Mahou Shoujo Madoka Magica, la antítesis del género de las Magical Girls

Puella Magi Madoka Magica

“No hay manera de expresar cómo me siento ahora mismo. Debido a que yo… ¡yo vivo en un tiempo diferente al tuyo! Vengo del futuro y te he conocido una y otra vez. Tantas como te he visto morir. Y siempre me pregunto ¿cómo te puedo salvar? ¿Cómo puedo cambiar tu destino? Y vuelvo a empezar una y otra vez buscando una respuesta. Lo siento, tú no lo entiendes. Sólo he conseguido hacer que te sintieses mal ¿verdad? Para ti yo sólo soy una estudiante a la que conociste este mes. Pero tú para mí… tú para mí eres… Todo el tiempo que he pasado contigo una y otra vez… No hay palabras para lo que siento. Aunque me haya perdido en el camino. ¡Yo te salvaré!”

Tal y como prometí, octubre iba a ser un mes en el que al menos publicaría una review que tenía proyectada, y finalmente aquí está. Lo cierto es que me encuentro muy atareado por muchos y muy diferentes motivos, aunque el fundamental es el evidente. A un horario loco de clases se unen las dos horas que tengo que emplear en desplazamientos entre Zamora y Salamanca, estudiar y, por supuesto, las dichosas prácticas. Ésas que se acumulan y acumulan y me hacen sentir como una especie de Sísifo del siglo XXI condenado a hacer un trabajo inútil para volverlo a empezar una y otra vez.

Dado que había hablado recientemente de Psycho-Pass, parecía evidente que era necesario comentar también el anime que convirtió a su guionista, Urobutcher, en un ídolo en el Imperio del Sol Naciente, a pesar de que el mismo tiene ya dos años de antigüedad y que tal vez tenía entre manos otros proyectos más interesantes a la hora de reseñar. Pero los últimos análisis unidos al lento pero inexorable auge que esta franquicia ha experimentado a lo largo de 2012 y 2013 me han llevado a la decisión de analizar esta particular serie de nombre mutante en cada boca que lo pronuncia pero que todo el mundo apocopa en “Madoka Mágica”.

Aclaro también que finalmente me he decidido a escribir algo en noviembre con lo que más que un parón en la actividad del blog, ésta se reducirá considerablemente hasta Navidades, pero habrá actualizaciones y, más o menos, ya tengo decidido los temas de los que voy a hablar, a pesar de que, evidentemente, es pronto para adelantar acontecimientos. Así pues, y sin más dilaciones, procedamos a desentrañar los entresijos de esta poco o nada habitual serie de un género tan olvidado como el de las Magical Girls y que supuso una de las pocas sorpresas medianamente agradables que nos brindó el desastroso 2011. La de los “Ángeles de Kyubey”.

Ficha técnica

Puella Magi Madoka Magica, conocida en Japón como Mahou Shoujo Madoka Magica (魔法少女まどか☆マギカ) o simplemente como Madoka Mágica, es un anime de 12 capítulos de duración producido en 2011 por el estudio Shaft, dirigido por Akiyuki Shinbo y perteneciente al género de las Magical Girls, combinado con el Thriller Psicológico. Está basado en una novela de Gen Urobuchi y ha gozado de hasta cuatro adaptaciones al manga publicadas por la editorial Houbunsha, escritas y dibujadas por diferentes autores.

Argumento

La vidas de Madoka, una chica patosa, tímida y sin carisma, pero de gran corazón, y la de su mejor amiga Sayaka, estaban destinadas a cambiar el día en el que se encontrasen con Kyubey, una especie de gato dotado de poderes divinos que, a cambio de convertirse en chicas mágicas que luchasen contra brujas para él, les concedería el deseo que pidiesen. Pero algo imprevisto ocurrió. Ese día, una estudiante de intercambio llamada Homura Akemi es presentada en su clase y despierta un increíble revuelo entre sus compañeros, no sólo por su enigmática e imponente presencia, sino también por su fuerza de voluntad, su determinación, su impresionante intelecto y su tremenda habilidad para los deportes.

Poco después de conocerse, la chica se acerca a ella y le previene acerca de no hacer ningún tipo de pacto con el enigmático animal advirtiéndole de que las consecuencias para ella serían desastrosas en el caso de que así lo hiciese, entre las que se encontraría el perderlo todo. La estudiante parece confusa pero sus palabras surten efecto y poco después termina por rechazar la oferta del enigmático ser de forma gatuna, a pesar de su insistencia y de los intentos de éste por ganarse su confianza. Aunque no todo está perdido para él.

Kyubey es consciente del terrible potencial que se encierra tras esa aparentemente insignificante niña. Éste es muy superior al de cualquier otro que jamás haya visto y es necesario convencerla para llevar a cabo sus planes, pero ninguna de sus estratagemas parece tener resultado. Por tanto decide probar con tácticas extremas en las que jugará con los sentimientos de la pequeña adolescente destruyendo la vida de su mejor amiga, poniendo en peligro e incluso conduciendo a la muerte a sus compañeras y, finalmente, arrebatarle todo lo que le importa, aunque Akemi tratará una y otra vez de impedirlo.

