Patema Inverted, el mundo invertido de Yasuhiro Yoshiura

Sakasama no Patema

– “Patema, ¿le temes al cielo? – ¿El cielo? ¿Te refieres a lo que estás viendo ahora mismo? – Sí, a este cielo. – ¡Por supuesto que le tengo miedo! ¿Y tú, Age? – Hoy se ven las estrellas… así que se puede decir… que me gusta. – ¿Estrellas? – ¿No sabes lo que son las estrellas verdad? – Es lógico que no sepa nada de este mundo. – Dime, ¿quieres ver las estrellas? – ¡De ninguna manera! – Hazme caso, son preciosas. – ¡Sólo ver el cielo me da miedo! ¡Mucho miedo! – ¿No te importa que…? – Definitivamente… Son preciosas”.

Debo ante todo disculparme por haber tardado casi un mes en actualizar. Sé perfectamente que os dije que me encontraba liado terminando con la carrera y que el mes de junio, como os podréis imaginar, es especialmente delicado para mí debido a los exámenes, la cantidad de papeleo y, por qué no decirlo, el cansancio como consecuencia de todo lo anterior. En estos momentos estoy con la lengua fuera y la anterior reseña dedicada a Macross me dejó molido debido a que era la cuarta en extensión de todas las que había escrito. Mucha tensión, mucha teoría, muchos exámenes y muchos viajes que han hecho que de lo último que tenga ganas sea de sentarme delante del ordenador a redactar una nueva entrada.

Es por ello por lo que durante estos días mi prioridad ha sido relajarme, dormir un poco, recuperar la buena forma física a base de correr, tomarme un café con los amigos y, en general, recargar en cierta medida las pilas. Todavía me queda un poco para terminar y espero que vaya bien. Pero tampoco voy a andarme con bobadas, puesto que ha habido otro tema en el que he estado implicado al margen. Me asombra la realidad que estoy viviendo. Soy testigo de cómo mi país, gracias fundamentalmente a Cuatro y LaSexta, cae en manos de un demagogo de extrema izquierda cuya simple existencia en la vida pública es una amenaza, ya no sólo para el actual régimen sino para la viabilidad política, económica y social de España y no tengo reparos en afirmar que no voy a ahorrar esfuerzos a la hora de hacer todo lo necesario para defenestrarlo políticamente tanto a él como a su deleznable organización de corte bolivariano, importándome bastante poco que por ello me hayan vuelto a etiquetar como “periodista de la caverna”. Pero eso sería meterme en asuntos políticos y mis intenciones son lejanas a ello.

Por último y por hablar de un tema candente y sangrante, diré que me siento avergonzado de ser español. Lo que hizo la Selección en el Mundial no se llama “Fin de Ciclo” sino “Vergüenza”. Salvo Xabi Alonso, ni uno de los que fueron a Brasil merecen seguir jugando al fútbol. Básicamente se dedicaron a cumplir el expediente, jugaron con menos bríos que los que se ven en los abueletes cuando juegan su “cartoncito” de los Domingos en el Club del Jubilado de turno, no quiero volver a ver a Casillas en portería alguna, Ramos merecía ser regalado con un lacito y me ahorro comentarios sobre Xavi, Costa y la actuación de Del Bosque, que por primera vez en mi vida me ha decepcionado con su amiguismo. Pero basta ya de desahogos y pongámonos de una vez con la primera review que desde hace casi seis meses le dedico a una película de animación y no a una serie o un corto.

Ficha Técnica

Patema Inverted, conocida en Japón como Sakasama no Patema (サカサマのパテマ) es una película de 99 minutos de duración perteneciente a los géneros Romántico, Dramático y de Ciencia-Ficción, escrita y dirigida por Yasuhiro Yoshiura y producida por RIKKA Studio y Purple Cow Studios Japan en 2013. Es también el nombre de cuatro ONAs de 5 minutos de duración cada una, que llevan el subtítulo “Beginning of the Day” y que fueron lanzadas un año antes relatando los primeros compases de su historia.

