso en el primer turista japonés en viajar al espacio.

Shohei Chono: Novato en el cuerpo de Policía, este investigador novato se encuentra eclipsado por la fama de su abuelo al que conocían como “investigador Cho”; un hombre verdaderamente excepcional y capaz de resolver los casos más complejos que sólo parecían tener un sentido en su cabeza cuando la de todos los demás fallaba. Es ingenuo y torpe, y prueba de ello es que necesita acudir a las misiones rodeado de talismanes que le ayuden a ganar seguridad en sí mismo. Con posterioridad se hará guardia fronterizo, aunque no serán pocas las veces en las que se le insinúe que le falta testosterona.

Inshu Majome: Diputado del Partido de la Amistad. Fue en el pasado un simple charlatán embaucador que vendía de forma ambulante objetos como cucharas aparentemente indestructibles, aunque el descubrimiento de un muchacho capaz de doblarlas con el simple uso de su mente hará que su vida cobre un nuevo e inesperado rumbo. Posteriormente se convierte en el líder de la facción política relacionada con “Amigo” y en el más reconocible símbolo de su poder, aunque su avanzada edad le impide dominar todos los resortes de poder que acaban bajo su mano.

Mitsuyo Takasu: Navegadora de sueños y esposa de Inshu Majome, será esta mujer la que desarrolle los planes de su marido para hacer que “Amigo” se convierta en el dueño y señor del mundo, hasta el punto de que en ciertas ocasiones algunos de sus peones llegarán a definirla como “madre” cuando hace acto de presencia. Se trata de una persona infinitamente astuta, maliciosa, pérfida, manipuladora y calculadora y su devoción por su líder llegará a tales extremos que alcanzará incluso la Secretaría General de su partido así como intentará ser la madre de un nuevo hijo suyo.

Kakuta: Dibujante de Cómics, será encarcelado después de que, sin que él lo supiese, acabase recreando en un manga la realidad de los hechos acontecidos en la “Nochevieja Sangrienta de 2000” y que lo llevarán a una prisión de máxima seguridad como creador de propaganda subversiva. Nadie ofrece nada por su supervivencia, sin embargo, cuando se encuentra en un calabozo de castigo, conocerá a un hombre de cualidades físicas y mentales excepcionales que lo terminará por incluir en sus planes de huida de la prisión y cuyo nombre corresponde al de Shogun.

Amigo: Antagonista por excelencia de la obra, este ser adquirirá una dimensión de Anticristo con pretensiones de querer salvar y aniquilar a un tiempo a la humanidad con sus planes mesiánicos y su enorme capacidad para el control de las masas. Aparece siempre enmascarado, lo que hará que inicialmente todo el mundo sospeche que su identidad es la de Sadakiyo, aunque los hechos sucesivos desmentirán tal conjetura. Es un hombre metódico, incapaz de tolerar la menor desobediencia y con una total convicción en la necesidad de instaurar un nuevo orden mundial basado incluso en el comienzo de una nueva era dedicada a su persona.

Análisis

Como a cualquier avezado lector no le habrá pasado en absoluto desapercibido, es bastante raro que alguien como yo apenas dé una visión muy general de los personajes incluidos en este relato y se limite a un número tan reducido como el de catorce cuando por regla general no me suelo dar por contento si no alcanzo al menos los 20, aunque con el posterior desarrollo de esta review es probable que muchos comprendan el porqué de tal desidia por mi parte y los factores que llevan a hacer de esta parte del análisis algo un tanto secundario.

Para empezar, lo más sensato a la hora de estudiar 20CB sería señalar el que estamos ante el manga de Urasawa más cercano que existe a una obra de Dan Brown. Es decir, a una novela de un personaje que sabe o conoce los nombres de algunos de los enigmas más fascinantes relacionados con el Cristianismo, pero sobre los que no tiene ni la más remota idea y cuyas afirmaciones sobre sociedades secretas, episodios históricos y figuras intelectuales a favor o en contra de dicha religión, terminan en mera paparrucha ante cualquier persona mínimamente preparada en estas lides.

No son demasiadas las anécdotas que habría que señalar para entender como es debido la creación que nos ocupa, aunque sí considero necesario hacer dos aclaraciones que son poco o nada conocidas y que pienso que el lector necesita forzosamente conocer para llegar a alguna que otra conclusión.

Algunas apreciaciones históricas

Muy probablemente ninguno de nosotros vuelva a conocer los motivos de esta apasionante polémica que tan de moda se puso a finales del siglo pasado y que, aunque no lo parezca, resucita siempre en la última década de cada centuria. Todo se resume en que no existe un año 0 sino que la era cristiana se empieza a contar directamente en el año 1.

