Patema Inverted, el mundo invertido de Yasuhiro Yoshiura

Sakasama no Patema

– “Patema, ¿le temes al cielo? – ¿El cielo? ¿Te refieres a lo que estás viendo ahora mismo? – Sí, a este cielo. – ¡Por supuesto que le tengo miedo! ¿Y tú, Age? – Hoy se ven las estrellas… así que se puede decir… que me gusta. – ¿Estrellas? – ¿No sabes lo que son las estrellas verdad? – Es lógico que no sepa nada de este mundo. – Dime, ¿quieres ver las estrellas? – ¡De ninguna manera! – Hazme caso, son preciosas. – ¡Sólo ver el cielo me da miedo! ¡Mucho miedo! – ¿No te importa que…? – Definitivamente… Son preciosas”.

Debo ante todo disculparme por haber tardado casi un mes en actualizar. Sé perfectamente que os dije que me encontraba liado terminando con la carrera y que el mes de junio, como os podréis imaginar, es especialmente delicado para mí debido a los exámenes, la cantidad de papeleo y, por qué no decirlo, el cansancio como consecuencia de todo lo anterior. En estos momentos estoy con la lengua fuera y la anterior reseña dedicada a Macross me dejó molido debido a que era la cuarta en extensión de todas las que había escrito. Mucha tensión, mucha teoría, muchos exámenes y muchos viajes que han hecho que de lo último que tenga ganas sea de sentarme delante del ordenador a redactar una nueva entrada.

Es por ello por lo que durante estos días mi prioridad ha sido relajarme, dormir un poco, recuperar la buena forma física a base de correr, tomarme un café con los amigos y, en general, recargar en cierta medida las pilas. Todavía me queda un poco para terminar y espero que vaya bien. Pero tampoco voy a andarme con bobadas, puesto que ha habido otro tema en el que he estado implicado al margen. Me asombra la realidad que estoy viviendo. Soy testigo de cómo mi país, gracias fundamentalmente a Cuatro y LaSexta, cae en manos de un demagogo de extrema izquierda cuya simple existencia en la vida pública es una amenaza, ya no sólo para el actual régimen sino para la viabilidad política, económica y social de España y no tengo reparos en afirmar que no voy a ahorrar esfuerzos a la hora de hacer todo lo necesario para defenestrarlo políticamente tanto a él como a su deleznable organización de corte bolivariano, importándome bastante poco que por ello me hayan vuelto a etiquetar como “periodista de la caverna”. Pero eso sería meterme en asuntos políticos y mis intenciones son lejanas a ello.

Por último y por hablar de un tema candente y sangrante, diré que me siento avergonzado de ser español. Lo que hizo la Selección en el Mundial no se llama “Fin de Ciclo” sino “Vergüenza”. Salvo Xabi Alonso, ni uno de los que fueron a Brasil merecen seguir jugando al fútbol. Básicamente se dedicaron a cumplir el expediente, jugaron con menos bríos que los que se ven en los abueletes cuando juegan su “cartoncito” de los Domingos en el Club del Jubilado de turno, no quiero volver a ver a Casillas en portería alguna, Ramos merecía ser regalado con un lacito y me ahorro comentarios sobre Xavi, Costa y la actuación de Del Bosque, que por primera vez en mi vida me ha decepcionado con su amiguismo. Pero basta ya de desahogos y pongámonos de una vez con la primera review que desde hace casi seis meses le dedico a una película de animación y no a una serie o un corto.

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