KokoSake, el trauma infantil destrozapríncipes de A1-Pictures

KokoSake

– No abras la puerta si yo no estoy. Es una vergüenza. Una niña que no habla… hay rumores por todas partes. Bien, ahora… ¡Jun! ¿Adónde vas? – Veamos, he comprado bombillas, el yogur… Eh, ¡un mensaje de Jun! Bueno, el caso es que canta bien… Pero ¿qué es este mensaje tan largo? ¡Y ahora llega otro! ¡Qué está pasando! Y el último acaba diciendo… “Convierte mis palabras en canción”. No lo entiendo. – Disculpa… ¡Disculpa! ¡Quiero que hagas conmigo como hiciste con el huevo! – ¿Naruse? – Mis sentimientos, todo lo que realmente quiero decir… conviértelo en una hermosa… canción.

Madre de Dios, no sé cómo disculparme. Ha pasado mes y medio desde la última vez que publiqué una entrada, ¡y eso que creí que podría ponerme ante el teclado en breve! Pero ya sabéis que el tiempo manda y en los últimos tiempos no ando precisamente muy sobrado del mismo. Es más, estuve pensando en escribir una entrada explicando todo lo que he estado haciendo durante este intervalo, pero creo que es mejor que me lo guarde para mí o que me la reserve para el futuro, cuando tenga que decir cosas con más enjundia. No obstante, adelantaré que me queda todavía una cantidad de trabajo casi inhumana y que de aquí a septiembre me será difícil hacer otra cosa que no sea machacar una y otra vez aspectos de Derecho de Familia hasta caerme de espaldas por motivos que ya explicaré.

También adelanto que este mes de mayo había que celebrar algo estupendo. Muchachos, somos los Reyes de Europa por undécima vez. Santo Cielo, ni en mis mejores sueños pude nunca haberme llegado a imaginar a mi Madrid ganar la Champions tantas veces seguidas y poderlo festejar por añadidura aquí, en Zamora. Y todo ello con el buen sabor de boca de haberla ganado jugando partidos 11 contra 11 al contrario de lo que nos tiene acostumbrados el Barça… ya sabéis, ese equipo que gana ligas en partidos de 12 contra 9, que puede “presumir” de tener en su plantilla al mayor paquete troll de la historia del fútbol español y que nos ha regalado innumerables tardes de gloria en plazas tan difíciles como, por ejemplo, la Inspección de Hacienda, los órganos disciplinarios de la UEFA o el más difícil todavía… la Audiencia Nacional. Y, por supuesto, con el malísimo sabor de boca que nos deja el haberla ganado frente a un buen equipo hermano y español como lo es el Atlético de Madrid, que desde luego que merece ganar también la máxima competición continental… y de hecho tenía que haber ganado esta edición. Pero, amigos colchoneros, el fútbol es así.

Por lo demás, como os podréis imaginar he tenido que robar unas cuantas horas al sueño para redactar lo que tenéis ante vosotros. Bien es cierto que tampoco es demasiado merito. En el fondo es imposible pegar ojo sabiendo que Del Bosque tiene todavía los santos huevos como para convocar a ese agujero negro llamado Piqué o, no por favor, al TOPOR después de que este año demostrase dos verdades que son evidentes. La de que “Mourinho tenía razón” y “Si quitas a Casillas, el Madrid es campeón”. Pero en fin, ya me entendéis. Que necesito unas vacaciones, que ya me podría fichar Mou a mí para su equipo técnico y que Arbeloa es de los pocos que sienten de verdad nuestros colores. Dicho de otra manera, antes de que se me vaya definitivamente la perola, metámonos en los que hay que meterse. Una de las últimas de A1-Pictures… lo cual no es precisamente presagio de nada bueno en vista de lo ocurrido desde siempre con todas sus apuestas. Veremos si en este caso también es así o no.

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