The Vision of Escaflowne, el viaje místico de SUNRISE

Tenku no Escaflowne

Nosotros, la gente conocida como los dragonianos, nacimos en la capital de la antigua y olvidada Atlántida que se encuentra en la Luna Mística. El poder de nuestros antepasados se agrandó y éstos creyeron que podrían igualar a los dioses o incluso superarlos. Por eso construyeron una horrible máquina que transformaba el pensamiento humano en energía, lo que los hizo omnipotentes y omniscientes. Así, crecieron alas en sus espaldas y cambiaron la forma de sus cuerpos. Sin embargo, sus deseos excedieron cualquier límite imaginable crearon un nuevo mundo en los cielos con sólo desearlo. Lo llamaron Gaea y su legado respecto a él fue simple: “Deseamos, con nuestro eterno dolor como testigo, que los errores derivados de nuestra estupidez nunca sean repetidos de nuevo”.

Soy perfectamente consciente de que no estoy publicando entradas con la asiduidad que debería. No sé por qué, pero acabé agotado a mediados del mes de agosto por las razones que ya especifiqué y, en honor a la verdad, me apetecía descansar un poco dado que creo que me había ganado unas vacaciones. Aunque ése no fue ni mucho menos mi único problema, dado que a mediados de la semana pasada la boca me empezó a doler terriblemente y finalmente la muela que me estaba dando guerra, fue salvada el pasado lunes mediante una señora endodoncia que me tuvo dos horas y media disfrutando del placer sin límites de que te perforen un nervio, que te limen tres conductos, los sellen y te reconstruyan la corona.

De cualquier modo, una vez recuperado decidí que volvería a hacer reseñas de anime, aunque en esta ocasión volvería a referirse a un clásico, a pesar de que dentro de poco retomaré las novedades. Tal vez por ello, y tras ver una entrada en otra bitácora ajena a ésta, decidí que ya iba siendo hora de analizar la serie que conocimos en España como “La Visión de Escaflowne”. Aunque, en honor a la verdad, jamás me ha gustado ni he entendido nunca el porqué de su éxito. Por ello estuve dudando durante mucho tiempo y definitivamente decidí escribirla, aunque sin utilizar el tono irónico que empleo cuando se trata de animes que no sólo no me han llegado sino que incluso me han sacado de mis casillas.

Así pues, y tras declararme neutral en esta liga de fútbol después de que mi equipo, el Real Madrid, fichase a un paquete como Bale por 90,6 millones de euros, tras haber hecho lo propio con otro inútil como Illarramendi por 40 y con un culé confeso como Isco por 35, y que costaban ese dinero porque a Florentino se le antojó tenerlos, retomo el manganime con esta extraña historia de mechas que encumbró y dio a conocer a SUNRISE a nivel mundial y que muchos otakus tienen endiosada a pesar de que, como pronto veréis, mi opinión está muy alejada de esos extremos.

Ficha Técnica

Tenkuu no Escaflowne (天空のエスカフローネ) conocida en el mundo anglosajón como “The vision of Escaflowne” y en España como “La Visión de Escaflowne” es un anime de 26 episodios creado en 1996, dirigido por Kazuki Akane, producido por el estudio SUNRISE y perteneciente a los géneros de Ciencia-Ficción, Aventura y Romance. Está inspirado en un manga del mismo nombre creado por Katsu Aki, publicado desde 1994 hasta 1997 en la revista Shonen Ace y recopilado en ocho volúmenes.

Argumento

Hitomi Kanzaki es una joven estudiante de secundaria dedicada en cuerpo y alma al Atletismo, aunque tal dedicación esconde en realidad su deseo de conquistar el corazón de Amano, capitán del equipo e ídolo en su instituto. Por ello decide proponerle una apuesta que él acepta: Darle su primer beso si consigue correr cien metros en menos de trece segundos. Pero cuando estaba a punto de conseguir su objetivo, una aparición se interpone en su camino. Se trata de un joven armado con una espada y provisto de una especie de armadura. Pero la sorpresa no durará mucho.

Rápidamente una especie de lagarto gigante, que resulta ser un dragón, aparece en escena y se pone a combatir contra el espadachín, que parece no tener demasiadas oportunidades ante un enemigo más fuerte y mejor preparado que él. Sin embargo, en ese momento ocurrirá algo que cambiará el rumbo de la situación. Hitomi tiene una visión en la que ve como aquel hombre muere mediante un sorprendente ataque con la cola desde el aire. Por ello avisa al muchacho, que consigue esquivar su impacto y herir de muerte a su adversario, al que le extraerá una especie de corazón fosilizado al que llama “Energist”.

La joven llora desconsolada fruto de los nervios y la angustia pero, de pronto, la piedra que se halla en manos de aquel misterioso hombre empieza a brillar y ambos son trasladados a un extraño mundo desde el cual la Tierra y la Luna son visibles simultáneamente en el cielo y que obedece al nombre de Gaea. Será en mitad de este desconcierto donde finalmente el guerrero desvelará su verdadera identidad. Se trata de Van Fanel, el heredero del trono de Fanelia; un reino constantemente amenazado por el imperio Zaibach y cuya única esperanza frente a su ejército se encuentra en el Guymelef Escaflowne, que sólo puede activarse mediante, precisamente, el Energist que acaba de conseguir.

