Kimi no Na Wa (Your Name). El nombre para recordar de Makoto Shinkai

– ¿Eh? ¿Mitsuha? ¡Hey Mitsuha! Quería decirte que dondequiera que te encuentres, te buscaré. Tu nombre es Mitsuha. Sí, lo recordaré. Mitsuha, Mitsuha, Mitsuha. Tu nombre es Mitsuha. Tu nombre es… ¿Quién eres? ¿Por qué vine aquí? ¡Vine aquí a verla! Lo hice para salvarla, porque quería que viviese. ¿Quién era? ¿Quién? ¿A quién vine a ver? A alguien querida para mí, a alguien que no debo olvidar, a alguien que no quiero olvidar. ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¡Cuál es tu nombre! – Taki-Kun, Taki-Kun, Taki-Kun. Está bien, lo recordaré y jamás lo olvidaré. Taki-Kun, Taki-Kun. ¡Tu nombre es Taki-Kun! Pero… ¿Quién eres? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién eres? Alguien querido por mí, no debo olvidarlo. ¡No quiero olvidarlo! ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién eres tú? ¡Cuál es tu nombre! (…) – Un momento. ¿No nos hemos visto antes? – Creo que sí. – Tu nombre es…

No me voy a andar con rodeos. Necesitaba hacer esta review. O tal vez debería decir que era imperioso para mí el hincarle de una vez el diente a un anime de renombre que, bueno o malo, hiciese que me abalanzase sobre el teclado y empezase a machacarlo con los primeros pensamientos que me viniesen a la cabeza con la intención de dejar constancia de que existe un arte llamado “anime” y de que tengo un blog dedicado a intentar expandir el gusto y el amor que siento por él. Aunque últimamente ello haya sido un tanto difícil para mí, bien por el exceso de trabajo que desde hace años tengo que sufrir a mis espaldas, bien por la desgana que últimamente he padecido debido a un estado de ánimo anormalmente bajo hasta para mí.

Pero amigos, por fin he podido degustar la última obra del que para mí es, con mucha diferencia, el mejor autor japonés de la actualidad y del que puedo decir, sin ánimo de presunción, que he sido uno de los principales responsables de darlo a conocer en España desde los tiempos en los que lo idolatrábamos éramos considerados como poco más que una “panda de frikis”. Porque sí, muchos son los que a base de años se han ido subiendo al carro de sus seguidores alabando su trabajo y ensalzando sus méritos. Aunque lo cierto es que pocos, muy pocos, fuimos los que hace años nos fijamos en aquel muchacho que, de la mano de un Mac y ayudado por Tenmon, hacía las delicias de los cuatro gatos que por aquel entonces hablábamos de animación japonesa y se nos ocurrió apostar de un modo por él… bueno, por él y por sus extrañísimas historias que entremezclaban amores platónicos imposibles con la Ciencia Ficción, dando como resultado unas obras, a primera vista, rocambolescas, pero que ocultaban en su interior los intrincados recursos narrativos de los que sólo los genios pueden hacer gala.

He hecho esperar demasiado este análisis. Soy consciente de que muchos sois los que os habéis preocupado por mi aparente ausencia y, precisamente por ello, mi manera de daros las gracias por esperarme hasta que volviese a estar en condiciones de escribir es ésta; un análisis del que para mí no es uno más, sino sencillamente el mayor de los genios que se esconden en el Imperio del Sol Naciente y que, a base de obras maestras, se ha convertido en parte esencial de mi vida. No obstante, espero que me disculpéis si, al margen de dedicaros esta entrada a todos vosotros, tenga un recuerdo muy especial hacia Dunkel-Light. Ha sido sin lugar a dudas el que más me ha ayudado a llevarla a buen puerto, ha estado a mi lado en unos momentos muy duros y si hay alguien que ha demostrado que merece una dedicatoria, ése sin lugar a dudas es él. Así pues, y dejando patente que es un lujo tener como lector a nuestro amigo costarricense, no nos entretengamos más, y comencemos.

Ficha Técnica

Kimi no Na wa (君の名は。) más conocida en el mercado anglosajón como “Your Name” y como “Tu Nombre” en el mercado hispanoparlante (a pesar de que en muchos países se ha estrenado con su título en inglés), es una película japonesa de 107 minutos de duración perteneciente a los géneros Romántico, Dramático y Ciencia Ficción. Fue Dirigida en 2016 por Makoto Shinkai, producida por el estudio Comix Wave Films y distribuida por Toho. Está basada en un guión original escrito por el propio Makoto Shinkai del que, en el momento de escribir esta review, se ha publicado una novela basada en su contenido.

Argumento

Mitsuha Miyamizu es una adolescente cuya vida no ha sido sencilla. A pesar de vivir en una familia acomodada, su madre murió al poco de nacer su hermana pequeña y, desde entonces, la situación de su casa ha sido la de una constante calma tensa. Su padre es el alcalde de la localidad, un político que tiene que compaginar su faceta pública con la privada sin que la misma sea reconocida por parte de sus familiares. Del mismo modo, su abuela es una mujer conservadora y con unas fuertes convicciones religiosas que ha instruido a su nieta en el arte de las tradiciones japonesas más ancestrales, entre las que destacan la fabricación del Kuchikamizake, una variedad muy cotizada de sake.