El motivo era tan simple como que el concepto de “Cero” era una idea que pueblos como el romano desconocían y a pesar de que sí que entendían que en materia de unidades no podías contar una cuando no existía, no ocurría lo mismo con el tiempo, que empezaba directamente a contar desde el número 1 sin dejar que en materia de días pasasen las 24 horas que nosotros dejamos pasar o en cuestión de años los 12 meses pertinentes. Ésta es la razón por la cual la Nochevieja Sangrienta ocurre el 31 de diciembre de 2000 y no de 1999 como inicialmente podríamos llegar a pensar. Porque fue en esa fecha cuando se produjo el cambio de milenio y de siglo. Así pues ahí tenéis la respuesta a algunas polémicas como la del porqué se cambia de siglo cuando se cambia o por qué los evangelios afirman que Jesucristo resucitó al tercer día cuando murió un viernes y resucitó un Domingo; porque desde nuestro punto de vista son dos jornadas, pero desde el de aquellos años eran tres.

Para que os hagáis una idea, el cero como tal, aunque había estado presente en otras culturas, lo impone como un concepto matemático creíble el intelectual árabe Al-Juarismi nada menos que en torno al año 810. Es decir, casi mil años después, y la presencia de este número ha traído de cabeza a los profesionales de este área del saber hasta tal punto de tardar cientos de años en llegar a la conclusión de que cualquier número elevado a esta cifra es uno o que dividir entre cero da pie a una indeterminación.

Edición japonesa de 20th Century Boys junto a la edición española

El otro gran concepto en torno al cual gira esta serie es el de los masones, protagonistas también de uno de los últimos truños del ya mencionado Dan Brown. Sobre ellos se ha escrito mucho y no voy a aportar demasiada luz sobre ellos, aunque sí que se puede decir que fueron una sociedad secreta que más tarde pasaría a ser “discreta”.

Sobre ellos se decía que eran descendientes de los Templarios, entre otros, y que en el seno de sus logias se albergaban secretos que pasaban de unos a otros sin que aparentemente existiese publicidad fuera de los límites de sus reuniones. Pero su popularidad empezará a incrementarse cuando a finales del siglo XVIII muchos de sus más importantes miembros, como Benjamin Franklin fueron los artífices de la Guerra de la Independencia de las Trece Colonias Americanas de Inglaterra, en la cual su Carta de Derechos y su Constitución hicieron que muchos historiadores se hiciesen eco de ella como “Revolución Americana” de la que posteriormente sería hija la francesa.

Los masones empezaron a adquirir un poder realmente fuerte, en especial en Francia (masón viene de maçon [albañil]). De hecho, hubo numerosas especulaciones acerca de que la penetración de esta organización en España se debió al deseo de Napoleón de crear un sentimiento afrancesado en España, algo que en cierta manera se logró; cuando los liberales españoles pasaron a la clandestinidad, las logias masónicas pasaron a ser parte integrante de su movimiento debido al secretismo en el que éstas se movían y que fueron el caldo de cultivo perfecto para su organización y difusión. Hasta el punto de que existen incluso historiadores, como el controvertido César Vidal, que defienden que gran parte del imperio español de ultramar se perdió en los complots de estas logias como parte necesaria del plan para la expansión de sus principios.

La escuadra y el compás y el ojo que todo lo ve con el símbolo de la panda en medio

Posteriormente la Masonería empezó a adquirir un carácter más oscuro. Se trataba de un movimiento muy cercano al del republicanismo, y fue acusada de convertirse en un nido de corrupción en la que sus miembros se promocionaban mutuamente entre sí, y de optar por la conspiración a ultranza como medio para conseguir el poder. Es decir, acabar con un régimen para instaurar otro en el que ellos se sintiesen cómodos. Es más, aquel famoso y tan parodiado discurso franquista que hablaba de la “Conspiración judeomasónica” hacía referencia a la “Conspiración Judía Universal” que habría dado pie al estado de Israel como culmen (entidad a la que por cierto no reconocía) y por otro lado a la acción de los masones en España, a los que consideraba responsables directos de la llegada de la Segunda República con todas las consecuencias que tuvo.

De cualquier manera, lo que nos interesa de este mito es el de que la organización de “Amigo” toma varias de sus bases como es la del secretismo, signos como los de “El ojo que todo lo ve” (presente en el dólar), los pequeños trucos como símbolo del poder de los misterios albergados en su interior o el particular destino que esperaba a algunos de los “expulsados” en ella. Aunque de todos ellos sin duda sobresale el de la pugna con la Iglesia Católica. Una constante en el mundo masón y que en esta ocasión adquirirá unas dimensiones de la suficiente relevancia como para ser tenida en cuenta.

El desastre conceptual

Empecemos por dejar clara una cosa: la masonería por regla general nunca ha tenido ningún mesías, y aunque en ningún momento en 20CB se hace una referencia explícita a este movimiento, los paralelismos entre el partido de la amistad y los movimientos en estas lides de los masones son tan claros que conviene aclararlos puesto que es ahí en donde reside el principal problema del manga ante el que nos encontramos.

Amigo es una figura mesiánica y carismática porque sí. En todo momento se presenta este ser ante el lector como un personaje idolatrado y carismático sin dejarle en ningún momento la capacidad para decidir. “Nace hecho”, sin que se sepa el cómo o el porqué ha llegado a ser lo que es, un factor ante el que es imposible no retrotraerse a Monster, en el cual el consumidor podía extraer sus propias conclusiones respecto a Tenma y a Johan y era capaz de hacerse a la idea del porqué ambos empiezan como empiezan, evolucionan como evolucionan y acaban como acaban.