Opening

  • Connect” compuesto por Sho Watanabe e interpretado por ClariS

Ending

  • Magia”, compuesto e interpretado por Kalafina

Personajes

Madoka KanameMadoka Kaname: Protagonista del anime, esta estudiante de pelo rosa se caracteriza por su carácter amigable, su buen corazón y muy especialmente por su inquebrantable capacidad de sacrificio, que la llevará a convertirse en el centro de una trama cuyos orígenes y explicación se encuentran mucho más allá de la realidad en la que vive. De hecho, se dice que ella podría ser la chica mágica más poderosa jamás creada si accediese a transformarse. Sin embargo, cada vez que está a punto de hacerlo, una misteriosa muchacha llamada Akemi se lo impide en el último momento. Ella no se para de preguntar por qué lo hace. No obstante, estas dudas desaparecerán cuando, para su sorpresa, sus amigas reclutadas por Kyubey van desapareciendo una a una en medio de una espiral de dolor y sufrimiento que le resulta insoportable de ver. Ella no puede hacer nada aparte de llorar o intentar ingenuamente salvarlas, incluso aunque consiga el efecto contrario. Finalmente decidirá intervenir, aunque su decisión diferirá considerablemente de lo que se espera de ella.

Homura AkemiHomura Akemi: La identidad y verdaderas intenciones de esta estudiante de intercambio, de semblante serio e impresionante talento para los libros y el deporte, será durante la mayor parte del anime el principal enigma a resolver. Se trata del típico personaje tsundere, es decir, distante y con una cierta apariencia de maldad que en realidad está del lado del bien. Se trata de la que es, posiblemente, la chica mágica más poderosa. Emplea escudos y armas de fuego, a la vez que su increíble potencial le permite incluso derrotar en solitario a las más poderosas brujas ante las que otras de sus compañeras habían caído fulminadas, incluso atacándolas en grupo. Aunque se sospecha que no es ésa la única o más importante habilidad que posee. Pero existe una sola cosa a la que ella deteste más que a estas criaturas de la oscuridad: Kyubey, un ser al que parece conocer muy bien y al que por motivos que se niega a aclarar, desea eliminar a toda costa.

Kyoko SakuraKyoko Sakura: Hija de un pastor protestante que se alejó de su iglesia para fundar su propio credo, se transformó en una chica mágica pidiendo a cambio que los fieles empezasen a creer en las doctrinas de su padre, que llevaba años sumido en una profunda depresión al no haber logrado sin lograr un rebaño de fieles. Pero las consecuencias serán mucho más dramáticas para Sakura de lo que nunca llegó a imaginar ya que cuando su progenitor descubrió que su éxito no era obra suya sino un acto de magia perpetrado por su hija, enloqueció, lo que le llevó a asesinar a su mujer para suicidarse a continuación. Desde entonces vaga por el mundo combatiendo contra las brujas armada con una lanza. Pero su motivación para ello es puramente egoísta, ya que considera que el haber sido generosa con una persona desesperada llevó a la desaparición de su familia en vez de a la salvación, como pretendía. Es también una gran aficionada a los dulces y golosinas, en particular a los “Pokis” y parece conocer muy bien a Kyubey, aunque al contrario que Akemi no censura su comportamiento, hasta el punto de aliarse con él.

Mami TomoeMami Tomoe: Tras la muerte de sus padres en un accidente de tráfico, esta adolescente vendió su alma a Kyubey a cambio de que éste salvase su vida, lo que la convirtió en una chica mágica que utiliza como armas unos lazos amarillos que puede manejar como si de cadenas se tratasen, así como los rifles Tanegashima para la larga distancia que puede hacer aparecer masivamente. Hará acto de aparición en la serie siendo ya una guerrera experimentada en la caza y combate contra las brujas, revelándose además como una guardaespaldas fiel aliada del felino, y como la encargada de mostrarles a Madoka y a Sayaka las ventajas de transformarse en esta clase de luchadoras. No obstante su sino será muy diferente, ya que lo que realmente les demostrará es que lo único que les aguarda en ese puesto, al margen de su pericia, es morir.

Sayaka MikiSayaka Miki: Considerada como la mejor amiga de Madoka, la mayor obsesión de esta adolescente se llama Kyosuke Kamijo, un intérprete de violín antaño dulce y cariñoso pero al que un accidente ha confinado en un hospital con una mano inútil que le impedirá volver a tocar alguna vez. Enamorada y presa del pánico ante el carácter cada vez más hostil y déspota de su amor con ella, ésta termina por venderle su alma a Kyubey, que la convertirá en una chica mágica que combata mediante una espada que maneja con extraordinaria desenvoltura, a cambio de la curación del que ella considera su hombre. Irónicamente, las consecuencias de su deseo serán muy distintas a las que cree y será la que mejor ilustre el alcance del error que todas las chicas que han conocido al despreciable gato han cometido confiando en él.

KyubeyKyubey: Salvado in extremis por parte de Madoka y Sayaka de ser asesinado por Akemi , este despreciable ser asexuado en forma de felino, siempre sonriente y con una boca que jamás mueve para vocalizar, dedica su existencia a engañar a jóvenes incautas para que le vendan su alma a cambio del deseo que ellas elijan. Como compensación a esa gracia, acto seguido transforma a las mismas en chicas mágicas, confinando su alma en un recipiente de cristal y haciendo que sus cuerpos pasen a ser meros recipientes indolentes, que no tendrán más objetivos a partir de entonces que el de combatir contra las brujas. Al mismo tiempo, no se sabe a ciencia cierta cuál es su naturaleza, aunque sí parece tener múltiples encarnaciones terrenales que hacen que tras ser asesinado sea inmediatamente sustituido por otro. En otras palabras, su apariencia no es más que una fachada que sirve de avatar para un ser llamado “Incubator” y que está detrás de la guerra entre humanos y brujas que lleva librándose desde el origen de los tiempos.

