Hal, el amor prohibido entre un hombre y su recuerdo

Hal Anime

No lo podría expresar con palabras… El tiempo que pasé a tu lado fue tan feliz… Yo me iba a encargar de ti y, aunque no pude hacer nada, agarraste mi mano para que me quedara. Tu cálido calor… incluso ahora no consigo olvidarlo. Este mundo sin ti ya no me importa. Pero aunque duerma sin saber cómo empezó todo, al cerrar los ojos, siento tus recuerdos. Y sólo entonces, puedo decir que me encuentro bien.

Antes de nada, aclararé que con esta entrada estreno un nuevo procedimiento para ver las imágenes que será el que a partir de ahora utilizaré en todas las entradas. Dicho esto, y como ya dije en su momento, durante este mes no he procedido a actualizar al encontrarme terriblemente atareado por razones evidentes. La época de exámenes es sin lugar a dudas la más desagradable y tediosa en la vida del estudiante y enero y febrero son en ese sentido meses malditos. Aunque por fortuna tan mala época, llena de angustias y tensiones, llega siempre a su fin. Así terminadas ya las pruebas de este cuatrimestre y recuperado de tan agotador esfuerzo como el que he desempeñado a lo largo del curso, retomo durante estos días de descanso el trabajo en esta bitácora.

También diré que motivado por dicho cansancio, fueron muchas las dudas que tuve acerca de si empezar con una review de corte ligero o por el contrario escribir un reportaje en toda regla de una extensión relativamente aceptable, pero el peso de los controles hace todavía mella en mí y no he tenido más remedio que reducir mis expectativas conformándome con escribir una reseña de poca longitud, por lo que una obra de la duración y de las características de Hal se me antojaba perfecta para un momento como éste.

Reconozco que el título que nos ocupa llevaba mucho tiempo en mi punto de mira. Más o menos desde el día en el que procedí a analizar Shingeki no Kyojin, supe que más tarde o más temprano pasaría a analizarlo, aunque más por ser la otra producción completa que por el momento existe de Studio Wit que por la información que sobre ella existe en un idioma inteligible, lo que me invitó a pensar que tal vez se tratase de un proyecto de escasa entidad en el que no merecía la pena emplear el tiempo. Pero ¿es en verdad un título mediocre condenado merecidamente al olvido o por el contrario es una joya sometida al ostracismo por no comulgar con los estereotipos comerciales de la actualidad? A lo largo de los próximos minutos intentaremos arrojar algo de luz sobre éste y otros problemas análogos de esta peculiar historia de amor cibernético.

Ficha Técnica

Hal (ハル), también conocida en algunos círculos como “Haru”, es una película de una hora de duración perteneciente a los géneros de Romance y de Ciencia Ficción dirigida en 2013 por Ryotaro Makihara para Wit Studio y distribuida por Shochiku. Está a su vez basada en un guión original escrito durante el mismo año por Izumi Kizara.

Argumento

En algún momento del siglo XXI, un avión comercial japonés estalla en pleno vuelo dejando tras de sí decenas de víctimas e infinidad de personas destruidas por el dolor de las miles de historias interrumpidas por tan fatídico destino. Una de ellas es la de un testigo directo de la tragedia. Se trata de un robot llamado Q01, dedicado a cuidar a un anciano y cuya existencia cambiará para siempre al recibir un encargo sorprendente de su amo Tokio: hacer que alguien muy importante para él que perdió a un ser querido en ese vuelo recobre las ganas de vivir.

Tiempo después, la familia de Kurumi ha perdido la cuenta de las semanas que lleva encerrada en su habitación sin salir nunca al exterior. Ya nada queda de aquella antaño risueña y atractiva joven de mejillas sonrosadas y espíritu vitalista, cuyas ganas de vivir enamoraban a todo aquél que tenía la fortuna de conocerla. En su lugar, sólo queda un espectro cuya existencia se asemeja a la de una de viuda plañidera que pasa los días haciendo lo único que consigue hacerle revivir los momentos que nunca volverán. Ver vídeos compañía de su amor, Hal, que murió en aquel después de haber discutido con él y sin que, por lo tanto, pudiese disculparse jamás.