Estamos ante un dogma de fe que se impone desde la primera página y desde esa posición evoluciona sin que en torno a él exista nada verdaderamente interesante fuera del hecho del montaje de la “Nochevieja sangrienta de 2000”. Es más, los hechos que se le atribuyen como probados son equivalentes a aquéllos en los que en Dragon Ball se decía que un inútil como Satán había derrotado a Cell porque él lo decía y la gente tragó sin más. Una paparrucha así vale para una serie como aquélla en la que Toriyama ya no sabía qué hacer para continuarla, pero no para alguien capaz de concebir una genialidad como Monster.

La era Amigo llega incluso a darle nombre a una moneda universal

Para intentar dibujar una idea de hasta qué punto la idea de Urasawa es grosera desde el punto de vista intelectual, ésta vincula el fin de la era cristiana a la visita a Japón del Papa y su asesinato, o al menos el intento, en dicho lugar. Hay que reseñar en ese aspecto que sobre Juan Pablo I siempre se sospechó que fue asesinado, que durante toda la Edad Media el papado estuvo cambiando constantemente de bando entre el rey de Francia y el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, que la Iglesia ha tenido varios cismas como el de Oriente (todavía vigente) y el de Occidente, al que habría que sumarle asuntos como el del mundo protestante, que la institución del Sumo Pontífice sobrevivió a la creación del estado italiano o al saqueo de Roma por parte de las tropas españolas de Carlos I y a un sinfín de reveses que hacen sospechar que para que exista el final de la era cristiana haría falta algo más que un intento de asesinato, aunque no fuese más porque en el fondo el Papa es la cabeza de la Iglesia Católica Roma, pero no de la Ortodoxa ni de ninguna de las protestantes. La idea por lo tanto requeriría algo más de sustancia. Mucha más que la que pueda otorgar un complot en un país que ni siquiera es cristiano o las creaciones de unos libros de profecías que no llegan en el fondo a aportar nada que otros como el Apocalipsis de San Juan no dijeran.

El nacimiento por lo tanto de una era de Amigo en base a lo que se establece en el guión original es cuanto menos cuestionable. Nadie en su sano juicio creería que un ser cuya popularidad nace de la nada y que se atribuye una salvación a la humanidad que no termina de ser creíble pueda establecer un antes y un después de nuestra era.

Otro de los grandes errores en su desarrollo, aunque tal vez de un modo no tan sangrante, es el de la creación de Kenji como gran referente de la resistencia. Aquí Urasawa utiliza una técnica mucho más convincente como es la que utilizó Julio César para convertirse en el mito que más tarde fue. Como ya decía Cicerón, al dictador le gustaba ser un ídolo fuera de las fronteras de Roma. El pueblo lo idolatraba desde su posición de conquistador de las Galias o de perseguidor de Pompeyo en su huida a Egipto y era allí donde se refugiaba. “¿Por qué volver a Roma y demostrar que es un simple mortal?” solía decir el eminente orador.

Kenji toca uno de sus temas con la guitarra

Ése es el principal problema que la figura de Endo conlleva. Desde su desaparición en torno al tomo 5, su paradero es un auténtico misterio y poco o nada se sabe acerca de si vive o muere. Podríamos decir que se le esconde y deja que los otros personajes lo conviertan en un dios en base a recuerdos, sin que de ninguna manera exista un mecanismo que espontáneamente invite al lector a comprobar que estamos ante un simple ser humano que posteriormente demuestra ser más de lo que pensamos.

Kenji es simplemente una referencia, un ser humano normal y corriente al que el luto “endiosa”. En ningún momento somos partícipes de su obra ni tampoco de su calidad personal. Sólo sabemos que está ahí y que se le idolatra, aunque en realidad el único factor que lo diferencia del resto de los protagonistas es su poco o nulo sentido del fracaso, aunque ello pueda servir a los demás para estructurar en torno a él un mito de perseverancia y entrega ante causas que cualquier otro consideraría perdidas.

Por lo tanto el manga hace en sus protagonistas un dudoso desdoblamiento entre la figura carismática y tenaz de Kanna, auténtico leit motiv de la historia, y la admiración que siente por su tío, representado en el mito del rockero frustrado que le enseñó unas lecciones sin importancia aparente y que sólo ella parece ser capaz de captar.

Intriga y calidad técnica no van de la mano

El otro gran aspecto que flojea en 20CB es en el de la escasa calidad de la intriga que subyace en torno a los dos ejes principales de acción como son Kenji y Kanna. El resto de personajes en relación a ellos parecen estar de más y las tramas relacionadas con sus personas carecen de fuerza y de una continuidad capaz de hacer que el lector se sienta vivamente identificado con ellas. Un buen ejemplo lo constituye Shogun y su providencial aparición.

