Aldnoah.Zero (Parte 1), el universo mecha según Urobuchi

AldNoahZero

– Odiáis a Vers, ¿verdad? Selum, ¿sabes cómo se acaba con una guerra? – Deseando la paz y dejando a un lado el odio. – No. La guerra es simplemente un sistema de negociación entre países. Se producen guerras aunque no haya odio para conseguir territorios, materias primas u otros intereses derivados del orgullo, la ideología o la religión. Hay guerras que se basan en eso. Si se cumple con un objetivo concreto, la guerra se acaba. Pero también terminan si se acaba con un número concreto de gente con la que no se obtienen beneficios. El odio y la ira no son más que meras herramientas para conseguir estos fines y por ello a mí no me interesan esos sentimientos. – Inaho… – Por eso, no odio a los marcianos sólo por ser de Marte. – ¿Ah sí? Pues yo odio a los terrícolas sólo por ser de La Tierra.

Casi un trimestre hacía ya que no analizaba un producto relacionado con la animación. Los motivos son muchos aunque prácticamente todos se resumen en una frase: la mayor parte de los animes importantes están acabando más o menos a estas alturas del año, y los que ya lo han hecho tendrán una secuela que en realidad no será sino una mera continuación de los episodios de su primera temporada, por lo que calificarla a estas alturas sería un esfuerzo inútil. Ésa fue entre otras la razón de que la serie que nos ocupa no hubiese gozado (o padecido) de una entrada a pesar de ser notorio que llevaba más de dos meses finalizada. Aunque más tarde, sopesando diferentes elementos, llegué a la conclusión de que esta entrega era una unidad completamente autónoma cuyos rasgos esenciales podían ser objeto de un artículo.

Por supuesto, aunque no es ni en broma lo más largo y extenso que he llegado a escribir, he tenido dificultades para concluirlo debido a los problemas ya habituales y frecuentemente señalados en mí a lo largo de todo el año. Nada más levantarme a entrenar, acto seguido a la tarea de turno de la mañana, del curro a clase a Salamanca y de ahí a mi casa en Zamora, a la par que tengo que estudiar y, por supuesto, pensar cómo tengo que estructurar lo que más o menos tenéis delante de vosotros para que todo quede medianamente coherente. Y ello, evidentemente, agota. Sin embargo, este mes tengo todavía otro reto pendiente y la consecución de éste apremiaba que el presente artículo saliese este Domingo como finalmente así ha sido.

Así pues, no tengo más remedio que disculparme por estar desaparecido en la práctica, pero en la actualidad estoy asumiendo una verdadera economía de guerra con un tiempo del que no dispongo y que me obligará a llevar un ritmo agotador hasta, al menos, el próximo verano, mas todo sea por la causa de llevar la toga. Pero mientras pueda cumplir con la bitácora cualquier esfuerzo será bienvenido. Por lo tanto, y pasando ya a cosas más interesantes para el común de los mortales juzguemos si esta particular producción de mechas está a la altura de la gran popularidad que adquirió durante el pasado verano en Internet o por el contrario nos encontramos con el enésimo zurullo elevado a la altura de mito sin más razón que el estudio que se halla a sus espaldas.

Ficha Técnica

Aldnoah.Zero (アルドノア・ゼロ) es una serie televisiva de animación compuesta por 12 episodios perteneciente al género de Mechas, Acción y Ciencia Ficción dirigida por Ei Aoki para el estudio TROYCA en colaboración con A-1 Pictures y desarrollada en 2014. Está basada en un guión original para televisión creado el mismo año por Gen Urobuchi del que todavía no existen adaptaciones a otros formatos.

Argumento

En 1969, la Humanidad alcanzaba por primera vez la Luna. El hito histórico suponía que el hombre ponía por primera vez el pie en un mundo más allá de su planeta de origen iniciándose así una nueva etapa de la carrera especial que tendría como principal objetivo la colonización del Sistema Solar. Aunque dicho objetivo se hallaba todavía muy lejos de alcanzarse debido a las limitaciones de los sistemas de propulsión terrícolas, que apenas permitían llegar precariamente a la órbita de su propio mundo con serias disminuciones en el nivel de vida de sus astronautas. Pero todo cambiará cuando, tres años más tarde, una misión de exploración descubra accidentalmente un portal de origen alienígena en la superficie del satélite que permitía a sus aeronaves el acceso al conocido como Hiperespacio.

Eliminado así el problema de los desplazamientos espaciales, el siguiente reto era Marte y buena parte de los terrestres abandonaron su hogar en busca de una nueva tierra de oportunidades que para ellos se encontraba en la nueva colonia espacial. Pero el lugar albergaba muchos más secretos científicos de los que los dirigentes de la Humanidad podían prever y pronto los colonos decidieron que los mismos serían utilizados exclusivamente por ellos. De esta manera, decidieron declararse independientes dando así comienzo al conocido como Imperio Vers, caracterizado especialmente por su animadversión a la Metrópoli de la que había nacido.

