Fushigi Yûgi; el juego misterioso con el que Yuu Watase universalizó el shoujo

Este cuento narra la historia de una chica que recibió las siete estrellas de Suzaku. Éstas le daban el poder de realizar cualquier deseo. Este cuento es como un hechizo cuando se acaba de leer, es decir, el lector obtiene también el poder y la capacidad de conceder los deseos del protagonista. Porque este cuento, cuando se acaba de leer, se convierte en realidad.”

La memoria nunca me ha fallado y Alice 19th formaba parte de tu colección de mangas. Sin embargo esa trama es de las más flojas de su creadora y dado que estás estudiando lo que estás estudiando, creo que te va a interesar mucho más esta historia en el caso de que no la conozcas. Eres libre de no fiarte de mi criterio y muy probablemente tú descubras en ella bastantes más cosas que yo. Además ya sé que no te gustan este tipo de heroínas a las que tú no consideras fuertes, pero creo que incluso así deberías darle una oportunidad. Éste es uno de mis regalos de cumpleaños para ti y espero por ello que al menos te guste, puesto que está hecha con todo el cariño del mundo. Moltes Felicitats!

Tal y como prometí en mi Top 10 de canciones de anime, Yuu Watase es una autora que desde hace tiempo se había ganado un bien merecido reconocimiento en esta bitácora no sólo por su más que notable trayectoria como mangaka sino por haber conseguido algo como universalizar el shoujo haciendo que pasase de ser un género ñoño y apto únicamente para los estómagos más potentes, a ser un tipo de manga universal, digno de todos los públicos y, por qué no decirlo, un distintivo de calidad.

Todas sus obras merecen una atención especial, aunque si me he de quedar con una ésta sería Fushigi Yûgi, traducida en España como “El juego misterioso” y “El joc misterios” en Cataluña. Un manganime de gran peso sentimental para mí porque fue de los primeros por los que pagué por ver, dado que con él la distribuidora Jonu en España mostró al mundo sus credenciales. Una compañía que además conseguiría convertirse en una de las mayores del país a la altura incluso de gigantes como Selecta Visión o Arait Multimedia.

Posiblemente ésta sea la mayor demostración de la calidad de esta mangaka aunque, como ya he dicho antes, no fue la única. Algunos consideran, por contra, que este honor le corresponde a Ayashi no Ceres, aunque en lo personal difiero mucho de ese sentimiento debido a ciertos problemas argumentales en los que no voy a entrar y a algún que otro pasaje del manga que honestamente considero ofensivo para el sentido común. Pero dejémonos de retórica e intentemos analizarlo como se merece.

Ficha Técnica

Fushigi Yûgi (ふしぎ遊戯) conocida en España como “El juego misterioso” es un anime de 52 capítulos producidos entre 1995 y 1996 por el estudio Pierrot, dirigido por Hajime Kamegaki y perteneciente a los géneros Shoujo, Romance, Comedia y Fantasía. Está basado en un manga de 18 tomos escrito y dibujado por Yuu Watase y publicado por Shogakugan entre 1992 y 1996.

Argumento

Miaka y Yui son dos estudiantes de secundaria tan amigas en lo personal como antagónicas en lo mental. Mientras la primera es una estudiante mediocre, obsesionada con la comida y en plena edad del pavo, la segunda es una modelo de virtud y madurez capaz de sacar las mejores notas de su clase y de hablar los idiomas más complicados, por lo que le espera un futuro prometedor.

Un día ambas muchachas acudirán a la Biblioteca Nacional a estudiar. Pero más tarde, en una de sus estancias hallarán un libro escrito en chino antiguo que comenzarán a leer para, acto seguido, ser secuestradas hacia el interior de su mundo.

Nada más llegar, y tras percatarse de que no viven un sueño, sufrirán un ataque por parte de unos salteadores del que serán providencialmente salvadas gracias a la intervención de un joven y apuesto experto en artes marciales que lucha con coraje a la par que luce la marca del demonio en la frente. El guerrero los derrota con facilidad pero a cambio de sus servicios exigirá un dinero que ninguna de las dos tendrá. Decepcionado, el joven abandona a su suerte a las dos y busca mejor fortuna en la ciudad.

Inmediatamente Yui volverá al mundo real en contra de su voluntad y observará de nuevo el libro que las capturó. Al leerlo descubrirá que su amiga Miaka sigue presa en su interior y no sólo eso sino que ambas parecen haber quedado conectadas de modo que lo que siente una le ocurre a la otra. ¿Qué es ese extraño volumen capaz incluso de transmitirle al lector las más feroces heridas que sufra su protagonista? ¿Es únicamente un libro, un hechizo o tal vez la puerta hacia otro mundo? Tanto la una como la otra estarán destinadas a resolver estos enigmas.

Opening

  • Itooshii Hito noTame ni” interpretado por Akemi Satou

Ending

  • Tokimeki no Doukasen” interpretado por Yukari Konno

Capítulos

  • 01 La chica de la leyenda
  • 02 La sacerdotisa de Suzaku
  • 03 Las siete constelaciones de Suzaku
  • 04 Sentimientos cruzados
  • 05 El latido desorientado
  • 06 Aunque mi vida está acabada…
  • 07 Quiero volver a casa…
  • 08 Quiero verte…
  • 09 Enemigos invisibles
  • 10 La cautiva
  • 11 La sacerdotisa de Seiryuu
  • 12 Sólo te tengo a ti
  • 13 Porque te quiero
  • 14 Lobo en la fortaleza
  • 15 Ciudad de los resucitados
  • 16 Una batalla entristecedora
  • 17 La melodía de un encuentro
  • 18 El engaño del amor
  • 19 Un amor destrozado
  • 20 Promesas incumplidas
  • 21 Por protegerte
  • 22 No te abandonaré jamás
  • 23 La sombra de la traición
  • 24 El veredicto de las llamas
  • 25 Amor y amargura
  • 26 El festival de las estrellas
  • 27 El juramento
  • 28 Recuerdos
  • 29 Gira la rueda del destino
  • 30 Destellos de guerra
  • 31 Un torbellino de inquietudes
  • 32 Por la causa de las estrellas de Suzaku
  • 33 Adiós para siempre Nuriko
  • 34 Los centinelas de hielo
  • 35 Espejismo del Infierno
  • 36 Un amor pisoteado
  • 37 La calidez de un resplandor
  • 38 El ocaso del corazón
  • 39 Una extraña fantasía
  • 40 Falso amor
  • 41 El destello de un renacer
  • 42 Un obstáculo insuperable
  • 43 Una despedida inminente
  • 44 Contraataque espontáneo
  • 45 Caminos separados
  • 46 Un muchacho real
  • 47 El cielo se lleva un alma
  • 48 Apostando por su vida…
  • 49 Ceremonia de boda
  • 50 El momento del sacrificio
  • 51 La última esperanza
  • 52 Por aquél a quien amas

OVAs

Primera:

  • 01 Vínculos Perdidos
  • 02 Destellos de Tristeza
  • 03 Separarse y después…

Segunda:

  • 01 Señales confusas
  • 02 El niño misterioso
  • 03 La resurrección
  • 04 Las llamas de la amistad
  • 05 Un torrente efímero
  • 06 Por estar juntos para siempre

Eikouden:

  • 01 La resurrección de la leyenda
  • 02 La búsqueda en el desierto
  • 03 El destino de las 7 estrellas
  • 04 El advenimiento de Suzaku

Personajes

Miaka Yuki: Es la protagonista de la historia. De carácter bobalicón y despreocupado, esta estudiante pasaba el día soñando con atiborrarse de hamburguesas y con saltarse las clases hasta que queda atrapada en “El Universo de los Cuatro Dioses” que la convertirá nada menos que en sacerdotisa del dios Suzaku. A partir de ahí su vida experimentará un cambio radical debido a que, a sus responsabilidades ante su nuevo rol, se le unirá el amor que empieza a sentir por una de sus estrellas, Tamahome, por el que llegará a hacer los mayores sacrificios de su vida con la intención de conseguir mantener su amor hasta el final contra toda adversidad.