Está claro que se trata del clásico héroe duro capaz de resistir todo lo que se interponga en su camino y cuyo carisma es el suficiente como para hacer olvidar a los auténticos protagonistas del guión en el que se incluyen, pero es ahí donde acaba todo. Otcho se convierte en lo que es de un modo poco o nada creíble y desaparece sin más y sin que, por supuesto, pueda dar de sí todo lo que su potencial hace prever en él. Estamos pues ante un personaje desperdiciado en todos y cada uno de sus aspectos y que la evolución posterior de los acontecimientos hará que sea extrañado en más de una ocasión y muy especialmente por su fortaleza, verdaderamente providencial en algunos episodios de la historia y que se echará en falta en determinados momentos como contrapeso a la juventud de Kanna. Sin embargo, no es éste el único factor desperdiciado.

Shogun en Tailandia especula sobre la actualidad del manga en Japón

El agente Chono es el otro gran marginado en esta espiral de despropósitos. Su figura aparece indisolublemente asociada a la de Kanna y poco a poco el deseo de que éste se convierta en su compañero sentimental surge de un modo realmente espontáneo en el lector, aunque pronto comprobaremos como todo se queda en uno de tantos quiero y no puedo de la trama.

Urasawa nos priva de su evolución física y psicológica, de su progresión como persona y de lo que es más importante, de ese partener… de ese contrapeso ideal para los ímpetus de Kanna y que de una forma tan creíble hubiese resuelto el vacío sentimental que en toda la historia se respira de un modo auténticamente inexplicable, a pesar de asuntos como el de la paternidad de la sobrina de Kenji o la anterior relación de la hermana de éste.

Chono intenta ligar con Kanna

A pesar de todo, no se puede negar que las carencias en cuanto a guión están sobradamente compensadas con el enorme nivel técnico de las viñetas y del dibujo en sí, con personajes debidamente encuadrados, un uso de la tinta verdaderamente soberbio unido a un gran número de detalles en cuanto a su elaboración.

También las mismas son generosas en cuanto al texto y si bien se dice que un lector normal tarda unos 14 segundos en disfrutar de cada una de las páginas de un manga, la contemplación de 20CB requerirá de mucho más tiempo, no sólo por la calidad de la inmensa mayoría de planos mostrados (alejados todos ellos del dibujo lineal y simplista que tanto se pueden ver en otros cómics del estilo y lleno a su vez de matices que harán de cada viñeta un espectáculo único e irrepetible.

Captura de la escapada de Shogun y Kakuta con un nivel de detalle fuera de lo común

Es más, si hay algo que sorprende de las composiciones es el magistral uso de la luz, muy similar a Ciudadano Kane a la hora de mostrar los sentimientos más ocultos o sinceros de los protagonistas o de ocultar sus rostros para así poder ofrecer al lector un impecable Collage de sensaciones transmitidas a base de tinta que encandilará a los más exigentes degustadores de la coherencia de diseños y de la transmisión de sensaciones a través de ellos; especialmente patentes en el paso del tiempo de los protagonistas a través de sus saltos temporales.

Excesivos déjà vus

Pero si hay algo verdaderamente lacerante en el desarrollo de 20CB es sin lugar a dudas la sensación de que sus momentos más impactantes o que sus historias más sobrecogedoras han sido ya obra de otro, bien del propio Urasawa en anteriores guiones o bien importadas de otro manga o anime de los considerados míticos.

A lo largo de los 22 tomos del manga no he podido evitar la constante comparación con Monster. El persistente sentimiento de que nada ni nadie, en ningún momento de las cuatro mil páginas que componen esta obra, sería capaz de igualarse a Johan o a Tenma, de que el peso de esos dos nombres, su carisma y su personalidad eran un lastre insuperable para un Kenji que sólo es quien es a través de la promoción machacona de su calidad humana en base a hechos de los que el lector no es partícipe o de un “Amigo” del que termina poco o nada importándote su auténtica identidad. Aunque ojalá todo se hubiese quedado allí.

Shogun se interpone para salvar la vida de Kanna

Momentos como en el que Otcho se interpone entre Kanna y aquél que intenta asesinarla, recuerdan en demasía al momento en el que el doctor más famoso del mundo del manganime intenta acabar mediante un rifle de francotirador con la vida del monstruo al que salvó mediante un disparo certero. Aunque pocas son las palabras idóneas para definir un sentimiento de indignación tan grande como el que genera comprobar cómo el instante en el que un niño entierra a los muertos de su pueblo es exactamente el mismo en el que Hiko Seijuro queda impactado ante la tenacidad de un niño llamado Shinta y al que rebautiza como Kenshin después de ver cómo le da sepultura a sus antiguos compañeros.

Aunque sin duda lo peor de todo es que todos estos momentos son posiblemente los mejores de la historia. Los propios, los genuinos, los creados para marcar la diferencia no son prácticamente nada y carecen por completo de credibilidad. Basta con ver el desenlace de la escena en la que Kanna intenta amasar una fortuna en apuestas para saber que algo falla en la composición de las situaciones y en su peculiar manera de intentar captar la atención del lector.