Opening

  • Yakusoku wa Iranai”, compuesto por Yoko Kanno e interpretado por Maaya Sakamoto

Ending

  • Mystic Eyes”, compuesto e interpretado por Wada Hiroki

Personajes

Hitomi KanzakiHitomi Kanzaki: Atleta por vocación, aficionada a leer la buena ventura mediante el Tarot y enamorada de una manera más o menos declarada de su compañero de clase Amano, esta estudiante de Secundaria verá cómo en mitad de una carrera con la que pretendía conseguir un beso de su amado, será interrumpida por la aparición de un hombre armado con una espada, en medio de una feroz lucha contra un dragón. La batalla terminará favorablemente para el muchacho, pero pronto tanto ella como él terminarán siendo transportados al mundo de Gaea; un lugar donde las habilidades esotéricas de Hitomi se desarrollarán de un modo vertiginoso, convirtiéndose así en motivo de disputa entre las diferentes facciones que ocupan el poder en ese universo. Tanto es así que se terminará convirtiendo en la clave que inclinará la balanza hacia un lado o hacia otro, cuando se descubra que tiene la habilidad de localizar a los Guymelefs invisibles del imperio Zaibach que hasta el momento se han paseado victoriosos en cada batalla que han librado.

Van FanelVan Fanel: Príncipe heredero del trono de Fanelia, fue siempre criado como la sombra de su hermano Folken, en quien recaían todas las esperanzas de paz y prosperidad para el reino. Sin embargo el fracaso y la posterior traición de éste, colocarán a Van en la primera línea del trono, a pesar de tratarse de un joven impetuoso y con muy poca habilidad real para la esgrima, incluso habiendo sido entrenado por Balgus, uno de los tres grandes maestros de la espada en Gaea, del que se decía que era capaz de acabar con un Guymelef armado únicamente con una katana. Pero nada más volver con Hitomi su reino será devastado a manos de las hordas de Zaibach y su mentor morirá al intentar salvarle la vida. Desde entonces consagrará su existencia a la venganza como rey de un estado que ha sido arrasado, y como piloto de su robot de combate más representativo: Escaflowne. Aunque un aterrador secreto en forma de alas blancas que oculta a capa y espada puede interponerse en su destino.

Allen SchezarAllen Schezar: Espadachín de élite del Reino de Asturia, este hombre de misterioso pasado fue el alumno más aventajado de Balgus, quien completó su entrenamiento consiguiendo que llegase a la disciplina de la prestigiosa orden de los Caballeros Caeli y a pilotar un temible Guymelef llamado Scheherezade. Aunque muchas son las sombras que sobre él se ciernen. En especial las relacionadas con su relación con el imperio de Zaibach, que le robó a su hermana cuando ésta era apenas una niña y que ha marcado trágicamente su vida y personalidad. Aunque no es la única. De hecho, los rumores dibujan de él un poco recomendable retrato de mujeriego empedernido con multitud de amantes y cuyas aventuras han podido desembocar en el nacimiento de hijos bastardos. De cualquier forma, la llegada de Hitomi y el espectacular parecido que ésta le encuentra con su amado Amano, cambiará de forma decisiva su manera de ser y sus objetivos a alcanzar.

Millerna AstonMillerna Aston: Tercera princesa del Reino de Asturia, esta mujer aspiró desde su más tierna infancia a convertirse en médico, pero la razón de estado impulsada por su hermana Eries lo impidió. No obstante, pese a no concluir sus estudios practica la medicina con sus compañeros de armas. Se ve abocada a un matrimonio de conveniencia con un excéntrico comerciante llamado Dryden Fassa, cuya fortuna podría serle útil a su país, pero en realidad su auténtico amor es Allen. Un drama que se agudiza para ella cuando conoce la verdad acerca de los amores de éste con su también hermana Marlene, cuyas consecuencias, de conocerse, serían desastrosas.

Dryden FassaDryden Fassa: Comerciante multimillonario en constante ascenso en la escala social, este playboy se dedica a recorrer el mundo conquistando a las más exóticas mujeres y tratando con los personajes y colectivos más variopintos. Aparecerá en escena para cumplir con el matrimonio que su padre Meiden concertó con el rey de Asturia. Su prometida es Millerna, la cual no parece estar demasiado entusiasmada con el enlace, no sólo por su amor hacia Allen sino también por ciertos aspectos de su personalidad que le horrorizan. Sin embargo, su extraordinario conocimiento de los misterios de Gaea y sus pobladores, así como su ayuda en las situaciones límite harán que termine por cambiar de parecer respecto a él.

MerleMerle: Híbrida entre humana y gata, esta adolescente de 13 años juró desde su más tierna infancia proteger y servir a Van Fanel, no sólo como empleada de la corte sino también como su más fiel y devota amiga, aunque en realidad está profundamente enamorada de él. Por ello, la aparición de Hitomi en sus vidas hará que sus celos salgan a la luz y muestre abierta hostilidad hacia la muchacha. Sin embargo, el paso del tiempo hará que ambas lleguen a encariñarse la una con la otra y a darse mutuo apoyo en los momentos difíciles para el rey de Fanelia.