La tecnología versiana rápidamente superó a la terrícola y, convencidos de sus posibilidades de acabar con sus antaño hermanos, decidieron en 1999 declararles la guerra con la intención de aniquilarlos. Pero algo salió mal en la batalla decisiva, librada en la superficie de la misma Luna que les había dado la clave para tener acceso a los viajes intergalácticos. La puerta alienígena voló en mil pedazos provocando que el satélite explotase, lo que generó un cinturón de asteroides alrededor del Planeta Azul a la vez que los versianos se veían en la imposibilidad de volver al Rojo. Por tanto, no les quedó otra opción que la de refugiarse en estaciones espaciales próximas en mitad de un Alto el Fuego precario que más tarde o más temprano se rompería.

PersonajesAldnoah Inaho Kaizuki, Asseylum Vers Allusia y Slaine Troyard

Quince años han pasado desde aquella fatídica guerra. Vers se ha rearmado mientras que la Humanidad apenas ha actualizado su arsenal desde el último gran apocalipsis que fue bautizado popularmente como “Heaven’s Fall”. Asimismo, los versianos se han dividido políticamente en dos bandos. Uno de ellos defiende que una nueva contienda es la única salvación para su patria. La otra, asegura que es posible la convivencia pacífica entre ambas facciones y concentra sus esfuerzos en unir unos lazos que jamás debieron ser cortados, teniendo como principal defensora de estas teorías a su princesa, Asseylum Vers Allusia.

Sabedora de las tensiones existentes en el Imperio, la sucesora al trono decide acometer una visita diplomática a la Tierra a pesar de la feroz oposición que le manifiesta su más leal guardian, Slaine Troyard, un terrícola al que salvó de la muerte cinco años atrás y que manifiesta hacia ella un amor loco capaz de hacerle disparar a matar contra todo aquel que ose alzar su mano contra ella. Aunque ninguno de los dos podría imaginar que un ataque terrorista tendría lugar a su llegada a la ciudad de Shinawara, dándole así a los halcones de Vers la excusa que necesitaban para declarar la Guerra a Muerte contra los hombres.

Mientras todos creen que la dirigente ha muerto, Inaho Kaizuki, un adolescente que se prepara para entrar en el ejército presencia el ataque y, en compañía de sus amigos, colaborará en el dispositivo civil que tiene como intención evacuar la urbe nipona antes de que los misiles de Vers comiencen a aniquilar a la población. Aunque, en medio del caos, tropezará con una joven misteriosa que, tras preguntarle cuál es el objetivo de tan extraño operativo, peleará físicamente con él y lo derrotará… dando así inicio a una peculiar relación sobre la que se sustentará la última esperanza de las Fuerzas Planetarias. Una alianza que será capaz no sólo de resucitar la esperanza de sobrevivir a una nueva catástrofe sino que también desenterrará del olvido el nombre de aquel viejo y ya inexistente portal alienígena al que las leyendas denominan… Aldnoah.

Opening

  1. Heavenly Blue”, compuesto por Kajiura Yuki e interpretado por Kalafina

Endings

  1. A/Z”, compuesto por Hiroyuki Sawano e interpretado por Mizuki
  2. “aLIEz”, compuesto por Hiroyuki Sawano e interpretado por Mizuki

Análisis

El género de robots recreados a base de animación o de polígonos jamás ha estado entre mis predilectos. A lo largo de la trayectoria de este blog, y siempre en la medida de lo posible, he evitado abordar este particular género ciñéndome únicamente a sus títulos más representativos, ya sea en relación a la serie de películas de Evangelion, la reseña escrita a principios de año sobre Gurren Lagann, el reportaje publicado meses atrás sobre Macross o, por supuesto, las inevitables referencias que tuve que hacer en relación a sus episodios más destacados relacionados con el sello Toei Animation. Un cúmulo de circunstancias que encuentran explicación en el simple hecho de que… lo aborrezco, por lo que mucho tiene que pasar para que me digne a redactar un análisis sobre uno de sus buques insignia.

Pese a que no me considero una persona desinformada, conocí esta serie a raíz de una amiga que indirectamente me la recomendó, a sabiendas de que mi carácter y mis gustos en relación a la animación son particularmente duros, por lo que en ningún momento llegué a sopesar siquiera el hecho de dedicarle unas líneas. Pero los hechos mandan. El estudio que se encuentra tras su desarrollo unido a su progresivo calado en foros y redes sociales hicieron que lentamente me fijase más en su desarrollo y me plantease la idea de transformar mis humildes impresiones en toda una review, haciéndose definitiva la consecución de este deseo conforme ha ido en aumento el “hype” entre los otakus merced al anuncio de su segunda parte que será estrenada en enero del próximo año.