Momento de las cruces similar al de Rurouni Kenshin Reminiscence

Tal vez el problema resida en realidad el poseer un antecedente tan maravilloso como el de Monster en el que todo quedaba atado y bien atado. En éste Urasawa lo deja todo en el aire y si el comprador quiere saber cómo acababa todo debía esperar a la publicación de su segunda parte, 21st Century Boys que tampoco consiguió cerrar completamente los arcos argumentales dando la sensación de que el mangaka fue en todo momento de un extremo a otro, dando golpes de ciego a la par que se terminaba aburriendo de una obra a la que alargó indebidamente y que concluyó de cualquier manera.

La edición en castellano

Abordando de un modo frío la edición en castellano de 20CB ésta sólo puede definirse como magistral. Planeta olvidó otras monstruosidades anteriores como aquella infame “Biblioteca Manga” de infausto recuerdo para todos los aficionados al género para dejar paso a un nuevo formato conocido como “Biblioteca Pachinko” que imitaba y mejoraba el estilo de los volúmenes japoneses y que se vendía a 7,95€ la unidad salvo su tomo final, que costaba 8,95.

La traducción, como no podía ser de otra manera, fue obra del equipo formado por Marc Bernabé y Verónica Calafell, que junto con Emilio Gallego, son sin lugar a duda los mejores traductores de manga que existen en España, aunque sólo puedo hacer dos observaciones a su trabajo.

La traducción al castellano erró a la hora de denominar al seis de picas como “de espadas”

Por un lado, la expresión “me sabe mal” es un catalanismo y, al contrario de lo que ocurre en el catalán, no queda bien en castellano en el que lo correcto es decir “me dejó mal sabor de boca” o “me sentó mal”. Por otro un pequeño lapsus como es el indicado en la viñeta. Hicieron alusión a un seis de espadas (propio de la baraja española) cuando realmente se referían a un seis de picas, que es la carta de la baraja francesa comúnmente utilizada en los juegos de azar.

En resumen un producto muy bien elaborado, a un buen precio, con muchas similitudes con su original japonés sin apenas errores y con un formato verdaderamente atractivo, mucho más que en la edición primigenia que no debería faltar en la biblioteca de los incondicionales de Urasawa… o no…

Conclusión

Las opiniones son libres, pero los hechos son sagrados y lamentablemente 20CB está muy por debajo de la obra que catapultó al estrellado a Naoki Urasawa. Éste concibió esta obra cuando asistió a una reunión de antiguos alumnos de su colegio y se dio cuenta de que no recordaba a la inmensa mayoría de ellos ni era capaz de asociar un nombre a su rostro, lo que hizo que se inspirase en esta circunstancia para crear un manga basado en las experiencias vitales de unos niños que años más tarde adquirirían unas dimensiones dramáticas. Sin embargo todo se quedó en buenas intenciones y nada más.

La sensación global que inspira el cómic es la de que todo se queda a la mitad, como si su creador rectificase constantemente el rumbo de los acontecimientos abriendo y abriendo más arcos argumentales sin que ninguno de éstos llegase jamás a conclusión alguna. Prueba de ello es que la inmensa mayoría de personajes sólo tienen nombre u apellido, pero no ambas cosas, lo que sirve para ilustrar hasta qué extremos llegó la desidia de su creador en la mayor parte de los aspectos que llegó a abordar.

Estamos ante un Thriller que termina por no ir a ninguna parte, un manga musical que no engancha por ningún lado al lector ni incluso aclarando que el título del manga es el de una canción de la banda T-Rex, una historia con amor que nunca se explica de dónde viene, superhéroes sin causa que tampoco alcanzan ninguna meta. Una historia en resumen que no tiene historia y que transmite al lector la sensación de estar perdiendo el tiempo con ella.

Una enorme mancha en la trayectoria profesional de Urasawa que pese a simultanear durante dos años la creación de Monster con la de 20CB, no supo dotar a esta última de toda la pasión, interés y frenetismo de su obra maestra, para terminar dibujando con ella un cuadro absurdo e irreal, carente de sentido y en el que nada de lo que ocurre termina por poseer el menor interés. Un auténtico desastre impropio del creador del mejor manganime de todos los tiempos.

NOTA: 2

22 comentarios el “20th Century Boys; la involución de Naoki Urasawa

  1. Pido humildemente perdón si la review contiene errores o no está a la altura de vuestras expectativas puesto que todavía no estoy muy entero. No obstante, espero que os guste.

    Un saludo.

  2. Menos mal. Y lo diré otra vez y más fuerte: MENOS MAL!

    Alguien que por fin está de acuerdo conmigo en este tema: 20th Century Boys está sobrevalorada y no le llega ni a la suela de los zapatos a Monster!!

    Creía que era el único ser de la red que se sintió decepcionado durante y al finalizar la lectura de este manga. Todo lo que podría decir, ya lo has dicho tú.

