To The Moon, el amor eterno descrito por Kan Gao

To the Moon

– I don’t really know what it is. It’s some kind of a weird duck… beaver thing. – May I see it? It looks so strange…I wish I could win one myself… Here. – You know what… keep it, it’s yours. – Mine? -Yeah, I can always get another. I don’t like to brag, but I’m totally the best at that game! – Will you be here next year? -Yup. Will you? – Yes. – Same place, same time? – Yes, but what if you forget… or get lost? – Then we can always regroup on the Moon, silly!

Acabada ya la época de exámenes y con ganas de empezar ya el último cuatrimestre de la carrera, he aprovechado estos días de descanso para dedicarme a dos objetivos concretos. Uno fue el ir sustituyendo las galerías de imágenes del final de las entradas más importantes presentes en la bitácora haciendo la migración de ImagesHack a Flickr, cuyo resultado estético es evidentemente mucho mejor. El otro fue el de acabar de una vez algunos de los juegos que tenía pendientes como el The Legend of Zelda: Skyward Sword, Pokémon Blanco 2 ó 999 mientras encontraba series anime de calidad para hablar de ellas en los próximos meses a la par que ultimaba los temas que a lo largo de los mismos iba a tratar. Y uno de ellos es éste.

Ya dije en su día que la actualidad jamás imperaría a la hora de presentar videojuegos, puesto que de los únicos de los que se hablaría en esta bitácora serían aquellos sin fecha de caducidad. Títulos con la jugabilidad o con su historia como principales señas de identidad y en la que el apartado técnico no fuese sino una mera comparsa en torno a las dos cualidades principales que un programa de entretenimiento electrónico debe poseer: capacidad de entretener y de divertir.

Soy perfectamente consciente de que llego tarde para comentar un juego que lleva dos años cautivando a blogueros y youtubers de todo signo y condición, que aparcan sus diferencias para coincidir en lo evidente: que se trataba de una apuesta modesta pero increíblemente bella en su planteamiento, capaz de conmover incluso a los corazones más insensibles y poco empáticos en cuanto al sentimentalismo se refiere. ¿Serán acertadas sus impresiones, o serán sólo fruto de la enésima moda pasajera nacida en Internet?

Ficha Técnica

  • Título: To The Moon
  • Plataforma: Windows (PC)
  • Compañía: FreeBird Games
  • Distribuidora: Steam, GOG
  • Género: Aventura Gráfica, RPG
  • Año de lanzamiento: 2011
  • Unidad de almacenamiento: Descarga de 107 Megas

Introducción

  • For River” compuesta e interpretada por Kan Gao

Historia

La compañía Sigmund es conocida a nivel mundial por ofrecer a sus clientes un extraño servicio. Su tecnología les permite introducirse en la mente de cualquier individuo para conocer sus deseos, manipular su voluntad e incluso alterar sus recuerdos. Por ello sólo utilizan su aparatos con pacientes que están a punto de morir construyendo para ellos un mundo privado para ellos en su lecho de muerte en el que consuman de ese modo todos sus deseos, con el objetivo de cumplir así su última voluntad.

El método no está exento de controversias y no son pocas las voces que, incluso entre sus clientes, se preguntan hasta qué punto es ético que una compañía privada pueda acceder a toda la vida de un hombre que está a punto de fallecer y robarle de ese modo toda su existencia, incluso habiéndolo consentido previamente. Un debate en el que tampoco son neutrales los dos científicos encargados de llevar a cabo tan atípicos encargos y que representarían las dos caras de la misma moneda: Neil Watts y Eva Rosalene.

PersonajesToTheMoon

Eva Rosalene , Johnny Wyles y Neil Watts

Neil, encargado técnico, es un niño grande que desconoce la seriedad. Es competente, pero no sabe mantener las formas y muchas veces se deja llevar por su vena otaku al realizar su trabajo copiando frases o hechos famosos procedentes del manga y de la animación japonesa. Eva sería su contrapartida. Una mujer diligente, profesional y disciplinada, incapaz de protagonizar la menor salida de tono y cuya máxima y única prioridad es la de cumplir el encargo que le ha sido encomendado, cueste lo que cueste. Un choque de trenes que les conduce a discutir continuamente sobre la manera de comportarse, los procedimientos a seguir y, lo más importante, la memoria que deben adulterar.