Yui Hongo: Antagonista de la historia, Yui comenzará siendo la mejor amiga de Miaka y su complemento imprescindible e ideal para evadirse de su presente de estudiante ejemplar. Será ella la encargada de leer inicialmente el libro de “El Universo de los Cuatro Dioses”, pero cuando Miaka vuelva a la realidad ella será capturada y convertida en la sacerdotisa de Seiryuu tras ser rescatada de una violación. Culpará de su desgracia a Yuki y considera que el simple orden en el que ellas abrieron el volumen condicionó su destino, de modo que la joven dedicará su vida a luchar al lado de las fuerzas de Kuto para hundir a la que fue su mejor amiga y arrebatarle de paso a su amor: Tamahome.

Tamahome: Especialista en artes marciales, ésta será la primera de las estrellas de Suzaku en hacer su aparición y no tardará en mostrar su obsesión por conseguir dinero a cualquier precio, aunque pronto se descubrirá que en realidad él es la cabeza de una familia de numerosos hermanos en la que para colmo su padre está impedido para trabajar. Aunque al principio Miaka le resultará insoportable, poco a poco se irá enamorando de ella hasta llegar incluso a renunciar por su causa al mundo en el que vive, aunque en su camino se interpondrá Yui y su deseo carnal. La grafía original de su nombre es 鬼宿 y el símbolo del Demonio que aparece en su frente es .

Hotohori: Emperador de Konan es considerado uno de los hombres más atractivos de su territorio debido a su portentosa melena, que le sirve para disfrazarse de mujer, y su extraordinaria habilidad con la espada, que hace de él uno de los guerreros más temibles en sus dominios. No tardará en enamorarse de Miaka y en rivalizar por su amor con Tamahome aunque su sentido de estado y su pasión por su labor como “príncipe” le harán pronto renegar de esta meta en beneficio de sus súbditos. La grafía original de su nombre es 星宿 y su símbolo , que representa a la Estrella.

Nuriko: Desde pequeño este joven se vio marcado por la trágica muerte de su hermana atropellada por un carro. Aquel acontecimiento marcó su vida y se propuso vivir desde ese día como si fuese ella. En el presente es un travestido en toda regla y ha asumido la sexualidad femenina hasta el punto de amar al emperador Hotohori, aunque sabe que su objetivo es sencillamente imposible. Su poder consiste en una fuerza providencial que le hace capaz de levantar los objetos más pesados. La grafía original de su nombre es 柳宿 y su signo, el del Sauce, es .

Tasuki: Líder de los bandidos del monte Reikaku, sus compañeros lo comparan con un lobo debido a su habilidad para utilizar la velocidad en sus combates a la par que provocar ilusiones ópticas mediante sellos. Aunque en realidad su principal virtud como guerrero reside en el uso de un abanico especial llamado Tessen, con el que puede generar ráfagas mortales de fuego con las que carbonizar de forma masiva a sus enemigos. Es junto con Tamahome el personaje más popular y homenajeado de la serie en Internet. La grafía original de su nombre es 翼宿 y su símbolo, las Alas, .

Chichiri: Un monje errante con la habilidad de utilizar agujeros negros emanados de su sombrero para escaparse o aparecer en diferentes lugares. Al mismo tiempo es un especialista en el arte de dominar los movimientos de los enemigos a distancia y así paralizarlos a voluntad, aunque no siempre su magia es efectiva. Tiene el aspecto de un zorro, aunque en realidad usa una máscara para disimular la cicatriz que él mismo se hizo después de asesinar a su mejor amigo después de que éste le arrebatase a su prometida. Su grafía original es 井宿 y su signo la Rueda .

Chiriko: El más joven así como el más inteligente miembro de las estrellas de Suzaku. Su acaudalada posición económica hacen que su aspiración es la de convertirse en funcionario del Gobierno por lo que dedica su vida a preparar oposiciones. Una ardua tarea para la que se ayuda de sus poderes mentales que amplían de un modo sensacional sus capacidades memorísticas y analíticas que le permiten no sólo estudiar rápidamente sino interpretar las estrellas, hacer música con una simple hoja o incluso concebir los más geniales e impredecibles planes para derrotar al enemigo. Su nombre es 張宿 y su signo la Red Extendida .

Mitsukake: A pesar de su aspecto adulto, se trata de un joven de 22 años al que se le tiene por el mejor médico del mundo, cuyas manos han sido capaces de sanar los casos más difíciles de un modo casi milagroso. Todos salvo el de su amada, que enfermó rápidamente y murió poco después mientras él estaba lejos curando a otro paciente. Desde entonces se dedica a sanar animales y a aborrecer con todas sus fuerzas a los seres humanos, aunque su encuentro con Miaka cambiará su forma de ser. Su apodo se escribe originalmente 軫宿 y el signo que le proporciona poder de curación es el del Carro .

Nakago: Víctima de la maldad del emperador de Kuto desde su más tierna infancia, pasó de convertirse en su juguete sexual (abusaba de él cuando era un niño) a ser el general en jefe de su ejército y líder de las estrellas de Seiryuu, con unas habilidades en la lucha y una capacidad táctica y analítica que hacen de él un contrincante terrible y un líder cruel que no duda en azotar a sus subordinados cuando fallan. Es junto con Yui el antagonista de la historia y no dudará en manipular a ésta para conseguir sus propósitos. Su nombre de guerra se escribe 心宿 y su signo es el del Corazón .

Soi: Rescatada por Nakago cuando estaba siendo maltratada por el dueño del prostíbulo al que había sido vendida por sus padres, el roce y la amiración que siente por su comandante harán que desarrolle un profundo amor hacia su benefactor. Tal es así que incluso, cuando se encuentra lejos del campo de batalla, hará las veces de esclava sexual con la que el general se divierte y practica sus perversiones, aunque esta situación sólo le ha llevado a desarrollar un profundo sufrimiento por la indiferencia de su amado y su crueldad. Su nombre de estrella se escribe 房宿 y el signo que le da poder es el de la Habitación .

Amiboshi: Conocido por ser mayor de los dos hermanos gemelos pertenecientes a las estrellas de Seiryuu, se presentará por primera vez en escena cuando quiera hacerse pasar por Chiriko para boicotear la ceremonia de invocación de Suzaku que iba a protagonizar Miaka. Su técnica de combate consiste en tocar una flauta con la que proyecta energía chi que le sirve para hacerse con el control del cuerpo de sus enemigos y manipular sus movimientos, aunque el fracaso en su misión hará que decida quitarse la vida. Su nombre es el de 亢宿 y su símbolo es el del Cuello .