    Por cierto, la review me ha encantado, pero me gustaría destacar las partes de “Apreciaciones históricas” y “El desastre conceptual”. Para mí, magníficas. Me encanta ver como utilizas el bisturí para ver en las entrañas de las cosas. A mi personalmente me ayuda ver esto, para poco a poco, ir siendo capaz de ver más allá de lo aparente.

    Seré muy egoísta quizás, pero desde luego, cuando leo tus reviews Dath, las sensaciones que siento (joder qué redundante estoy…) no me las proporciona ningún otro blog ni ningún otro escrito de la red.

    Podría comentarte muchas cosas sobre ti y sobre lo importante que deberían y podrían ser estas reviews para ti (porque dicen mucho de todo de lo que te compone, que es muy valuoso), pero ese es un terreno que no me incumbe y, por si sí fuera de mi incumbencia, decírtelo por aquí no sería lo adecuado.

    En fin, que esta review me ha gustado también, aunque como de costumbre, yo no habría sido tan cruel como para meterle un 2 al manga xDDDD Aunque eso sí, debo volverlo a leer y leerme el 21st Century Boys, para poder opinar con propiedad.

    Lo dicho, que gracias y un placer leerte ^^

  3. Pues hombre, gracias por lo que dices de mis reviews, aunque se hace lo que se puede. En este caso concreto se trataba de un detalle histórico muy poco conocido y de ahí que decidiese dar una pequeña apreciación personal sobre ese aspecto. Por lo demás, ya sabes que para mí es un lujo tenerte como lector :D.

    Un saludo.

  4. Dath, suscribo lo dicho por Djevel y añado que Drakenland merece pasar a los anales de la historia blogera.
    Nunca he leído (ni siquiera ojeado) “20th century boys” (y dudo que, tras leer tu valoración, lo vaya a hacer algún día XD); pero ha sido un auténtico placer leer una entrada escrita con tanto rigor, detalle y buen gusto.

  5. Pues muchísimas gracias por tus palabras Ciro porque además cuando son tan buenas y vienen de una persona a la que aprecias, como es tu caso, se valoran muchísimo más. En serio, gracias :D.

    Un saludo.

  6. Yo soy de los que leyeron 20th century boys y la disfrutó, aunque también soy de la opinión que no le llega a la suela de los zapatos a Monster (pero, hey, eso no quita que sea una obra bastante entretenida).

    Desconocía los paralelismos que había intentado hacer Urasawa con los masones, ni que el atentado contra el Papa no era más que otra cagada de los japoneses al tratar el catolicismo como una religión que roza lo pagano.

    En fin, un post muy bueno, como siempre. Dices que aún te falta el puntito, pero sinceramente no echo nada en falta ^_^

  7. Es que el concepto de una sociedad secreta que vaya promocionando a sus miembros para alcanzar puestos de importancia, la idea de revelaciones ocultas al resto del mundo e incluso la promoción de “mentiras” que promuevan ciertas creencias son puramente masónicas (sin contar con su enfrendamiento frontal con la Iglesia Católica). Y de ahí esos paralelismos que describo.

    Un saludo.

  8. Hola!
    He estado leyendo algunos de los reviews que has hecho y casi siempre concuerdo con lo que dices, siempre atinado y preciso en tus opiniones, sin embargo difiero con lo que escribes sobre 20CB y respeto totalmente que no te halla gustado el manga, pero ponerle un 2!… hay muchisimos peores mangas que 20CB, simplemente por el dibujo, como tu lo mencionas, merece un 5 por ser la mitad de lo que compone un manga, jeje en mi humilde opinión.
    Para mi estuvo correcata la desicion de la falta de romance, a veces eso hace que la historia se vuelva tediosa y pesada, por otro lado la forma en que se va hilando la historia se me hace admirable, todo está conectado de alguna manera y según recuerdo no queda ningun cabo suelto, aunque tal vez no resuelto de la forma esperada.
    En toda la historia sentí una especie de nostalgía y añoranza por el pasado, como cuando hace referencia a los Rolling Stones o al Woodstock, aunque eso ya es muy subjetivo, ese tipo de detalles de alguna manera te conecta con la historia, como una especie de empatía, eso también me paso con los personajes que tienen ese algo que hace que te caigan bien, por ejemplo Kenji Endo en la parte final del manga, la forma de expresarse se vuelve aguda y realista en sus comentarias, tu por ahi dices “su poco o nulo sentido del fracaso” yo mas bien lo vi como una persona que a pesar de todo los problemas que tiene le hecha ganas, no se rinde, “muy luchona” se diría en mi país. De la similitud de la secta de amigo con los masones no me habia dado cuenta hasta que leí tu artículo, muy interesante, pero siendo una historia que es ficcion y trata sobre el fin del mundo no se me hace malo que de alguna manera se tenga referencia en hechos históricos, casi todos los animes lo tienen.
    Y bueno me podría pasar debatiendo sobre 20th Century Boys, pero lo principal sería que yo disfruté la historia. Particularmente prefiero los mangas al anime y hacia tiempo que un manga no me engachaba tanto hasta que lei 20CB y antes de eso no habia visto ninguna otra obra de Urusawa por lo tanto no conocia Monster así que no tenia con que comparar ni expectivas de ésta y fue todo una sorpresa… ya despues ví Monster que me encanta pero eso es otro rollo y creo que para todo lector que disfrute de un buen manga, 20th Century Boys merece una oportunidad
    Siento que la primera vez que escribo en tu blog sea para decirte que no estoy deacuerdo, de verdad no soy de esas personas que se pasan solo para criticar, ya me pasare por otro post para comentar, ya que como dije al principio casi siempre concuerdo con lo que escribes.
    Hasta luego y mucha suerte en todo lo que te propongas!