Análisis

El esquema es casi tan viejo como el mismo manga. Una colegiala en plena edad del pavo sin talento, carisma o habilidad alguna, tropieza con un extraño ser que, sin ninguna razón aparente, termina por revelarse como una suerte de enviado divino que dotará a la muchacha de una habilidad especial con la cual, y siempre mediante poderes mágicos, tendrá que combatir a ciertos entes oscuros, inicialmente en solitario y posteriormente en compañía de otras compañeras que, naturalmente, serán todas ellas mujeres, con la aparente intención de salvar a la Humanidad.

Con esta premisa, diversos estudios de animación, entre los que destacó por méritos propios Toei Animation, saturaron las televisiones japonesas, durante los años ochenta y los noventa del siglo XX, de series en esa misma dirección que representaban en esencia arquetipos similares en sus protagonistas y perseguían objetivos similares: convertir a muchachas intrascendentes no sólo en gente importante a través de su alter-ego sino incluso salvar a la Humanidad. Un factor que evidentemente perseguía fomentar la identificabilidad de las escolares japonesas con las heroínas del manganime de turno, que expresaban su admiración por ellas a través de reportar a empresas como Bandai numerosos beneficios en base al merchandising de figuritas, videojuegos, cosplays y productos similares.

Aunque la moda, conocida como las de las “Magical Girls”, contenía un reverso tenebroso como lo era la horrenda calidad del producto en cuestión. Eran en su mayoría producciones para la pequeña pantalla de interminables capítulos que, a su vez, estaban hilvanados del mismo modo: una anécdota intrascendente se desarrollaba de cualquier manera, para terminar en un combate sin emoción alguna contra un demonio, en el que las compañeras lo debilitaban para que el “tiro de gracia” lo disparase la Sailor Moon de turno que se ocupase al final del episodio de dar rienda suelta a los sueños más dulces de sus seguidoras y los más pervertidos de sus equivalentes masculinos. Pero, ¿qué pasaría si un par de décadas después de la eclosión de este género, un simple anime intentase reinventarlo y darle un toque de… “calidad”? Darle una respuesta a este enigma fue lo que Puella Magi Madoka Magica trató de hacer, aunque veremos si de forma afortunada o no.

Fabricando un nuevo y muy oscuro fenómeno de fans

A pesar de las pocas conexiones de este producto con otros concebidos con una vocación comercial mucho más clara y patente, la serie y muy especialmente Kyubey despertaron una enorme fiebre a través de Internet que pronto escapó al control de sus creadores para convertirse en una obra global que fueron desarrollando no sólo diferentes mangakas sino incluso programadores amateur y youtubers que convirtieron al particular felino en todo un meme. Así por ejemplo, éste pasó a ser uno de los personajes estrella del M.U.G.U.E.N. aunque no por su pericia, sino por ser la víctima preferida por parte de sus usuarios, de toda clase de atropellos virtuales a la hora de acabar con su vida entre los que destacan el ser aniquilado mediante una explosión cósmica o el sufrir nada menos que 148 muertes durante casi media hora de torturas.

La acogida de la serie fue de tal envergadura y sus repercusiones tan inesperadas que, sin que ésta hubiese concluido o incluso llegado a la mitad de su brevísimo capitulario, la editorial Houbunsha ya había sacado al mercado un par de mangas con la intención de probar lo que daría de sí este guión en el mundo del cómic aunque con muchas y muy variadas pretensiones para intentar llegar a la mayor cantidad de público posible. Tal es así que la primera de ellas fue un calco de la historia adaptada por la ilustradora Hanokage, que apenas superó los tres meses de vida y que fue recopilada en tres tomos.

Por contra, “Puella Magi Kazumi Magica: The Innocent Malice”, el segundo de los títulos de la franquicia, tardó casi dos años en concluir los 23 episodios de su capitulario que se materializaron en cinco tankobones. Una mayor extensión y duración para cambiar radicalmente de tercio y narrar una historia alternativa al anime primigenio en la que nada había tenido que ver Gen Urobuchi. De hecho, el guión corrió a cargo de un individuo prácticamente desconocido llamado Masaki Hiramatsu que adscribió este nuevo título al género del Seinen, dándole si cabe una atmósfera todavía más cruda.

MangaMadoka

Portadas de los mangas “The Different Story”, “Oriko Magica” y “The Innocent Malice

A estos nada prometedores antecedentes, se le unió la escasa pericia de su dibujante, Takashi Tensugi, que firmó un trabajo digno de un novato, lleno de viñetas grandes, escasez de elementos en las mismas, un nivel de detalle infantil en los rostros y un trazo poco preciso en general para disimular sus múltiples y muy reiteradas carencias, llegando incluso a aderezarlo con ciertos toques de fanservice simulando escenas de sexo gratuitas. Todo ello, para colmo, protagonizado por una adolescente con un más que sospechoso parecido con Kuroyukihime, de Accel World, que ya llevaba dos años publicándose en los medios impresos del Imperio del Sol Naciente.

