¿Por qué cayeron los fansubs españoles de animación japonesa?

Como digo a comienzos del vídeo, el tema no es nuevo y ya en su día hablé de él, pero no me gustó el resultado así que he vuelto a hacerlo partiendo desde cero. La verdad es que es un asunto que se presta más a uno de estos vídeos que a un artículo, así que decidí a volverme a poner delante del móvil, que me está pidiendo a gritos la jubilación. No obstante, he de aclarar que tuve que hacer el vblog dos veces, porque la primera vez que lo acabé, me había puesto una camisa que me otorgaba, según una colega mía cuando lo vio, unos generosos parecidos con“Pdro Snchz”, lo que hizo que casi me diese un ataque de éstos que te tienen un par de meses ingresado en la UVI. Así que, en mitad de uno de los mayores disgustos que me han dado en mi vida y con el shock martilleando constantemente mi cabeza, me puse una de mis muchas camisetas negras de andar por casa y tuve que repetir todo el rollo, por lo que pido de antemano disculpas si en algún momento la voz me traiciona, pero cuando te dan esa clase de sustos es imposible estar demasiado católico.

Centrándonos en el tema en cuestión, la verdad es que echo de menos aquella época. Internet en España siempre ha tenido luces y sombras, pero desde luego la presencia en la Red de la gente cuando todo esto empezó era bastante más productiva y constructiva que en la actualidad, en la que se está más a hacer propaganda política de auténticos disparates (algunos parecen ideados por los internos de un psiquiátrico penitenciario) que al intercambio de conocimientos en torno al cual en su día se levantó todo lo que hoy constituye el mundo virtual de habla hispana. Era una evidencia que no se podía volcar allí milenios de saber humano, pero por contra servía para conectar a gente con los mismos gustos y aficiones que tenía la intención de compartir sabiduría, corregir errores y, lo que es más importante, generar amistades que surgían casi como de la nada y que estaban destinadas a perdurar.

Es verdad. Hablo de una visión un tanto edulcorada de la realidad porque siempre este extraño universo paralelo estuvo lleno de trolls o “troles” (como parece que la RAE quiere que se les llame), pero dentro del mismo llegué a ver cosas increíbles. Y es que, por muy extraño que pueda resultar, hubo equipos humanos de gente completamente anónima que juntaban el dinero que no tenían para comprar DVDs japoneses de series descatalogadas e imposibles de encontrar en el mercado español, ripearlos, añadirles un audio en español procedente de grabaciones en VHS encajándolo segundo a segundo, dotar de subtítulos a las partes que habían sido censuradas en Europa y dejarlo a disposición de todo el mundo a título meramente gratuito, lo que muy probablemente contribuyó a que ciertos títulos no cayesen en el olvido y que a día de hoy tengan incluso una versión oficial que comprar en las tiendas.

La mayoría de los fansubs indicaban en los openings de las series que retirasen su trabajo si la misma se licenciaba

En ese contexto surgen los fansubs acompañados de su lema “Por fans y para fans” y con la sempiterna coletilla de “Detén la distribución si se licencia en tu país”. Lo hacían con una clara intención: difundir la animación japonesa por estos lares y, de no haber sido por ellos, el movimiento otaku a día de hoy sería algo localizable únicamente dentro del área metropolitana de Barcelona y a una escala probablemente bastante más pequeña que en la actualidad. Unos seguían el modelo anterior, compraban el producto original en japonés, lo subtitulaban y lo ponían a disposición del público. Otros se hacían con “Raws” y con los subtítulos en inglés, los traducían al castellano y lo mezclaban todo con unos resultados algo inferiores. Pero el común denominador de ambos mecanismos es que ambos sistemas implicaban una carga brutal de trabajo que se hacía altruistamente.