Argumento

Durante toda su existencia, la pequeña Patema, encerrada en un angosto y asfixiante cosmos subterráneo, ha vivido fascinada por las historias que le contaba Lagos, un hombre dedicado a las expediciones al mundo exterior que le descubre con sus relatos un universo hasta aquel momento desconocido para ella. Aunque un día, su infancia quedará truncada cuando éste le diga que la incursión que se dispone a hacer será definitiva yéndose para no volver, lo que sumirá a la niña en una profunda melancolía que sólo es capaz de mitigar con la foto que le dio antes de partir, en la que se encuentra escrita la leyenda “El Mundo Real”.

Años después, ya convertida en una adolescente, la joven se adentra continuamente en la que sus paisanos llaman “La zona peligrosa”, intentando descubrir los motivos de tal denominación. Pero en una de sus entradas a hurtadillas es sorprendida por un misterioso ser encapuchado, al que ella identifica como un “hombre murciélago” debido a que sus pies se encuentran incomprensiblemente sujetos al techo de la estancia. Pero no tendrá mucho tiempo para pensar el porqué. Aquel ser se abalanza sobre ella para capturarla y, aunque logrará escapar, terminará por precipitarse al vacío.

Tras el percance, Patema se despierta. Lleva varias horas inconsciente y por suerte su caída ha sido amortiguada por las ramas de unos árboles que la han salvado de la muerte. Mientras se recupera, se percata de que ha perdido su mochila aunque, afortunadamente, ésta quedó enganchada a una verja cercana, a un paso de perderse para siempre en el vacío. La empresa es arriesgada, pero sabe que sin ella y los objetos que guarda jamás podrá volver a su casa. Por ello hace acopio de valor e intenta recuperarla. Aunque algo inesperado está a punto de ocurrir.

Personajes Patema

Patema, Izamura y Age

Al otro lado de la valla, un muchacho de su misma edad, Age, se encuentra tendido en el césped con la mirada perdida y recordando a su padre, un hombre obsesionado en llegar al cielo mediante un globo y que se precipitó al vacío cuando estaba a punto de conseguirlo. Es en ese momento cuando ambos coincidirán en el mismo espacio, pero con la paradoja de estar afectados por una gravedad que incide de forma opuesta para el uno y para el otro. Por ello, él no puede ocultar su sorpresa cuando ella le pide desesperadamente su ayuda para evitar precipitarse… hacia arriba.

Ninguno de los dos entiende muy bien qué está pasando. La pregunta que martilleaba la cabeza de la fémina era: ¿Es que acaso el mundo real del que hablaba Lagos estaba “patasarriba”? Por su parte, el chico no paraba de pensar si sería ella uno de los “pecadores” contra los que con tanta inquina arremetía e incitaba al odio Izamura (el líder político y espiritual del país). Pero poco importaba, se trataba de un amor a primera vista y Age no puede desobedecer el instinto natural que le ordena ayudarla.

Tras encontrar una manera de cogerla y desplazarla evitándole un desagradable viaje a las alturas, los dos se dirigen a una pequeña casa donde Patema podrá reposar y cuyo techo le permitirá sentanse y dormir. Está asustada y tiene miedo de precipitarse al abismo teñido de azul, por lo que no quiere que su nuevo amigo se separe de ella. Lo que está lejos de adivinar es que una hipotética caída puede incluso ser una salvación en comparación con caer en manos del Gobierno, que busca capturar vivo a alguien de su especie sin importar el precio a pagar.

Tema Central de la OST

  • Patema Inverse” compuesto por Michiru Oshima e interpretado por Estelle Micheau

Análisis

Hoy se cumplen precisamente cuatro años desde la última vez que abordé el trabajo de uno de los autores independientes que más habían sonado en la ya desaparecida escena del fansub en España. Se trataba de Yasuhiro Yoshiura, un hombre que fascinó a propios y extraños con su corto de animación Pale Cocoon y que previamente había hecho lo propio con su obra Mizu no Kotoba / Aquatic Language, menos ambiciosa que aquélla pero con una indudable capacidad para sorprender e innovar, en especial debido a su inesperado y poco ortodoxo final.