Taki Tachibana es, a un tiempo, el típico chico de ciudad. Habituado a practicar deportes (y a meterse en algún que otro lío) pasa su vida entre los estudios y un empleo a media jornada como camarero en un restaurante italiano donde pasa sin pena ni gloria, al contrario de lo que sucede con su compañera, la bellísima Miki Okudera, una universitaria que hace las veces de su supervisora y por la que siente una fuerte atracción que parece correspondida, aunque ninguno de los dos ha intentado jamás ir más allá de lo laboral.

Ambos eran desconocidos el uno para el otro hasta que un cometa llamado “Tiamat” se aproxima a la tierra y genera una situación un tanto insólita. Mitsuha se levanta un día como tantos otros y parece contrariada. No sólo ha soñado algo que la perturba sino que además su cuerpo parece extraño y, al explorarse, descubre unas glándulas mamarias en su pecho. Es lo lógico en una chica, pero ella parece completamente alterada. Como si aquello no fuese lo normal. Es más, actúa como si en realidad fuese un chico que, de improviso, se hubiese visto atrapado en el cuerpo de una mujer. Aunque la cosa va mucho más allá de lo que inicialmente cree.

Taki Tachibana, Miki Okudera y Mitsuha Miyamizu

Sus compañeros empiezan a recriminarle comportamientos extraños que se complementan con pérdidas de memoria que enturbian la convivencia con el resto del curso. Incluso cuando mira su cuaderno descubre que alguien ha anotado algo un tanto sospechoso. “¿Quién eres?”. ¿Es que acaso ella es una especie de avatar poseído por otro ser en determinados momentos? La respuesta le vendrá pronto cuando se despierte un día y, tal y como ocurriese en jornadas anteriores, explore su cuerpo y descubra un misterioso bulto en la entrepierna. Ahora es un hombre y nada sabe de la vida que lleva o incluso de las personas con las que vive.

De este modo, Mitsuha y Taki ven cómo sus destinos se entrelazan de golpe por los caprichos de un cuerpo celeste y su extraña influencia sobre la Tierra. O eso es lo que ellos piensan en un principio. Gracias a esto, la una empieza a volverse más popular entre sus compañeros al tornarse mucho más sociable y abierta con los demás; el otro tal vez es ya peor visto por sus compañeros de trabajo por ser mucho más eficiente, aunque ello se compensa por el hecho de que su hermosa compañera comienza a sentirse atraída por él hasta el punto de iniciar una especie de relación que no termina de confirmarse o hacerse pública. Como si a cada uno de ellos se le diese mejor ser el otro.

Pero un día todo cambiará. El cometa termina por dividirse al llegar a la Tierra y su impacto en Japón causa una catástrofe humanitaria con centenares de muertos. Desde ese día, Miyamizu no ha vuelto a experimentar cambio de cuerpo alguno, y eso le extraña. Por alguna razón, su vida ha mejorado sustancialmente gracias al percance, pero su corazón empieza a sentir algo por una mujer cuyo cuerpo ha ocupado accidentalmente en varias ocasiones. Sin embargo, no conoce de ella algo que sabe que ambos han perdido. Un dato… algo que tanto él como ella habían reconocido que sentían estar perdiendo y al que identificará cuando descubra algo terrible en la lista de fallecidos por la tragedia. Un nombre…

Tema Central de la OST

  • Kataware Doki”, compuesto e interpretado por Yojiro Noda
  • Zen Zen Zense”, compuesto por Yojiro Noda e interpretado por RADWIMPS

Análisis

Seamos claros desde un principio. Nadie, absolutamente nadie a día de hoy le llega a la suela de los zapatos a Makoto Shinkai dentro de Japón. Con un Miyazaki supuestamente retirado y un Satoshi Kon desafortunadamente desaparecido, el único director del que tal vez puede decirse que es capaz de hacerle alguna sombra es Mamoru Hosoda, el cual, como hemos dicho en repetidas ocasiones en este blog, es sin el menor lugar a la duda el autor más reconocido (y casi comercial) de los que a día de hoy se encuentran en activo en el Imperio del Sol Naciente. Cuestión distinta es que su trabajo haya atravesado por toda clase de altibajos que han provocado que “en petit comité” empiece a ser acusado de ser un cineasta mimado por parte de la Academia de Cine Japonesa y el público de su país más por la fama y la inercia derivada de ella que empieza a atesorar… que por su filmografía en sí misma.

Expuesto esto, no cabe duda de que lo que yo denomino como “Síndrome de la Sucesión de Miyazaki” ha generado auténticos monstruos en la prensa y la crítica especializada haciendo que no sean precisamente pocos los que, ante cualquier producto con un mínimo de calidad, se lancen al ruedo afirmando sin pudor alguno que el gran maestro de Ghibli tiene ya un digno descendiente, aunque ello lo repitan una y otra vez de manera sistemática, un tanto aleatoria e incluso, a veces, contradictoria. De ahí que en esta ocasión no tenga más remedio que hacer la advertencia que siempre, de un modo u otro, termino por hacer a todas las personas a las que les tengo algo de aprecio y que se dedican a disfrutar de la animación japonesa: no hay que fiarse de lo que se diga en la mayor parte de los medios españoles supuestamente especializados porque prácticamente ninguno sabe de lo que habla o directamente se lo inventa.