En ese contexto, el destino hará que se dirijan a una enorme vivienda unifamiliar en la que habita un hombre anciano llamado Johnny Wyles al que cuida una mujer en compañía de sus hijos y que ha contratado sus servicios. Pero cuando llegan, el cliente se encuentra en pleno estado terminal, lo que les obliga a introducirse en su mente para ultimar los pormenores de su contrato. No obstante, cuando consiguen acceder a su alma, ésta les hará una petición muy particular. Su deseo es ir a la Luna. Pero por más que le preguntan el motivo, éste no logrará dar una explicación. Un imprevisto lo que les obligará a ambos a investigar en lo más profundo de sus adentros para hallar la razón, y así poder fabricar una fantasía creíble para él antes de que muera.

Análisis

Soy perfectamente consciente de que esta bitácora hasta la fecha siempre ha tenido una máxima clara ya sea analizando animación, cómics o videojuegos. Todos los productos aquí reseñados han sido siempre japoneses en su origen y, en particular sobre los últimos, prácticamente todos utilizaban como plataforma las consolas portátiles o de sobremesa. Sin embargo, la particular naturaleza de este título y su filosofía claramente oriental hizo que me plantease el hecho de incluirlo en la lista de análisis para, finalmente, llegar a la conclusión de que así lo haría.

No obstante, dos han sido los grandes obstáculos a los que he tenido que hacer frente para llevar a la práctica esta entrada que tenéis ante vosotros. El primero fue el origen “indie” del programa, lo que se traducía en una ausencia casi absoluta de material previo a la distribución del juego que dificulta enormemente las posibilidades de desentrañar las intenciones de sus desarrolladores y compararlas con el resultado final. El segundo, el peculiar carácter del director del proyecto, Kan Gao, particularmente reservado en cuanto a declaraciones y apariciones en público.

Consecuencia directa de lo anterior es que, a pesar de que existen numerosas entrevistas en inglés a su creador, la inmensa mayoría de ellas dicen lo mismo y, al desentrañar su contenido, el entrevistado es tan ambiguo y vago en sus declaraciones como para no revelar su edad, no aclarar en qué ciudad de Canadá vive o incluso cualquier detalle de su vida ajeno al proyecto. De hecho, a duras penas sabemos que su alias en Internet es Reives y que, probablemente, tiene orígenes asiáticos. Pese a todo, los rasgos más importantes del autor y del equipo quedaron lo suficientemente perfilados como para hacer unas pequeñas aclaraciones acerca de la filosofía de este To the Moon.

Cuerpo de aventura interactiva para PC; alma de SNES

El origen del estudio Freebird Games se sitúa aproximadamente a finales de 2006 en torno a los trabajos del ya mencionado Kan Gao al que, posteriormente, se sumaron otras tres personas. James Q. Zhang, primer compositor de la compañía que se retiraría de la misma unos años después, Jessica M. Vázquez (apodada Arwym) encargada de las funciones de Beta Testing y Gabriela A. (apodada Rayen) a cargo de los gráficos. Tareas éstas relativamente sencillas al tener los aspectos técnicos un origen tan humilde como el del RPG Maker de Enterbrain.

Hablar debidamente de esta herramienta podría dar pie a todo un artículo aparte, dado que el mundillo de la programación indie ha sido siempre objeto de culto en el Imperio del Sol Naciente e incluso algunas compañías como SONY llegaron incluso a comercializar kits profesionales como el Net Yaroze para explotar este fenómeno. En el caso del formato desarrollado por la ya mencionada Enterbrain, baste con decir que desde 1988 se han lanzado nada menos que 42 versiones diferentes para plataformas tan dispares como MSX 2, SNES, Sega Saturn, PSX, PS2, Game Boy Color, Game Boy Advanced, Nintendo DS y, cómo no PC, aunque la mayor parte de ellas no salieron más allá de las fronteras del país nipón.

Hubo que esperar hasta 2005 para que, tras dos lanzamientos exclusivamente comercializados en el mercado norteamericano, una de estas revisiones viese la luz de un modo oficial a nivel mundial con una interfaz en inglés. Se trataba del RPG Maker XP para Windows, con el que se conseguían unos resultados muy similares a los de los títulos clásicos del género para Super Famicom, y sería ésta la que FreeBird Games utilizaría hasta el presente a pesar de haberse editado otras adaptaciones más modernas del motor en 2008 y 2012.