Suboshi: Obsesionado por vengar la muerte de su gemelo después de que éste se suicidase, Suboshi atacará la aldea de Tamahome y aniquilará a su familia, lo que lo convertirá en su principal enemigo. Combate con un arma llamada Ryuseisui que utiliza a modo de cadena, aunque su eficacia en combate es más bien cuestionable. Un hecho al que se suma el creciente sentimiento de amor que empieza a sentir hacia Yui, a la que intenta por todos los medios hacer olvidar al chico del símbolo del demonio. Su nombre de estrella se escribe 角宿 y su símbolo es el del Cuerno .

Ashitare: De naturaleza híbrida entre hombre y lobo, asesinarlo a él implica acabar con las dos mitades de su alma. Fue rescatado de un circo en el que se le sometía a constantes humillaciones por parte de Nakago. Esto unido al repudio que le tocó padecer debido a su aspecto desagradable y sus malos modales que siempre recibió, lo han llevado a odiar a la humanidad y a convertirse en uno de los servidores más fieles del general de Kuto, que sin embargo lo azota sin piedad ante el menor error que cometa. Su poder reside en la fuerza bruta, su nombre se escribe 尾宿 y su símbolo es la Cola .

Tomo: Antiguo miembro de una compañía de ópera china de la que heredó su actual aspecto, Tomo es un ilusionista que combate engañando a sus víctimas mediante unas almejas especiales que le sirven para hipnotizar a sus presas y así poder cumplir con ellas sus más malvados objetivos, que van desde colmar su apetito sexual abusando de ellas, hasta asesinarlas salvajemente, aunque rara vez practicará la primera de sus obsesiones con mujeres. Es otro de los personajes homosexuales de la serie y se caracteriza por su sadismo. Su nombre se escribe 氐宿 y su símbolo es la Raíz .

Miboshi: A pesar de su apariencia francamente inocente e infantil, este guerrero veterano y casi anciano de Seiryuu es sin embargo uno de los más peligrosos debido a su capacidad para poseer los cuerpos de sus víctimas, lo que le ha servido para seguir sobreviviendo hasta el presente. Utiliza instrumentos y artes tibetanas para sus conjuros y tal es su eficacia que la única manera de acabar con él es la de retenerlo en el cuerpo que ha poseído y matarlo sin contemplaciones, algo que hará que elija meticulosamente a sus presas. La auténtica escritura de su nombre es 箕宿 y el símbolo que le da la fuerza es la Cesta Aventada .

Keisuke Yuki: Cuando Miaka vuelve por primera vez al mundo de los humanos, su hermano Keisuke se convierte en su confidente y será a él a la primera persona a la que le cuente su particular experiencia. Tras unos momentos de burla, éste le advertirá de los peligros que pueden residir en ese libro, lo que hará que rápidamente empiece a vigilar a su hermana, aunque no logrará que ceje en su empeño de entrar. Un factor que lo convertirá a él en el lector por excelencia de “El Universo de los Cuatro Dioses” y en testigo de excepción de todo cuanto les suceda a las sacerdotisas.

Análisis

Muchas son las ideas que asaltan a mi cabeza cuando se me plantea el reto de intentar analizar, o cuanto menos explicar, esta gran obra que catapultó al estrellado a Yuu Watase y la convirtió en una mangaka de fama mundial, a pesar de que sus posteriores trabajos distaron mucho de estar a la altura de su obra maestra por excelencia.

Nos encontramos ante un punto de inflexión. Una apuesta cuya complejidad abordaba una más que prolija cantidad de mitos chinos desde el punto de vista nipón y a pesar de sus errores y de algún que otro gazapo como el llamar constantemente a los personajes y a los dioses por su nombre en japonés, consiguió captar la atención de un público decepcionado por las modas del shoujo como la de las “Magical Girls” hasta convertirlos en auténticos devotos no tanto del género sino del estilo rompedor, provocativo y trasgresor de la autora.

No obstante, antes de empezar intentaremos simplificar en la medida de lo posible la realidad en la que se desarrolla esta aventura para evitar que el lector caiga en errores o se encuentre desorientado ante las particularidades del libro que secuestra a las dos sacerdotisas con la intención de que reúnan a sus respectivas siete estrellas.

El universo de los cuatro dioses

No es la primera vez que en este blog hacemos alusión a este tema y ya en la review que le dedicamos a esa maravilla conocida como The Last Blade dibujamos algunas de las pinceladas que nos servirán para representar como es debido el particular universo en el que nos movemos y su significación; en el contexto cultural de la mitología china, existen cuatro constelaciones que simbolizan tanto a los puntos cardinales como a diferentes objetos y elementos.

El Norte se encuentra representado por una Tortuga Negra a la que la cultura taoísta bautizaría como Zhi Ming y el mundo japonés como Genbu; es el abanderado del invierno y del agua. El Sur por contra tiene al Pájaro Bermellón como emblema más representativo; a él se le bautizó como Suzaku en Japón; en las leyendas posee el nombre de Ling Guang y arrastra consigo al verano como estación y al fuego como elemento.

Un Dragón Celeste conocido como Seiryuu en Japón es el encargado de velar por el Este y de ser el embajador de la primavera como estación y de la madera como elemento y recibía el nombre de Meng Zhang. Su contrapeso es el Tigre Blanco, quien vigilaba por los intereses del Oeste con el otoño como estandarte, el metal como elemento y Jian Bing como nombre.

Representación de las cuatro constelaciones y sus 28 moradas

A todos ellos se añadía un quinto en discordia como era el Huáng-lóng, el dragón amarillo del centro que representaba tanto a este punto como a la Tierra como elemento. No obstante hay que matizar que los chinos, o mejor dicho los taoístas (cuyas leyendas les atribuyeron nombres humanos a las constelaciones), utilizaban la clasificación para los elementos conocida como Wu Xing y que, al contrario que los griegos, sostenía que el número total de los mencionados elementos era de cinco, al tiempo que se prescindía del aire como tal y se añadía la madera y el metal. Un hecho que, al contrario de lo que pudiese parecer, fue fundamental en los primeros compases del pensamiento chino y que algunos consideran incluso la piedra angular de campos tan dispares como la astronomía asiática, el Feng Sui, la medicina tradicional o incluso la estrategia militar.

Por lo tanto, al ver Fushigi Yûgi hemos de tener en cuenta este sistema dado que las sacerdotisas de las que la historia trata se mueven en torno a este mito aunque parte del error de desarrollarse en China y de referirse a los dioses por su nombre japonés, lo cual implicaría además hablar de las ciudades que cada uno de ellos protegían. Pero hablar sobre ello supondría complicar de un modo innecesario la elaboración de esta review.

El simplista y aburrido mundo de los shoujos en España

Desentrañados algunos de los aspectos iniciales de Fushigi Yûgi, me gustaría retrotraerme al principio de la review e indicar de nuevo lo que para muchos de los neófitos en el mundo del anime era el shoujo hasta la llegada de esta obra de Yuu Watase, aunque se podría decir, sin temor alguno a equivocarnos, que el género se había convertido en un peligroso sinónimo de bazofia formada a base de “Magical Girls” y culebrones sórdidos de finales predecibles.

En relación a nuestro país, la inmensa mayoría de los manganimes que se habían distribuido y comercializado no dejaban lugar a la duda. Sailor Moon era considerada una obra de niñas pijas, con montones de situaciones insinuantes con la intención de atraer al público masculino sin perder su condición de manga para chicas, y en el que el esquema argumentativo era siempre el mismo; un monstruo grotesco que aparecía, unas marineras (mal llamadas guerreros en castellano) que bailaban al compás del mismo debilitándolo y una Usagi que en sus diferentes encarnaciones lo destruía, purificaba, transformaba, etc, para acabar todo más o menos como había empezado… hasta que 20 episodios más tarde, la propia inercia de la serie forzaba a ponerle un punto y final a esa espiral de despropósitos en la que se había convertido cada temporada de esta horripilante creación.