Por ello, no nos debe resultar extraño que haya habido quien, sin más y amparado en un supuesto “hype” generado por esta producción, haya expresado que nos encontramos ante algo parecido a “la revelación del año” sin conocer el alcance real de esta expresión. Si se prefiere, que ha habido unos cuantos que han proferido algo así ignorando que Makoto Shinkai es ya uno de los genios consagrados del género, que ya era idolatrado en los tiempos en los que este mundillo avanzaba a golpe de los empujones que propinaban las “releases” de los fansubs y que ahora, con una distribución oficial plenamente eficiente, los DVDs de las versiones de sus producciones en castellano son ya algunas de las joyas más cotizadas en el mundo otaku de habla hispana. Así pues, es imposible que un servidor pueda resistirse más a hacer un análisis de esta obra para ver si está a la altura de las joyas que han hecho grande a su padre o, por el contrario, nos encontramos ante una decepción similar con la que nos tropezamos cuando emprendimos junto a él un Viaje a Agartha de no muy agradable recuerdo y que se practica mucho mejor en lo que Julio Iglesias denominaba “La Nave del Olvido”. Pero antes, y como siempre, mostremos cómo esta obra pasó de ser un ensueño del director a convertirse en un producto tangible.

Un descenso estelar que culmina coronando un Olimpo

Sí es cierto. No es difícil deducir al leerme (antes o después de esta entrada) que Makoto Shinkai es, sin ningún género de dudas, mi autor preferido. Sin embargo, una cosa es lo que opine yo en lo personal y otra muy distinta lo que hace el público y la crítica japonesa como al final de esta sección veremos. Digámoslo de otra manera, una dimensión a tener en cuenta es el éxito y difusión que una producción pueda tener en Internet, y otra muy distinta la que se pueda cosechar en los círculos comerciales que realmente generan dinero y que, por lo tanto, resultan verdaderamente lucrativos. Y ello puede apreciarse realmente bien en la anterior obra maestra del genio nipón Kotonoha no Niwa, una apuesta excepcional a la que su peculiar formato de 46 minutos y su temática de amor prohibido condenó en cierta manera al ostracismo a pesar de ser un título de culto en las redes sociales y sitios online que se vanaglorien de saber algo sobre animación.

Partiendo de lo anterior, El Jardín de las Palabras supuso para muchos el final de las excusas para no reconocer el talento del muy aludido Shinkai que, hasta la fecha, no había pasado de ser objeto de loas en Internet que, desafortunadamente, no se traducían ni en éxitos de taquilla ni en premios de importancia. Es más. Desde 2007 hasta 2016, el Orson Welles del Anime no había sido ni tan siquiera nominado para el Animation of The Year de la Academia de Cine Japonesa, a pesar de que auténticos Crímenes Contra la Humanidad en forma de película como el cuasicómico From Up To Poppy Hill habían obtenido no sólo esa mención sino que incluso cosecharon el galardón a pesar de que aguantar cinco minutos seguidos de su visionado era peor que intentar contarse las uñas de los pies con una motosierra.

Mosaico con algunos de los artworks de Makoto Shinkai durante el desarrollo de Kimi no Na wa

Como diría Salomón “nada nuevo bajo el Sol”. Es de sobra sabido que no siempre crítica y público van de la mano. No obstante, una cosa es eso, y otra la marginación a la que se le estaba sometiendo a las obras de este autor a pesar de su formidable calidad técnica y su indiscutible capacidad para emocionar. Un pecado que empezaba a convertirse en uno de los asuntos más sangrantes para la comunidad otaku de todo el Planeta, que quedó en evidencia el 10 de diciembre de 2015, cuando un trailer oficial de poco más de un minuto de duración revolucionaba la Red al superar los dos millones y medio de visualizaciones a pesar de lo muy poco que en él podía adivinarse. Algo así como unos meteoritos cayendo sobre la Tierra mientras un hombre y una mujer ejecutaban una especie de diálogo coherente en cuanto a su construcción, pero cuyos protagonistas, por alguna razón, parecían no estar en el mismo plano espacio-temporal.

Algo estaba a punto de cambiar. Ni siquiera Hosoda que, como ya hemos apuntado, es en la actualidad el director más afamado y exitoso de los existentes en el archipiélago, había conseguido suscitar tanta expectación en las Redes Sociales en ninguna de sus apuestas, ni tan siquiera a pesar de ser el hombre que más Animation of the Year tiene bajo el brazo (superando incluso a los conseguidos por el gran Hayao Miyazaki a pesar de que este galardón empezó a concederse ya en su vejez). Y buena parte de la culpa la tuvo la distribuidora Toho que, una vez conseguidos sus derechos, y al contrario de lo que hizo con Garden of Words, decidió dar el todo por el todo por Shinkai, hasta el punto de preparar en su honor un vídeo que resumía sus más de diez años de trayectoria profesional para presentarlo ante lo que comúnmente se denomina como “Gran Público”, que, por supuesto, no sabía hasta entonces de su existencia.