Folken FanelFolken Fanel: Hermano de Van, fue en el pasado el príncipe heredero de Fanelia. Sin embargo, falló en la prueba que le obligaba a matar a un dragón para convertirse en rey, perdiendo su brazo derecho en el intento. Desde entonces olvidó su pasado y se puso al servicio de Zaibach y de su emperador, Dornkirk, convirtiéndose de ese modo en el principal estratega y en el líder supremo de su ejército. Del mismo modo, él tiene también la misma sangre híbrida que el otro Fanel, lo que le hace también poseer unas alas, aunque en su caso son de color negro.

Dilandau AlbatouDilandau Albatou: Este extraño personaje afeminado y con claras tendencias supuestamente homosexuales es el líder de un escuadrón conocido como “Dragon Slayers”, considerado la fuerza militar de élite del ejército de Zaibach. Su personalidad es narcisista y despótica y muchas veces abusa y maltrata a sus subordinados, quienes lo temen y lo respetan a partes iguales. Es, asímismo, un especialista en utilizar las técnicas de camuflaje en sus incursiones, aunque Hitomi y su habilidad para detectarlo terminarán por hacer que se obsesione con ella y con Van. Máxime después de que éste jurase vengarse de él tras liderar el ataque que destruyó Fanelia.

DornkirkDornkirk: Antiguamente conocido como Isaac, este terrícola empleó su vida en el estudio de la Ley de la Gravedad, para más tarde dedicarla a la posibilidad de modificar el tiempo, cambiando así el rumbo de los acontecimientos y del destino. Tiempo después terminará por ser transportado a Gaea y, tras llegar a la región de Zaibach, utilizó sus conocimientos científicos para salvar la vida de muchos de sus habitantes, que como agradecimiento lo convirtieron en su emperador. Por ello, su principal objetivo consiste en conquistar todo este mundo paralelo con la intención no sólo de crear un país utópico, sino también para desvelar los secretos de la civilización perdida de la Atlántida.

Análisis

Tan viejo como el género que nos apasiona son las diferencias de gustos entre Japón y el resto del mundo. Estados Unidos y Europa se han rendido durante más de medio siglo a la tecnología japonesa que incluso conseguía sustituir a sus productos nativos en los corazones de los compradores más nacionalistas. Sin embargo, ello no ha sido óbice para que muchos de los formatos que allí arrasan, pasen completamente desapercibidos en occidente y viceversa.

Si bien es cierto que la pasada afirmación se ha dado especialmente en videojuegos, donde títulos como The Legend of Zelda enloquecían a los norteamericanos mientras en su país de origen constituían poco más que una curiosidad exótica, el caso pasó rápidamente en convertirse en habitual dentro del mundo del anime, donde sus series llegaban con cuentagotas, con una traducción muy lejana a los diálogos originales y unas considerables dosis de censura, pero que rápidamente se convertían en fenómenos de masas debido a su procedencia y a no tener demasiada competencia, lo que dejaba a cualquier atisbo de calidad ínfima en un segundo plano.

Ésa es la razón por la que muchos de los que como yo nos iniciamos en este noble arte en la década de los 80 del siglo XX, llegamos a considerar como nuestras series preferidas títulos sin demasiada enjundia y que incluso podrían catalogarse de pésimos, pero que suponen para nosotros el retorno a una infancia en la que todo era mucho más sencillo, ameno y, por encima de todo sorprendente. La serie de SUNRISE que tenemos en nuestras manos, es uno de los productos que mejor definieron esa situación aunque desde una perspectiva ligeramente diferente.

La compra al pormenor como alternativa a la emisión en abierto

¿Cómo podría explicarlo? ¿Cómo transmitirle a cualquier otaku acostumbrado a descargarse de Internet sus animes preferidos, la conmoción que podía suponer que, a mediados de los años 90, una distribuidora como Selecta Visión procediese a distribuir en España un producto llamado “La visión de Escaflowne” y máxime en un formato analógico con tan pocas posibilidades como el VHS? ¿Y que ello viniese precedido de una de las campañas de marketing más atronadoras jamás vistas en nuestro país hasta la fecha para promocionar algo tan aparentemente intrascendente como la adaptación a la pequeña pantalla de un manga de tantos otros que se publicaban en el Imperio del Sol Naciente?

Ciertamente, hasta ese momento la distribución de esta clase de productos se había realizado a gran escala a través de las cadenas autonómicas, fundamentalmente las catalanas, valencianas y vascas, con la clara intención de popularizar y fomentar el uso de las lenguas propias de dichas regiones entre los niños y adolescentes, y a un nivel mucho menor a través de cadenas privadas de ámbito nacional como TeleCinco o Antena 3, que progresivamente irían disminuyendo sus apuestas por esta clase de entretenimiento audiovisual hasta desaparecer prácticamente de sus parrillas de emisión.