Esta incursión se cerró con otros dos intentos más. El tercero en discordia, “Puella Magi Oriko Magica”, duró apenas un mes en el mercado merced, no sólo a una historia floja que en ningún momento llega a despertar el menor interés en el lector, sino muy especialmente por sus diseños, totalmente planos y carentes de cualquier efecto de sombreado, muy al gusto de los años noventa pero completamente desfasado en la actualidad. Mientras, el cuarto, “Puella Magi Madoka Magica: The Different Story”, volvió a ser dibujado por Hanokage y narraba una especie de spin-off protagonizado por Sakura y Tomoe, con un nivel aceptable en su guión y realización, pero con un escasísimo número de dos tomos que a todas luces se volvían insuficientes como para poder sacar un verdadero jugo de los mismos. Aunque el año de margen entre el anime y este último título, sirvió para dar fe del asentamiento de la fiebre por esta particular saga de chicas mágicas.

Por lo tanto y a pesar del final de la creación para la pequeña pantalla que ahora analizaremos, el universo creado para esta trama ha ido expandiéndose con el paso del tiempo. Algo de lo que da fe el videojuego “Puella Magi Madoka Magica Portable” en clave RPG editado para la PSP, que será sucedido por “Puella Magi Madoka Magica: The Battle Pentagram” para PSVita que saldrá a finales de 2013 y que opta por un estilo más cercano a la acción en 3D con influencias del género Hack & Slash. Aunque, sin duda, la demostración fehaciente del calado que esta obra comienza a tener en el mundo del manganime es la trilogía de películas (“Beginnings”, “Eternal” y “Rebellion”) que entre el año pasado y el presente han llevado la historia de Madoka y de sus compañeras a la gran pantalla y que, debido a su trama inconclusa y naturaleza diferente, serán analizadas en una review posterior cuando por fin estén disponibles en formato doméstico. Pero, por lo pronto, analicemos de una vez los pormenores de la serie.

El lado más tenebroso de un universo aparentemente idílico

Como ya dijimos al intentar desmenuzar los entresijos de Psycho-Pass, el nombre de Gen Urobuchi (Urobutcher) empezó a hacerse notar a raíz de su particular guión de Fate/Zero, pero no fue sino hasta este título cuando los otakus de medio mundo hicieron que su alias pasase de ser una de tantas cadenas de caracteres incomprensibles de las que se pierden en los títulos de crédito de tantas series, a convertirse en toda una celebridad. Un Berlanga japonés. Un hombre capaz de transformar una historia del intrascendente y destinada a la mediocridad, en un auténtico clásico. Llevándolo, eso sí, a su terreno y a sus reglas.

Irónicamente la idea de hacerse con sus servicios no partió de un director de renombre. Akiyuki Shinbo contaba con casi 30 series en su haber cuando concibió la idea de reinventar el casi olvidado género de las chicas mágicas, aunque ninguna de ellas obtuvo ningún éxito real. Baste decir que de tan dilatada experiencia sólo Le Portrait de Petit Cossette, The SoulTaker, Sayonara, Zetsubou-Sensei y las producciones televisivas que evidenciaron la decadencia de la franquicia “Mahou Sensei Negima” (Por ejemplo Negima!?) lograron alcanzar un mínimo de repercusión real.

Ante tan desolador panorama, lleno de apuestas por el género del terror y las magical girls que jamás cuajaron, no existían motivos para confiar en que lo que él concibiese fuese otra cosa que una serie de tantas sin otro destino que el de sumergirse en el olvido. Máxime cuando el encargado de diseñar a las protagonistas de esta singular aventura iba a ser Ume Aoki, en cuyo currículo figuraban por entonces apenas tres títulos y ninguno de ellos relevante. Sin embargo, la combinación de estos tres nombres unida a la producción del estudio Shaft dio como resultado una de las creaciones para la pequeña pantalla más impactantes de los últimos años y cuyo impacto en Internet no puede definirse sino como máximo, dándole la vuelta a un modo de entender un género con olor a rancio en el que parecía que se había dicho todo.

KyubeyDemonio

Kyubey mostrando su naturaleza diabólica en uno de los momentos más tensos de la serie

Todas las Sailor/Guerreras/Marineras que en el mundo han sido, habían sido transformadas por una adorable criatura, mayoritariamente en forma de gato, cuyo objetivo era indiscutiblemente el de combatir al mal e imponer el bien. Del mismo modo, todo combate lidiado por ellas, cual Código Hays nipón, sólo podía concluir en una aplastante victoria por parte de las heroínas que, finalmente, acababan emparejadas con su príncipe azul, mientras el enemigo contra el que luchaban era exterminado por completo y condenado al olvido.

Pero, ¿qué pasaría si la criatura que ha hecho de ellas unas adolescentes con superpoderes fuese precisamente un demonio? ¿Y si en realidad éste engañase a niñas sin experiencia alguna ante la vida para que le vendiesen su alma y después muriesen de forma horrible y traumática sin que su fallecimiento sirviese más que para unos fines tan oscuros que nadie podría siquiera imaginar sin morir de la desesperación? ¿Puede transformarse pues el sueño de toda adolescente nipona en la pesadilla que todo el mundo reza por no tener que sufrir ni siquiera durante una noche?

Eso será pues Kyubey. Un auténtico Satanás. Un ser vil y siniestro que embauca a jóvenes ingenuas que, a cambio de un deseo en ocasiones inocente, se convertirán en peones dentro de un macabro juego de ajedrez en el que el sacrificio de una es un simple “lance del juego” y en el que sus muertes serán irritantemente explicadas y racionalizadas con una sonrisa malévola que desquiciarán, indignarán y, fundamentalmente, asustarán al espectador de una manera asombrosamente original e inédita.