RPGMakerXP

Imagen promocional del RPG Maker XP

Con ello, y acompañados por hasta diez personas más, este pequeño estudio concluyó dos pequeñas aventuras de poco más de 25 minutos de duración llamadas “The Mirror Lied” y “Do You Remember My Lullaby?” con las que fue definiendo su estilo, aunque fue sin lugar a dudas “Quintessence: The Blighted Venom” el primer programa completo, creíble y serio desarrollado por este equipo, a pesar de que en todo momento su distribución era gratuita y podía accederse a ella a través de la página web de la compañía. Sin embargo, todo cambiaría con la llegada de To The Moon.

Lanzado inicialmente en noviembre de 2011, el efecto viral hizo estragos y su aceptación fue tal que casi un año después aterrizó en la plataforma Steam, lo que lo convirtió oficialmente en su primer juego comercial que, para colmo, se convirtió en uno de los títulos fetiche de los youtubers estadounidenses que subían a su canal gameplays de videojuegos comentados. Un hecho lo que contribuyó decisivamente a ser calificado en el mundo anglosajón como una “masterpiece” de culto.

De acuerdo a las palabras de Gao, la idea surgió de un episodio cardíaco sufrido por su abuelo, con el que se encuentra particularmente unido, y que estuvo a punto de acabar con él. El director sufrió en propias carnes lo que significa una experiencia cercana a la muerte de un ser querido y decidió trasladar esa vivencia a un videojuego, mezclando tanto su experiencia vital, como las historias de “¡Olvídate de mí!” (Eternal Sunshine of the Spotless Mind) y “Origen” (Inception), dando como resultado una aventura que transcurre en un universo muy similar aunque paralelo al nuestro e incapaz de dejar a nadie indiferente.

Un viaje onírico a las entrañas de la Luna

Entrando ya en un análisis propiamente dicho, la primera observación es clara. Estamos ante un programa con la apariencia de un videojuego, pero que en la práctica es más bien una aventura interactiva en la que el jugador adoptará un papel fundamentalmente pasivo y casi anecdótico. Es decir, la historia se sucederá ante nosotros como si de una película se tratase, en la cual el usuario podrá, de vez en cuando, tomar las riendas de la situación e intervenir de forma esporádica para que la trama continúe, pero sin que en ningún caso pueda alterarse. Por lo tanto, la propia inercia del programa hará de él un largometraje digital del que hay que hablar fundamentalmente de su estructura narrativa, aunque al desarrollarse ésta mediante un programa para ordenador, me obliga a aclarar ciertos aspectos en relación a su jugabilidad y control.

La dinámica del juego será sencilla. John ya es un enfermo comatoso en estado terminal y nuestra tarea a lo largo de la mayor parte del juego consistirá en averiguar su pasado. Por lo tanto, serán pocas las veces en las que tengamos que explorar una ubicación en el mundo real. Así en vez de mazmorras, mundos o niveles, este título nos hará recorrer las diferentes etapas de la vida del enfermo,comenzando por sus recuerdos más recientes, los de su vejez, y concluyendo con los más antiguos, vinculados con su infancia. Son los llamados “mementos” (recuerdos), que se constituirán como la unidad de medida mediante la cual, la mayor parte de la trama se desarrolla. Un esquema que se repetirá constantemente.

Llegaremos a una etapa crucial en la vida del paciente y en ella tendremos que hallar un objeto de especial valor sentimental para él como pueda ser un paraguas o un peluche. Pero antes de llevárnoslo, comprobaremos que se encuentra protegido mediante una especie de membrana que sólo podremos romper localizando cinco orbes que se encuentran dispersos por toda la fase. Por lo tanto nuestra tarea será esencialmente la de explorar las estancias en su busca y, una vez encontradas, hacernos con el utensilio.

RompecabezasToTheMoon

Mosaico con cuatro de los mementos que habremos de desbloquear resolviendo puzzles

En esta tarea manejaremos alternativamente a los doctores Neil Watts y Eva Rosalene, a los que controlaremos de dos formas distintas. La menos común será la de las flechas del teclado, sorprendentemente incómodas y poco prácticas, que harán que sólo hagamos uso de ellas cuando no nos quede otro remedio. Sin embargo, la más usual será mediante el puntero del ratón, mucho más sencilla y jugable dado que éste se transformará cuando localice elementos con los que interactuar adoptando formas tales como una mano, una lupa o unos zapatos. Lo que a la postre se materializará en un considerable ahorro de tiempo.