  9. Es que para mí la decepción con 20th Century Boys fue demasiado grande por demasiadas razones. A lo que me refería respecto a Kenji es a que lo apartan rápidamente y no dejan que el lector saque una conclusión respecto a él, puesto que te la dan hecha los otros protagonistas de la historia y de ahí mi protesta.

    Sobre lo de la relación amorosa no es que sea algo imprescindible, pero en una trama de estas características se me antojó necesaria para darle profundidad, aunque no es más que un mero criterio personal que no tiene por qué ser compartido.

    Y por último es verdad que el dibujo es muy bueno y de hecho lo reconozco, pero no olvidemos que los trazos y la animación son medios técnicos para narrar una historia y si ésta falla lo hace todo lo demás. De ahí que al final le diese un 2. De todos modos, se nota que no has leído algunas de las reviews que he hecho en plan bestia con la intención de hacer reír y cuyas puntuaciones eran… Bueno, mejor que las descubras por ti misma.

    Un saludo y encantado de conocerte.

    PD: Y no te asustes si tienes que criticarme en lo que quieras. Éste es un foro abierto 😀

  10. Pingback: Pluto; la fusión de las generaciones de Tezuka y Urasawa « Drakenland / El lobo zamorano

  11. Yo he leido completamente 20th century boys y Monster no entero, sino aproximadamente la mitad,y si hay algo que se puede ver es que Monster es mucho mas oscuro que 20th century boys. A mi me gusto mucho 20th century boys por es, por que no era tan oscuro y serio como monster. Yo creo que un 2 es injusto, yo le pondria como minimo un 7, se lo merece, si, tienes razon, creo que esta un poco sobrevalorado, pero no deja de ser un manga, aunque con tantos flash back se hacia a veces demasiado pasado, pero los personajes principales y los secundarios me parezen de lo mejorcito. Creo que tu decepcion viene porque te esperabas algo como Monster, igual que yo como lei antes 20th century boys no me esperaba nada. PD:Hablas muy bien, y estoy muy de acuerdo con tus opiniones

  12. aja si había una situación romántica no desarrollada yukiji y kenji pero nunca se dio hubiera sido un buen extra toque a la historia bueno dejando de lado bueno el manga el final me decepciono y voy a leer monster a ver que tal

  13. Haces bien, Monster es muy superior a 20th Century Boys en todos y cada uno de sus aspectos. Eso sí, advertido estás de que ENGANCHA y de qué manera :D.

    Un saludo.

  14. Pingback: Touch, los bateadores universales de Mitsuru Adachi | Drakenland / El lobo zamorano

    • Es que cuando te encuentras con que alguien como Urasawa, tras hacer una maravilla como Monster “la caga” de esta manera… Yo en ese sentido soy claro. Desgraciadamente hasta al mejor escribano se le cae un borrón y en este caso, el resultado fue desastroso. Aunque evidentemente sobre gustos no hay nada escrito.

      Un saludo.

  15. Hola, lamentablemente no estoy de acuerdo con tu opinión. Para mi, es una historia excelente, muy cautivadora y con personajes muy carismáticos.
    Si bien respeto tu opinión hay una cosa en la que quiero corregirte: Dijiste que no podías entender cómo el simple hecho de que salvasen al Papa de un intento de asesinato era suficiente para crear un antes y un después en la historia de la humanidad. Debo recordarte que el intento de asesinato fue en el funeral de Friend, quien se alzó de su propia tumba en frente de millones de espectadores para salvar al Papa. Este hecho fue el que logro convencer a sus seguidores y a los pocos que aun no lo idolatraban de que era un profeta mesiánico. Además entiende que este manga busca criticar (de forma exagerada) la forma en que las masas siguen ciegamente a un líder o una ideología sin siquiera detenerse a pensar “¿Es cierto esto que me están diciendo?”

    • Buenas Gastón.

      Hace ya dos años que escribí esta review y como tal no tengo la obra demasiado fresca. Pero lo que sí te diré es que Urasawa tiene otros guiones que evidencian que sabe construir tramas de suspense de un modo bastante más creíble y sólido que en 20th Century Boys y el Papa es un buen ejemplo de ello. No es una cuestión de cómo “Tomodachi” salva al Sumo Pontífice sino el cómo sería interpretado por sus fieles. Y no es sólo una cuestión de antecedentes históricos. Los cristianos católicos sostienen y defienden la infalibilidad del sucesor de Pedro y su potestad para salvar o condenar a sus fieles en base a Mateo 16, versículos 18 y 19. Con ellos en la mano, ninguno de ellos atribuiría a nadie un poder superior o siquiera parecido al del Papa y simplemente atribuirían su salvación por parte de otro a un “designio de la divina providencia” que actúa mediante hombres “guiados por el Espíritu Santo”.