Sería por lo tanto un temerario desprecio a la verdad obviar que estamos ante una de las apuestas más importantes del panorama audiovisual de 2014 en el Imperio del Sol Naciente. Sus fans se cuentan por miles, y la presencia del ya mediático A-1 Pictures en la producción son por sí mismos argumentos del suficiente peso como para sostener que en absoluto nos encontramos ante una franquicia de importancia baladí. Aunque, como siempre, está por ver si su calidad está a la altura de su fama y de si, como suele ser habitual, estamos ante uno de tantos fenómenos internetiles de vida fútil o, por el contrario, se trata de un hito dentro de una manera de concebir el anime en la que parece que se ha dicho todo. Con la intención de dar respuesta a éstas y otras preguntas, comenzaremos en primer lugar aportando algunas pinceladas sobre el proceso creativo que sirvió para darle vida y de cómo éste despertó la curiosidad de millones de otakus alrededor del mundo.

El renacimiento de una alianza fructífera

No cabe la menor duda de que, durante los últimos años, el nombre de Urobuchi se ha convertido en sinónimo de gran gurú del mundo de la animación japonesa a pesar de desarrollar labores de guionista en el ámbito novelesco más que en el del cómic, como suele ser habitual en el ámbito en el que nos movemos. Por ello, a nadie debe asombrarle el saber que las primeras noticias relacionadas con Aldnoah.Zero a principios de año no estuvieron vinculadas a estudio alguno sino a la compañía desarrolladora de Software Nitroplus (Steins;Gate o Guilty Crown) cuando ésta anunció a los cuatro vientos que su gran estrella estaba trabajando en un nuevo proyecto que más o menos vería la luz en torno a verano de 2014.

Se trataba en realidad de una colaboración entre dos viejos conocidos. El escritor había trabajado codo con codo en Fate/Zero con el director Ei Aoki, dando como resultado un anime casi unánimemente alabado por crítica y público a pesar de que, en lo personal, jamás he entendido dónde reside su encanto o interés. Concluido el mismo, sus caminos se separaron y mientras el escritor ganaba fama y renombre a través de la Red de Redes con el patrocinio de empresas consolidadas como SHAFT o Production I.G. el realizador decidió fundar la suya propia en mayo de 2013 que llevaría por nombre TROYCA; una aventura que a pesar de haber participado ya en algún proyecto medianamente popular como Watamote, estaba necesitada de un título fuerte y de prestigio a sus espaldas que fuese capaz de colocarla en el Olimpo del mundo del anime.

Meses más tarde, ambos volverían a reunirse y decidirían abordar el proyecto que tenemos entre manos, filtrando a mediados de febrero los primeros bocetos de su nueva apuesta de la que ya se conocería su nombre, Aldnoah.Zero, así como el misterioso lema por el que se regiría su capitulario: “Let justice be done. Though the heavens fall”. Aunque sin duda el plato fuerte que hizo que todo el mundo depositase sus esperanzas en torno a ella llegaría unos días más tarde, cuando se anunció el reparto que pondría voz a los personajes principales, destacando especialmente el papel que desempeñaría Natsuki Hanae por ser el que diese vida a Inaho Kaiduka. Un hecho particularmente importante si tenemos en cuenta que se trata del Seiyuu de moda en el Imperio del Sol Naciente por ser el alter ego humano de Ken Kaneki en la todopoderosa y archiconocida Tokyo Ghoul que, sin duda, supuso la serie del año en el archipiélago.

AldnoahRevistas

Cartel promocional de Aldnoah.Zero y portada de la revista MdN con la imagen de Inaho

La réplica femenina a este personaje, que en el guión original correspondía a Asseylum Vers Allusia, sería a su vez interpretada por Sora Amamiya, que también había participado en Tokyo Ghoul como Toka Kirishima, pero que en los momentos que corren goza de una inusitada popularidad por hacer lo propio con Akame, el personaje en torno al cual gira Akame ga KILL!, que, como excuso matizar, se ha transformado en el otro gran fenómeno de masas animado de finales del presente curso en Japón. Un hecho que hacía que los dos actores de doblaje más importantes del momento compartiesen plantel con Kensho Ono como tercero en discordia en la piel de Slaine Troyard. El éxito por lo tanto estaba asegurado.

A esta hábil campaña de filtraciones y de selección de nombres comerciales, se le unió una muy inteligente promoción de la serie a través de una determinada red social, al crearse una cuenta oficial que avanzaba noticias y material exclusivo en un lenguaje muy cercano que contribuyó a elevar al máximo el conocido como “hype” a través de Internet, mientras los responsables del proyecto ultimaban los trailers y se hacían con profesionales del calibre de Hiroyuki Sawano para la elaboración de su banda sonora; una tarea de la que se había ocupado en el pasado con nombres tan relevantes como el de Ao No Exorcist, Guilty Crown, Shingeki no Kyojin o Kill la Kill, por poner sólo algunos de sus trabajos más conocidos.