Pero como decían cuando era pequeño “Hoy es un día maravilloso; ya verás cómo viene alguien y lo jode”. Lo que empezó como algo estupendo pronto degeneró, convirtiendo a este terreno en un auténtico patio de colegio en el que ninguna disputa parecía lo suficientemente pueril como para que no tuviese lugar. Por supuesto en el vídeo hablo de cosas que pudo ver todo el mundo, pero es que las que no eran tan públicas eran ya insultantes. Unos murieron cuando sus miembros comenzaron a creerse dioses a los que adoraban en foros. Otros, y no es broma, llegaron a convertirse en cuasisectas cuyos miembros creían estar más allá del bien y del mal y que incluso emprendían acciones coordinadas de trolling contra sites que consideraban enemigos. Y mejor no hablar del nivel de algunas de las trifulcas que se llegaron a producir por el simple hecho de traducir dos grupos distintos la misma producción (como si la misma les perteneciese).

De este modo, todo este movimiento fue progresivamente desapareciendo en España con todo lo que ello conllevaba. Muchos de ellos tenían un gran olfato para discernir el grano de la paja y su labor contribuyó a que tengamos en nuestro mercado series que no habrían llegado a nuestras manos de no ser por su labor, léase Monster o FullMetal Alchemist. Las Redes Sociales se convirtieron en el nuevo termómetro de opinión, pero eran mucho más difusas y difíciles de seguir, y en el fondo su mecanismo no distaba mucho de los blogs. Es decir, se podían recopilar informaciones y opiniones, pero en el fondo las mismas estaban mucho más disgregadas y, salvo con algunos títulos legendarios como Dragon Ball o One Piece, ninguna serie tenía la suficiente popularidad como para convertirse en Trending Topic más allá de las fronteras niponas.

Típico ejemplo de la madurez que se veía en algunos fansubs que lanzaban pullas contra sus rivales a través de sus releases (la web HispaSubbers ya no existe)

Pero al margen de esto, este problema también perjudicó a las distribuidoras oficiales y profesionales de animación. Para bien o para mal, algunos animes se hicieron populares en nuestro país única y exclusivamente porque estos fansubs se encargaron de su traducción y, al desaparecer, todas estas series de calidad “media-alta” o “del montón” dejaron de ser conocidas para el gran público. Un hecho que implicaba un riesgo mayor a la hora de licenciar ciertos títulos por ser éstos desconocidos para un sector muy importante del mercado al que se dirigían, lo que casi significaba un fracaso seguro a la hora de poner a la venta producciones que no gozasen de algún tipo de apoyo mediático más allá de las típicas campañas promocionales de los licenciadores. Un término, por cierto, que utilizo “para entendernos” porque lo que se licencian son patentes mientras que dichas empresas se hacían con la autorización “para la distribución y gestión de derechos” de obras audiovisuales.

Incluso podríamos hacer una extrapolación más. De todos ellos se sabía a la perfección que no buscaban obtener beneficio alguno con su trabajo. Sin embargo, al ir desapareciendo poco a poco sus diferentes páginas web, fueron ganando terreno otras en las que se ofrecía ese mismo anime en Streaming y que sí sacaban partido de su trabajo a través de publicidad y otros tipos de mecanismos análogos como el Spam. Algo que por un lado diluía la labor de los mencionados fansubs en beneficio del nombre de un site y que por otro levantaba ampollas: en el fondo, se lucran de una labor que otros hacen a fondo perdido.

En realidad creo que podríamos decir que todos salíamos perdiendo con su desaparición. Por añadidura, no debemos olvidarnos de que en España todo el mundo, hasta los niños, dicen saber inglés, pero la realidad es que sólo un porcentaje realmente bajo de la población conoce dicha lengua y menos todavía la domina. Lo que significa que esta vía de entrada ha tenido que sobrevivir gracias a los americanos, que aprendían y mejoraban día a día mientras los ibéricos se perdían en disputas absurdas que terminaron por acabar con ellos hasta llegar a la situación actual: queda en realidad uno con una audiencia, difusión y capital humano a años luz de sus días de gloria. Un episodio más de la particular maldición cainita que desde hace más de dos siglos sacude a este país y que, en esta ocasión, se cobró a una víctima menor pero que hizo que muchos, entre los que me encuentro yo, siguiésemos enganchados al mundo del anime tras desaparecer lo que en su día nos unió a él. Lástima.

13 comentarios el “¿Por qué cayeron los fansubs españoles de animación japonesa?