El otro gran referente había sido Marmalade Boy, para la cual se había puesto mucho más esmero, como bien probaba el hecho de que al menos se habían respetado los nombres originales, al contrario de lo ocurrido con “la otra” en la que Usagi era “Bunny”, Ami era “Emy”, Makoto “Patricia”, Minako “Carola”, Mamoru “Armando” y así hasta aburrirse. Y es que tiene su gracia el hecho de contar estos detalles como “buenos” pero es que el nivel de grosería de algunas traducciones llegó a tales extremos que en casos como el de Dokonjo Gaeru (“La rana valiente”) sus personajes llegaban a pagar sus compras en pesetas en lugar de utilizar Yen…

Sailor Moon y Marmalade Boy habían sido las dos grandes referencias del shoujo

Independientemente de estos detalles, “La Familia Crece”, como se llegó a bautizar al manganime, era un culebrón absurdo y disparatado en el que una muchacha llamada Miki Koisikawa se pasaba horas meditando tonterías del calibre de que si el chico de la que estaba enamorada, Yu, era homosexual por tener un amigo, y varios de sus episodios se basaban en hacer un mundo de cualquier nimiedad, con unos razonamientos para justificarlos simplemente rocambolescos y con uno de los desarrollos más cretinos jamás desarrollados para guión alguno, oriental o no.

Si a todo ello le unimos que los escasísimos shoujos que se habían salido de esa tónica fueron engendros como “Wedding Peach”, cuyo argumento me ahorraré reproducir para intentar evitar una oleada de clics masivos en el aspa que cierra el navegador, y que lo demás habían sido ocurrencias como Utena o mujeres andróginas como “La Rosa de Versalles” … podríamos concluir que la imagen global que en los otakus españoles ajenos a Cataluña existía del género era realmente mala y cualquier soplo de aire fresco sería, como no podría ser de otra manera, bien recibido.

Una comercialización revolucionaria

La irrupción en el mercado español de Fushigi Yûgi tuvo lugar de un modo atípico aunque cuanto menos adelantado a su tiempo. Cierto es que no era la primera vez que un anime se estrenaba directamente en un formato doméstico sin haber pasado antes por un canal nacional en abierto, pero sí que es verdad que con él se abrió una nueva senda de distribución hasta aquel momento inédita como era la venta de cintas VHS de un único episodio.

Eran los primeros tiempos de Jonu Media tras la escisión de Savor Ediciones del Grupo Planeta y su desembarco en los circuitos comerciales españoles se produjo mediante la creación de una revista de no demasiada calidad llamada Jonu Magazine, que dedicaba sus números a hablar de los lanzamientos de la marca y cuya primera entrega trató de un modo prácticamente exclusivo al anime de Yuu Watase así como al Studio Pierrot, encargado de darle vida.

Vídeo/Demo de Fushigi Yûgi distribuído por Jonu

La idea de vender un vídeo con apenas un capítulo inmediatamente fracasó y la distribuidora pasó a actuar como su gran competidora, Selecta Visión, aunque la iniciativa de adaptar la idea de las revistas de videojuegos de vender demos de las novedades del sector, dejó abierta una más que interesante puerta que no fue después explotada en los años del boom de Internet, donde la iniciativa hubiese arrasado.

Pese a todo el resultado final estuvo lejos de alcanzar las cuotas de calidad exigibles. El doblaje al castellano fue lamentable y hasta chirriante y la inclusión en él de algunas perlas como las de añadir nombres como los de Alejandro Sanz para intentar occidentalizar los diálogos en los que aparecían artistas extranjeros contribuyó a crear sobre él el mito de ser, junto con Love Hina, el anime peor adaptado al español de la historia.

Comercialización en DVD de la primera y segunda temporada de la serie por parte de Jonu

Para el recuerdo quedará además la lamentable adaptación de “Itooshii Hito noTame ni” al castellano que empezaron a incluir en los episodios a partir del capítulo 43 y la horripilante versión en la lengua de Cervantes del ending, que sólo puede definirse como cómica y sin sentido. Un conjunto de errores propio, por otro lado, de una distribuidora que daba sus primeros pasos.

Y con él llegó el escándalo

1999 tenía poco que ver con el panorama que se respiraría 6 ó 7 años más tarde, cuando la manía consumista relacionada con el manganime alcanzó su cénit. Sin embargo y pese a tratarse de un producto que no se distribuyó a nivel nacional en un formato abierto, con toda la marginalidad que aquello suponía, es curioso comprobar el buen recuerdo que entre los otakus de la época dejó esta particular obra.

Era un shoujo, sí, y los elementos más característicos tales como amores, desamores, celos, triángulos y timideces absurdas abundaban en él. Pero ello era únicamente el espejismo con el que la peculiar apuesta de Yuu Watase absorbía al espectador para convertirlo en parte de un maquiavélico y sensual juego en el que la realidad y la ficción se hacían uno en una sutil confusión de percepciones.

Libro FushiY

La serie se desarrollará como si de la lectura de un libro se tratase

Todo empezaba de un modo relativamente convencional. Dos amigas íntimas de personalidades antagónicas se ven atrapadas por la magia de un libro que las secuestra en su mundo y terminan enamorándose del mismo chico. Una de ellas es lista, inteligente y atractiva; la otra, bobalicona, simplona pero apetecible físicamente hablando. ¿Quién de las dos se hará con el corazón del príncipe azul?

Hasta aquí nada que no se hubiese visto en multitud de mangas de temática femenina. Algo a lo que había que añadirle el que recurría además al estereotipo de damiselas en apuros a las que salvaban los galanes de turno. Pero pronto descubriremos que la intriga de Watase va mucho más allá de una historia para niñatas estultas.

Yui siente las mismas emociones que Miaka en el libro

El primer gran giro de la trama se dará cuando Yui se convierta en la lectora del libro y descubra que al tiempo que el volumen revela las aventuras de Miaka, ella sufre sus mismas sensaciones, peligros, desventuras y hasta heridas, haciendo que de ese modo la misma situación sea vista desde dos puntos de vista aparentemente incompatibles: el de la ingenuidad y frescura de la sacerdotisa de Suzaku y el de la inteligencia madura de la de Seiryuu.

Sólo con dicha premisa el guión hubiese conseguido encandilar a cualquier espectador aburrido de los convencionalismos de las tramas para adolescentes, al forzarle a descubrir la historia de una manera tan original como es la técnica de la biposicionalidad: dos puntos de vista diferentes que analizan una misma realidad y que llegan a sus propias conclusiones; una virtud necesaria y extraordinariamente útil que tanto suele faltar en el mundo contemporáneo. Aunque Fushigi Yûgi estaba destinada a ir mucho más allá.

Una reflexión sobre el amor

La dinámica anteriormente descrita no durará más de diez episodios. Miaka y Yui terminarán por compartir el mismo Universo de los Cuatro dioses y será Keisuke, el hermano de la primera, el que haga de testigo de las aventuras de ambas sacerdotisas, aunque con un leve matiz. Yuki conserva su virginidad mientras Hongo es, según parece, objeto de una violación.