Mundo Madoka

Inicialmente, la trama de Madoka Magica también pone al mundo en peligro, aunque posteriormente esto será una simple fachada que esconde una cruel y macabra verdad

La evolución de la trama es cuanto menos engañosa. Efectivamente, el guión comienza de un modo completamente blanco y positivo. Una especie de mundo maravilloso que les espera a las supuestas afortunadas que el peculiar “gato” ha elegido para transformar cuyos entornos están llenos de luz y colores vivos y en los que es imposible predecir que Madoka se enfrente con problemas distintos a naderías como amoríos no correspondidos, situaciones intrascendentes a nivel familiar que incluso rozan lo cómico o disputas entre amigas. Aunque por fortuna, grandes son las cosas que están por acontecer.

En principio las luchas son completamente diferentes entre sí. Todas las chicas mágicas poseen al menos un arma particular y diferenciada del resto cuyas posibilidades irán aumentando de forma tan sorprendente como sustancial a medida que las combatientes luchen y adquieran experiencia. De este modo, lo que en principio puede ser un arma de fuego convencional, podría transformarse en un verdadero cañón o en una amplia colección de fusiles de asalto, lo que hace que el cúmulo de estrategias utilizadas en las peleas sean muy diferentes entre sí, resultando todas ellas originales e innovadoras.

No habrá tampoco un patrón común para las brujas, todas ellas representadas mediante técnicas que simulan el acabado de los lápices de colores, casi al estilo de una rotoscopia, aunque de una manera amorfa y difícil de identificar, que harán que sea difícil distinguir hasta dónde llega su cuerpo común y corriente y dónde empieza el delirio de las adolescentes que tienen en frente, dementes y víctimas de su propia locura.

BrujaMadoka

Será difícil determinar la forma exacta de las brujas, que siempre se presentarán como si de un monstruo de un RPG se tratasen, aunque su estilo simulando témperas y acuarelas en su diseño y contornos será inconfundible

Podríamos decir que inicialmente tendremos la sensación de estar dentro de un sueño que, en sus compases finales, se torna pesadilla. Todo en esos instantes, desde la ausencia de luz, hasta los contornos inestables y temblorosos, así como los diferentes “juegos visuales” con los que el diseño de las heroínas varía de modo psicodélico, imbuye al espectador en un mundo de terror, que busca no asustarnos con lo desconocido o sugiriendo un destino terrible que las cámaras no retratan, sino describiendo la progresiva corrupción del alma.

Cabe destacar en ese aspecto, la increíblemente correcta distribución de los tiempos a la hora de plantear y desvelar sus más que desagradables sorpresas. Los dos primeros episodios serán toda una demostración de mojigatería y nulo sentido del entretenimiento. Pero una vez planteada la presentación, la balanza se inclina del lado longitudinalmente opuesto, hasta que lo visto inicialmente pueda incluso parecernos una alucinación.

De hecho, constantemente nuestro subconsciente se hará cíclicamente la misma pregunta. ¿Por qué en un anime de 12 episodios llamado Puella Magi Madoka Magica, la muchacha que le da nombre y que aparece caracterizada en su opening como una “chica mágica” no libra ni un solo combate? ¿Y cuál es la razón por la que el tan ansiado momento en el que ella adquiera superpoderes no pare de posponerse una y otra vez?

OjosPuella

Mosaico hecho con los primeros planos de ojos cuyos iris simulan el trazo de lápices de colores

Todos estos enigmas irán haciéndose cada vez más desquiciantes a medida que la sucesión de acontecimientos nos desvele la auténtica naturaleza de los hechos que estamos viendo y que se materializará ante nuestros ojos de un modo tan audaz como aterrador. Kyubey en todo momento mantendrá una apariencia bondadosa y amable, sin que en su rostro pueda descubrirse rastro alguno de perfidia, violencia o agresividad. Tal es así que ni siquiera abrirá la boca para hablar, manteniéndose ésta siempre inmóvil y comunicándose a través de una especie de telepatía.

Será entonces cuando empiecen a sucederse las situaciones en las que los giros de cámara y rotaciones en torno a los ojos del felino, nos estremecerán sin que podamos describir muy bien el porqué. La frialdad con la que se refiere a la muerte de sus aliadas, la indiferencia con la que presume de haberlas sometido a engaño y la maldad general con la que actúa encubriendo sus felonías con un aire de absoluta bondad, generarán una impresión de confusión que agobiará y ahogará hasta conseguir despertar la náusea.

Semejante grado de perfidia contrasta con la entrañable beldad y candidez de las protagonistas. Sayaka vende por ejemplo su alma a cambio de que sane la mano de su amado para que éste pueda volver a tocar el instrumento al que ha dedicado toda su vida, cuando el deseo más sensato hubiese sido el de obtener su corazón. Y será precisamente ella la que se transforme en el principal símbolo de lo que Puella Magi Madoka Magica es capaz de dar de sí.

Degeneración Sayaka

Plano en el que se aprecia la degeneración psíquica de Sayaka tras convertirse en una chica mágica

Empieza atendiendo y cuidando del hombre al que ama, sin atreverse a declarar sus sentimientos. Éste inicialmente es cándido con ella, pero lentamente le hace pagar sus frustraciones por no poder curar su mano, hasta llegar literalmente a la tortura psicológica. Posteriormente, cuando descubra las consecuencias reales de su pacto, caerá en una espiral de desesperación en la cual su naturaleza más oscura aflorará hasta no poderse distinguir si ella defiende en realidad al bien o al mal.