Cierto, cronológicamente hablando, el siguiente debería ser Eve no Jikan y efectivamente iba a tener un análisis en el blog, pero por muy diferentes razones terminó por posponerse una y otra vez hasta que finalmente desistí de la idea de reseñarla. Sin embargo, no podía ocurrir lo mismo con su última creación, Sakasama no Patema que había despertado mi curiosidad desde el lanzamiento de sus primeras ONAs y que finalmente se ganó un espacio en esta bitácora después de haber leído en el Facebook de Carlos un enlace en el que hablaba de ella.

No obstante, he de confesar que vi la película con cierto resquemor. Soy consciente de que he suspendido sistemáticamente a todo lo que ha caído en mis manos los últimos meses y quería que al menos se rompiese esta mala racha con un producto que me hiciese revivir de algún modo mi cada vez más lejana y olvidada pasión por el anime, destruida a base de series de poca monta, comercialidad en forma de merchandising de pacotilla, sobredosis de niñatos y chorradas varias con connotaciones sexuales. ¿Estaremos ante el enésimo fracaso de la industria de animación nipona a la hora de hacer algo que no merezca la hoguera o por el contrario merecerá la pena invertir cien minutos de nuestras vidas en descubrir sus secretos? Pronto lo descubriremos.

Un buen aunque infructuoso intento por un hueco entre los elegidos

A pesar de lo dicho en la introducción, y al contrario de lo ocurrido en España, el mundo anglosajón conoció a Yoshiura a raíz de Eve no Jikan, la obra que le dio fama y renombre por esos lares y que hizo que los otakus de habla inglesa se interesasen por su trabajo e incluso lo considerasen como uno de los talentos más prometedores de la industria de la animación japonesa. De hecho, incluso a día de hoy RIKKA Studio (la factoría personal con la que edita todos sus trabajos) sigue promocionando constantemente aquella serie de ONAs reconvertidas en película como su producción más exitosa y conocida entre el público a base de wallpapers oficiales, curiosidades y toda clase de ediciones especiales en DVD y Blu-Ray.

Con esas credenciales, más o menos a finales de 2011 y principios de 2012 trascendió que el autor que nos ocupa se encontraba trabajando en un nuevo film, aunque prácticamente nada se sabía de él aparte de que transcurriría en un universo bajo tierra en el que la acción se desarrollaría a través de túneles casi infinitos y en los que, por motivos que estaban por aclarar, sus personajes llevaban constantemente una especie de protección, lo que abría la posibilidad a especulaciones que iban desde una hipotética guerra nuclear que habría dejado inhabitable el mundo que una vez conocimos hasta una distopía en toda regla desarrollada por la regla “omnium bellum contra omnes”, máxime cuando trascendió que en esa extraña dimensión existiría un lugar conocido como “La Zona Peligrosa”.

Todas estas fantasías de los fans terminaron cuando el propio director aclaró que se trataría de una historia en la que simplemente un chico conocería a una chica y una chica conocería a un chico, aunque lo cierto es que sería en el contexto de una trama “extremadamente extraña”. Tal era así que su heroína sería la única para la cual la gravedad funcionaría en el sentido contrario al habitual. Dicho de otro modo, sería el típico guión romántico pero contado al revés. ¿A qué se estaba refiriendo exactamente?

Bocetos Patema

Bocetos de Patema en la etapa de producción de la película

Con el ánimo de dar respuesta a las dudas que iban surgiendo (y que lógicamente emanaban de una bien medida estrategia comercial) el autor editó un pequeño adelanto en Youtube de menos de un minuto en el que se podía ver a la “princesa” de aquel rocambolesco lugar explorándolo y moviéndose entre sus túneles, aunque nada más podía deducirse de lo visto. Sin embargo, y con una inusitada rapidez, el director lanzó lo que en su momento se entendió como una precuela, es decir, el primer episodio de lo que más tarde se conocería como Patema Inverted: Beginning of the Day.