Finalmente, el 5 de julio de 2014 la serie vería la luz en la cadena Tokyo MX (entre otras) y, con el mecenazgo de A-1 Pictures en sus títulos de crédito, el resultado fue el de un éxito apoteósico a pesar de ser únicamente doce los episodios emitidos. No obstante, es digno de mención que al concluir la misma surgiesen rumores que giraban en torno a una mala relación entre guionista y director que habría llevado a tensiones en cuanto a la recreación de ciertos momentos de la trama y, especialmente, en lo referente a los personajes, cuya evolución había corrido a manos de Aoki. Habladurías que quedaron aparentemente desmentidas tras el anuncio de que ambos se encontraban trabajando en una segunda parte del proyecto para enero de 2015. Aunque, por supuesto, primero toca desentrañar si la presente entrega es o no un anime de calidad.

Una gran carrocería para unos mechas sin motor

Está bien. Nos encontramos ante un anime de mechas producido o patrocinado por uno de los estudios más importantes del panorama de la animación japonesa y que, efectivamente, gozó de cierta aceptación entre la comunidad internacional de preferencias otakus por su sensacional aparato promocional. Pero ¿y qué? Hablamos de un género en el que se ha dicho, escrito o experimentado prácticamente todo lo humanamente concebible y en el que estudios como Gainax, SUNRISE o especialmente Toei gastaron millones y millones de Yen en adaptar a la pequeña pantalla las más variopintas ocurrencias que tenían como objetivo el hacer soñar a los adolescentes nipones que podían ser guerreros de élite encargados de pilotar máquinas de ensueño de las que ni el mejor de los militares podría disponer. Un cúmulo de situaciones que colocan el listón a una altura que, más que difícil, resulta directamente inalcanzable.

Partiendo de esa base, la de que “todo ha sido dicho en el género del Mecha” sólo pueden existir dos salidas para cualquier nuevo invitado a tan peculiar mundo. La primera consiste en ofrecer lo que otras muchas franquicias como Gundam han ofertado a lo largo de los años y que se resume en un esquema cerrado en el que se incluyen sempiternamente las mismas variables: Dos facciones enfrentadas de las que una de ellas representa a la Humanidad mientras que la segunda serían aliénigenas más o menos humanizados (con todas las susceptibilidades que ello conlleva), un peligro cierto para la supervivencia de la Tierra, un robot que se convierte en la última esperanza del hombre y un elegido para guiar sus pasos que, naturalmente, suele ser un adolescente de catorce a dieciséis años. La segunda, intentar huir de estas tramas encorsetadas para hacer algo medianamente potable o, al menos, que merezca ser recordado como algo distinto.

Violencia AldNoah

Aunque no será excesiva, la violencia y la sangre tendrá cabida en la serie de un modo más palpable que en sus homólogos

Dentro de esa última estratagema argumental, contar con Gen Urobuchi como guionista es siempre una ventaja, máxime teniendo en cuenta que él fue el responsable directo de poner patas arriba un estilo narrativo tan aparentemente rocoso como el de las Magical Girls gracias a Madoka Magica y su portentosa secuela, o el de la acción policíaca de Psycho-Pass. Sin embargo, tampoco podemos obviar que este mismo autor fue el responsable de aquella calamidad sobrevalorada llamada Fate/Zero que condenó definitivamente a Saber como la reina indiscutible de la inmundicia animada capaz de convertir a cinco de sus episodios en lo más parecido que espectador alguno pueda experimentar a la agradable sensación de hacer gárgaras con ácido sulfúrico. Por lo tanto, sólo queda preguntarse ante qué versión del genio nos encontraremos.

A priori, los primeros quince minutos de visionado recuerdan a Saikano o, lo que es lo mismo, una tediosa exhibición de situaciones sin demasiado sentido que obliga a hacer un verdadero alarde de paciencia al televidente que no se verá enganchado hasta que, en el último instante, todo adquiera una dimensión dramática que de un modo u otro nos hará estar pegados a la pantalla hasta su último episodio. Efectivamente, el final del capítulo con el que todo empieza es francamente impactante y la composición de la tragedia unida a la crueldad de las muertes hará que surja inmediatamente la extraña sensación de congoja que, de un modo indudablemente efectivo, servía de gancho hasta su mismo final en títulos similares.