Se trata pues de jugar una y otra vez con el espectador y con las reacciones que éste puede experimentar a través de lo mostrado. Para ello, Akiyuki Shinbo recurre a los efectos visuales con los que Shaft ya experimentó tanto en Ef -A tale of Memories- como en su secuela. El claro y el oscuro se alternarán constantemente; varias veces sólo podremos contemplar la silueta de las muchachas mostrada íntegramente en negro y, en medio de la misma, podremos distinguir una sonrisa deshumanizada que muestra la muerte de su alma, devorada por su desesperación; los juegos de sombras utilizados se revelarán como sencillamente brillantes…

Los planos irán ganando poco a poco complejidad hasta hacer de los últimos episodios unas odas al buen montaje y a la paciencia de los animadores. De pasillos vacíos hasta el infinito poblados únicamente con tres adolescentes, hasta estancias en las que un simple abrazo tiene como telón de fondo televisores que muestran decenas de situaciones ya mostradas en la serie. El cuidado de cada escena será máximo y los elementos que la integran contextualizan de un modo mágico cada uno de los momentos que, sin saberlo, nos han llevado a una situación difícilmente expresable con palabras pero en la que todo encaja dentro de nuestra mente como si de un divino rompecabezas se tratase.

DestinoAkemi

Plano que mostrará alegóricamente la impotencia de Akemi ante el destino en forma de hilos que no puede derrotar

Pero no todo son luces en esta psicodélica y deliciosa paranoia. Y de entre este desagradable apartado, el principal talón de Aquiles del anime es el escaso intelecto de su protagonista. La estupidez de Madoka, mal considerada bondad, la llevarán a cometer actos disparatados o acciones verdaderamente ridículas, incluso desde el punto de vista de un niño, hasta lograr sacarnos directamente de nuestras casillas. Es una protagonista mal llevada si se prefiere, en la que todo gira en torno a ella pero que en realidad nada hace por ello. Un destino que posteriormente se aclara pero que durante buena parte de los episodios generará una sensación de incomodidad un tanto irritante, aderezado con una decepción constante motivada por un guión algo carente de chispa y que desafortunadamente desaprovecha los muchos y muy prometedores recursos de este título

Patente es también la clara ausencia del hombres en el anime. Prácticamente sólo Kamijou tendrá un papel mínimamente activo en la trama, siendo su comportamiento particularmente afeminado y carente de carisma, empatía o interés alguno. El protagonismo absoluto caerá por lo tanto en las féminas. Tal es así que salvo la pequeña parte de la historia que atañe al violinista y a su peculiar enamorada, no veremos en ningún momento atisbo alguno de relación sentimental entre los personajes, o al menos de forma aparente.

Con esta premisa, y con el comportamiento del que en muchas ocasiones hace gala Akemi, no resulta difícil evocar al espíritu del ya veterano Yami to Boushi to Hon no Tabibito, en el que también salía a colación el tema de los viajes interdimensionales en el interior de un multiverso con un objetivo imposible a alcanzar. Aunque por encima de esa coyuntura, lo cierto es que las psicologías de Hazuki Azuma (protagonista del anime de Deen) y la de la díscola “Magical Girl”, hace suponer que sus sentimientos hacia Madoka van más allá de la amistad, existiendo así la posibilidad de que existiese en su interior un amor lésbico subyacente entre que nunca termina de aclararse.

Madoka & Akemi

Plano que podría delatar un posible amor lésbico entre Madoka y Akemi

Existe para colmo un problema en torno a esta serie que rondó mi cabeza del primer al último episodio. Todo en ella es prácticamente perfecto a niveles técnicos, pero la forma de presentar la historia de ciertos episodios es demasiado liviana y deja en el espectador la sensación de que estamos ante… una simple curiosidad. Un título exótico que si bien posee una calidad inherente indiscutible, adolece por su propia construcción del indescriptible espíritu que distingue a los líderes de los hombres destinados a ser un número más del montón, cuyos nombres se pierden entre la historia.

Podríamos decir que se plantean multitud de senderos narrativos que bien llevados la hubiesen consagrado como una de las mejores series de todos los tiempos, pero que son, insisto, traumáticamente desaprovechados. Tal vez, 12 capítulos se me antojan pocos para narrar un guión con las ambiciones de éste. Le faltan personajes, luchas y, fundamentalmente, un ritmo calmado y asimilable para haber llevado esta singular parodia hasta los límites de genialidad que bien pudo haber alcanzado.

Se mire por donde se mire, todo ocurre demasiado deprisa como para asimilarlo, comprender el drama de ciertas muertes o reflexionar sobre todos los asuntos que esta obra de Shaft pone sobre la mesa, como pueda ser la auténtica naturaleza de Kyubey, el sexo del mismo, la trascendencia de sus maldades a lo largo de la historia, o incluso la fatalidad y aparente inalterabilidad del destino que termina por mostrarse como el más cruel de los factores que marcarán las vidas de las chicas mágicas.