Algunas de las instantáneas que se hicieron de los autobuses promocionales de Your Name en Japón

No queremos decir en absoluto que mi director preferido fuese un desconocido en el sentido habitual de este término. Sin embargo, el mundo del anime en particular y el del resto del Cine, no divergen demasiado, por lo que no es demasiado difícil comprobar que sólo cuando una película goza del respaldo real de una productora/distribuidora de renombre es capaz de triunfar. Él, no disfrutó de un apoyo así hasta el lanzamiento de la ínclita historia de amor platónico entre una profesora y su alumno que se desarrollaba en torno a un pequeño jardín en el que la lluvia hacía las veces de testigo y, no pocas veces, de cómplice. Sin embargo, insistimos, 46 escasísimos minutos de metraje impedían que el producto pudiese cuajar en las salas comerciales o darle a su creador el éxito que a todas luces merecía.

Tal vez sabedor de ello, justo el 31 de diciembre de 2014, Shinkai anunció que se encontraba trabajando en un nuevo proyecto y que iba a dedicar casi todo 2015 a crear bocetos, storyboards y guiones con la intención de crear lo que el denominaba “una historia de milagros y amor” que a su vez fuese mucho más allá de lo que él había creado hasta la fecha. En otras palabras, plenamente consciente de que hasta aquel momento sus producciones eran cuanto menos difíciles de asimilar para un público que no estuviese acostumbrado a lo que en Occidente denominaríamos “Cine de Autor”, se propuso que su siguiente film fuese definitivamente un largometraje para las masas, aunque, eso sí, sin renunciar a su particular estilo, a medio camino entre el Lirismo de lo Cotidiano y el Nihilismo Fatalista del amor intelectual irritantemente platónico entre un hombre y una mujer que nunca se llega a consumar.

Otras campañas promocionales de Kimi no Na wa en Japón

Unos meses más tarde, se revelaron por fin los diseños de la pareja protagonista cuyos nombres correspondían a Taki Tachibana y Mitsuha Miyamizu, mostrándose ambos como unos adolescentes. Algo que hasta entonces sólo podía intuirse. Asimismo el cartel oficial de la película veía la luz y en él ambos aparecían separados por una especie de haz de luz, en un efecto muy similar al que, años atrás, dio fama a Kumo no Mukou, Yakusoku no Basho, cuando en él podíamos apreciar cómo el espíritu de Sayuri Sawatari se reencontraba con el alma errante de Hiroki Fujisawa, al que recordaba que debía decirle algo, a pesar de que no se acordaba de el qué. Pero eso era, tal vez lo menos llamativo de la noticia.

Al mismo tiempo que se filtraba este avance, claramente destinado a generar una expectación entre el público nipón que rara vez cumple con lo prometido, un nuevo trailer hacía acto de presencia y, esta vez sí, el éxito conseguido por él sólo puede calificarse como inédito. Tanto ese vídeo como su sucesor superaban, en su subida oficial, los diez millones de visionados y se convertían en tendencia tanto dentro como fuera del Imperio del Sol Naciente. Y ello, en productos que a duras penas, durante varios meses y con un apoyo machacón por parte de las distribuidoras, apenas alcanzan la décima parte de su difusión, sí que es algo auténticamente novedoso en un mundo tan ingrato y, no pocas veces, injusto como el del anime.

El cartel de Your Name hace un guiño evidente al momento más recordado de The Place Promised in Our Early Days

Así pues sí, también se hablaron de los actores que se iban a encargar de su doblaje, de su banda sonora (compuesta por 20 pistas sobre las cuales se hizo especial hincapié en el tema “Zen Zen Zense” del grupo RADWIMPS) o incluso de sus proyectos alternativos, como en prácticamente todos sus contemporáneos. Sin embargo, el punto de atención no residía en el nuevo puñado de fans que esta clase de noticias suelen generar, sino en el impacto que en las salas comerciales podía tener el producto y sus repercusiones tanto dentro como fuera de Japón. Si se prefiere, podíamos estar ante un auténtico fenómeno de masas y ante el empujón definitivo a la carrera de Makoto Shinkai, que incluso vivió durante estos meses un auténtico resurgir de sus obras más antiguas en Internet, o incluso de sus trabajos publicitarios, en especial Z-Kai: Cross Road.

Así las cosas, el 18 de junio de 2016, la novela original vio la luz al módico precio de 560 Yen, mientras que el 26 de agosto del mismo año haría lo propio el film (con una premiere mundial celebrada el 3 de julio en la Anime Expo de Los Ángeles, donde FUNIMATION anunció que se encargaría de distribuirla en Estados Unidos). Y semejante interés no era para menos. La película ascendió directamente al número uno de cartelera japonesa y en apenas dos días había recaudado 770 millones de Yen. Una cifra que más de un clásico de los analizados en esta bitácora a duras penas consiguió alcanzar en toda su existencia. Pero es que al día siguiente, la recaudación casi se había doblado y superaba los 1.280 millones en la moneda del Imperio del Sol Naciente. ¿Pero es que acaso estamos hablando de un film destinado a hacer historia?