Es ahí donde arranca una apasionante intriga en la que Watase nos ofrece la realidad de los dos amores; el ancestral duelo entre el amor espiritual representado por Miaka y el carnal, que abanderará una Yui forzada y convertida por ello en una sensual y provocativa mujer que ansía no sólo el alma de Tamahome, sino también su cuerpo.

Beso casto en la frente de Tamahome a Miaka

El amor de la sacerdotisa de Suzaku simboliza al del sentimiento puro, guiado por emociones limpias y plagado de una ingenuidad que bien podría asociarse al del primer amor. La de Seiryuu es por contra una reacción física a su violación; un ansia por pasar más allá del límite prohibido para hacer suyo al hombre que desea mediante el placer en vez de mediante el alma.

Así la postura de las dos sacerdotisas será contrapuesta no sólo en las facciones a las que apoyan, sino también en sus filosofías. Miaka será la mujer buena, incapaz de hacer nada malo, que intenta ganarse el corazón de un hombre por su forma de ser y sin hacer daño a nadie. Yui por contra será el arquetipo de Femme Fatale; el ser que con sus encantos conducirá a la perdición a Tamahome, al que intentará controlar no sólo con sus armas de seducción sino con todas las argucias a su disposición, sean o no éticas.

Insinuación de que Tamahome y Yui han mantenido relaciones sexuales

Pero no será éste el único de los enigmas que la serie nos planteará y el principal de ellos vendrá de la pareja formada por Nakago y Soi. La segunda se encuentra perdidamente enamorada del primero, pero éste sólo la utiliza para su satisfacción sexual, hasta el punto de que la joven guerrera llegará a lamentar haber hecho cientos de veces el amor con él sin que en ningún momento consiguiese llegar a su corazón.

Fushigi Yûgi nos plantea pues un enigma tabú como es el de lo que representa el verdadero amor y sus misterios más fascinantes: ¿Cómo nace el amor? ¿Existe este sentimiento sin el coito? ¿Puede el acto sexual no tener nada que ver con él? La respuesta a estos tres interrogantes la resuelve Watase a través del simbolismo de Miaka y su manera de ver el mundo. Es decir, el amor es un sentimiento puro, desinteresado, independiente del sexo y eterno, y a lo largo de la serie intentará dar pistas sobre ello.

Un mundo prohibido

Pero si por algo se desvinculó claramente esta sensacional apuesta fue por su excepcional valor a la hora de dar vida a temas aparentemente prohibidos en el mundo narrativo convencional, que la autora aborda sin el menor pudor, y el primero de ellos es la homosexualidad más o menos declarada de algunos protagonistas.

Ciertamente esta característica ni es exclusiva ni original de este shoujo, pero sí es uno de los pocos en los que uno de sus personajes principales, Tasuki, asegura no sentirse atraído por las mujeres, mientras que otro de ellos, Nuriko, no sólo hace gala de su travestismo sino que además reconoce abiertamente que está enamorado de Hotohori, con el que desea ardientemente pasar el resto de su vida.

Suicidio FY

La cicatriz de Yui tras intentar cortarse las venas se convirtió  en uno de sus fotogramas más célebres

Del mismo modo, “El Juego Misterioso” introduce patrones psicológicos extraordinariamente interesantes como son los de las reacciones a las agresiones sexuales sufridas por ambos sexos. Por ello recoge algunos de los sentimientos más normales y cotidianos en las víctimas de esta clase de abusos.

Así Yui dejará a un lado su inocencia para convertirse en una mujer obsesionada con el sexo y así poder sobrevivir a la simple idea de haber sido forzada, mientras que Nakago, que desde su niñez fue víctima de incontables violaciones por parte del emperador, se tornará en un ser sin sentimientos y carente de toda emoción o bondad humana, cuya simple obsesión es la venganza y el poder.

Forzada Yugi

Aunque jamás se verá nada explícito, Fushigi Yûgi fue una de las primeras historias que se atrevió a retratar el mundo psicológico de las víctimas de violaciones con las historias de Yui y Nakago

Pero si hay algo por lo que este guión sorprende es por la valentía con la que enfoca el tema del suicidio desde las dos vías más comunes para llegar a él: la pérdida irrecuperable de un ser amado o el padecer una humillación tan lacerante que sólo puede redimirse con la conducta autolítica que experimentará Yui cortándose las venas o Miaka intentándose ahogar.

En ambos casos hemos de decir que las reacciones suicidas no sólo habían sido difíciles de plasmar en los ámbitos como el de la literatura o el periodismo, sino que por añadidura fue profundamente perseguida desde el punto de vista occidental; conviene decir que Larra fue el primer suicida admitido en un cementerio católico puesto que tal práctica se consideraba pecado mortal y que rara es la vez que un medio de comunicación se atreve a hablar o al menos introducir en una de sus noticias la palabra “suicidio”.

Miaka intenta ahogarse tras el encantamiento de Tamahome

Pero la idea resultaba igual de audaz desde la perspectiva nipona, ya que pese a que la obsesión con acabar con la propia vida es uno de los problemas más sangrantes que fustigan a la actual sociedad japonesa, ésta ve con cierta normalidad que dichas prácticas se realicen por la salvaguarda del honor personal, pero no por la mera desesperación como a veces ocurría en el manganime.

En otras palabras la narración ante la que nos encontramos tuvo en todo momento un tono valiente; huía de los estereotipos fáciles e imbuía al espectador en un mundo de perfidia y maldad en el que los temas más oscuros de la sociedad veían la luz y eran tratados con un respeto y conocimiento de causa realmente admirables que ningún otro título había abordado hasta entonces con semejante nivel de maestría.

La fusión perfecta entre el anime y el manga

Como no es difícil de prever, la sección anterior daba de por sí suficientes muestras de que el relato ante el que nos encontramos demostraba desde sus primeros compases rasgos diferenciales que lo convertían no sólo en un manga con personalidad propia, sino un auténtico hito en su género cuyas peculiaridades quisieron ser trasladadas del original a su adaptación al anime.

Para empezar, las viñetas del cómic eran detallistas en rostros y escenarios, y hacían un gran uso de la tinta para las luces y las sombras. Aunque lo que verdaderamente asombraba era la composición de las mismas, con constantes superposiciones y uso de cuadriláteros irregulares para su plasmación, lo que hacía del uso de la diagonal una constante en las mismas que dotaban a las escenas más emocionantes y sensuales de una inusual e indescriptible atmósfera de tensión que sólo la lectura del manga puede describir con total fidelidad.

Detalle del manga con viñetas creadas mediante líneas diagonales

Tales retales de calidad no fueron en modo alguno desaprovechados por Pierrot que recurrió para su recreación a constantes imitaciones de las páginas primigenias con un asombroso grado de exactitud. Otro rasgo que a pesar de que había sido probado en otras series de animación de un modo más o menos declarado, nunca hasta la fecha había logrado unos resultados tan positivos.

Así, muchos de los planos quedaban reproducidos a la manera del sistema televisivo de cuadraditos superpuestos al principal llamado“Picture in Picture” que más tarde han utilizado producciones como “24”, mientras otros partían la escena en dos y mostraban un par de mundos aparentemente diferentes con el uso, cómo no, de las mencionadas diagonales.

Miaka descubre la marca de Chiriri en un plano dividido por una diagonal

El tercer y más llamativo elemento de los que definen la analogía fue el uso de las ilustraciones. En aquella época la mayor parte de las mangakas de temática shoujo solían acompañar todas sus apuestas con multitud de ilustraciones que pretendían promocionar comercialmente los aspectos más interesantes de la obra.