Encontradas todas las piezas, cuando intenten acceder al memento dará comienzo un minijuego de rompecabezas de dificultad progresiva en el que deberemos reconstruir la imagen deformada sobre él que en aquel momento guarda la memoria del enfermo. Toda una alegoría del olvido y la deformación inherente de la realidad con la que este oscuro abismo se asocia y que, si bien no constituye un reto particularmente difícil de consumar, ayuda cuanto menos a no caer en la monotonía de la que este tipo de programas suelen adolecer.

No será éste el único desafío que tendremos que superar, puesto que nos aguardarán sorpresas tales como una especie de miniTrivial en el que habremos de responder correctamente a una pregunta muy sencilla, recorridos con caballos, una especie de Whac-A-Mole en el que deberemos probar nuestra destreza con un mazo o incluso un amago de survival horror en el que nos veremos obligados a defendernos de zombies utilizando como única arma… unas macetas. Añadidos maravillosos en su conjunto pero que no sirven para ocultar la verdad. Que como ya se ha matizado, sencillamente no estamos ante un videojuego sino ante un largomentraje al pixel.

MinijuegosToTheMoon

Mosaico con cuatro de los minijuegos que podremos disfrutar en To The Moon

El mecanismo es, por lo tanto, el mismo que el de cualquier aventura gráfica de las que tanto gustaban en la década de los noventa en el mundo del PC, aunque prescindiendo de sus más claras señas de identidad técnica, como lo son los fondos espectaculares y los personajes enormes retratados con un impresionante nivel de detalle, que serán sustituidos por una perspectiva aérea propia de los action-RPG debido a las limitaciones inherentes del editor de Enterbrain descrito con anterioridad.

Debido a lo anterior, el formato de imagen elegido para tan cinematográfico producto es el obsoleto 4:3 en lugar del ya consolidado 16:9, pensado claramente para el cine y con la idea del Cinemascope en la cabeza. Por lo tanto los escenarios no serán demasiado vistosos ni amplios, siendo necesarios apenas tres o cuatro minutos para descubrir todos los recovecos de una fase, lo que hace de él un título enormemente sencillo en el que resulta imposible quedarse atascado. Tal es así que su duración apenas alcanza las cuatro horas. Un defecto al cual se le añade una clara ausencia que se convierte en su mayor defecto: la ausencia de un final alternativo.

Una y otra vez se nos recuerda que el paciente está cada vez peor y que puede morir en cualquier momento, pero eso no sucederá. Podemos pasarnos horas esperando sin que “el hecho natural” se produzca. Una obviedad que fácilmente desembocaría en un final malo en el que los doctores incumplen su contrato o quedan encerrados para siempre en su mente. Una idea que daría alicientes al juego y hubiese fomentado su rejugabilidad una vez concluido.

EtapasToTheMoon

Sabremos en todo momento en qué fase de la vida de John estamos a través de una barra indicativa en la parte superior de la pantalla

La trama seguirá una estructura muy similar a la del cortometraje La Maison en Petits Cubes, aunque de un modo más sofisticado. Se podría decir que empezamos casi por el final, lo que hará que la vida de John se narre en un orden inverso al habitual: de adelante hacia atrás. Un reto difícil y osado pero excepcionalmente logrado en su resultado final. Tanto es así, que si bien es cierto que casi comenzamos por el desenlace, el planteamiento y el nudo irán casi de la mano en sus últimos compases, lo que dejará una extraña pero satisfactoria sensación de plenitud en cuanto a lo visto difícil de describir si no se experimenta.

Obviamente, la propia naturaleza de la historia hace que sea imposible ser menos críptico sin desentrañar los misterios más apasionantes de su guión, pero basta jugar una partida para adivinar cuál es el momento concreto en el que todo tendrá sentido… Ese instante mágico que ha motivado que este título sea objeto de análisis en esta bitácora: La de que estamos ante una de las mejores historias de amor verdadero que mis ojos han visto en demasiados años.

A lo largo de toda la aventura, Eva y Neils adoptarán los papeles de observadores neutrales. Tienen una misión que cumplir, pero no entienden lo que sucede ante ellos. ¿Por qué John les encarga que lo lleven a la Luna y, sin embargo, por mucho que se esfuercen son incapaces de revelar el enigma que hace que el moribundo desestime cualquier deseo en su fuero interno de ser el astronauta que debe ser si quiere llegar a pisar algún día el emblemático satélite? Algo se les escapa, pero cuando descubran qué es…

KanGaoTocando

Kan Gao interpretando una mezcla con diversos temas de la OST de To The Moon

¿Cómo expresarlo sin destripar la historia? ¿Cómo definir el modo en el que nos enamoraremos de River en compañía de John incluso cuando éste descubra su secreto? ¿Cómo transmitir la razón por la cual es imposible contener las lágrimas al escuchar los primeros acordes de Everything’s Alright, magistralmente interpretada por Laura Shigihara, cuando Eva perpetra ante nosotros lo que parece uno de los mayores crímenes que ser humano pueda concebir, para después descubrirnos que, en realidad, hizo lo más bello que una mujer pueda llegar a hacer por otro? Es simplemente imposible… hay que sentirlo en propias carnes.