Serían cuatro las ONAs que se lanzaron con este formato. Comenzaban explicando los motivos por los que Patema se introduce en el lugar prohibido y terminaban con el encuentro entre ella y el muchacho del que estaba destinada a enamorarse, Age, aunque con el pequeño handicap de que éste se hallaba en un mundo completa y literalmente “patasarriba”. ¿Qué era todo aquello? Se había prometido una obra que mezclaba amor, comedia y romanticismo, pero lo visto en ese material delataba algo más… existía una persecución y ésta tenía un carácter verdaderamente angustioso, lo que daba a entender un cierto cambio de planes.

Las sospechas se confirmaron cuando a finales de octubre de 2012 se anunció que la película completa tendría que esperar al menos un año más, lo que delataba un giro sustancial en lo planeado que se haría patente en el trailer oficial de 7 de agosto de 2013 que evidenciaba unas ambiciones concentradas en torno a este producto mucho mayores de lo que en un principio cabía pensar. Sin embargo, tan altas expectativas finalmente se truncaron. Pese a las expectativas generadas en occidente, la cinta fracasó en su estreno en las salas japonesas, acaecido el 9 de noviembre de aquel año, siendo además ignorada en lo referente a grandes premios de la crítica y siendo relevante para un número muy escaso de festivales de cine de escasa importancia que, naturalmente, se desarrollaban en Occidente. ¿Era justo tal descalabro? Tratemos de dar una respuesta.

Unas pretensiones demasiado elevadas para un director demasiado verde

¿Y qué es exactamente lo que debería decir? O tal vez la pregunta que debería hacerme es ¿cómo lo tendría que expresar? Son tantas las cosas que me vinieron a la cabeza al verla y tan poco el tiempo que tengo para narrarlas que resulta sencillamente imposible quedarme con una. Sin embargo, las reglas de la lógica y la narrativa así lo exigen. Por lo tanto, el primer paso tal vez debería ser expresar la pregunta que realmente ronda mi mente. ¿Qué es lo que he visto? ¿Es una película, un cúmulo de ONAs o un cortometraje sobrecargado? Ya que si soy sincero, todavía no lo termino de tener demasiado claro.

Es obvio que toda historia debe tener un planteamiento, un nudo y un desenlace, dejando a la creatividad del autor la modificación de esos elementos así como el jugar con el espectador a la hora de alterarlos pero ¿qué ocurre cuando por ejemplo se comienza una trama por la mitad, conoces su final pero a duras penas te enteras de los comienzos? Es obvio que sólo existen dos respuestas posibles. La primera es que el creador se guarda la posibilidad de dirigir en el futuro una precuela. La segunda, en el caso de fallar la primera, es que no midió bien los tiempos. En otras palabras, elaboró un guión que necesitaba al menos el doble de metraje del que el presupuesto o la producción le permitían y finalmente tuvo que conformarse con un producto mutilado. En todas y cada una de las obras de Yasuhiro Yoshiura que he disfrutado, la sensación siempre ha sido esta última.

Sakasama no Patema empieza por la mitad, evoluciona hacia una conclusión pero apenas da detalles de su origen… de cómo empieza todo… Algo que no constituiría problema alguno de no ser por la tremenda curiosidad que algo tan original como esto pudiese generar y el desenlace de todo lo acontecido. Es verdad que atendiendo a su filmografía anterior esta particularidad ha sido siempre una de sus señas de identidad. Buen ejemplo de lo dicho se halla en Pale Cocoon, un cortometraje que también se desarrollaba en un mundo distópico cuya meta fundamental era la de transmitir emociones. Sin embargo el film con el que nos encontramos va mucho más allá en cuanto a su trascendencia y pretensiones como para optar por un esquema similar que en modo alguno es ampliado.