PersonajesHal

Hal, Kurumi y el doctor Aranami

Amargada por el dolor, la pena y la culpa, la situación dará un vuelco inesperado el día en el que el doctor Aranami lleve a su casa a un robot que, de acuerdo a sus palabras, ha sido creado a imagen y semejanza de su difunto novio aunque adolece de un grave defecto: no sabe prácticamente nada de él, por lo que deberá enseñarle no sólo cómo era su difunta personalidad sino también los motivos que la llevaron a enamorase de él.

Horrorizada ante la ocurrencia, Kurumi se niega a recibir al androide, aunque la perseverancia de este último terminará por hacer que cambie de opinión y poco a poco le abra su corazón y así responda a los interrogantes que insistentemente torturan su alma: ¿Por qué la relación entre ellos se tambaleaba constantemente? ¿Estaba o no justificados los enfados que sufrieron hasta el mismo día de su separación? Y, por encima de todo… ¿Quién era en realidad Hal y qué sentía por ella?

Tema Central de la OST

  • Owaranai Uta” compuesto por Yamazo e interpretado por Yoko Hikasa

Análisis

Toda historia tiene un comienzo y todo comienzo tiene un borrador. Si bien es cierto que Studio Wit alcanzó fama y renombre a nivel mundial en 2013 a través de su ya mítica Shingeki no Kyojin, no lo es menos que, curiosamente, su primera obra pasó sin pena ni gloria por los circuitos comerciales nipones. Algo a lo que se sumaba, además, el versar sobre una temática muy diferente al de su cruel y sádica obra de venganza, como lo era el amor; un género en el que prácticamente se ha dicho todo y en el que narrar una buena historia es un objetivo que rara vez se consuma sin caer en lo arquetípico, en la sordidez, en el morbo gratuito o simplemente, en la zafiedad.

En este caso la propuesta desarrollaría un concepto que sus creadores bautizaron como “Near-Future Romance” en el que se planteaba la narración de la historia de amor entre un ser humano y un androide que hubiese adoptado la apariencia de tal. Una idea que si bien no es nueva, ya que recordemos que CLAMP cosechó una década atrás un éxito apoteósico con una apuesta similar como lo era Chobits, sí que podría definirse como atractiva para un mundo tan obsesionado con la cibernética como el japonés, aunque no para el resto del mundo.

El dilema por lo tanto giraría en torno a si una historia tan peculiar como ésta podría ser asimilable fuera de su país de origen y si, al margen de esta cuestión, el trabajo de Wit estuvo en términos generales a la altura de su obra más conocida o si, por el contrario, ésta supuso un salto cualitativo y cuantitativo respecto a las cualidades que inicialmente se pudiesen deducir de ella. Por ello, tal vez sería bueno iniciar este análisis con unas breves anotaciones en relación a su proceso de creación y desarrollo.

Una bien planificada aunque infructuosa campaña promocional

A finales de 2012 y tras toda una década de intentos infructuosos por conseguir entrar en el mercado del manga, Io Sakisaka conseguía por fin el reconocimiento que tanto ansiaba con Ao Haru Ride, un manga de corte Shoujo con gran popularidad en las redes sociales y que convertía su nombre en una referencia en el género. Un hecho a pesar del cual, pocos medios se hicieron eco del anuncio a principios de diciembre de su nuevo trabajo: los personajes de una película llamada Hal que iba a transcurrir en un futuro cercano y que combinaría elementos de ciencia ficción y de romance.

Apenas unos días más tarde, la distribuidora de la película Shochiku el primer trailer de la cinta. Un vídeo de apenas 15 segundos compuesto por apenas tres imágenes en las que se podía leer: “Lo más preciado para Hal… es la sonrisa de Kurumi. Una historia de amor milagrosa entre una humana nacida en el Kyoto de un futuro cercano y… un robot”. Una inscripción a la que acompañaba la fecha de su estreno en las salas japonesas, previsto para el ocho de junio de 2013.