Tras haber disfrutado de la experiencia regalada por To The Moon, me doy cuenta de hasta qué punto nuestra sociedad está envenenada. Vivimos en un mundo que confunde el amor con cualquier atentado contra el buen gusto perpetrado, bien en la mente de cualquiera de los guarros que destrozan el cine y la televisión en España, bien por los lunáticos que trabajan para HBO, cuyos trabajos convierten a la más dura de las películas porno, en un angelical canto a la castidad y la abstinencia sexual. Pero para nuestra fortuna, ningún atisbo de zafiedad tiene cabida en el pequeño universo de estos creadores de realidades virtuales.

Estar al lado de la persona a la que amas, querer siempre lo mejor para ella, cuidarla cuando más te necesita, ayudarla en los malos momentos, adorar sus virtudes, aceptar sus defectos, y lo más importante, que su sola presencia hace de cada momento un regalo divino irrepetible que hace que la vida merezca ser vivida como puede ser el bailar torpemente a la luz de un faro mientras unas siluetas dibujan el instante que tenemos la suerte de presenciar. ¿Es que se necesita más para describir el amor?

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Cuatro de las escenas más divertidas de la aventura (Clic para ampliar)

Sin embargo, no debemos caer en el error de pensar que To The Moon es un juego triste. Al contrario, estamos ante un título de corte melancólico en el que, al margen de la emotividad de la historia de amor entre River y su marido, los chicos de Freebird Games harán gala de una enorme cantidad de recursos narrativos en el que incluso habrá cabida para el humor blanco, merced a la extraordinaria química de la que los dos estrafalarios científicos hacen gala a lo largo de todo el guión.

Si bien la doctora Rosalene es una mujer que, aparte de bella, es racional y trabajadora, su compañero Watts es toda una antítesis de la misma (infantil, inmaduro y demasiado emotivo) lo que dará pie a toda clase de situaciones disparatadas en las que veremos al técnico romper las membranas de los mementos al grito de “Hadokken” o “Kame Hame Ha!” o cortejar infructuosamente a su compañera, mientras ésta se crece al ser atacada por unos animales salvajes hasta el punto de prepararse para combatir contra ellos en toda una batalla al estilo clásico de un JRPG que no se consumará por poco.

Resultará pues imposible resistirse a la capacidad de seducción de esta obra en tres actos plena de ternura, carente de maldad, y con una candidez tal que hará que el espectador sea incapaz de apartarse del monitor del PC hasta ver correr ante sí los títulos de crédito… aunque ésta venga expresada en perfecto inglés. Si bien, el origen canadiense de sus autores hará que no existan en los diálogos palabras o giros en el idioma tan complejos como los utilizados en juegos de influencia estadounidense. Por lo tanto, será suficiente un nivel básico en el idioma de Shakespeare para percatarse de toda la historia.

Episodio1ToTheMoon

Escena final de To The Moon en la que indica que éste es sólo el primer episodio de una saga

Mención aparte merece la OST. Toda una demostración de buen gusto en forma de ensayo sobre cómo acariciar el alma a base de unos acordes y melodías que conformarán algunas de las composiciones más emotivos que he tenido el placer de degustar. La mayor parte de los temas están compuestos por el propio Kan Gao, quien al encargarse también del guión y ser un pianista experimentado, reconoció haber tenido una mayor facilidad para expresar en cada pieza lo que quería transmitir, especialmente con el mágico “For River”, tal vez una de las piezas más sencillas y bellas de todas las que he tenido el placer de disfrutar unidas a un videojuego.

El otro gran pilar de este engranaje es la ya aludida cantante y compositora Laura Shigihara, una mestiza de madre francoamericana y padre japonés, que alcanzó fama y renombre a raíz de su interpretación del divertido “There’s a zombie on your lawn” que ponía fin al Plants vs Zombies, y que con su “Everything’s Alright” firma el que es, posiblemente, su mejor trabajo hasta la fecha. Una canción de la que el director estaba tan orgulloso que incluso llegó a exhibirla en su canal de Youtube mediante una caja de música en la que la había incluido.