    • ¿Tanto me odias? T________T. Aunque bueno, a lo malo malo no me dicen que me parezco al Coletas. Creo que entonces mi cerebro sufriría un suicidio colectivo de neuronas. Eso sí que no sería capaz de soportarlo D:

  1. Muy interesante la entrada, Dath. Con buen criterio y que daría mucho que hablar con las gente que actualmente curran en fansubs de animes. Saludos😉

    • Lo malo es que el fenómeno FanSub se ha ido diluyendo en beneficio de una serie de páginas webs supuestamente dedicadas a la expansión del anime pero cuyas pretensiones son más interesadas. Ya queda muy poca gente en España que se dedique a eso o que lo haga con una cierta periodicidad, pero después de haber hablado con unos cuántos y saber lo que tuvieron que aguantar por parte de sus propios compañeros, te diré que no me extraña.

      Un saludo.

      • La verdad que hay de todo, como he estado tanto en anime como manga te puedo decir que tiene su pros y sus contras. Y sí, ahora los fansubs castellanos se centran mucho en sacar BD de series con cierta fama y ya está. A mí me da hasta penica😥

  2. Yo también me siento algo descolocada desde que desaparecieron esos fansubs. Era fácil cuando existían porque además todo lo que sacaban era bueno, o casi todo. Pero yo creo que no es cosa solo de los fansubs eso que cuentas. En España siempre terminamos haciendo lo mismo con todo lo brillante, que lo destrozamos para beneficiar a mediocres. Sí, creo saber a quién te refieres porque yo también se lo vi, pero ojalá hubiese sido eso que cuentas lo más gordo que llegó a soltar. Y unas que eran de su pandilla son mucho peores que ella y vaya aires que se dan encima de lo que dicen. No daré nombres, respetando lo que haces en tu vídeo, pero dejémoslo en que si alguna parece mala por internet, en persona son mucho peores. También hubo una vez que me presentaron a cierto fansubber, le fui a dar la mano, y me la negó dirigiéndome la mayor mirada de desprecio que me han echado nunca. Que gente. No me extraña que todo se fuese al carajo.

    PD: Es siempre un placer ver estos vídeos. Para mí porque eres un hombre muy atractivo y para mi marido porque dice que al hablar parece que estás a medio camino entre Losantos y César Vidal. Cree que son cosas suyas y yo le digo que no, que ha dado en el clavo😄.

    • Es que yo me hice periodista porque admiraba a Jiménez Losantos y en particular por cómo dirigía “La Linterna” en Cope. Ya sobre César Vidal, bueno, lo escuchaba cuando era su brazo derecho pero cuando la cogió con la Iglesia Católica y empezó a soltar cosas bastante cuestionables sobre la misma lo dejé, aunque me encantaban y me encantan los que fueron sus colaboradores (en especial Lorenzo Ramírez y Sagrario Fernández Prieto). Buen ojo el de tu marido😉

  3. Otro interesante análisis, siempre es un gusto ver uno de estos videos =)

    A mi me da la impresión que el impacto de las páginas para ver anime online de manera gratuita/ilegal y la posibilidad de tener subtítulos casi instantáneos provenientes de las webs legales son otra de las causas por la que muchos fansubs dejaron de realizar su trabajo. Debe ser difícil competir para sacar un capitulo con todo lo que eso conlleva para que luego te encuentres con que ya hay otras versiones en internet que salieron mucho más rápido que la tuya por usar estas fuentes o por tener una pésima calidad y que ya están subidas a las diferentes páginas para ver series online o para descargar.
    Si tomas una planilla de estrenos de anime actual verás con que más o menos salen unas 40-50 series por temporada (cada 3 meses). Puedes encontrar casi la totalidad de ellas subtituladas al inglés y al español y las pocas que no será debido a que se tratan de series dirigidas a un público estrictamente infantil que a este lado del mundo poco le interesan.

    En fin, ya ni se a donde quería llegar con esto pero en verdad está pasando algo con los fansubs y se están perdiendo muchas cosas del mundillo.
    Un saludo.

    • Lo curioso del caso es que efectivamente esas 40 ó 50 series de las que hablas están subtituladas, pero de una manera completamente anónima y casi todas aparecen en esas webs de anime on-line con todas las susceptibilidades que ello conlleva. Por cierto, al final antes de sacar la review que te tengo prometida de Ping Pong (que ya he terminado, por cierto) voy a sacar otro análisis en torno a principios de diciembre de algo que, creo, te va a interesar más.