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La confusión entre misiles y estrellas fugaces será uno de los puntos fuertes con el que la serie intentará enganchar al espectador

La táctica es vieja y, lógicamente, no podemos reconocerle mérito alguno a Aldnoah.Zero por reproducirla. No obstante, a partir del momento en el que nos percatamos de que el planteamiento es similar al de otras producciones del pasado y no sólo de corte robótico, el problema pasa a residir en si la manera de desarrollarse los hechos, junto al modo en el que se desarrollan los acontecimientos más importantes del guión, es lo suficientemente interesante como para justificar el esfuerzo de visionar sus doce episodios. Es aquí donde, desgraciadamente, empiezan a sucederse los problemas que, en resumidas cuentas, convierten a la producción en una apuesta difícil de digerir por detalles que van desde hechos objetivos como su poca originalidad, hasta otros meramente subjetivos como su nula capacidad para entretener.

Habitualmente las series de mechas suelen estar protagonizadas por adolescentes. Es un hecho indiscutible que nadie en sus cabales discute que prácticamente ningún título importante relacionado con el género ha tenido como protagonista a un adulto. Desde Koji Kabujo en Mazinger Z, hasta los histéricos pilotos del Gundam de turno, pasando por la insoportable panda de reprimidos sexuales que pasaron a la historia gracias a Neon Genesis Evangelion, todos y cada uno de los elegidos para ser el cerebro de una máquina prodigiosa que se constituía como única esperanza para la Humanidad… eran adolescentes con una edad que oscilaba entre los 14 y los 16 años, si bien es cierto que en la mayor parte de los animes del siglo XX se les mostraba con una apariencia adulta debido a los cánones de diseño impuestos en la época, bastante más efectivos y realistas a mi entender que en la actualidad. Sin embargo, aquí es donde nos encontramos con la primera diferencia relevante.

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La serie no hará apenas uso del fanservice y se ocultarán concienzudamente los atributos sexuales de las protagonistas hasta en las situaciones más insólitas

Aldnoah.Zero es también una serie protagonizada por niños, pero éstos aparentan serlo de verdad. Los rasgos faciales de Inaho Kaizuki, Asseylum Vers Allusia y sus aliados en combate son menudos y su talla física sugiere que sus cuerpos no llegan al 1.70 de altura. Cierto es que este planteamiento no es tampoco demasiado novedoso si nos atenemos a antecedentes no tan lejanos en el tiempo como Soukyuu no Fafner. Sin embargo, la obsesión que en este caso existe por dar a entender la corta edad de los guerreros roza casi lo demente, siendo especialmente llamativo el hecho de que la mayor parte de las veces aparecerán en escena con sus uniformes escolares incluso cuando esta indumentaria carezca de sentido en relación al contexto en el que se desarrollan los hechos. Pero desafortunadamente, este desplante no es más que el primero de muchos otros fallos que irán cercenando progresivamente la credibilidad del producto.

Los episodios se suceden y, pese a que los diálogos llegan a revelar a veces la psicología de los actores más importantes en la trama, ésta en ningún caso llega a estar lo suficientemente desarrollada como para atrapar al espectador. Es más, las conversaciones son en la mayor parte de los casos intrascendentes y la sensación de perder el tiempo con ellas llega a resultar simplemente insoportable. Dicho de otro modo, intentan simplemente ganar algo de tiempo para alcanzar los 20 minutos protocolarios de cada episodio y así mostrar el Ending. Las pocas con un poco de enjundia, no son capaces de despertar empatía alguna con los integrantes en el diálogo o, cuando lo intentan, aluden a situaciones fuertemente espereotipadas que juegan incluso con la demencia de algunos personajes, como puede verse de un modo palpable en la ridícula escena de la ducha en la que seremos testigos del comportamiento simiesco de la mayor parte de la tripulación ante una perturbada armada con una pistola y con la que se intenta demostrar patéticamente su locura con la repetición sistemática de frases incoherentes con la intención de generar una compasión por su estado que en ningún momento provocará.

RomanceAldnoah

La carencia del aludido fanservice no evitará el uso de la sensualidad en ciertos planos, siendo el más conocido el de la peculiar manera de darle agua a Slaine

Comentado así y sin entrar en más detalle todo puede resultar un poco abstracto, pero si cambiamos los párrafos anteriores por la afirmación de que prácticamente sobran los episodios que van del 2 al 11, tal vez todo se entienda bien. Para colmo, lo poco bueno del episodio 1 que se centra en el atentado contra Asseylum Vers Allusia cambia por misiles la ametralladora con la que “Chacal” intentó matar a Charles de Gaulle en el libro del mismo título de Frederick Forsyth. Asimismo, la manera con la que el Conde Saazbaum pide que le vuelen la cabeza en el 12 es similar a la popularizada por Johan en esa misma situación al finalizar Monster. Estamos por lo tanto ante una serie en la que lo poco bueno está tomado de otras, que en términos generales resulta tan aburrida que no da ni para comentarios sarcásticos y que desaprovecha todas y cada una de las grandes oportunidades de las que dispone para maravillar al público, como también se demuestra en la otra gran baza de este tipo de guiones: las batallas. Enfrentamientos todos ellos horriblemente mal planteados y que se empeñarán una y otra vez en redefinir la palabra “tedio”.