Esta ausencia de datos previos a su lanzamiento unida a la precariedad de este vídeo promocional sirven para dar fe de hasta qué punto la mentalidad comercial japonesa dista de la occidental a la hora de dar a conocer sus nuevos productos audiovisuales. Las productoras norteamericanas bombardean al público con merchandising, adelantos, cómics novelas y toda clase de material desde casi un año antes de salir a la luz. Por contra, salvo en casos como los lanzamientos de Ghibli (un estudio cuya distribución, recordemos, estuvo muchos años controlada por “Buena Vista” [Disney]) la mayor parte de sus equivalentes niponas mantienen un silencio sepulcral hasta prácticamente su estreno, lo que dificulta enormemente el éxito de sus apuestas más allá de las fronteras del Imperio del Sol Naciente.

BocetosHal

Mosaico con cuatro de los bocetos utilizados en la creación de los personajes

No obstante en el caso que nos ocupa, la situación no era tan grave, aunque basta con decir que hasta aquel momento, sólo se conocía sobre su desarrollo lo ya dicho, a lo que se sumaba lo filtrado a través de cierta red social y de su página web y que se resumía bien en algunas ilustraciones de su fase de creación, bien en curiosidades un tanto descafeinadas como, que el director del largometraje, Ryoutarou Makihara, era un debutante en el puesto.

Hubo que esperar hasta el siete de febrero del año pasado para tener entre manos un documentos que nos permitiesen dilucidar la trascendencia o no que poseía el trabajo que desarrollaban. Por primera vez mostraban un trailer de verdad que en esta ocasión duraría 72 segundos al que seguiría un anuncio televisivo. Un par de sorpresas a las que añadieron una de las noticias más valoradas por parte de los otakus asiáticos como lo era el nombre de los actores de doblaje que prestarían su voz a los protagonistas. Por un lado la seiyuu que interpretaría a Kurumi sería la popular Yoko Hikasa, una muy conocida actriz a raíz de hacer las veces de Mio Akiyama en K-ON!. Por otro Hal correría una peor suerte siendo el semidesconocido Yoshimasa Hosoya el encargado de doblarlo, lo que suponía para él su primer papel de importancia en un Curriculum que, a pesar de datar de 2009, sólo poseía como actuaciones relevantes su presencia en Attack on Titan como Reiner y algún que otro cameo en Naruto Shippuden.

Aciertos y errores aparte, de nada valieron dichas estrategias. El poco tino a la hora de elegir su estreno en los cines comerciales hizo que su singladura por los cines japoneses fuese efímera y se tradujese como un fracaso estrepitoso, al ser rápidamente barrida de la taquilla por Kaze Tachinu (The Wind Rises) de Miyazaki y sus escandalosos 120 millones de dólares recaudados. Una derrota a pesar de la cual terminó por hacerse oficial que el título cruzaría el océano Pacífico y vería la luz en Estados Unidos y Australia. Pero, ¿fue justificado dicho resultado o hubiese merecido mejor suerte?

Una terapia robótica para volver a la vida

Decía el escritor Jean de la Bruyere que la vida era una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan, aunque ejercitar la mente en relación a los hechos que marcan nuestra existencia, no suele ser precisamente un motivo de alegría o regocijo. Así, el día a día suele llenarse de sinsabores que, en función de nuestra postura ante la adversidad, pueden ser simples anécdotas o transformarse en golpes fatales que hieren de muerte el alma de la víctima que fallecerá, bien en el acto, bien tras una lenta y dolorosa agonía que, en el caso de ser superada, dejará en el que la sufra secuelas que harán que jamás vuelva a ser quien alguna vez fue.

Siempre he creído que este mundo es el mismísimo Infierno. Una sucesión interminable de experiencias desagradables ante las que la alegría no es sino una mera ilusión pasajera entre las lágrimas que, de acuerdo a una célebre oración cristiana, dan nombre al valle en el que vivimos. Pero, ¿existen castas en los caminos de la amargura? ¿En qué se diferencia lo que mata interiormente de lo que el tiempo, por absurdo que pueda parecer, hace asimilable?