Fushigi Yûgi no fue una excepción y Watase diseñó algunas de las mejores estampas de la década de los noventa en lo que a estas lides se refiere y que solían ocupar las primeras páginas de los tomos del manga. La diferencia entre este producto y los demás es que en su versión animada decidieron prescindir de la elaboración de un ending y recrearon éste a base de las mencionadas ilustraciones, a las que se les añadía color y, en los primeros episodios, las escenas más relevantes del capítulo que acababa de acontecer ante los ojos del espectador, rodeadas eso sí de un rectángulo vertical.

Ilustración coloreada del anime e ilustración en blanco y negro del manga

El cómic fue pues no sólo un referente en cuanto a la historia, sino todo un guión televisivo en el que el director, Hajime Kamegaki, se limitó a seguir al milímetro las indicaciones de gráficas de Watase a pesar de un pequeño inconveniente que tuvo que superar como era el de que el anime terminó su singladura el 28 de marzo de 1996 mientras que el manga prosiguió hasta julio del mismo año.

Si se prefiere, el precipitado y extraño final de la serie de animación se debió a que fue una invención puesto el manga no pudo ser completado a tiempo para la producción de la pequeña pantalla. Un error muy típico de Pierrot y que los fans de Naruto o de Bleach estarán más que acostumbrados a padecer a base de lo que más tarde se dio en llamar “relleno” para evitar este tipo de vicisitudes.

Sencillez y naturalidad para desnudar una historia llena de secretos

Centrados ya en los aspectos más comunes en lo que a todo manganime se refiere, Fushigi Yûgi transmite una más que engañosa sensación inicial al llenar en principio su trama de triángulos absurdos y de desarrollo facilón, puesto que el guión rápidamente evoluciona para mostrarnos un universo lleno de complejidad en el que las tragedias personales llegarán incluso a convertirse en una de las partes más simples que componen este particular rompecabezas de “El Universo de los Cuatro Dioses”.

Pese a desarrollarse en China, tanto los nombres de los dioses como los de los protagonistas son japoneses. Sin embargo aquí es donde podemos apreciar la riqueza simbólica con la que Watase quiso dotar a todos los elementos del plantel de personajes jugando con las peculiaridades de la lengua nipona.

Hotohori descubre el símbolo que lo acredita como estrella de Suzaku

Todos ellos poseen un símbolo que al aparecer en su cuerpo potencia sus capacidades al igual que en otros animes como Dai no Daibouken. Sin embargo este signo formará en todo momento parte de los nombres de los guerreros adquiriendo una dimensión espiritual hasta ese instante inapreciable para el espectador y que se revelará en las escenas de combate. Así Hotohori (星宿) que significa “Constelación” tendrá como estandarte una parte de su apelativo como es “星” que quiere decir “Estrella” y que además es una de las 28 moradas de la astronomía china. Un hecho que convierte cualquier pelea en una exhibición y choque de filosofías que serán difíciles de descubrir para el espectador no iniciado en las lenguas y culturas asiáticas.

Duelos, reflexiones y analogías existenciales al margen, Watase trata de rebajar la tensión intelectual plagando al desarrollo de la aventura de toda clase de gags en la mayor parte de sus episodios y que se resumirán en actuaciones histriónicas por parte de Miaka, golpes, rostros representados con técnicas “Super Deformed” y alguna que otra situación disparatada que contribuirá a relajar la carga dramática y espiritual de algunos de los instantes más trascendentales de la historia.

Humor Fushigi 01Humor Fushigi 02

Humor Fushigi 03Humor Fushigi 04

Escenas de humor en Fushigi Yûgi (clic para ampliar)

Si se prefiere tanto el manga como el anime se desarrollarán a golpe de altibajos emocionales en los que ingredientes de un tipo de sensaciones contrarrestarán continuamente con los longitudinalmente opuestos, aunque sin causar malestar en ningún momento al espectador debido a la más que correcta distribución de los mismos en el tiempo. Aunque no todo discurre con este nivel de armonía.

Ciertamente la lentitud con la que transcurre la acción convierte algunos episodios en tediosos y el exceso de diálogos debido a que en ellos se intentan aclarar los múltiples interrogantes que torturan a las dos sacerdotisas llega a ser exasperante. Aunque dichas faltas quedarán pronto excusadas cuando seamos testigos en el capítulo 43 de una de las mayores demostraciones de amor verdadero jamás recreadas en serie alguna y que resolverá no sólo el enigma de si existe el este sentimiento sin sexo, sino en que éste puede llegar incluso a traspasar las barreras de la muerte.

Uno de los reencuentros más emotivos de la historia del manganime

Efectivamente a lo largo de todos los capítulos de Fushigi Yûgi la confrontación entre los conceptos de amor y de sexo será constante y despertará en el lector toda clase de preguntas que los personajes procederán a resolver debido a las situaciones que protagonizarán, aunque será el consumidor el que tenga la última palabra sobre si está o no de acuerdo con las conclusiones.

Aunque si hay algo que en todo momento llama la atención en torno a esto es la inclusión de algunos instantes de “Fanservice” en torno a Miaka y ciertas escenas picantes que llegará a vivir por culpa de su cuerpo y que serán capaces de arrancarnos más de una sonora carcajada y no sólo por sus reacciones, sino también por las de sus afectados.

Combates FY

En contra de lo que pudiese parecer, los combates de la serie serán espectaculares, como demuestra el de Tamahome contra Hotohori

En resumen, el manganime de Yuu Watase ofrece al espectador un cúmulo de dualidades basadas en el contraste: Dolor y Risa, Amistad y Vengaza, Tragedia y Humor, Vida y Muerte. Todo un abanico de sensaciones que se irán descubriendo ante un asombrado otaku que se verá atrapado en el Universo de los Cuatro Dioses y no será capaz de desprenderse de su hechizo hasta saber cuál de las dos facciones será capaz de hacerse con la victoria.

Después de Fushigi Yûgi

Dijimos con anterioridad que la serie de televisión tuvo que inventar un final debido a que el manga se encontraba todavía inconcluso cuando hubo que emitir el episodio final. Tal vez por eso Pierrot decidió lanzarse a la producción de tres series de OVAs en las que seguía relatando los acontecimientos acaecidos en Konan tras la marcha de la sacerdotisa y su complicado romance con Tamahome.

Las dos primeras fueron meros episodios de relleno en las que se añadían unas cuantas aventuras insustanciales para Miaka y “Taka Sukunami”. La siguiente recibió el nombre de Eikoden y mostraba ya a los jóvenes casados y a punto de tener un hijo que será misteriosamente “prestado” para llegar a un final tan insulso como anodino y carente de cualquier reflexión seria sobre los acontecimientos que acababan de suceder.

Portadas de las OVAS de Fushigi Yûgi

Años más tarde y tras el fiasco de las OVAs anteriormente mencionadas, en 2003 la propia Yuu Watase decidió crear una nueva historia de este particular universo y lo hizo en forma de un manga llamado “Fushigi Yûgi Genbu Kaiden” que nos trasladaría al Japón de 1923 y que haría las veces de precuela de todo lo visto en la saga al hablar de la vida de Takiko Okuda, que consagrada al dios Genbu ejerció como primera sacerdotisa de la historia.