Ello se debió fundamentalmente a que los “dibujos animados” se seguían asociando con el público infantil y las diferentes asociaciones de padres no dudaron en elevar múltiples y muy airadas protestas ante diversos organismos y medios de comunicación por culpa de los contenidos supuestamente violentos y eróticos que se incluían en series como Ashita no Joe, Sailor Moon, Saint Seiya o Ranma ½, que lenta y discretamente fueron apartadas de emisión, sustituyéndose por contenidos más acordes a lo que los sectores más conservadores de la sociedad española reclamaban para un sector como el compuesto por los niños. Aunque sin duda, el caso más rocambolesco fue el protagonizado por Dragon Ball.

ColecciónVHSEscaflowne

Colección completa de una de las primeras ediciones en VHS de “La visión de Escaflowne

Convertida en una especie de AntiCristo por parte de psicólogos y pedagogos, las aventuras de Goku, posiblemente el personaje más popular de la historia del género, fueron objeto de toda una campaña de ataques desde sus inicios que derivó en que finalmente la autonómica que se encargaba de su emisión en la lengua de Cervantes, TeleMadrid, paralizase su emisión después de que Vegeta y Trunks fuesen derrotados por Cell, mientras el protagonista y su hijo Gohan seguían entrenando en “El rincón del alma y el tiempo”, “Sala del tiempo”, “Hyperbolic Chamber” o como se quiera llamar.

Este suceso provocó una distribución asimétrica del manga y el anime en España. Así, mientras las zonas del levante peninsular, muy especialmente Cataluña, gozaban de toda clase de animes que se emitían en su integridad y en catalán, los otakus castellanoparlantes fuimos condenados al ostracismo, hasta el punto de que sólo pudimos disfrutar del final de Dragon Ball Z cuando posteriormente Antena 3 decidió, más de tres años después, romper esta política emitiendo este anime, aunque cargándolo de cortes publicitarios, no pocos tijeretazos y un doblaje diferente a partir del episodio ya mencionado.

Parecía claro que licenciar anime para que éste fuese emitido en las televisiones de ámbito nacional, como podía ocurrir a principios de la década, era una idea condenada al fracaso. Tal vez por ello, la opción del VHS, que ya había servido para la distribución de películas y OVAs de títulos como Akira, Ghost in the Shell o Hokuto no Ken, cobró fuerza y definitivamente se utilizó para la distribución de series enteras como pudo ser Evangelion, Cowboy Bebop y muy especialmente el título que tenemos entre manos. Así, “La visión de Escaflowne” gozó de una intensa campaña promocional y se erigió como el principal exponente de esa etapa de transición que nos llevará al auge de Internet y a la proliferación de los fansubs que darán pie a una nueva generación de otakus, con más posibilidades de acceder a otros títulos mas acordes a las preferencias niponas.

Un anime apócrifo respecto al manga

Naturalmente el primer efecto asociado al factor anteriormente enunciado fue el de la mitificación que en seguida este título vivió por parte de sus compradores. Algo en cierto modo normal si tenemos en cuenta que la colección completa constaba de nueve cintas que se vendían a 1.995 pesetas la unidad (que vendrían a equivaler a bastante más dinero que los 12 euros actuales al cambio). Un desembolso económico importante que hacía necesario justificar de algún modo su gasto. Sin embargo, lo que muy pocos de sus compradores conocían es que Escaflowne no fue ni mucho menos un anime al uso y que de hecho se le podría considerar como toda una excepción.

Ciertamente, salvo muy contados casos como pudo haberlo sido Touch, lo cierto es que las series de animación niponas encontraban su origen en un cómic, pero otra cosa es que después fuesen fieles a él. Un buen ejemplo lo encontramos en Saint Seiya, donde la adaptación de Toei reprodujo de una manera más o menos fidedigna las líneas maestras de su argumento, pero que se inventó sobre la marcha varios santos, como por ejemplo Crystal, redujo la violencia de muchas de sus escenas e incluso se sacó de la nada una saga como lo era la de Asgard, mientras prescindía de la de Hades, que ponía punto y final a la trama primigenia. Sin embargo, muy pocas llegaron a los extremos de la serie de SUNRISE.

Efectivamente existió un manga shonen llamado “Tenkuu no Escaflowne” creado por Katsu Aki, pero éste no fue más que una mera inspiración para el anime al que en realidad sólo le daba la idea, el mundo y los nombres de algunos personajes. Una demostración de ello se encuentra en Hitomi. Si bien ésta seguía siendo una colegiala ataviada con su uniforme de marinera en ambas versiones, la realidad es que en el cómic era una muchacha de pelo largo, pechos prominentes y caderas anchas, a la que se le añadía unas gafas para complementar su rostro; un estereotipo muy utilizado en el género hentai del momento y que contrastaba con la apariencia andrógina a la que se le dotó en la pequeña pantalla, con cabello corto, senos casi inapreciables y piernas delgadas.