Algunas instantáneas del paso de Your Name por Francia

La respuesta a la pregunta del párrafo anterior es un rotundo Sí y las cifras iban en aumento. 3.800 millones en los primeros diez días, 6.200 en la tercera semana, 10.000 al mes… La novela vende en menos de catorce días más de 100.000 ejemplares y poco después el registro superaba holgadamente el 1.000.000, llegando incluso a los 2 si contamos ciertas versiones alternativas también comercializadas… Y pronto empezaron a llegar los análisis que se veían venir. Your Name se convertía en el largometraje más visto en Japón durante todo 2016 y su lanzamiento oficial se preveía hasta en 92 países diferentes entre los cuales figuraba España

Por estos lares, al igual que antaño había sucedido con Akira, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián la estrenó en nuestro suelo el 22 de septiembre de 2016, aunque la organización del evento no le prestase demasiada atención en la práctica. Por otro lado el Festival del Sitges la reconoció como el mejor largometraje del año, mientras que Selecta Visión se hizo con los derechos para su distribución en nuestro país, dando inicio a una de las mayores campañas promocionales que se le han visto hasta la fecha. Aunque si cosas como ésas estaban ocurriendo en nuestro país, lo de Japón y su área de influencia empezaba a rozar los escandaloso.

Algunas de las apariciones de Makoto Shinkai para promocionar Your Name en Japón y en China

Kimi No na Wa se resistía a abandonar los primeros puestos de la taquilla japonesa, y a mediados de octubre del año pasado ya había superado a lo cosechado por E.T. y por “El último Samurai”. A finales del mismo mes, dejaba atrás a Avatar y a Ponyo. Al acabar noviembre, Mononoke Hime tenía que contentarse con ver su espalda y en diciembre, Howl’s Moving Castle y “Harry Potter y la Piedra Filosofal” correrían la misma suerte. Por su parte, en Tailandia y en China se convierte en la producción de animación japonesa más exitosa de todos los tiempos y, a día de hoy, se estima que ha cosechado 24.570 millones de Yen, lo que la convierte en el cuarto film más visto de la historia de su país a muy escasa distancia de Frozen o Titanic, pero todavía a años luz de la imbatible Chihiro.

Un éxito que le valió a Shinkai su primera y, hasta el momento, única nominación al Animation of the Year que, sin embargo, se llevaría In This Corner of the World. Algo tal vez injusto a priori pero que forma parte del encanto que suele acompañar a esta clase de galas en las que, curiosamente, no se fue de vacío, al conseguir los galardones a mejor banda sonora y mejor guión original, en una noche dominada por el “Shin Godzilla” de Hideaki Anno, que sigue buscándose excusas para no terminar Evangelion. Aunque ahora que ya sabemos lo más relevante en torno a su producción y repercusión, la gran pregunta que debemos respondernos es. ¿Estamos de verdad ante algo tan grande como parece a juzgar por su éxito?

Un nombre al que amar

No han sido pocas las tribulaciones que he tenido acerca de cómo empezar esta sección. En el fondo, todo lo que aquí escribo lo hago después de haber dicho que nos encontramos ante un referente histórico del cine de animación japonés y que, muy probablemente, “Su nombre”, haciendo un mal juego de palabras, quedará grabado a fuego en la historia del anime diga yo lo que pueda decir. Así que pensé en un primer momento en todas las producciones a las que esta apuesta había superado en una taquilla tan compleja e injusta como la japonesa. Hablo de dejar atrás humillantemente a sagas tan comerciales como “Piratas del Caribe”, “El Señor de los Anillos” “Star Wars” o “Harry Potter” en un país en el que el frikismo y la mitomanía en torno a esta clase de productos roza casi lo religioso. También me refiero a dejar nombres casi sagrados por estos lares como “E.T.”, “Buscando a Nemo” o “Parque Jurásico” al nivel de películas de serie B de ésas con las que Antena 3 lleva décadas destrozando las tardes de los fines de semana españoles.

La sola mención de lo anterior hace que me tiemblen las piernas. Pero nada es ese nerviosismo en comparación con una angustia cuya simple mención deja en ridículo a todas las demás. Excepto Chihiro, todas y cada una de las películas de Hayao Miyazaki han sido derrotadas por la de Shinkai y eso significa que también Mononoke Hime había sufrido el mismo destino. En otras palabras, me encuentro ante una obra capaz de superar un título que para mí es un mito y que forma parte ineludible de mi vida. Así que me limitaré a recordar lo que en muchas ocasiones he repetido. Yo, un adolescente de apenas 16 años, veo en TeleMadrid un pequeño comentario sobre ella asegurando que, por entonces, había sido la única producción capaz de llevar a más gente al cine que el mítico extraterrestre de Spielberg. Y naturalmente ello implicó que fui uno de los únicos que, en compañía de un amigo al que prácticamente forcé a ir a verla conmigo, acudió a su estreno en Zamora (el tercero que había en la sala se durmió).