En esta ocasión la trama sería mucho menos compleja de lo que había sido en un principio y en ella la protagonista se verá atrapada en el interior de “El Universo de los Cuatro Dioses” cuando trate de destruirlo, tras comprobar cómo su padre dedica y desperdicia su vida en el estudio del mismo mientras su madre fallece de una tuberculosis.

Portadas del manga de Fushigi Yûgi Genbu Kaiden

No puede negarse que la premisa inicial era buena, pero desde sus comienzos esta nueva serie pareció estar maldita. Buena prueba de ello es que empezó a publicarse en la revista Sho-Comic, pero los continuos cambios de magazine y los problemas de salud de Watase hicieron que la trama quedase varias veces paralizada, hasta el punto de que el tomo 9 se publicó en 2008 pero hubo que esperar nada menos que hasta este año para que viese la luz el 10.

Conclusión

Sería difícil concluir en pocas palabras lo que esta serie de 52 episodios supuso dentro del mundo de la animación, aunque podríamos decir que fue… la universalización de un género que hasta ese momento había sido considerado soso, cerrado y, por qué no decirlo, casposo como era el shoujo.

Fushigi Yûgi recogía el prototipo de historia de damisela en apuros y la transformaba en una implacable reflexión sobre los aspectos más controvertidos del ser humano y más concretamente en el amor. De este modo se adentraba dentro del corazón de la mujer y filosofaba sobre las características de este sentimiento y su relación con el sexo, y mezclaba estas cuestiones con otras como la de hasta qué punto un ser traumatizado por una violación puede llegar a amar. Pero por encima de todo reflexionaba sobre la interrelación de todos esos conceptos y sensaciones con la amistad.

La variedad de temáticas abordadas unidas a la valentía mostrada a la hora de hablar de ciertos asuntos prohibidos como la sexualidad de las forzadas, la homosexualidad, el transexualismo o incluso el suicidio hicieron de él un referente universal del género del shoujo hasta convertirlo en el que podríamos calificar como el mejor de su género hasta la fecha.

Sus únicos fallos son los de un desarrollo en ocasiones algo lento, una OST correcta sin llegar en ningún momento a maravillar y una más que pobre aportación a mundos paralelos como el de los videojuegos, de los que gozó de un par de títulos para PS2 y otros tantos para NDS de los que no merece la pena hacer mención alguna.

Una maravilla en forma de 52 capítulos y 18 tomos a la que sólo un principio algo flojo, un final improvisado y el lógico desfase temporal en cuanto a calidad de animación le privan de la nota máxima. Imprescindible para todo aquél que presuma de amar al manga y al anime.

NOTA: 9

24 comentarios el “Fushigi Yûgi; el juego misterioso con el que Yuu Watase universalizó el shoujo

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  4. Lo vi hace tres años, más o menos, y me encantó. Me pareció una historia maravillosa e inolvidable. Me gustó mucho cómo Watase muestra el tema del amor, mostrándonos que el amor es mucho más que un simple sentimiento y que una relación corporal. Además, me gustaba mucho la forma que tenía de mostrar escenas graciosas y, a los pocos minutos, escenas dramáticas. En fin, es un anime que me gustó mucho y que recomiendo ampliamente.
    Hace poco empecé a ver Ayashi no Ceres pero no me gustó nada y no pude terminar de verlo. No me gustaba esa mezcla rara que tenía entre mitología y ciencia. Me gustó mucho más Fushigi Yuugi por todo el tema de la mitología, aunque sabía muy poco sobre mitología china. Así que, te agradezco, Dath, por explicarme un poco de eso.
    Besos.

  5. Es que Ayashi no Ceres es mucho más retorcida. Sin contar con que ahí el tema del sexo es muchísimo más importante que en Fushigi Yûgi y tiene unas escenas muy salidas de tono. Por eso preferí no hablar de ella.

    Un saludo.

  6. Por el análisis parece ser una serie bastante interesante y lograda, me llama la atención aquello de que representa la idea del amor pasional y el amor sincero…Casi nunca he visto animes shoujos, pero siempre hay excepciones, al menos si la historia es de calidad, ya que muchos animes shoujo me parecen una jalada llena de cursilerias que solo las chicas pubertas aguantan, aunque bueno, esa es solo mi opinión…igual y todos esos animes tienen mucho éxito, véase el despropósito de Sailor moon.

    Tengo varias series pendientes aun, pero intentare darle una oportunidad a esta, porque como dije, lo que siempre importa es la historia, que sea de calidad, aunque la animación parezca de la época del caldo…xD

    Saludos!

  7. La subes a un pedestal tan alto que me entra miedo. Considerando los shoujos más antiguos que tenían una calidad bastante superior en cuanto a historias, Watase viene a dar pie diría yo,a lo que denominamos “smut” hoy en día. No es que sea culpa de ella, pero sí es de los primeros mangas de la temáticas que comenzaron a tocar temas más delicados, mucho más allá del típico shoujo juvenil noventero que narraba romances increíbles con un beso como escena explícita(hablo en el caso de que te refieras al shoujo en si, si te refieres a su situación en España pues no lo consideres). Y claro, inicia el mundo de los culebrones de mil y un tomos que tiene de todo, creando un grupo de personajes que toman a fin de cuentas un montón de estereotipos pero que en conjunto desarrolla tan bien que Dios que gustazo.

    Pero no me puedes entrar a discriminar Utena… Usté debería de darle la oportunidad como corresponde y no dejarla de lado por lo que aparenta, o por los diseños. Es un revoltijo mental insuperable en su género. Y de Berubara… Que pena, pues a mi parecer es una obra increíble.

    Definitivamente comparto contigo la opinión sobre Ayashi no Ceres. Superior en dibujo, pero inferior en todo el resto. Y eso que ambas me gustan mucho, pero admito que la antigua llega mucho más.

    Y un 10 tu análisis hombre. Que no soy de las que opina en cada entrada pero la temática y la serie en particular me ha obligado a comentarte como loca. Gracias por explicar esos aspectos técnicos y referentes al mundo Chino que yo no manejo nada y mostrarnos tu punto de vista tan interesante. Definitivamente es LA OBRA de Watase, ya que las demás al menos a mí me han dejado bastante que desear (Sobretodo cuando entra al terreno Josei, que no sabe tomar como corresponde)

    Saludos guapo, muy agradable leer tan seguido sus entradas kilométricas pero tan entretenidas =)

  8. Es que, como ya te digo Jan esta historia es una excepción a la regla y aunque tiene sus momentos rosáceos, la verdad es que es muy asimilable y la historia engancha. Desde luego muy recomendable sin duda.

    Nameh es que Utena y yo somos completamente incompatibles y nunca nos hemos aguantado mutuamente ^^U. No obstante también te he de decir que desconozco la situación que en cuanto a manganime tenéis en Chile, pero es que la nuestra hasta hace unos diez años era de vergüenza y claro, pasaba lo que pasaba, que llegaba un anime más o menos pasable y se convertía en un fenómeno de masas.

    Fíjate que yo estaba haciendo el COU (Actual 2º de Bachillerato en España y último curso de Preparatoria en América) y casi toda mi clase de chicos se aficionó a Marmalade Boy sólo porque era un anime y tenía “el mismo estilo de dibujitos que Dragon Ball”. Así estábamos en el año 1998-99, así que fíjate lo que supuso la llegada de títulos como éstos.

    Un saludo.