AlturaPatema

A lo largo de la cinta se jugará constantemente con planos que sugieren la posibilidad inminente de caer al vacío

Dos mundos paralelos que se entrecruzan mediante un encuentro fortuito entre dos jóvenes de sexos opuestos que pese a sus diferencias, congenian rápidamente y terminan por enamorarse y afrontar las adversidades que les tiene reservadas el destino. Ciertamente, no podemos decir con la mano en el corazón que el concepto sea precisamente novedoso. Lo que sí lo es se encuentra en su planteamiento. Los dos universos tienen gravitaciones inversas de modo que mientras los procedentes de uno deben caminar por un supuesto suelo, los del otro harían lo propio por su techo y viceversa.

Naturalmente, el problema surge en relación a los espacios vacíos. Los habitantes del supuesto mundo real viven en un hábitat similar al convencional, pero los “invertidos” ven al cielo como una especie de abismo infinito al que caer y que les conduce inexorablemente a la muerte. En otras palabras, éstos sólo pueden permanecer en lugares cerrados y provistos de un techo si no quieren volatilizarse en medio de la nada. Por ello ingenian un sistema para caminar simultáneamente en el campo abierto de ambos terrenos mediante el cual, y ponderando el peso, forman parejas que se agarran de los brazos impidiendo que su compañero se precipite al vacío.

Dicho de esta manera, el reto de animar una historia de este calibre puede parecer fácil, pero lo cierto es que la propia ejecución técnica de la cinta demuestra que nada se encuentra más lejos de la verdad. Yoshiura, en una demostración de inteligencia pocas veces vista en los tiempos que corren, intercambiará cada poco tiempo los puntos de vista de Patema y de Age y lo hará de una manera sencillamente maravillosa. De hecho fueron varios los minutos que pasé intentando describir con palabras el primer encuentro entre los jóvenes o escenas afines hasta que finalmente entendí que la magnificencia con la que la cámara gira representando ambas realidades en colisión y el tremendo agobio que inspira no puede describirse utilizando artificios del lenguaje, por lo que la única manera será la de verlo con nuestros ojos.

Sin título-1

La cámara dará constantemente giros de 180 grados para hacernos ver la realidad desde los dos puntos de vista de los protagonistas.

Conocemos plenamente el microcosmos en el que vivimos. Pero imaginemos que le damos a todo un giro de 180º y nuestra ciudad se convirtiese en una trama mortal en la que los edificios fuesen nuestra única salvación y dependiésemos plenamente de nuestros semejantes para desplazarnos de un lugar a otro. El director consigue transmitir esa angustia. Lo que para nosotros es un sinónimo de bienestar y paz interior como un cielo azul y despejado, para los congéneres de la protagonista es similar a lo que podría ser en nuestra realidad un pozo sin fondo por el que caer eternamente. En resumen, consigue cambiar de un modo creíble y sorprendente el significado intrínseco de un concepto que creíamos obvio y el resultado es simplemente sublime.

Es por ello por lo que he de confesar que ésta es la primera cinta en mucho tiempo que miro con algo de atención. Yoshiura no sólo ha intentado su clásica combinación de sentimientos humanos diluidos en mitad de un cosmos asfixiante sino que ha ido un paso más allá. Ha creado su propia realidad. Un mundo que sigue unas reglas similares al nuestro siendo a la vez completamente diferente. Una burla sutil ante la que resulta imposible resistirse. ¿O es que acaso alguien alguna vez se ha planteado cómo enamorarse de una persona que caminase por el techo? ¿Cómo veríamos su cara? ¿Acaso le podríamos expresar nuestro afecto de un modo convencional? ¿Entenderíamos su miedo?

La originalidad pues es una de las claves del producto que tenemos entre manos. Pero esta virtud implica también un incómodo reverso igualmente difícil de sobrellevar como es el de dar una explicación creíble a todo lo acontecido. Es ahí donde nos encontramos el gran talón de Aquiles de este título: la tremenda ambición de su trasfondo y los pocos medios a su disposición para llevarla a la práctica… o tal vez lo correcto sería decir… su desaprovechamiento.