Todas las series importantes de mechas, con la honrosa excepción de Macross, han apostado siempre por la idea de hacer girar el guión en torno a un robot de proporciones espectaculares que seducía al espectador mediante el uso de armas increíbles empleadas en ataques providenciales que, lógicamente, eran utilizados para aniquilar a hordas de engendros mecánicos igualmente carismáticos, que hacían las delicias de los directivos de Namco-Bandai a la hora de inundar el mercado nipón de merchandising y lanzar videojuegos de poco lustre cuyo único atractivo residía en la franquicia en la que se basaban. Sin embargo la idea, a pesar de ser poco arriesgada, resultaba particularmente efectiva y, sin demasiado esfuerzo, esta sucesión de escaramuzas sin demasiado sentido terminaban por hacer que desarrollar decenas de episodios basados en repetir una y otra vez este esquema resultase un juego de niños.

LucesAldnoah

Mosaico con cuatro demostraciones del uso de los juegos de luces en Aldnoah.Zero

En ese sentido, hay que reconocer que Aldnoah.Zero intenta no caer en ese recurso fácil en base a tres elementos. El primero, que el protagonismo en lo que a términos mecánicos se refiere se ceñirá a una fortaleza y no a un supermodelo robótico por parte de los terrícolas, sin caer por supuesto en el plagio a la ya mencionada Macross. El segundo, que los aparatos conducidos por los humanos son técnicamente mediocres y obsoletos en comparación con sus enemigos marcianos, lo que hará que únicamente sea interesante desde el punto de vista bélico el arsenal enemigo. El tercero y último, consecuencia directa de todo lo anterior, es que en las batallas primará el elemento estratégico por encima de la fuerza bruta que ambos bandos puedan desplegar con su arsenal.

Los habitantes de la Tierra, aparte de ser masacrados como insectos en la mayor parte de las batallas, sólo dispondrán de dos tipos de armas para contrarrestar a sus adversarios. Una de ellas será un fusil de infantería adaptado en tamaño a las dimensiones del robot de turno. La otra será un cuchillo con el que desarrollar ataques cuerpo a cuerpo ante rivales que, por ejemplo, serán aparentemente invulnerables a cualquier ataque balístico. En otras palabras, el uso del cerebro será la única solución para que los protagonistas sobrevivan y así se hará ver en cada una de las principales contiendas. Algo que podría constituir un punto a su favor de no ser por que este planteamiento unido a la estética de sus escenarios (la mayor parte de ellos desarrollados en entornos urbanos de tonalidad sepia) recuerda sospechosamente a la saga de Battle RPGs Front Mission y más concretamente a su tercera entrega para PSX.

Puentes de Mando Gundam vs Aldnoah

El puente de mando feminizado (izquierda) está claramente basado en los vistos en las series de Gundam (centro y derecha)

La serie no resiste por lo tanto un visionado medianamente crítico. A poco que nos fijemos, iremos descubriendo poco a poco pequeños “homenajes” a otros videojuegos, libros o animes que irán menguando poco a poco su credibilidad. Otro ejemplo de ello, por si no bastase con todo lo ya apuntado, lo encontramos en sus guiños a esa invitación al suicidio en forma de cien episodios llamada Gundam Seed al incorporar una princesa descaradamente basada en Lacus Clyne o, ya en relación a las últimas sagas de la franquicia estrella de SUNRISE, el poner al frente de la fortaleza militar a Darzana Magbaredge con unos atuendos, ademanes y psicología sospechosamente parecidas a las de las que podían apreciarse en las capitanas de la ya aludida Seed o la tan denostada Gundam 00.

No obstante, sí que hay que reseñar dos factores verdaderamente elogiables, siendo el primero de ellos el de la ausencia de Fanservice. La mayor parte de las producciones actuales intentan conseguir público a costa de maquillar su carencia de contenidos haciendo una vulgar exhibición de los pechos de sus mujeres o jugando con la sensualidad de la forma de sus cuerpos sin que, en ningún momento, el guión o las circunstancias justifiquen tales excesos que no tienen otro fin que el de excitar al público masculino. Aldnoah.Zero prescinde de un modo admirable de este tipo de argucias reduciendo al mínimo esta clase de momentos y utilizando elementos como el del vapor para camuflar las partes pudendas cuando en algún momento haya que mostrarlas. Algo extrapolable también al uso de la sangre, que en este caso se utiliza de un modo realmente virtuoso, mostrándola cuando es necesario, sin que en ningún caso se sature al espectador con su uso. Si se prefiere, en todo momento se huye del morbo.