HitomiTenkuuNoEscaflowne

Portadas de los dos volúmenes de “Hitomi Tenkuu no Escaflowne

Así, con la honrosa excepción de Van, casi todos los personajes fueron modificados sustancialmente tanto en aspecto físico como en historia personal. Por ejemplo Allen tenía una complexión mucho más masculina, Dilandau llevaba un antifaz y Escalina, la reina de Farnelia y madre del mencionado Van, estaba viva y desarrolla un papel activo en el guión. Un cúmulo de factores que a la postre convirtieron en intrascendente el detalle de que el anime finalizase en septiembre de 1996 y el manga en noviembre de 1997, puesto que prescindió casi por completo de él.

Pero sin duda hubo un elemento clave que nos puede dar a entender la táctica llevada a cabo por SUNRISE. Su serie empezó a emitirse el dos de abril de 1996 y, apenas seis días más tarde, la editorial Kadokawa Shoten, encargada de la publicación de la obra original, decidió editar una historia paralela que llevaría el nombre de “Hitomi Tenkuu no Escaflowne” que apenas alcanzaría los dos volúmenes pero que cambiaría radicalmente de género, el Shojo, y de autor, Yuzuru Yashiro, lo que implicará para el anime un “targeting” difícilmente identificable y que abordaremos más en profundidad cuando entremos de lleno a analizarlo.

Toda esta amalgama de productos alternativos se completaría con un cómic de un solo volumen denominado “Energist’s Memories” así como de seis novelas ligeras publicadas a través de la NewType. Aunque ningún elemento confirma tanto el divorcio entre el producto impreso y el audiovisual como la despedida que el ya mencionado Yuzuru Yashiro escribía nada más acabar el décimo capítulo de su obra: “En este segundo volumen, la mayor parte de las localizaciones se encuentran en Gaea, y la historia es completamente diferente a la de la versión anime. Tanto es así que cada vez que enseñaba la trama a los editores, me preocupaba que no le diesen el visto bueno, aunque quizás éstos ya me dieron por perdido y decidieron aprobar cualquier cosa que les enviase”.

Un guión llevado al terreno de SUNRISE

Una vez aclarada esta divergencia conviene señalar que buena parte de la misma se debía a que el inicio de este proyecto se encontraba nada menos que en la mente de Shoji Kawamori, el creador de Macroos y verdadero impulsor de la fiebre del género Mecha en Japón. Éste, tras un viaje a Nepal en 1994, quedó francamente fascinado por la atmósfera trascendente y mística del país y decidió abordar la creación de un nuevo anime de robots en el que elementos divinos entrasen en juego. Algo similar a lo que Tenku Senki Shurato había sido respecto a Saint Seiya en 1989.

Rápidamente, el proyecto le fue propuesto a Bandai como productora y al estudio SUNRISE como animador. Sin embargo, lo que inicialmente parecía que iba a ser una iniciativa sencilla se transformó rápidamente en todo un culebrón que llevaría a tener la serie en el Limbo durante más de dos años. Ello se debió a que el director inicialmente designado para llevarla a cabo, Yasuhiro Imagawa, fue inmediatamente designado para ser la cabeza de la por entonces nueva serie de la franquicia estrella de la compañía y que llevaría el nombre de Mobile Fighter G Gundam. Ello hizo por supuesto que Kawamori, que había trabajado codo con codo con él, decidiese también abandonar la aventura.

Con una idea puesta sobre la mesa que iba a ser apadrinada por dos auténticos genios de la animación y con una duración prevista de 39 episodios, la apuesta tenía garantizado el éxito, pero en la situación devenida posteriormente la iniciativa estaba condenada al fracaso. Sin embargo y de modo sorprendente, fue rescatada dos temporadas más tarde por la compañía, que decidió retomar la iniciativa a través de una nueva mente, la de Kazuki Akane, quien de este modo dirigía por primera vez un anime al completo. Un debut que tendrá como animoso primer paso el cambiar la apariencia Shonen del manga.

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Páginas con algunos personajes del manga y su descripción (clic para ampliar)

Siguiendo estas directrices, Nobuteru Yuki rediseñará por completo a casi todos los personajes, como ya señalamos al hablar del cómic. Del mismo modo, la trama dará un vuelco espectacular, haciendo que pase de estar protagonizada por Van y por Allen, a que éstos sean únicamente un par de satélites en torno a Hitomi, que no sólo cambia radicalmente de aspecto físico, sino que será dotada de poderes para la clarividencia mediante el uso de cartas del Tarot de Marsella o mediante la Radiestesia (el uso de un péndulo con fines paranormales). Sin embargo, el cambio iba mucho más allá.

Como ya hemos especificado, la joven hacía gala de unos rasgos físicos que se consideraban como uno de los más morbosos para los nipones dentro del hentai de mediados de los noventa. Un hecho que se traducía en el manga en una proliferación de generosos desnudos integrales de la muchacha que, a pesar de no mostrar los pezones ni su sexo, dejaban entrever un claro guiño a lo que hoy se denomina como “fanservice” hacia los hombres.

En la serie, por contra, la anatomía de Hitomi será toda una incógnita, su lencería apenas se dejará entrever incluso cuando sea sometida a un masaje cardio-respiratorio y salvo en momentos muy esporádicos, casi nunca se deshará de su poco o nada sugerente traje de colegiala de falda marrón. Algo que unido a sus poderes esotéricos y sus piernas esqueléticas hacen pensar que la influencia de Fushigi Yuugi, por entonces de moda en Japón, estuvo presente hasta su conclusión.