CréditosMadoka

La inclusión de títulos de crédito sin un ending que los acompañe será uno de los recursos más impactantes y tenebrosos de la serie

Cuestión aparte es el uso de su banda sonora y de los recursos tradicionales respecto a ella. Shaft no jugará en este caso con la composición de los openings, como ya hizo en los dos Ef, pero sí prescindirá de endings en varios episodios, haciendo que los títulos de crédito acompañen a la acción sin que ésta se vea interrumpida por canción alguna. Un factor al que hay que añadir el mostrar ilustraciones promocionales al final de cada episodio, que denotan un especial cuidado por parte de Akiyuki Shinbo por rematar cada entrega del anime de un modo suficientemente contundente como para dejar al espectador ansioso por continuar enganchado a su capitulario hasta llegar a su mismísimo final.

Al respecto, y dentro de esta obsesión por convertir el ensueño en una terrible pesadilla, las aperturas y cierres serán imágenes especulares entre sí, siendo el primero optimista y alegre mientras el segundo es cruel y perturbador, como símbolo de las dos realidades que constantemente jugarán ante nosotros. Desafortunadamente, este detalle no servirá para disimular las enormes carencias sonoras de esta producción, sin que exista ningún tema musical reseñable dentro de su OST. Las composiciones instrumentales de Yuki Kajiura no conseguirán en ningún momento llamar la atención. Algo incomprensible en una mujer cuya dilatada carrera profesional ha estado plagada de clamorosos éxitos en títulos como Aquarian Age, .hack//Roots o Tsubasa Chronicle, por mostrar tan solo unos ejemplos de entre los 19 que compuso hasta estrenarse el producto que nos ocupa.

Estamos ante un anime soportable, bueno, original y, en ocasiones, de gran calidad técnica y argumental. Pero al que le falta “espacio y tiempo” para demostrar todo lo que podía albergar en su interior. Una promesa destinada a ser una Franz Beckenbauer del anime capaz de llevar a su género a las mayores alturas de gloria imaginables, pero al que su terrible brevedad casi deja al nivel de un vulgar Guti, incapaz de reconocerse a sí mismo tras una de sus intensas noches de juerga y que no sería recordado de no haber jugado en un equipo de prestigio.

Conclusión

En unos tiempos como los que vivimos en los que la originalidad es un concepto del pasado del que apenas se recuerda nada en Japón, y en el que todos los manganimes se conciben en función de la cantidad de Merchandising que puedan generar, en vez de por las barreras de calidad que puedan superar, proyectos como Puella Magi Madoka Magica constituyen una gratificante y más que agradable sorpresa dentro de un género necesitado de aire fresco que renueve sus cada vez más endebles estructuras.

Ésa es la razón por la cual he de reconocer que la serie ha dejado en mí una doble impresión. Por un lado estamos ante un anime completamente innovador, que reinventa por completo el género de las “Magical Girls”, mostrándonos el lado más oscuro, aterrador y deshumanizado del mismo, ofreciéndonos a su vez algunas de las más memorables luchas jamás vistas en productos similares. Por otro, doce capítulos es una duración excesivamente pobre para que el espectador consiga degustar todas sus posibilidades o, en definitiva, conocer a las protagonistas, enamorarse, sonreír, sufrir y temer junto a ellas.

Ésa es en realidad la gran paradoja de este título. Realmente no pueden sacársele muchos fallos al margen de un comienzo un tanto flojo y la carencia de personajes, pero su historia plantea una complejidad demasiado amplia como para ser abordada en una docena de episodios. Efectivamente hay mangas que complementan la serie, pero ésta por sí misma no logra definirse a la perfección. Incluso en lo personal he disfrutado mucho más analizándola que viéndola. Si se prefiere, me gusta mucho más el recuerdo que la sensación inicial que me dejó al verla. Un sentimiento extraño que podríamos resumir en que podría haber llegado a ser un grande, pero ciertos fallos un tanto absurdos la condenan a ser una simple curiosidad exótica.

FinMadoka

NOTA: 6,5

21 comentarios el “Mahou Shoujo Madoka Magica, la antítesis del género de las Magical Girls

  1. Pingback: Psycho-Pass, el Brave New World de Production I.G. | Drakenland / El lobo zamorano

  2. Buen análisis. Acertado. Pero, curiosamente, una de las cosas que más me gustó fue la banda sonora. Tanto que es lo único que conservo de la serie. Canciones como Sis puella Magica, Salve, Terrae Magica o Puella in somnio las silvo de vez en cuando.

    Pero por lo demás te doy la razón. Espero que la tercera película ayude a que mejore la nota general de la saga

    • A mí es que sólo me gustó la canción del Ending. El resto… Y sí, precisamente porque todavía no se ha estrenado la tercera película fue por lo que no la incluí en la review. A ver si da de sí todo el potencial que realmente tiene este guión, que es mucho y se le puede subir la nota.

      Un saludo.

  3. A mi me gusto mucho, sobretodo por Akemi que es estupenda. Es un patito feo que se convierte en princesa y me encanta como lucha. Y Kyubey es un gato terrible y odie lo que les hacia a las pobres y su frialdad. Me he reido mucho con el video con el que lo matan cientos de veces ajaja.

    • Akemi con gafas, salvando las distancias, a Aya Toujou. Pero ella protagoniza un anime mucho mejor. Ichigo 100% era horrible. Y sí, todo el mundo odia a Kyubey xD.

      Un saludo.