Son preguntas que en no pocas ocasiones me he planteado y que jamás he sido capaz de responder salvo de una forma tan vaga y simple que hasta siento vergüenza a la hora de exponerla ya que, por fortuna, nunca me he visto envuelto en una situación límite… Aunque si me diesen a elegir tres circunstancias que jamás querría experimentar en propias carnes, ésas sin duda serían las siguientes: pasar hambre, padecer una enfermedad grave, y enterrar a un hijo. De ellas sólo sé dos cosas; que no me imagino lo tremendas que pueden llegar a ser y que en mi vida quiero siquiera imaginármelo; y que las tres tienen un nexo en común; un nombre de mujer cuyo beso todos los hombres estamos condenados a recibir. Una fémina temida, celosa y posesiva a la que todos nos habremos de entregar y que solemos llamar “muerte”. Pero, ¿son todos los fallecimientos iguales?

PortarretratosHal

Portarretratos con fotos de Kurumi y de Hal tanto en solitario como en familia

Kübler-Ross estableció que la relación entre el ser humano y la Parca se desarrollaba a través de cinco fases ennumeradas como Negación, Ira, Negociación, Tristeza y, finalmente, Aceptación. Sin embargo, la propia realidad de los hechos invita a pensar que existe otro factor que va mucho más allá de lo meramente académico o doctrinal como pudiese ser la relación con el fallecido que lleva a su vez a una nueva variable llena de incertidumbre, que marca la diferencia entre vivir perpetuamente sumido en el dolor, o llegar al último de los estadios que permitirá superar la pérdida al afectado… Aquellas pérdidas que no se producen de un modo natural y lógico sino por la fatalidad. Un extremo que de un modo claro nos pretende mostrar la peculiar historia de amor entre Hal y Kurumi, truncada por un accidente de aviación y que conoceremos de un modo un tanto ajeno a lo habitual.

Si bien, la conocida estrategia del “Planteamiento, el Nudo y el Desenlace” suele configurar la mayor parte de narraciones basadas en el amor, el planteamiento de la cinta de Wit se acercará seductoramente a la propuesta realizada por Alfred Hitchcock a través de su incomprendida “Rebeca”. No se trata de contar una experiencia, sino de reconstruir a un fallecido cuyo fantasma se convertirá en el auténtico protagonista. Un espíritu al que habrá que reconstruir descubriendo no sólo los aspectos ocultos de su vida, sino su verdadero ser; la persona que en realidad era, más allá de lo que las emociones acumuladas o el mito incipiente hubiese podido hacer de él.

Con esta línea maestra trazada, una mujer aparentemente rota por el dolor revive encerrada en una pequeña habituación todos los instantes de su existencia que compartió al lado de su amor, reduciéndose su vida actual a la observación de vídeos, grabaciones y fotografías que le permitiesen estar en cierto modo al lado del hombre al que perdió. En el otro lado, un robot aparentemente convertido en un humano del que no sabe nada, tendrá que transformarse en el imitado a través de la convivencia física y espiritual con la misteriosa joven y su fascinante entorno.

Ambiente Hal 01Ambiente Hal 02

Ambiente Hal 03Ambiente Hal 04

El cuidado en el nivel de detalle de las estancias es elevado, haciéndose hincapié en mostrar el desorden de las mismas causado por la pena de los protagonistas (Clic para ampliar)

Ante semejante panorama, cada susurro, cada toma e incluso cada respiración tendrá, en mitad de este duelo de vacíos, una trascendencia cercana a lo divino. Un cúmulo de piezas pertenecientes a un objeto destruido y que se muestran aparentemente irreparables, aunque milagrosamente se fijan una a una, sin que en ningún momento pueda reconstruirse del todo. Un complejo rompecabezas que poco a poco desvela secretos cada vez más inconfesables y que dejan al descubierto caras ocultas de los amantes magistralmente simbolizadas a través de una analogía con las caras del cubo de Rubik.

Este dado, posiblemente el más importante de la película, impone al preciosismo en la realización por encima de cualquier otra consideración, hasta el punto de que el espectador terminará en ocasiones por desentenderse de la historia, prestando pues mucha más atención a la composición de las escenas, la ternura irradiada en las mismas e incluso los pequeños toques shintoístas que subyacen en las mismas, al comprobar que les atribuyen un aire divino a lo que no es sino una obra del espíritu del hombre.