Aburrido e insípido como videojuego, soberbio como película interactiva, To The Moon se tradujo en un enorme éxito de crítica y público que reclamó una secuela por parte de sus fans, alentados por el mensaje que se incluía en su final, en el que se aclaraba que únicamente habíamos superado un primer episodio. Preguntado por este extremo, Kan Gao aseguró que habría una secuela y que incluso Eva y Neils iban a protagonizar un pequeño corto para celebrar el fin de año en 2011. Sin embargo, nada de eso se cumplió a la larga, por lo que sus seguidores tuvieron que conformarse con el anuncio en marzo de 2013 de “A Bird Story”, una historia corta similar a las primeras a las que dio vida el estudio y que, un año después, sigue sin tener una fecha clara de lanzamiento.

Conclusión

Tanto el bagaje de FreeBird Games como la propia realidad del título hacen llegar a la misma conclusión. En contra de lo que pudiera parecer, no estamos ante un videojuego sino ante toda una película interactiva que, a pesar de sus gráficos propios de SNES y su duración de menos de cuatro horas, es capaz de encandilar al espectador merced a la emotividad de su historia y a la grandiosidad de su banda sonora. Sin duda, una de las más bellas, sencillas y cuidadas de todas las que he tenido el placer de disfrutar durante la última década.

Dilemas morales, diversión, amor verdadero… todo encaja en su guión para poder asegurar que estamos ante la que es una de las pocas demostraciones de buen gusto narrativo de las nacidas en el presente mercado norteamericano, si bien en el canadiense en vez de en el estadounidense, pero con una marcada influencia oriental que hace de este producto un programa del que todo amante de la cultura japonesa podrá disfrutar sin sentirse extraño.

La contrapartida a tal exhibición de virtudes se construye a través de tres fallos: una trama demasiado lineal, ausencia de las secuelas prometidas, y una muy poca originalidad de los minijuegos incluidos para amenizar las pausas entre diferentes escenas. Aunque a la larga nada de esto importará. Resulta por lo tanto sorprendente, por no decir un milagro, que un programa de origen indie y muy modestos recursos para su producción pueda esconder en su interior un resultado tan absolutamente conmovedor. En definitiva, una joya que nadie que haya creído alguna vez en el amor puede permitirse el lujo de ignorar.

ToTheMoonFin

NOTA: 8

Galería de Imágenes

13 comentarios el “To The Moon, el amor eterno descrito por Kan Gao

  1. Leí tu análisis y me lo compré. Estaba a 8 euros en Steam, pero no podía esperar a las rebajas con lo que te había leído. Y tras habérmelo pasado creo que ha sido una de las mejores compras que he hecho. Hacía mucho que no jugaba del tirón a un videojuego, pero no podía dejarlo. Lloré muchísimo con el final. Jamás imaginé que John quisiera hasta ese punto a River, aunque sólo tengo una duda. ¿La enfermedad de River es una esquizofrenia?

    • Los de Steam se aprovechan una barbaridad. Recuerdo perfectamente que antes de las navidades, To the Moon estaba a un euro y ahora lo tienen a ocho. No entiendo como funcionan sus rebajas, pero me parece que se pasan. No deja de ser una descarga y algunas tienen un precio excesivo incluso después de haber pasado cierto tiempo.

      • Es verdad que lo han subido, pero era el bajarme el juego o ir al cine sola, y opté por lo primero. Además no me arrepiento de haberlo hecho, el final con los latidos de John justifica por sí mismo el gasto.

  2. Buenas! Pues este juego lo tengo pendiente desde hace mucho, pero ahora que leo tu nueva entrada ya está decidido: en cuanto lo pongan en rebajas en steam me lo pillo. No sigo muy de cerca el tema de los juegos indie pero este sonaba bastante por la red. Ahora que he leído tu opinión ya me fío más de su calidad. Gracias por escribir este post 😀

  3. No será un Call of Duty, no será un Titanfall, pero sí un juego que nos ha emocionado a todos los que lo hemos probado. Y yo también estoy deseando más episodios de esta pareja, pero tras tanto tiempo sin saber nada del asunto, me temo lo peor.

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  5. Gran juego con una gran factura en materia musical. A mi tampoco me gustó que llevase el formato 4:3, pero la historia es tan emotiva que esas cosas se te olvidan rápido. Ah, hay una segunda parte. Espero que te animes pronto con ella.

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Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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