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Mosaico con cuatro cartas del Tarot de Marsella con las que empezaban todos los episodios

Un buen apoyo a esta teoría del mayor énfasis en la audiencia del otro sexo lo encontramos en las modificaciones hechas a los personajes masculinos en general. La mayor parte de ellos fueron dotados de una apariencia mucho más bishonen para parecer mucho más atractivos a las mujeres, con un aspecto mucho más femenino y con una generosa procesión de poses forzadas y amaneradas que encuentran su máxima expresión en el ending, donde incluso podemos ver una típica escena romántica con un beso como eje central, muy común en los shojos, pero inexistente en los shonen.

El producto, por lo tanto, fue completamente transformado intentando volverse un híbrido destinado a un público juvenil de ambos sexos, aunque desafortunadamente no sería el único cambio que tendría que afrontar, dado que fuera de los animes basados en Gundam, SUNRISE cargaba a todos sus animes de un estilo propio basado en la inclusión de elementos estrafalarios y rocambolescos que, naturalmente, aplicaría en Escaflowne con más que desastrosos resultados, especialmente en relación a los enemigos.

Algunos de los antagonistas como Jajuka o las gemelas Nariya y Eriya, fueron dotados de un diseño tan estrafalario como innecesario que contribuyó a desmerecer la mayor parte de las escenas en las que hacían acto de presencia. De ese modo, la estética general de ciertos momentos disminuyó varios enteros, dejando una impresión realmente desagradable y manifiestamete mejorable. Muy en especial en relación al famoso episodio del ser que podía adoptar apariencias ajenas y del que no daré más detalles por no revelar momentos clave de la trama.

SangreVerdeyRojaEscaflowne

Diferentes momentos de la serie en los que la sangre varía de un color verde a rojo

Éste es por lo tanto el primer y más evidente error de Tenkuu no Escaflowne: su falta de consistencia. Esa carencia de un esquema narrativo sólido y consistente que permita vislumbrar al espectador ante qué clase de producto se encuentra y cuáles son sus auténticas pretensiones. Los géneros que abarca son tantos y sus recursos tan variopintos que la sensación de confusión es constante, como bien demuestra por ejemplo el uso de la sangre, cuyo color y nivel de detalle varía injustificada y alocadamente de un capítulo a otro, al margen de si son bestias o humanos los que resultan heridos.

Tan pronto podemos estar ante una lucha entre Guymelefs, como en una lectura de la buena ventura, un flashback típico de un serial de sobremesa o incluso en la construcción de una relación amorosa sin que exista un nexo de unión real entre ellas. Es como estar ante un galimatías de fotos de diferentes temáticas pegadas de cualquier manera sobre una cartulina de colores chillones por un niño pequeño al que una profesora de Educación Infantil intenta entretener de cualquier manera para evitar que se aburra, chille y llore.

Cabe destacar en ese aspecto que los mechas se encuentran increíblemente desaprovechados a pesar de ser uno de los supuestos puntos fuertes del anime. Scheherezade y Escaflowne ocupan un puesto muy destacado en la historia, pero de algún modo los bandazos sentimentales de Hitomi, el turbulento pasado de Allen y el dramático destino de Van, terminan relegando a sus robots a un papel meramente secundario, cercano al de simple comparsa.

AllenSiniestro

Escena con el efecto psicológico de Allen haciéndole el pasillo de honor a Millerna

Al contrario que muchos otros animes de su tiempo, los Guymelefs poseen un sistema de combate cuerpo a cuerpo en el que se prescinde por completo de armas de fuego y cuyo papel en el campo de batalla no es más que el de potenciar las habilidades de su piloto en cuanto al manejo de armas blancas. Tal es así que en muchas ocasiones tendremos la sensación de estar ante auténticos bailes coreográficos que sustituyen así a los habituales duelos con olor a pólvora y láser que pululan en otros títulos similares. Pero dicha originalidad no tardará en volverse un simple espejismo.

Curiosamente, estos robots parecen tener una cierta conciencia propia e incluso su simbiosis con el guerrero que los tripula es tal que cualquier daño que sufra en su coraza se traducirá automáticamente en heridas de la misma dureza para su piloto, que incluso puede perder la vida. Del mismo modo, seremos testigos de cómo Van termina por ser víctima de los propios hombres a los que mata en el campo de batalla con Escaflowne. Detalles todos éstos que permiten deducir que la extraña compatibilidad de los EVAs con Shinji, Asuka y Rei de la que éramos testigos en Neon Genesis Evangelion, fue trasladada sin demasiado decoro a este anime.

Por lo tanto, estamos ante una auténtica montaña rusa, llena de altibajos. Tan pronto existirán momentos que llamarán plenamente nuestra atención, como otros en los que simplemente desconectaremos y dejaremos pasar todo lo que ocurra. Un problema muy común en demasiados animes, pero que en éste se vuelve un auténtico obstáculo insalvable. En especial por la poca cohesión en su narración a la hora de explicar algunos enigmas; particularmente los relacionados con el desenlace, tal vez, uno de los más improvisados, cogidos por los pelos y peor justificados de la historia.