Rostros Patema

La escena de Age y Patema mirándose frente a frente de un modo convencional se convirtió en una de las más representativas de la película

Como ya hemos dicho al comienzo de esta review, Sakasama no Patema tiene como origen el lanzamiento de 4 ONAs. Sin embargo éstas se hallan plenamente integradas en el montaje final de la película, por lo que verlas sólo servirá para perder miserablemente el tiempo. Un error de cálculo que se traduce en que el director debe resumir en menos de 100 minutos no sólo la idea original sino también la explicación a la misma, lo que finalmente inspira una cierta sensación de premura, improvisación y no poca frustración. Demasiada profundidad y muy poco tiempo para resumirla lo que deja al final un cierto toque de insatisfacción… Esa frustrante impresión de saber que estabas ante algo que podía haber llegado a la categoría de clásico y que se ha quedado en mera anécdota por no estar bien timoneada.

El mejor exponente de lo anterior se encuentra en el experimento que dio origen a la situación de las dos gravedades. Se habla recurrentemente de él a la hora de expresar el origen del conflicto entre las dos dimensiones, pero en ningún momento se encuentra satisfactoriamente explicado. Algo especialmente lacerante en torno al final que deja la sensación de haber dejado demasiados cabos sueltos… de querer llegar a un desenlace sin saber desarrollar un camino lógico para el mismo, lo que a la postre desmerece enormemente el resultado final.

Tan mala sensación es fruto de las enormes expectativas que su desarrollo había despertado en mí. Otra muestra de ello se encuentra en las continuas alusiones de Izamura a los invertidos llamándolos “pecadores” o en su obsesión porque el padre de Age no alcanzase el cielo. El jugo filosófico que hubiese podido sacarse de esas situaciones unidas a su sorprendente conclusión hubiesen dado pie a una obra de culto capaz incluso de generar secuelas y precuelas, pero no es así. Es como si el guión hubiese intentado la elaboración de una nueva realidad y se hubiese echado para atrás al comprender que el reto era demasiado ambicioso para sus posibilidades. O lo que es lo mismo, un “quiero y no puedo”.

Planos Patema

La complejidad técnica de algunos de sus planos es tal que se usarán diferentes intensidades de color o se difuminarán algunas partes para jugar con el subconsciente del espectador

Sin embargo, no pretendo en ningún momento transmitir la sensación de que estamos ante una obra mediocre. En honor a la verdad existen ciertos momentos en los que la trama se hace larga y, por qué no decirlo, un tanto lenta. Como si encima del poco tiempo que tienen para narrar, el que disponen lo dediquen a desperdiciarlo en nimiedades. Sin embargo, la historia de amor entre los dos protagonistas y la ternura de la que llegan a rebosar algunos diálogos compensan de sobra los escasos instantes de tedio que se nos presentarán.

Yoshiura se muestra en esta obra cómodo en cuanto a su estilo, es decir, escenarios sobredimensionados y plagados de detalles sobre los que interactúan personajes correctamente diseñados que adolecen de una menor minuciosidad en cuanto a su elaboración y colorido para, irónicamente, destacar de esa manera sobre el resto de elementos. Un defecto que se hace perdonar con la emotividad que los mismos pretenden transmitir mediante una combinación difícilmente descriptible de ingenuidad y fascinación ante lo cotidiano sólo comparable a la que podría transmitir otro maestro nacido del Underground como Makoto Shinkai, aunque desde un enfoque radicalmente distinto.

Es por lo tanto en los detalles técnicos donde la obra alcanzará sus niveles de calidad más extensos. En todo momento se nos convencerá de lo que debemos sentir a través de la acertada mezcla entre planos, giros de cámara y sonidos de fondo. Todos ellos de una categoría excepcional y sobredimensionados en cuanto a sus cualidades por la enorme inteligencia a la hora de combinarlos, sobresaliendo de entre todos el que podíamos apreciar entre Age y Pantema, cuando el primero se aleja con una música de fondo que es constantemente interrumpida cuando la segunda para su marcha hablándole sin dejar que se vaya del todo.

