Rain Town; la última genialidad de Hiroyasu Ishida

NOTA: El presente vídeo ha sido subido por el propio autor del corto (Hiroyasu Ishida / Tete) para su difusión a través de Youtube y ha autorizado mediante las opciones de su cuenta la inserción en otros sites.

No es la primera vez que en este blog hago una pequeña reseña al trabajo de un joven talento japonés llamado Hiroyasu Ishida, que con el alias “Tete” sorprendió a propios y extraños con su extraordinario corto Fumiko no kokuhaku con el que nos ponía en la piel de una escandalosa muchacha que tras recibir calabazas comienza una de las caídas más vertiginosas y divertidas de los últimos tiempos en cuanto a manganime se refiere.

Año y medio más tarde, el prodigio nos vuelve a maravillar con otro de sus proyectos, mucho más ambicioso y profesional que el anterior y con el que pone fin a sus estudios en la Universidad de Kyoto Seika. Se trata de “Rain Town”, un film que narra el paseo de una niña pequeña por las calles de una ciudad en la que nunca deja de llover; circunstancia ésta que ha hecho que algunos de sus robots estén llenos de óxido y sueñen con el día en el que escampe y todo vuelva a la normalidad.

Pese a lo rudimentario de los elementos utilizados, los mismos que en su anterior trabajo, el resultado es francamente fascinante. Cada plano fue diseñado previamente a lápiz y los nuevos estilos en cuanto a rotaciones de cámara, zooms y alejamientos fueron el producto de más de tres años en los que se probaron toda clase de borradores y experimentos de todo tipo para hacer de la animación algo fluido y asimilable para el espectador.

Cartel promocional de Rain Town

No obstante, en esta ocasión no estuvo solo y contó para la realización con dos colaboradores que contribuyeron de forma decisiva al trabajo final. Por un lado Masasi Komatu, encargado de las composiciones musicales a piano, y por otro de Syogo Yoshida que ejerció las labores de ayudante. Personajes a los que se les sumaron algunos compañeros de clase que participaron esporádicamente.

Del resultado poco o nada se puede añadir. Ishida hace por primera vez una introspección en el mundo de los sentimientos y de la emotividad del espectador y lo invita a visitar una ciudad en la que la lluvia ha arrebatado a sus habitantes las ganas de vivir. Con ese pretexto el joven director juega con los reflejos del agua, los claroscuros y los contrastes entre el mundo soleado y lleno de vida en el que desearían estar y el lúgubre en el que les ha tocado vivir. Una magistral comparación cuyo único objetivo es la transmisión de sensaciones.

La labor de animación es combinada de forma sublime con un piano enigmático y triste que contribuye de forma decisiva a transmitir el aura de pena que envuelve a los dos protagonistas y del mutuo y refrescante sentimiento de bienestar que les invade a ambos cuando se encuentran el uno al otro y pueden experimentar por fin emociones como la alegría, la felicidad o incluso una inesperada humanidad trasladada al ámbito cibernético.

Estudio de la perspectiva de uno de los planos

La suma de todos estos factores hace de “Rain Town” una de las apuestas más sugerentes y cautivadoras del presente año y todo un ejemplo a seguir por parte de los realizadores de cortos, tan parados en los últimos tiempos en medio de este ambiente de desidia y decadencia que rodea al mundo del anime.

Una maravilla de poco menos de diez minutos de duración que supone una definitiva y esperanzadora carta de presentación para un nuevo talento que espero que pronto abandere con su estilo y creatividad, a una nueva oleada de directores que sean capaces de sacar al manganime de la brutal decadencia en la que se encuentra sumido desde 2005 y que parece no tener fin.

NOTA: 8,5

7 comentarios el “Rain Town; la última genialidad de Hiroyasu Ishida

  1. No conocía a Horoyasu Ishida, pero el corto me gustó mucho y me pareció excelente. La verdad es que con algo tan simple se puede transmitir mucho. Creo que se crea una mezcla perfecta entre la ambientación y la música para mostrar la tristeza y apelar a la sensibilidad del espectador. En fin, un corto muy lindo.
    Besos.

  2. Una grata sorpresa la verdad, aunque por un momento tuve miedo de que la niña fuese la que perdiese su humanidad al dejar al robot bajo el agua.
    Sin embargo lo arregla haciendo que sea el robot quien con la ayuda de la niña se vuelve más humano.

    Añadir solo que no se a vosotros pero a mi la música que acompaña me ha parecido una fantástica elección para un video tan nostálgico.

  3. Muchas… no , incontables gracias por presentarme esta obra maestra de la belleza y el minimalismo , casi no pude contener el llanto desde el principio hasta el final porque no podia creer tanta belleza ante mis ojos.
    Si yo fuera el profesor de este chico le daba de inmediato su titulo , la palma de oro , el oso de berlín y el premio nobel … no creo exagerar cuando digo que estamos frente a un nuevo genio de la animación .

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Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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