GRRZero

Al igual de lo que ocurre con las historias de George R.R. Martin, ningún personaje estará libre de la posibilidad de morir o de ser derrotado

Pero si hay algo ante lo cual no puedo sino mostrar mi satisfacción es por el segundo factor, que supone la conclusión de la primera parte. En términos normales, la finalización de esta clase de tramas suele ser muy parecida a la del Episodio IV de Star Wars, es decir, una entrega de medallas acompañadas de una inmensa felicidad derivada de la derrota del malvado de turno con la que se deja aparentemente satisfecho al consumidor. Sin embargo, nada de ello tendrá cabida en Aldnoah.Zero cuyo último capítulo nos dejará francamente sin habla, como por otro lado se espera de un guionista como Urobuchi, al recurrir a una manera verdaderamente contundente de cerrar el primer arco argumental que, sin llegar a los extremos de producciones como la película de Baldios (no confundir con la serie), impactará al espectador hasta casi traumatizarlo.

Como no podría ser de otra manera, A-1 Pictures remata el guión con un planteamiento técnico realmente sublime que vuelve a demostrar la hegemonía de este estudio en lo que a recursos estéticos se refiere en los tiempos que corren. A la nitidez de los planos y la limpieza y vivacidad de los colores mostrados en cada una de las escenas, se les unen detalles como el uso de CGs para los movimientos de los robots (si bien de un modo bastante artificioso y forzado), la espectacularidad de las explosiones o juegos de luces o, cómo no, los impresionantes efectos coreográficos que podemos disfrutar en momentos como los vinculados a los lanzamientos de misiles, cuya minuciosidad resulta apoteósica.

Misiles AldnoahZero

El modo coreográfico de plantear los lanzamientos de misiles será uno de los aspectos mejor logrados de la producción

A todo ello se le une, por supuesto, su excepcional OST. Obviamente no estamos ante un homólogo de Escaflowne, pero detalles como incorporar una interpretación de Kalamina como tema principal (las mismas que se hicieron cargo del opening más conocido de Fate/Zero, que también es obra del citado Urobuchi) o la presencia de un casi inagotable repertorio de composiciones vocales de corte épico que hacen su aparición al final de cada episodio, coincidiendo con sus momentos más tensos, hacen que podamos hablar sin pudor de que el título en cuestión alberga una de las mejores y más variadas bandas sonoras editadas durante la presente década y, con mucho, la mejor de las vistas en 2014 en términos globales.

Pero, ¿compensan todas estas virtudes el hecho innegable de doscientos minutos casi ininterrumpidos de tedio? La respuesta a mi entender es un rotundo NO. Aldnoah.Zero es, en términos globales, una serie aburrida, mal llevada en sus aspectos más elementales e incapaz de despertar interés alguno más allá de su ínclito guionista y de que es una de las obras de la productora de animación japonesa más popular de los últimos tres años. Una recopilación de fallos y errores sencillamente insubsanables que, una vez desarrollados y expuestos todos, nos permiten llegar a un resultado final tal vez poco o nada condescendiente.

Conclusión

Urobuchi es un autor capaz de no dejar indiferente a nadie”. Es en momentos como éste cuando frases hechas como la reseñada en cursiva adquieren su sentido. En esencia, la sensación que he experimentado con el título que nos ocupa ha sido precisamente la tibieza durante prácticamente el 90% de los episodios, siendo ese porcentaje exacto y hasta casi generoso en relación a lo poco que me ha gustado y a la sempiterna sensación de sacrificio que he sentido a la hora de abrir un capítulo y esperar sufrida y pacientemente hasta su finalización… en mitad de diálogos anodinos y personajes vacíos y carentes de carisma, aunque bien rodeados, eso sí, de toda clase de cinemáticas y efectos visuales de inmensa calidad técnica.

Independientemente de la veracidad de los rumores que apuntaban a tensiones entre guionista y director en lo referente al desarrollo de personajes, lo cierto es que éstos cojean en prácticamente todos sus aspectos. Su psicología no se encuentra adecuadamente presentada, las relaciones entre ellos son artificiales y mal planteadas y la evolución de éstos es… plana. Sencillamente no importa lo que hagan, lo que digan o lo que sientan. La reunión de todas sus conversaciones es tan apasionante como mirar durante horas una hoja de papel en blanco, en la que nada existe, y esperar a que mágicamente surja de ella una obra de arte.

Estamos ante la peor obra de este autor con permiso de Fate/Zero, a la que ni siquiera su apartado estético (ni algún que otro guiño al modelo narrativo de BONES) sirve para salvar de la quema, con la honrosa excepción de un final a lo George R.R. Martin cuya continuación, ya anunciada, promete superar todos los registros en cuanto a incoherencia batidos por Gundam Seed y sus patéticos intentos por intentar hacer pasar por carismático a Kira. Un producto, en resumen, destinado a ser uno de los mejores exponentes del género del mecha, pero a las que diversas circunstancias (como siempre) al margen de lo estrictamente televisivo, condenaron al Infierno.