InversosPatema

Age y Patema abrazándose en mitad de un plano inmenso

En esa dirección me gustaría llamar la atención en que ninguno de los diálogos sobresaldrá especialmente por su complejidad o trascendencia. No debemos esperar por lo tanto estar ante los pasionales coloquios de Kotonoha no Niwa ni ante una versión oriental animada de la apasionadas intrigas de “Canción de Hielo y Fuego” lo que choca con las pretensiones que supuestamente intenta alcanzar su autor y las que verdaderamente logra transmitir. Un fracaso que ni siquiera la espectacular banda sonora de Michiru Oshima, (FullMetal Alchemist o The Legend of Zelda: Twilight Princess) es capaz de hacer olvidar, tan elaborada que incluso el tema central con el que concluye, “Patema Inverse” (cantado por Estelle Micheau), se encuentra compuesto en esperanto; un idioma universal que tal vez podría interpretarse como metáfora de entendimiento entre universos condenados a la convivencia.

Todo lo anterior podría achacarse a un error de juventud… o más bien a una falta de rodaje que Eve no Jikan no sirvió para paliar. La cinta es en realidad impecable, pero continuamente en torno a ella da la impresión de que algo falla, y no sólo hablo de la inherente necesidad de verla por segunda o incluso tercera vez para comprenderla en toda su extensión sino… de su duración… de que su director no ha sabido adaptarse a un formato como el de un largometraje y de las máximas que en torno a él deben prevalecer, como por ejemplo dejar íntegramente satisfecho al espectador o, de no hacerlo, prometer una secuela. Algo que no sucede ni en un extremo ni en otro.

Por último, y no menos importante, es digno de mención la total ausencia de motivos comerciales en Sakasama no Patema. Nada de fanservice, insinuaciones sexuales gratuitas, videojuegos forzados, colegialas calenturientas y demás rasgos que han hundido en el fango al mundo de la animación japonesa. El autor ha querido en todo momento presentar un producto sin ningún tipo de aditivos artificiales para que su público juzgue y se fascine u horrorice por el simple hecho de su trabajo en bruto y no por cuestiones paralelas nada relacionadas con sus objetivos. Algo que debería ser la tónica general, pero que la propia realidad del panorama audiovisual japonés ha convertido en toda una excepción a la regla. Un hecho objetivo que al menos nos permite valorar su trabajo por lo que es y no por lo que intenta ocultar con artificios groseros. Lo que debe tener una repercusión al otorgarle una nota numérica a su película.

Conclusión

Nadie puede dudar a estas alturas de que Yoshiura es uno de los grandes valores en alza de la industria del anime en el Imperio del Sol Naciente. Es joven, sus ideas son siempre revolucionarias e intenta en todo momento innovar aunque no siempre consiga su propósito. En este caso concreto se trataba de su primera película como tal si entendemos que Eve no Jikan no era sino un cortapega de ONAs, a pesar de que Sakasama no Patema partía de un concepto similar. El problema es que, tal vez por esa razón, el producto final es plenamente correcto pero carente de los alicientes que distinguen una obra maestra de otra de tantas.

La animación es sencillamente soberbia, la banda sonora impactante y varios de sus momentos aislados son dignos de elogio en cuanto a su composición. Sin embargo, el conjunto del largometraje adolece de demasiados momentos de parón a los que se suman otros en los que la falta de tiempo para contar todo lo que se debería termina por agobiar. Un contraste que se traduce en que el guión cojea en los ritmos, delatando la inexperiencia de su autor y lo traumático que para él ha sido pasar de un género como el del corto para abordar todo un largometraje.