EsclaflownePSX

Edición especial del videojuego para PSX que incluía el juego de cartas del Tarot de Marsella de Hitomi

Se podría decir que simplemente perdieron el norte. Tenían demasiadas ideas en la cabeza, excesivas influencias, considerable público al que satisfacer… y el resultado fue simplemente nefasto, inspirando la que es tan vez la peor impresión que un anime pueda transmitir: la de perder el tiempo viéndola, que es lo que en conclusión se puede extraer tras ver la cada vez menor credibilidad que poseen personajes como Allen y la ya aludida manera en la que se resuelve todo. De hecho, el videojuego que posteriormente se editó para PSX incluyó doce escenas que fueron eliminadas del montaje definitivo, en el que se incluyeron un par de conclusiones diferentes, a cual más patética.

Paradójicamente, Escaflowne fue considerada una de las mejores series de su tiempo en lo que a aspectos técnicos se refiere. Su uso del ordenador en los combates entre robots fue verdaderamente innovador y la complejidad de algunas escenas en las que se jugaba con la psicología del espectador superponiendo primeros planos y enfatizando los diálogos interiores oscureciendo los fondos, contrastaban de un modo francamente agradable con el increíble caos que envolvía todo.

Pero si hubo un apartado que, controversias aparte, garantizó a esta serie un lugar en la historia de la animación, ése fue el de su banda sonora, de la que simplemente se puede decir que es la mejor de la historia del género. No una más, o una de las más grandes. Insisto, la mejor OST jamás creada para el género merced a la fusión de dos nombres. Por un lado la compositora Yoko Kanno, que daría el salto a la fama a raíz de este trabajo y por otro la “Warsaw Philharmonic Orchestra” (Orquesta Filarmónica de Varsovia), que comenzaría así una más que fructífera relación con los estudios japoneses.

Escaflowne OST

Portadas de dos de las OST editadas de Tenkuu no Escaflowne

Exagerado o no, lo cierto es que muchas veces sus acordes fueron lo único que me ayudó a seguir adelante con el anime y su, a mi entender, infumable historia llena de improvisaciones y desvaríos. Basta escuchar su tema de Batalla (Dance of Curse) para verse sumergido en la más conseguida de las atmósferas épicas que se puedan disfrutar en cualquier obra nacida en el Imperio del Sol Naciente. Mientras que su tema principal (“Main Theme”) reinventaba el canto gregoriano para adaptarlo a una historia de fantasía heroica , dando como resultado un ambiente sólo definible como sublime.

Menor nivel tienen tal vez los temas de estilo Pop aunque éstos también albergaban una sorpresa con un nombre que daría mucho de qué hablar en el futuro. Se trataba de Maaya Sakamoto, que después de ser elegida para darle su voz a Hitomi cuando apenas contaba con 16 años, fue además seleccionada para cantar el tema de apertura, “Yakusoku Wa Iranai” que supondría así el inicio de una fulgurante carrera que le ha llevado a erigirse como una de las cantantes más respetadas de Japón, con ocho álbumes de estudio publicados junto a otros cuatro recopilatorios.

Un rayo de luz que sin embargo no podía levantar lo que de por sí era un anime incoherente, carente de alicientes y, por encima de todo, tedioso. Tal vez por ello SUNRISE, contando con su ya escindido estudio BONES retomaron en 2000 el proyecto transformándolo en una película de 97 minutos en la que, si bien mejoraba los diseños, cambiaba ciertos rasgos de la personalidad de los personajes y hacía más hincapié en la relación entre Hitomi y Van, desterrando a Allen a un papel secundario, no fue capaz de renovar o de dar un mayor interés a la trama, ni siquiera con Folken como antagonista absoluto. La consolidación definitiva de una decepción destinada a ser un hito que partiese en dos la historia del anime y que terminó por convertirse en un título de tantos injustamente endiosado.

Conclusión

No cabe duda acerca de que Tenkuu no Escaflowne supuso un hito en medio mundo occidental. Sin embargo sobre dicho éxito siempre penderá la misma sospecha que sobre Cowboy Bebop. Es decir, el ser un anime técnicamente impecable en todo lo referente a animación, diseños, composición y ambientación de exteriores, pero que al mismo tiempo era una serie aburrida, carente del menor encanto y que probablemente hubiese sufrido el mismo olvido que en el Imperio del Sol Naciente de haber tenido más opciones entre las que elegir.

El manga existió pero este dato es en realidad testimonial. El baile de nombres en su dirección, los continuos vaivenes en cuanto a su público objetivo y, muy especialmente, los dos años que se mantuvo el proyecto suspendido en espera de un nombre que lo llevase a pequeña pantalla, acabaron por convertirse en lastres insalvables para la producción que dejaron como resultado una serie poco clara en sus pretensiones, nada fiel al guión original y que, en líneas generales sólo puede calificarse como insoportable.