La primera consecuencia por lo tanto es evidente. La opera prima de Wit toma como claro referente a Makoto Shinkai y muy especialmente su Kotonoha no Niwa, al que se imita no sólo en su atmósfera intimista y melancólica, sino incluso en su pasión por la ciencia ficción. De hecho, en relación a esto último, el comienzo de la película es tan desconcertante que será imposible no detener el reproductor para cerciorarnos de que lo que está reproduciendo pertenece a una película llamada “Hal”. Es más, no conoceremos el verdadero significado que esa extraña escena de un androide pescando en un riachuelo urbano hasta su mismísimo final.

RubikHal

Los mensajes escritos sobre el cubo de Rubik servirán para ilustrar el descubrimiento de las diferentes caras de Hal

Respecto a su conclusión, de nada servirá ser duro. Nos indignaremos, sufriremos, nos enfadaremos… En pocas palabras, viviremos la angustia de los protagonistas y, lo que es más importante, la culpa de los pecados que ambos arrastran consigo, cometidos en no pocas ocasiones por no saber en qué lugar se sitúa la frágil y delgada línea que separa el odio del amor que sienten el uno por el otro. Pero, en definitiva, existen dos sensaciones que convierten a esta película en un producto digno de verse. Por un lado la terrible ansiedad y sufrimiento que llegaremos a sentir como si nosotros mismos hubiésemos perdido a un ser querido. Por otro, la exteriorización de las mismas. Un torrente de lágrimas que exteriorizarán la impotencia que llegaremos a vivir por no poder cambiar la realidad de unos personajes de los que terminaremos irremediablemente enamorándonos.

Sin embargo, todo avezado espectador descubrirá que nada es lo que parece en esta cinta en la que el director poseerá a su público, lo fascinará y después lo desengañará sin que le tiemble el pulso y sin que buena parte de su audiencia se percate de su ardid. Es en un determinado punto de la trama, fácilmente identificable, cuando la guionista Izumi Kizara lanza un órdago del que sale relativamente ganadora a pesar de cierta falta de credibilidad en ciertos momentos unida a una descorazonadora salvedad: la brevedad de su metraje.

Un director curtido como Shinkai es capaz de crear y narrar una historia convincente en menos de una hora, pero tal reto le viene demasiado grande a un debutante como Makihara. Hablo de demasiados momentos muertos; ocasiones perdidas que hubiesen podido rellenarse con flashbacks que descubriesen la infancia de Hal y que ayudasen de este modo a resolver el inquietante rompecabezas sobre quién era él y, lo que es más importante, cómo se relacionaba con su entorno.

GrabaciónCorrompidaHal

Captura de una de las grabaciones de Kurumi en la que se aprecia la corrupción de los archivos reproducidos como símbolo de la tergiversación del recuerdo de Hal

Podríamos decir que ver este anime es similar a comer un simple pastel. Pequeño, sí, pero la frescura, la sensación de alegría, el sabor que transmite y la plenitud en la experiencia gastronómica que transmite es muy superior a la que se podría experimentar con un simple caramelo de fresa, lo que lo convierte en un manjar suculento desde el punto de vista de un paladar poco exigente. Por contra, los más exigentes gourmets necesitan acompañar tan suculento bocado con al menos otro de un sabor o estilo diferente, o bien degustar toda una ración de tarta para sentirse satisfechos.

La composición es sublime y la forma de comunicar con ella las sensaciones que experimentan los protagonistas es magistral, máxime teniendo en cuenta que uno de ellos es en realidad un robot carente de sensaciones humanas. Algo a lo que se suma una banda sonora… excepcional. Es difícil contener la melancolía al escuchar las composiciones de Michiru Oshima, o la belleza de la canción “Owaranai Uta”. Un tema en cuya letra se vuelca todo el torrente de dolor y de impotencia que sólo aquel que ha perdido a un ser querido es capaz de comprender. Pero no es suficiente.

Tal vez, esa sensación de pequeña decepción encuentra su origen en la cercanía en el tiempo de la magistral Kotonoha no Niwa respecto a ella; que el remate de la historia resulta emotivo aunque no demasiado convincente; o simplemente que, como toda opera prima de un director o un estudio es la toma de contacto con un nuevo mundo, buena pero manifiestamente mejorable y que probablemente superará en los años venideros. Defectos que no impiden reconocer a Hal como lo que es: un gran largometraje, injustamente olvidado entre los títulos estrenados en 2013 y que hacen de Wit una de las promesas más esperanzadoras de la animación nipona que, espero, no se venga abajo en el futuro como ha ocurrido con tantos otros.