AldNoahFin

NOTA: 3

16 comentarios el “Aldnoah.Zero (Parte 1), el universo mecha según Urobuchi

  1. No es evidentemente una obra de las clásicas de Toei, pero tiene su encanto. Hay un episodio en el que Inaho y Slaine se alían contra un enemigo común y una vez que acaban con él, Inaho dispara a su supuesto compañero porque ahora el enemigo es él. Pero sí es verdad que se me hizo algo lenta incluso para tratarse de un anime de doce episodios cuya segunda parte comienza dentro de un mes. A ver qué tal resulta.

    • Por eso me apresuré a tener analizada la primera parte. Tenía que acabarla de una vez o analizar las dos entregas de golpe y, viendo cómo evolucionaban las cosas, opté por lo primero. A ver qué tal se da.

      Un saludo.

  2. Yo vi la serie a mitad de agosto y me quede en el seis. Me aburrio y no volvi a verla. Ahora que he leido tu analisis he visto de un tiron los que me quedaban y bof. Es malisima. Y no se como quieren continuarla. Si es imposible ajaja.

  3. En esta ocasión discrepo contigo porque sí que me gustó, en especial lo relacionado con Marito, con el que me identifiqué mucho. Eso sí, coincido en lo mal que quedan los rasgos demasiado aniñados en los protagonistas de estos animes, al contrario que los antiguos. No me había fijado en lo de los uniformes escolares, pero llevas razón.

    • Es que en este caso concreto parecen auténticos críos y lo de los uniformes ya fue el acabose. De todas formas, es algo inherente a la mayor parte de animes de la actualidad el aniñar excesivamente sus diseños, y eso a la larga cansa y desmerece el resultado final.

      Un saludo.

  4. Yo, últimamente, no me entero mucho de los animes nuevos que van saliendo, así que, no lo conocía. Comparto tu sentimiento, a mí tampoco me gustan las series de mechas, y viendo tu opinión sobre esta, sin duda, paso. Lo que sí está bueno es que no hagan uso del fanservice, cosa que se ve mucho en estos días para rellenar las historias.
    Besos.

    • Y lo que está todavía mejor es que por fin des señales de vida, que casi no te hemos visto este mes, aunque es lógico teniendo en cuenta que por allá estáis a finales de curso. Espero que te hayan ido bien los exámenes ;P

      Un saludo.

      • Sí, aquí estamos con los exámenes finales y la semana que viene rindo uno. Por eso, es que todavía no estoy tan libre para estar por aquí, pero después de rendir, ya estaré publicando algo por el blog y pasándome más seguido.
        Besos.

  5. Lo peor. Otra serie que nadie vería si no la hubiese hecho el estudio de SOA. No he visto su segunda parte porque la primera me dio sarpullidos. Lo mejor el final, pero aguantar un petardo así solo para verlo no merece la pena.

  6. Me gustan las series de mecha y esta me encanto. En especial las peleas, como tu dices, se pone mas enfasis en las estrategia que en al fuerza.

  7. Pingback: KokoSake, el trauma infantil destrozapríncipes de A1-Pictures | Drakenland / El lobo zamorano

  8. lastimosamente mire las dos temporadas ,la verdad el inicio y el final que contando el magistral trabajo de arte (música y dibujo) nos deja con otro guilty crown, arte 10 argumento 0, la verdad muchos en la red se quejaron de las incoherencias de la serie hasta en el mismísimo final.

    lo bueno que por ejemplo en el momento que escribo esto mis gustos han mejorado por ejemplo antes veía como mas de catorce animes pero ahora solo selecciono lo mejor con lo que en la actualidad solo me quedo con 4 en toda una temporada.

  9. Haciéndome de tiempo libre por motivos de trabajo que no pasan de una semana, me puse a ver los últimos trabajos de Urobuchi (que otra vez es noticia por trabajar en una nueva versión de Godzilla en este 2017), tanto esté titulo en su primera parte, como Suisei no Gargantia, la pelicula Expelled from Paradise y la obra de marionetas para tv Thunderbolt Fantasy.
    Aldnoah Zero en su primer episodio parece mostrar un aire de optimismo a introducirnos en los entresijos de una batalla inevitable con un buen manejo del suspenso y giros de trama, pero luego nos deja a los protas mas predecibles y estereotipados del genero de mechas. Tanto el destino de Slaine como el de Inaho son una tomadura de pelo (esté ultimo en mi opinión el que más dolores de cabeza trajo a su producción por sus “reacciones sentimentales”, finalmente explicadas por su hermana) y ni hablar de la princesa Asseylum que hubiese sido mejor personaje flashback de recuerdo que ver hasta donde llegaba sus intenciones de paz.
    El final es de los mejores que he visto y debo decir que de extender esta historia, ya denota por si un fracaso para su producto final. Una lastima para una producción ambiciosa en lo técnico pero al no querer arriesgarse a decepcionar, te vende gato por liebre.

    Saludos.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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