Your Name es la primera película de Shinkai en la que se aborda de un modo claro la sexualidad

Esta anécdota suelo contarla en tono jocoso, pero con ella quiero decir que durante muchos años ser otaku en España no era sencillo y que sólo títulos de esa envergadura eran capaces de llevarnos al cine… o, al menos, lograr que tuviesen un paso breve, fugaz, pero comprobable, por nuestro suelo. Y el maestro de Ghibli fue uno de los pocos que lo consiguió. Hoy las cosas son bastante más fáciles, pero el nombre de San y su particular relación de amor-odio con el Príncipe Ashitaka sigue constituyendo, a día de hoy, algo que sólo puede definirse como “Palabras mayores”. Y ahora, resulta que Kimi no Na wa no sólo es que superase en 5.000 millones de Yen su recaudación en su tierra natal, sino que también hizo lo propio con mi otra película fetiche, Howl’s Moving Castle en una cantidad muy similar… ¿Somos acaso conscientes de lo que significan estas curiosidades estadísticas?

Analizando las 30 películas más vistas en el Imperio del Sol Naciente llegamos a conclusiones sorprendentes, y la primera de todas es que 21 de ellas son nada más y nada menos que producciones norteamericanas, lo que no deja de resultar llamativo en un país con un espíritu nacionalista tan arraigado en todos y cada uno de los aspectos culturales como lo es Japón. La segunda, es que de las nueve restantes de origen nipón, las dos entregas de “Bayside ShakeDown” y “Antarctica” son convencionales, lo que significa que seis de las más vistas pertenecen al género del anime. Y la tercera, es que de esas seis, cinco están firmadas por el mismo autor, Hayao Miyazaki y sólo la que nos ocupa en esta review está dirigida por un autor distinto quien, además, supera a todos sus títulos más emblemáticos, con la excepción muchas veces mencionada de Chihiro.

Mitsuha representará al Japón más tradicional que, de algún modo, está condenado a morir para su generación y que ella no termina de apreciar

Ello quiere decir algo verdaderamente sobrecogedor. A pesar de la excepcional calidad de la filmografía de cineastas como el tristemente fallecido Satoshi Kon, ninguna de sus apuestas logró acercarse ni remotamente a los éxitos cosechados por el genio de Ghibli. Otros como Hosoda, al que machaconamente se le adjudica el título honorífico de “Sucesor” del gran gurú de la animación de origen nipón, cuenta sus apariciones por premios en la Academia de Cine Japonesa, pero tampoco ninguna de sus creaciones ha logrado ni remotamente alcanzar la aceptación que un teórico “marginado” como Shinkai ha logrado con un título que, al menos a primera vista, no difería demasiado de lo que había sido el resto de su obra, muy reconocía en círculos Underground pero sistemáticamente condenada al ostracismo en todos los lugares susceptibles de generar beneficios económicos.

De este modo, conviene recordar que el muy citado Shinkai es la misma encarnación de la introversión. Un maestro a la hora de plantear amores desesperados en su concepción, platónicos en su desarrollo y aparentemente correspondidos en lo sentimental que, sin embargo, nunca terminan de consumarse por causas vinculadas a la fatalidad; bien por la guerra como ocurría en Hoshi no Koe y en Kumo no Mukou Yakusoku no Basho, la fatalidad del destino consumada en la distancia de los amantes de 5 Centímetros por Segundo, la muerte como sino ineludible de todos los seres humanos de Hoshi o Ou Kodomo, o los convencionalismos sociales que prohíben los amores entre profesor y alumna debido a la edad y la posición de ambos que tanto nos emocionó en Kotonoha no Niwa.

Taki representa al Tokio más urbanita y tecnológico, especialmente representado en los trenes que tanto le apasionan a Shinkai

Del mismo modo, sus guiones se componían de una mezcla tan atípica como embriagadora. Uno de sus pilares era el cómo la ausencia del ser amado desembocaba en una amalgama de poemas, reflexiones, soliloquios y diálogos telepáticos en el que el sufrimiento se torna tan dramático como insoportable en una especie de nihilismo fatalista en versión platónica. La otra gran columna es una consecuencia de lo anterior; mezclar esos recursos narrativos con lo que en alguna ocasión he definido como “lirismo de lo cotidiano”. Shinkai capta una escena habitual de cualquier ciudad como pueda ser un atasco, la traslada con una precisión técnica casi absoluta al campo de la animación y la combina con una amalgama de instantáneas basadas en algo tan sencillo como el fuego que calienta una cafetera o el sonido de la lluvia al golpear un paraguas. Todo ello combinado con unos sonidos ambientales y una música de fondo que convierten a cualquiera de sus fotogramas en una auténtica oda a la riqueza de espíritu interior digna de ser exhibida en un museo.

Ello y, naturalmente, sus trenes. Aquellos que separaron trágicamente a Takaki y a Akari en 5 Centímetros por Segundo, o los mismos que le servían a Fuyisawa para sobrevivir mientras acudía a una estación de Tokio fingiendo que esperaba a alguien, con la intención se superar el dolor que la ausencia de Sayuri provocaba en su alma y que parecía que ni la propia muerte era capaz de calmar. Sí, teclear cosas como éstas parece fácil, pero no lo es. La belleza con la que el Orson Welles del Anime mostraba su corazón al espectador es de tal magnitud que, como si de una composición de Mozart se tratase, no puede explicarse, sino que debe ser disfrutada para comprender toda su magnificencia. Por lo tanto, hay sólo una pregunta que nos debemos plantear. ¿Por qué si Shinkai siempre ha demostrado ser un genio, sólo ahora ha logrado un reconocimiento real y objetivo y no antes? La respuesta, como veremos no es precisamente sencilla.