  4. Ciertamente esta serie con un poco más de desarrollo hubiese significado toda una obra maestra, Después de la mitad, la narración me pareció muy apresurada, muchas cosas se explican casi pisándose los talones, y aunque el desenlace puede ser convincente, sentí que los personajes no fueron del todo entrañables, me dejo algo indiferente respecto a eso.
    En México se estrenaron las dos primeras películas en forma limitada, pensé en verlas, pero siendo resúmenes solamente y no siendo yo tan fan, pues…mejor espero a la tercera, esa si es material inédíto, habrá que ver que pretenden con esta versión…
    Y acerca de la banda sonora, no tendría mucho de que quejarme, es verdad que las canciones cursis abundan, pero cuando se trata de escenas de acción, realmente emociona, como en la batalla final, aun me gusta escuchar ”surgam identidem”.

    Saludos!

    • Yo también estoy esperando ver qué dará de sí la tercera película, que creo que la estrenan dentro de dos semanas, para hablar de ella y saber si han conseguido arreglar los errores de la serie o no. Y es una pena porque los combates son realmente muy emocionantes. Llegan a hacerla de 26 episodios y estamos sin lugar a dudas ante una obra maestra. Pero es que es eso, le faltan personajes, pierden mucho tiempo en la introducción y después, cuando el argumento se vuelve interesante, pisan el acelerador y es una pena.

      Un saludo.

    • Tranquila mujer, que estoy vivo y coleando. Lo que ocurre es que estos días estoy teniendo muchísimo más trabajo del que me esperaba, pero tranquila que el lunes, a más tardar, habrá actualización :3

      Un saludo.

  5. Tu reseña me sorprende, es muy minuciosa. Sin embargo discrepo un poco con algunos puntos, la banda sonora me parece fantastistica en especial cuando le prestas atención. El opening es una sutil declaración de los sentimientos de Homura por Madoka, solo basta con poner atención a la letra y creo que ese era el propósito de intercalar el Opening a mita del capitulo que revela el pasado de Homura.

    Por otra parte tu forma de presentar la maldad de Kyubey se me hace un poco exagerada, considerando que el mismo presenta un argumento totalmente racional, la entropía es un concepto físico utilizado por muchos autores de ficción clásicos, entre ellos Asimov (sueños de robot, el hombre bicentenario, etc) el hecho de que el mismo Kyubey se presente como un ser meramente lógico y carente de emociones lo vuelve también ajeno a conceptos moralista como “bien” y “mal”. La frialdad del personaje ante lo que ocurre a las chicas, me parece, es mero pragmatismo ya que llevarlas a su estado final es el motivo por el que es un “incubador”.

    Finalmente, creo que 12 capítulos son excelentes para contar la historia y comprenderla si la miras con cuidado. Dos películas, por otra parte, me parece que se comen muchos detalles que para mi le dieron valor emocional a la historia.
    Los mangas ni siquiera me tomare la molestia de leerlos😄

    Eso es todo… Excelente reseña
    P.D.
    La tercer película me ha parecido un cierre soberbio! me dejo un sabor a trauma que no voy a superar en meses😄

    • Sin embargo, su aparente racionalidad no le impedía ocultar información esencial sobre sus intrigas que siempre tenían un mismo resultado: el mal para Madoka y sus amigas. Un ser que realmente fuese racional expondría pros y contras de una decisión. Él sin embargo sólo hablaba de las contras una vez que se habían consumado, incluso sabiéndolo. Por ello me reafirmo en lo que digo. Conoce y quiere el resultado, las engaña y disfruta viéndolas sufrir. Disfruta ejerciendo su rol, carente de cualquier sentimiento de empatía y sin mostrar el menor escrúpulo o arrepentimiento y, precisamente, lo que distingue a un malvado de un antagonista es que el segundo simplemente se deja guiar por el mal aparente mientras que el primero se alza por encima de ambos conceptos aunque claramente se decanta por el segundo.

      • El asunto es que como el ya da por hecho de que todo al final es por un bien mayor, ve innecesaria una explicación, ademas, el mismo dice “no entiendo porque cuando conocen la verdad reaccionan de esa forma”, dando a entender que en algún tiempo el quizá dio explicaciones, pero al ver que todas reaccionaban de la misma manera mas nunca se molesto en hacerlo de nuevo pues es una perdida de tiempo y al final, todas tienen un deseo y todas lucharan por el.

  6. Pingback: Noragami, el primer síntoma de debilidad de BONES | Drakenland / El lobo zamorano

  7. Pingback: Madoka Magica: Rebellion. Un viaje imaginario al Infierno de la desesperación | Drakenland / El lobo zamorano

  8. Pingback: Aldnoah.Zero (Parte 1), el universo mecha según Urobuchi | Drakenland / El lobo zamorano

  9. Pingback: Omoide no Marnie, el comienzo del Hiatus de Ghibli | Drakenland / El lobo zamorano

  10. Pingback: Himouto! Umaru-chan, la sucesora pacífica e incestuosa de Lucky Star | Drakenland / El lobo zamorano

  11. Pingback: Ping Pong, la tortura psicológica deportiva de Taiyō Matsumoto | Drakenland / El lobo zamorano

  12. Pingback: ERASED, revivir el pasado para salvar el futuro de la mano de A-1 Pictures | Drakenland / El lobo zamorano

  13. El mejor anime de Magical Girls que se ha hecho, lo que pasa es que has analizado la serie. Las películas están todavía mejor, porque prescinden de lo más superfluo y le dan una mejor animación a todo. Pero incluso así, tu reseña es muy buena.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s