¿Quiere decir esto que el trabajo de Yoshiura mereció el fracaso comercial? La respuesta es claramente un no. En realidad su gran pecado fue el de mostrarse como una de las grandes vergüenzas del panorama del manganime contemporáneo; uno de estos díscolos y anticuados creadores de mundos animados que intentan parecer arte, aunque no lo consigan, en vez de lo habitual en estos días: mostrar sin ton ni son a colegialas ligeras de ropa y pechos más grandes que su cabeza para saciar los instintos onanistas de los otakus más cercanos a la pedofilia, o bien tíos hipermusculados que excitan con sus “trenecitos” a toda clase de hembras de sexualidad pubescente. Traducido, que es un director de cine que quiere destacar como tal y no como un genocida de neuronas. Ironías al margen, si hubiese que resumir esta cinta en una frase sería la siguiente: Existe materia prima en abundancia en él pero su todavía poca experiencia le impide sacarle todo el partido a sus ideas.

PatemaFin

NOTA: 7

11 comentarios el “Patema Inverted, el mundo invertido de Yasuhiro Yoshiura

  1. Mi hermana esta que no para con la cancion. Mira que la ha escuchado veces y dice que es lo mas bonito que ha escuchado. Y lo de Xabi Alonso estoy de acuerdo, vaya unos vagos han ido a jugar a Brasil. Y hoy a ver que hacen frente a Australia. Miedo me dan.

    • Es lo que tiene el esperanto. Le da un toque místico a todo lo que toca. Aunque claro, con lo popular que se está haciendo el Dothraki, corre peligro de desaparecer xD.

      Un saludo.

  2. Leí el análisis y no he podido resistirme a verla. Me ha parecido genial, muy buena y muy emotiva. He llorado con el final. No seas tan tiquismiquis hombre.

    • Ya sabes que otra cosa no, pero exigente soy y mucho. Y no es fácil convencerme. Los años han hecho estragos en mí y a veces soy un poco cascarrabias.

      Un saludo.

  3. Pues definitivamente me dejaste interesado por este film, principalmente por aquello de que la narrativa deja de lado a las colegialas en la edad de la punzada y todos esos desvaríos fanservice.
    Buscare la peli para echarle un vistazo y ya luego te dejo mi opinión.

    Saludos.

  4. Javi, perdón por no pasarme antes, lo que pasa es que estuve bastante ocupada con un trabajo para la facu. ¿Cómo te fue en los exámenes? Espero que estés bien.

    Pasando al tema de la reseña, la verdad es que no conocía esta película y se ve bastante original por el mundo que ha creado el autor, así que me dio curiosidad de verla. Por lo que decís, es una lástima que hayan desaprovechado la originalidad y se hayan quedado a mitad de camino. Igualmente, me gustaría verla.

    Besos.

    PD: ayer respondí al tweet que me habías mandado.😉

    • Ups, es verdad. Estos días he tenido una salvajada de interacciones y no me di cuenta (he tenido que pasar más de 200 tweets). Ahora te respondo :3.

      Un abrazo.

  5. Pienso igual con respecto a tu crítica, se luce mucho en la relación entre personajes y demás pero ignora casi por completo las causas que dieron orígen al estado de “sus mundos” en los que si no cuento mal hay hasta cuatro “niveles” de profundidad empezando por el último que descubren, que sería el 1º realmente… Me dejó con ganas de más, básicamente con ganas de que me explicase como ocurrió el accidente que trastorna la gravedad y como construyeron el mundo de Age, físicamente, sus leyes y tal, buena película, poca explicación,muchas cosas que interesarían saber, argumento muy potente pero con poco jugo exprimido, buena crítica.

  6. he leído la crítica y visto la película me ha gustado,le dio un toque diferente a las típicas..series anime de hoy en día,pero es cierto que en la trama deja cabos sueltos no explica algunas situaciones y parece que existen más lugares que no sabemos a lo que nos depara,finalmente quién es el invertido?basándome en el final creo que es Age…gracias por esta crítica y por resolver algunas dudas merci🙂

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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