Conclusión

Llegados a este punto, ¿qué podríamos concluir acerca de Hal? ¿Se trata de una obra incomprendida o un producto sin demasiadas pretensiones, propio de un estudio en ciernes como Wit, que por entonces daba sus primeros pasos? La respuesta es compleja y no se podría expresar en pocas líneas, aunque tal vez lo más correcto sería señalar que se trata un largometraje que intenta reproducir el estilo de Shinkai sin contar con su presencia.

Estamos ante un producto francamente impecable en todos sus aspectos técnicos, con una cuidada composición y con una extraordinaria delicadeza en el diseño de sus personajes, pero su narración aspira a metas tan altas que el menor de sus errores se revela como fatal dado que la propia inercia de la trama deslegitima en cierta manera su conclusión. Ciertamente, describir de esta manera la situación a la que me refiero es sin lugar a dudas ambiguo poco claro, pero entrar en más detalles significaría destruir la esencia misma de la cinta. Aunque tras un visionado, cualquiera podrá adivinar a qué momento concreto me estoy refiriendo.

Pero a pesar de estos fallos y de la ingente cantidad de momentos muertos que sin duda pudieron haberse aprovechado, he de reconocer que ha logrado llegarme al corazón. Lo que, a su vez, se materializa en mostrar indulgencia ante sus gazapos y ver dichos defectos, no como errores insubsanables, sino como pequeñas demostraciones de ingenuidad por parte de un equipo creativo novel que con toda seguridad corregirá en un futuro. Una historia simple y emotiva, buena en términos generales, pero que en manos de otro director con más tablas y de la mano de un guionista mas experimentado, hubiese alcanzado la categoría de obra maestra.

HalFin

NOTA: 7

5 comentarios el “Hal, el amor prohibido entre un hombre y su recuerdo

  1. Me ha gustado mucho esta pelicula y he llorado con el final, aunque no me lo esperaba. Que penita. Cambiando de tema, me gusta el sistema de galeria de imagenes que usas ahora, aunque he tenido que encender el ordenador para verlo porque no es compatible con Android.

    • Digamos que he cambiado de sistema debido a varias razones. La primera es que ImagesHack se ha vuelto de pago (bastante caro, por cierto) y la segunda es que poner las imágenes sueltas al final se me antojaba algo obsoleto.Hace siete años, todos hacíamos eso. Poníamos 10 ó 12 ThumbNails al final para ilustrar el anime del que hablábamos y ya estaba. Sin embargo, la mayor parte de las reviews que hago en la actualidad tienen de 50 a 100 y nunca me gustó cómo quedaban de cara al conjunto de la entrada. Así que, así están todas juntas en modo presentación y creo que la gente lo agradecerá.

      Además, estaba harto de esas tonterías que tenía aquel server de ir borrando sin razón aparente capturas y que cada cierto tiempo tuviese que resubirlas, porque de 76 que había quedaban 53 o algo así. Por lo tanto, salvo en las entradas más antiguas, todas tendrán este sistema a lo largo de los próximos días.

      También te diré que, efectivamente, acabo de comprobar que necesita un plug-in especial si se quiere ver desde Android. Es una lástima, pero bueno, como ya he dicho, el blog está optimizado para FireFox y para Chrome. Desde móvil, si te fijas, los pies de foto tienen por ejemplo el mismo tamaño en cuanto a letra que el resto y las capturas aparecían “en columna de a uno” en vez de en forma de cuadro. Pero así son las cosas, no se puede tener todo. Qué le vamos a hacer xD.

      Un saludo.

  2. La verdad es que había visto el trailer de esta película cuando estaba pronta a salir y me dio muchas ganas de ver este film, pero como casi no le hicieron publicidad, me olvidé de ella. Ahora, gracias a tu reseña, vuelvo a acordarme de ella, y la buscaré para verla.
    Besos.

  3. La acabo de ver y todavía tengo un nudo en la garganta. Intuía el final pero nunca pensé que sería tan triste. Me cuesta hasta escribir sobre ella. Qué pena me dio cuando todo se aclara. Pobre Hal.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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