  9. Al ver esta entrada, no sabía si asustarme o emocionarme. De hecho, ambos sentimientos se apoderaron de mí, ya que esta serie le tengo un especial cariño, y es uno de los pocos shoujos que realmente me gustan (junto a Karekano, que vale, el anime tiene muuuuuuchos fallos, pero me pillo en una época delicada xDDD).

    Como no podía ser, empecé a leer la review, y creo que ya te lo he dicho en otro de los comentarios que te he dejado hoy por el blog, pero no sé como lo haces, que consigues transportarme a otro mundo cada vez que leo alguna de esas reviews. Y cuando no te gustan las series / pelis que comentas el resultado es excelente, pero cuando encima le pones pasión, son magnificas. Y no hablo de cosas como el vocabulario o el uso eficiente y armónico de las subordinadas, sino la capacidad de transmitir todo lo que tu quieras al lector. Y eso no es fácil de conseguir, y casi siempre lo consigues. Admirable.

    Sobre la serie, podría decir mil y una cosas, ya que forma parte de mi adolescencia, un grato recuerdo de una época perturbadora. A veces las palabras sobran, así que me limitaré a darte las gracias por la review, como de costumbre.

    Iba ahora a leer la entrada de Nausicaä, pero la dejaré para el fin de semana (ya se sabe, de la tarta de fresa uno siempre se guarda la fresa para el final, que es lo mejor).

    Gracias de nuevo por el respeto que tienes a los lectores, muchos deberiamos de aprender de ello ^^

    PD: Por cierto, Nakago es uno de los villanos más temibles de la historia del manganime. Daba miedo de verdad.

  10. Por cierto, vale la pena mencionar el sadismo de la autora, que dejo a media Cataluña con la muerte de determinados personajes (sin importar su importancia en la historia ni su bando) y que también era completamente rompedor. Acostumbrados a Dragon Ball, que en cuanto moría uno no pasaba nada, porque al cabo de 50 episodios este volvería al reino de los vivos, en Fushigi no ocurría lo mismo precisamente. Y esas muertes no eran precisamente dulces, algunas eran francamente crueles, impactantes, realmente fue una serie rompedora. La adoro.

    Y a pesar de que la música no era gran cosa, no sé tu, pero a mi esta canción me pone los pelos de punta (ese saxo….), es puro romance

    La nostalgia se apodera de mi cada vez que la oigo. Qué grande es el arte, y qué infravalorada está esta serie…

  11. Ufff, pues si las muertes de Fushigi Yûgi te parecieron fuertes, no me quiero ni imaginar lo que puedes pensar de las de Ayashi no Ceres, porque ésas sí que son salvajes (y en el anime muere hasta el apuntador). Por lo demás a mí el único Shoujo que me gusta fuera de éste es el soliloquio ficticio de Mourinho sobre los sugus de piña #____#.

    Un saludo.

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  16. [Alerta: Spoiler] (Quien avisa no es traidor)
    Pues yo vi Fushigi Yugi y realmente me encantó, siempre había escuchado que Ayashi No Ceres era mejor por lo que me decidía verla y ahora que la terminé me quedé a cuadros, el argumento de Ayashi No Ceres en un principio pintaba bien pero a medida que transcurre la serie se va volviendo mas ilógica y los hechos se cojen con “pinzas”, se que es una serie de fantasía pero precisamente algo que me gusta de Watase en Fushigi Yugi es que por mucha fantasía que haya realmente se prepara la historia y todo tiene su “por qué” no lo atribuye todo a la magia en sí. En cuanto a los personajes dejan muchísimo que desear, Aya, la protagonista en un principio se ve más madura, más segura de si misma pero a medida que se desarrolla la historia se va volviendo más inmadura, y dependiente de Ceres, sin embargo en Fushigi Yugi es todo lo contrario, vemos una chica torpe e infantil que poco a poco va madurando, va creciendo con el espectador, en cuanto a los novios de turno Aya se lleva demasiados capítulos dudando entre Tooya o Yuuhi por lo que cuando finalmente se decide el espectador ya ha elegido y puede no disfrutar tanto de su decisión (como ha sido en mi caso, que por mi, se habría quedado con Yuuhi) el tema de las muertes y los personajes secundarios me ha llamado en parte la atención, leí por arriba “si las muertes de Fushigi Yûgi te parecieron fuertes, no me quiero ni imaginar lo que puedes pensar de las de Ayashi no Ceres” y nada que ver, en Ayashi no Ceres hay más sangre, más muertes y la realidad en sí es más cruda, sí correcto, pero eso no las hará más “fuertes”, es decir, no te llegas a enamorar de los personajes ni una mínima parte que en Fushigi Yugi, murió Chidori y hasta mataron a Tooya, un personaje principal y me quedé totalmente indiferente, sin embargo en Fushigi Yugi cuando mataron a Nuriko, es que sinceramente no pude parar de llorar, aun siendo una escena menos sangrienta y “dura” que la de la muerte de Tooya no la hace menos violenta, porque desde mi opinión la fuerza de los personajes de Fushigi Yugi es incomparable con los de Ayashi No Ceres, que se quedan planos, sin desarrollar, dejando frío al espectador, no se hacen querer tanto.

    En resumen pienso que ni la historia ni sobretodo los personajes de Ayashi no Ceres ganan en ningún aspecto a Fushigi Yugi, es decir para su “fama” deja bastante que desear puesto que pienso que es una serie que no llega al espectador (en mi caso, obviamente) mientras que cuando recuerdo Fushigi Yugi no puedo evitar un vuelco al corazón, una sensación de nostalgia, como si yo hubiera entrado al libro con Miaka, en conclusión pienso que es una serie que marca bastante, y con la que maduré sin lugar a dudas.

    • A mí Ayashi no Ceres no me terminó de convencer. Era bastante más erótica pero mucho menos creíble y elaborada respecto a la estructura de su trama que Fushigi Yuugi. Pienso que en realidad lo que Yuu Watase hizo fue ponerle morbo (para el público japonés) a sus historias shojo añadiéndole incestos y sexo. Pero el resto… En fin. Eso sí, su banda sonora es maravillosa, sin duda una de las mejores de la historia del género.

      Un saludo.

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  19. Me ha gustado mucho tu análisis. Creo que si lees el manga te gustará mucho más que el anime, porque su final se lo tuvieron que inventar. ¿Has pensado en analizar Genbu Kaiden?

    • Pues la verdad es que no. Es más, estoy muy arrepentido de haber escrito esta review. Pero fue un trabajo que hice en un momento difícil para mí y sólo por eso merece ser conservada.

      Un saludo.

  20. Interesante analisis, genial titulo, me interesa leer el manga,ahora bien el anime kare kano es igual muy bueno aunque segun investigue por falta de presupuesto no pudieron finalizar apropiadamente, por eso les recomiendo leer el manga de kare kano, de los mejores, y de las historias mas completas que puedas encontrar en el mundo mangaanime, donde las historias de los personajes secundarios se desarrolla a la par con la de los protas, y donde entra mucho el factor psicologico, como las personas pueden aparentar en el exterior una cosa en el interior pueden estar rotas por el ambiente en el que se desarrollo, 100% RECOMENDABLE y fushigi yugi igual n.n

    • Lo que KareKano se debió más bien a que se encontraban en la época boba de Gainax. Acababan todo, hasta Evangelion, de cualquier manera y al final nadie en su sano juicio apostaba por sus creaciones, porque siempre reproducían algo similar a un brote de esquizofrenia aguda y se quedaban tan panchos. Una pena. Así se fue al garete uno de los mejores estudios de animación. En fin.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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