La primera parte del film estará lleno de elementos atípicos para Shinkai como un Opening o hasta bocadillos para representar pensamientos cómicos

Nos ponemos ante la pantalla y nos topamos con el diálogo del trailer del que hemos hablado en la sección anterior. Nada nuevo ni reseñable con dos únicos momentos llamativos. El primero de todos es el de los trenes, cuya presencia ya es un fetiche para el director. Y el segundo es el de que, al igual que en The Place Promised in our Early days, también se nos dice que uno de los protagonistas siente que ha perdido algo, aunque en esta ocasión la que nos transmite ese sentimiento es la protagonista femenina de un modo directo y no de manera indirecta por parte del masculino como ocurría en el primer largometraje de este autor… o tal vez no…

Lo cierto es que este comienzo es engañoso, ya que nada más terminar la secuencia nos topamos con un opening en el sentido más estricto del término… Sí, exactamente eso. Es verdad que Byousoku 5 centimeter concluía con algo parecido a un ending y que Egao era un videoclip que podía interpretarse como un ensayo que le permitiese llegar a algo parecido. Pero este recurso narrativo es completamente inédito en él… aunque nuestro asombro quedará en nada cuando comprobemos cómo Mitsuha se despierta contrariada de un sueño en el que parece sufrir un desencuentro con alguien y, justo en ese momento, observa fascinada sus pechos y empieza a masajeárselos…

Las respectivas exploraciones corporales de Taki y de Mitsuha se han convertido en uno de los buques insignia de la película

Así es. El autor audiovisual que, con mucha diferencia, mostró ser el más casto y platónico jamás nacido en Japón, comienza su película más exitosa hasta la fecha con una connotación claramente sexual que se confirma cuando la fémina se levanta, se desnuda ante un espejo y descubre fascinada su cuerpo… ¿Pero qué demonios es esto? O tal vez deberíamos preguntarnos ¿qué diantres está pasando? Ya que apenas tardaremos un cuarto de hora en encontrarnos una escena similar con un chico despertándose extrañado, mientras se lleva la mano a la entrepierna y sufre el gran susto de su vida. Todo ello con una cuestión de fondo que parecen hacerse ambos. “¿Quién eres?”.

Volvamos por un instante al ámbito reflexivo, pensemos en lo que últimamente se ha dado en llamar “roles de género” y resumamos lo que esa construcción teórica hace que en las historias de todo tipo y condición se nos suponga a los representantes del sexo masculino. En resumidas cuentas, se supone que a los hombres se nos imputan papeles y comportamientos más impulsivos y un tanto burdos y descuidados mientras que las mujeres suelen ser arquetipos de naturaleza más conciliadora y delicada. Todo ello con los correspondientes “códigos de conducta” no escritos entre sexos que generan la confusión cuando se saltan. Y ése es el particular ardid de los primeros treinta minutos de Your Name y con los que se pretende jugar al despiste.

Taki y Mitsuha al interpretar sus respectivos roles de género en cuerpos distintos

No es precisamente la primera vez que se hace algo similar, tanto en animes de tipo Hentai como en otros de más empaque como Hack. Sign o el más reciente Sword Art Online II. Pero es verdad que tal vez ésta es la primera vez que se ha intentado plasmar esta coyuntura en un producto con estas pretensiones. Un hombre que se pone en la piel de una mujer y viceversa y en ambos casos parece que a ambos les va mejor en una piel ajena que en la propia. El uno se vuelve mucho más importante entre sus compañeros e incluso consigue “ligar” con su jefa de sección. La otra es por contra mucho más popular en los deportes e incluso parece tener algo más de pericia a la hora de manejar las tensas relaciones con su padre que más adelante se observarán. Pero el tracto de estos acontecimientos no es continuo y ocurre de forma aleatoria generando verdaderas lagunas de memoria en ellos.

Esto lo descubriremos paradójicamente gracias a una vieja conocida. Será ni más ni menos que Yukari Yukino quien ha encontrado un nuevo trabajo en la prefectura de Gifu después de la turbulenta salida en su anterior instituto, a pesar de que en ningún momento se refieran a ella por tal nombre. No obstante tanto su aspecto, como su voz (interpretada una vez más por Kana Hanazawa) o incluso sus palabras “crepusculares” resonarán frecuentemente en nuestras cabezas a lo largo del metraje. Sin embargo no es conveniente dar ahora detalles mucho más allá de que, si bien la profesora representa de un modo alegórico el cambio de vida que supone el pasar de vivir en la gran ciudad a hacerlo en el campo, con Mitsuha ocurrirá justo lo contrario.

No tardaremos en descubrir que Yukari ha rehecho su vida lejos del Jardín de las Palabras

Prisionera en el cuerpo de Taki, muchas de sus expresiones pondrán sobre el papel que habla en femenino y que tiene que empezar a comportarse de otra manera si no quiere que su entorno empiece a sospechar, tanto por las construcciones gramaticales que utiliza como por el hecho de que afirma en ocasiones frases como los precios de Tokio son prohibitivos para ella, lo que implicará otro tipo de hábitos sociales entre los cuales, dicho sea de paso, se encontrará en que su conducta femenina empieza a atraer a otros hombres, en lo que sin duda es un guiño a las relaciones homosexuales que por primera vez se revelan de un modo claro en la trayectoria de Shinkai.