A pesar de todo ello, ciertamente se logró en él un nivel de calidad técnica en cuanto a su producción realmente sobresaliente y el apartado sonoro, que elevó a los altares a la hasta entonces desconocida Yoko Kanno, que consiguió para el título la que es posiblemente la mejor OST de todos los tiempos jamás editada en el mundo del manganime. Dos detalles de calidad, sí, pero que no servían para salvarla de la quema total. Una apuesta de enorme popularidad en el mundo occidental de la que puede decirse sin temor alguno que debe su fama a que fue seleccionada entre muchas otras de bastante más calidad que ella para su distribución en Europa y América y que de no ser por ello, nadie recordaría, al no tener más brillo que el de ser una vulgar aglomeración de cristal de piedra, que se comercializó como si de un auténtico diamante se tratase.

EscaflowneFin

NOTA:3

8 comentarios el “The Vision of Escaflowne, el viaje místico de SUNRISE

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  2. ¿Esta era la sorpresa sobre la que me dijiste, Javi? La verdad es que yo no puedo ser objetiva con este anime. Es una historia que de niña me encantaba y cuando volví a verla hace poco, me volvió a enamorar.

    Puede ser que algunas cosas queden un poco frágiles dentro de la historia, pues son muchos los interrogantes que busca tratar Escaflowne, y el final es precipitado y tiene algunas cosas que no terminan de convencer. Pero más allá de eso, a mí me gustó mucho el tema de Atlántida y su relación con la ciencia. También, Hitomi me pareció una buena protagonista.

    Me alegro que consideres el OST de esa manera, que hayas rescatado algo positivo de la serie. A mí me encanta, es maravilloso.

    Yo no sabía que el manga se hubiese hecho antes, pensé que era posterior. Gracias por aclarármelo.

    Besos.

    • Es que me diste la idea. Bueno, la idea respecto al manga es ésa. Había uno shonen de ocho volúmenes que estaba en desarrollo cuando se emitió la serie. Pero como ésta prescindió casi por completo de él, pues editaron otro de dos volúmenes de estilo shojo. Vamos, que si te lees los mangas no tienen nada que ver y el final es algo más claro. Por cierto, debes saber que el final alternativo que se propuso para Escaflowne fue… que ella estaría rodeada de todos los personajes y no sólo de Van. Cosas de la producción de SUNRISE ^^U.

      Un saludo.

  3. Una de las series ”clasicas ” de los 90, mas que nada por que muchos la vieron en su infancia, incluyéndome desde luego…..
    Recuerdo que la transmitieron en un canal que tenia pésima recepción en mi ciudad, en una ”encantadora” época cuando comenzaban muchos religiosos y profesores a decir que los animes eran satánicos, algo que fastidiaría irremediablemente la ilusión que varios de mis compañeros tenían con series como Dragon Ball o Pokemon, al menos Escaflowne si alcanzaron a transmitirla toda……

    Bueno, pues la primera vez que la vi me sorprendió bastante, claro era un niño aun, y aquellas animaciones eran tan llamativas comparadas con las habituales de la programación diaria, pero eso si, no le entendí casi nada.
    Hace como un año la revisione junto con otras series de esos años, y no ha cambiado mucho mi percepción respecto a la sensación de confusión que te deja, algo que ciertos fans achacan al doblaje, lo cual no me creo demasiado, ya que la historia de por si es un caos fantasioso, pero no uno fascinante, en este caso la serie se pierde de manera burda en su pretensión, y con un final vergonzoso, sacado de la manga o de un lugar peor…
    Pese a todo eso, la verdadera ”chispa” de la serie: su música y las animaciones, son lo que realmente dignifican aquello que apenas se sostiene, osea la floja y cursi historia…
    ha! y la película es un bodrio completito!!! con todos los personajes actuando de manera aun mas vaga, aqui ni la banda sonora salva nada, el horror total…

    Como siempre muy buena reseña, las series ”clásicas” siempre son buenas de recordar, principalmente aquellas que de verdad se lo merecen, como: ¿Escaflowne?…pues si que la recuerdo, cuando escucho de vez en cuando la banda sonora de Yoko Kanno, eso que ni que…

    Saludos!

    • No sé qué canal sería, pero había un canal americano llamado “Locomotion” que hizo llegar muchas series de animación a España (Blue Seed por ejemplo) con un doblaje latino y que tenía su sede en Miami, aunque era por cable y supongo que no sería al que te refieres.

      Ésa es la gran ironía de México. Se licenciaba muchísimo anime, pero después éste sólo estaba disponible para unos pocos, con lo que una de las pocas vías que existía en tu país para ver este tipo de series, a la hora de la verdad, era el mercado de la piratería en VHS, que por lo que tengo entendido era muy amplio en los 90. Y ya ves lo que son las cosas. Aquí en España, precisamente hasta los 90 prácticamente nada animado (películas o series) se doblaba, con lo que se distribuía el anime con el doblaje mexicano… Y así debió seguir siendo, porque si llegas a ver qué doblajes tenemos que aguantar por aquí… Si te quieres reír busca por ahí Fairy Tail con su doblaje en castellano peninsular. No sabes si reír o llorar.

      Un saludo.

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Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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