      Es por ello por lo que cojea tanto la trama de este manga. Simplemente los argumentos que usa Urasawa para hacer de Friend una especie de dios humano no son convincentes por ser demasiado discutibles y a poco que se investiguen o se debatan, es fácil delatar un desconocimiento por parte del autor de los temas que aborda sencillamente indignos de él.

      Un saludo.

  16. Hola recien termino de leer este manga y la verdad nunca quede tan fascinado. Lei tambien monster que tambien me encanto, pero 20th era una materia pendiente que tenia y la sinceramente me gustaria borrarme la memoria y volverla a leerla. Comparto con vos en muchas cosas, como en la que a Kenji lo “borran” y aparece mucho despues dandole mas lugar a historias secundarias que al propio protagonista. Aunque por otro lado mientras sus seres queridos lo recuerdan tomas sus palabras de otra manera, como un filosofo. Tambien la gran mayoria de sus personajes me encantaron, tanto como cuando eran niños como cuando eran grandes. Lo del agente Chono tengo que estar de acuerdo por vos. Se supone que es un personaje importante en la historia pero en mi humilde opinion solamente tiene su maxima relevancia cuando empieza su historia con sus investigaciones, despues es un miedoso e inseguro a lo largo de varios y varios tomos. Lo que mas me gusta tambien aparte de sus heroes son sus antagonistas y Amigo es el peor que vi superando a Johan. Bueno, nose que decirte de Amigo que vos no sepas sin contar el elemento extra de su identidad desconocida. Respeto tu opinion vi que a mucha gente no le gusta pero no porque tiene mal gusto sino porque son muy “perfeccionista” por asi decirlo. Eso de los masones, del Papa, de la sociedad secreta, yo en mi lugar no pense en esas cosas, simplemente lei un manga de ficcion basada en una historia de unos niños amigos desde la infancia que trataban de salvar al mundo. Nose como explicarlo pero al contrario de monster lo lei “con la mente de un niño”. En fin, nose si seguiras activo/a pero una review asi es interesante de leer, segui asi y nose si te vas a leer este comentario 2 años despues de tu ultimo comentario jajaja

    Suerte y saludos

    • Pues claro que he leído tu comentario xD. Bueno, la verdad es que estamos ante la obra más polémica de Urasawa ya que mientras unos la adoran otros la odian a muerte, lo que hace que al menos sea interesante hablar de ella (si te fijas, la mayor parte de los guiones orientales de la actualidad no merecen la pena en modo alguno). También te matizo que lo de los masones y el Papa que comentas es porque yo soy así (Le saco mucha punta a todo 😛 ) Por lo demás, sólo queda una gran duda y es si habrá un anime, tras tantos años de “Live-Action Movies”.

      Un saludo y encantado de verte por aquí :3

  17. Después de leer esta obra y no poder dormir por dos días con la inquietud de resolver si “¿20CB es lo mejor que he leído o un insulto a mi inteligencia?”, era un deber buscar otras opiniones. Y mi conclusión es la siguiente:

    Lamentablemente sigo siendo defraudado con los desenlaces que plantean nuestros amigos nipones. Vi monster y ese sentimiento sigue punzando hasta el día de hoy (Johan me parece la cepa original de tomodashi, un ser carismático porque sí, que es capaz de engañar a la gente porque sí, y burla todo un sistema sin despeinarse, en fin…que es el puto mesías).
    y si los feels no te agarran en 20CB no puedes soportar la falta de coherencia y credibilidad de los eventos que ocurren. Los saltos temporales son un recurso tan manido para esconder incapacidad en el guión que me molestan de sobremanera. Los personajes principales son unos gary stu y el mensaje final no queda claro dejando cabos sin atar muy importantes (el hijo de amigo en el vientre de la tipa del amigoland???).Y es triste, ya que los primeros compases prometían y en el caso de la relación Kenja/Kanno me vi tan identificado que ciertos pasajes emocionales realmente los sentí míos.

    Estoy dividido. Si solo existiera dentro mio el ser analítico que ve todo el montaje detrás del engaño sería incapaz de considerar a 20CB digna de mención, porque en verdad me gustó. Me gustó que la música fuera el arma definitiva para acabar una ideología tan ridícula como su propio fundador. Me gustó sentir la añoranza de una sobrina por su ser mas querido. Me gustó el aire de nostalgia que respiraba cada vez que me leía un capítulo por las tardes mientras me escuchaba mis bandas de rock favoritas. Me gustó sentirme un niño de nuevo y un adulto a la vez, porque también estuve sentado en el pavimento de una plaza perdida de mi país mientras rasguñaba la guitarra sin nadie más que me escuchara que el viento.

    Me quedo con lo que me hizo sentir, aunque el guión y el desarrollo… SON UNA CHORRADA xd.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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