      Un saludo.

      • Wow, me parece muy curioso que tengas algo en mente y que consideres que me vaya a gustar más que otra cosa por alguna razón. Estaré pendiente a ver con que nos sorprendes, saludos🙂

  4. Hace unos días vi el video pero no había sacado el rato para comentar, como siempre fue tan entretenido e interesante que se me pasaron muy rápido las casi 2 horas.

    Sobre el tema pues aun siendo de latinoamérica la verdad es que últimamente me he puesto a pensar que los fansubs de España (aparte de ser pioneros) fueron los mejores, pienso que hacían un excelente trabajo y se notaba el esfuerzo con las traducciones, estética de los subtítulos y la compresión de videos.

    AU fue bastante popular por acá, en la mayoría de animes que vi en mi adolescencia estaba su nombre en los créditos.
    Y es que una característica sobresaliente de los mejores fansubs españoles es que siempre se preocuparon por dar traducciones de calidad, no se inventaban diálogos y le prestaban atención a los detalles y el contexto.

    Desafortunadamente y agregado a todos los problemas que cuentas en el video, llegó un momento en el que se puso de moda subtitular animes y el software necesario para ello se volvió tan accesible que cualquiera podía hacerlo aun sin idea de nada.
    De ahí surgieron cientos de fansubs chatarra y parece que la gente poco a poco dejó de interesarse por la calidad y le prestaban más atención al que hiciera la traducción más veloz o la primera versión que hallaran disponible.

    Sumado a la desaparición de varios fansubs está el cierre de cierto host que provocó la proliferación del odioso formato ligero que plagó muchos sitios de descargas e incluso algunos están alojados en las páginas de animes online, pienso que eso también fue otra forma de irrespeto para los que trabajaron en los proyectos originales. No solo les sacan beneficio a sus aportes sino que encima los presentan con una calidad inferior.

    Lo de los subtitulos anónimos es otro asunto a investigar, recuerdo un par de ocasiones en las que un fansub se quejaba porque una de esas páginas había tomado sus videos sin darles ningún tipo de crédito.

    En los otros casos pues imagino que habrá intereses y/o beneficios para los que subtitulan en el anonimato. Muy extraño eso.

    En fin, tal como varios foros fueron suplantados por las redes sociales ahora ya la mayoría de otakus no descargan anime sino que ven todo desde el móvil o la computadora y parece que cada vez hay menos gente pendiente de las subidas en las páginas de los fansubs.
    Subtitular ya no es un hobby con el que uno pueda ganar reconocimiento o muchos seguidores, si lo que muchos buscaron fue fama entonces ahora menos incentivo deben sentir.

    Creo que me he extendido más de la cuenta pero es lo menos que puedo hacer ya que imagino lo agotador que fue volver a grabar el video de nuevo.

    • Ése fue tal vez otro asunto muy polémico. Se mire por donde se mire, las releases que lanzaban los primeros fansubs solían tener, salvo muy raras excepciones, una calidad de imagen bastante aceptable (incluso con una resolución de 720 x 480). Sin embargo, y esto lo dice mucha gente, empezaron a proliferar los portales que ofrecían releases en formato ligero con una resolución mucho mayor en términos teóricos (1280×720) pero una calidad de imagen paupérrima en la práctica, lo que hizo que el trabajo de lo que quedaba en el mundillo de los fansubs cayese en un enorme desprestigio. Algunas veces, ver alguno de esos archivos dañaba a la vista.

      Es lo que dices, en el fondo aquellos fansubs originarios pensaban en los usuarios de PC y sus monitores de 17 pulgadas, pero los que tomaron el relevo pensaban más bien en gente que veía animes en dispositivos portátiles. El móvil tal vez no cuajó tanto por el tema de las pantallas diminutas que todos poseían hasta hace poco, pero la PSP sin embargo arrasó y se convirtió en un dispositivo multimedia que la gente utilizaba para ver sus películas, y se hizo lo propio con el anime. Pero claro, para los que no hacían uso de esos dispositivos, el resultado era decepcionante.

      Un saludo.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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