De la misma manera, ambos jóvenes representan dos aspectos que también estarán destinados a hacerse destacar. El uno, vive en la capital de Japón y goza de los privilegios de una urbe como ésa, pero es una gota en medio del océano; un ser de existencia irrelevante cuya desaparición sería fácilmente subsanable por la de cualquiera. La vida de la otra transcurre en un pueblo pequeño, pero su padre es nada menos que el alcalde y su capacidad de influencia en sus semejantes es, por consiguiente, mucho mayor, tanto por el hecho de que todo el mundo en su tierra la conoce, como por el poder fáctico que representa en los círculos de poder de su localidad. Así que en estos dilemas nos encontramos. Hasta aquí, lo más destacable para nosotros es el buscarle un sentido en español a los juegos de palabras que tienen lugar en los diálogos de su versión original… cuando de pronto nos surge una pregunta sin aparente trascendencia: ¿qué ocurriría si la que desapareciese fuese ella?

Las lágrimas de Mitsuha marcarán un punto de inflexión en el desarrollo de la cinta que la convertirá en providencial

Todo hasta ahora era relativamente intrascendente. Incluso a la media hora se nos introducen una serie de escenas del Tokio urbano a cámara rápida como símbolo de la rutina y de que todo continúa con ese particular y caprichoso cambio de papeles, al parecer provocado por la influencia de un cometa. Aunque, sin más, en una escena que debería ser como las anteriores contemplamos algo que nos helará el corazón. Ambos, sin que sepamos el porqué, derraman unas lágrimas ante el espejo. Acto seguido, observaremos una toma en la que el cuerpo celestial ya aludido se divide y se convierte en un meteorito y, sin más, entra en juego una muy desagradable invitada como es La Muerte. Y entonces nos encontramos ante un verdadero punto de inflexión que resulta imposible de explicar tal y como lo hemos hecho hasta ahora.

Así que expresémoslo de otro modo. Digamos que vuelvo a ver la película y son las tres menos cuarto de la mañana. Cualquier persona cuerda lo que haría es irse a la cama, pero resulta que yo necesito ponerme ante el teclado y expresar que me encuentro maravillado, a la par que reconozco que no sé explicar muy bien el porqué. Tal vez, porque han sido dos las ocasiones en las que, sin qué ni por qué, me he mirado los brazos y he descubierto que se me ha puesto la carne de gallina. ¿Cómo es posible que con un comienzo tan aparentemente flojo como el que he descrito pueda a su vez sentirme así? Y lo mágico que todo es que no logro encontrar las frases correctas para describirlo.

El cruce de los dos amantes en un puente de Tokio delatará un cambio de rumbo en los destinos fatalistas de Shinkai

Digamos que es como si Shinkai hubiese cogido todas sus experiencias anteriores e intentase redimirse ante el espectador por haberlo decepcionado en cuanto a sus expectativas de un final complaciente. Un buen exponente de ello lo encontramos en el desolador desenlace de Byousoku 5 centimeter. En él, Akari y Takaki se cruzan y él se vuelve, pero al pasar un tren ella ya no está. Aquí existe una escena en la que Mitsuha y Taki se reencuentran en un puente de Tokio; así pues temes que el drama se vuelva a repetir y tus temores resultan ser fundados; pero es que mientras eso sucede te das cuenta de que has cerrado el puño, lo has apretado con rabia y tanto tu corazón como tu cabeza gritan al unísono lo mismo: “Por favor, volveros. Makoto, no puedes volver a hacernos esto”.

Es algo muy similar a lo que ocurría con la obra de teatro de “Peter Pan” cuando en la trama concebida por J. M. Barrie se le pedía al público que asistía a las representaciones que salvasen a Campanilla gritando que creían en las hadas. No se trataba únicamente de un incidente en el guión. Se trataba de hacer de un auditorio no sólo un potencial cliente, sino un cómplice. Y Shinkai, directa o indirectamente, nos provoca una y otra vez dado que, sí, en repetidas ocasiones se nos evocarán sus películas y hasta sus anuncios pero ya no nos la puede seguir jugando. Simple y llanamente le exigimos que la pareja protagonista acabe junta y no pararemos hasta conseguirlo. Aunque entonces, ¿seguiría siendo él?

Escena en la que se nos muestra la inmensidad del cráter, clave para entender la simbología de la película

Nuestro director preferido consigue una situación intermedia. Nos da lo que queremos, pero al mismo tiempo deja cierto margen de incertidumbre en cuanto al desenlace. Una decisión radicalmente cruel sin duda, pero que forma parte del encanto con el que lleva seduciéndonos durante más de una década. Hizo un largometraje para el gran público, pero decidió seguir siendo él, a pesar de que a veces cueste distinguirlo y nuestra atención se centre en cuestiones secundarias, como por ejemplo el método que se usa para convencer al pueblo de la evacuación masiva o, por qué no decirlo, la influencia de Toki wo Kakeru Shoujo en todo el argumento.

No deja de resultar irónico que si bien en su peor película, Hoshi o Ou Kodomo, la influencia de Miyazaki era clara, para la que muchos dicen que es la mejor no sólo haya optado por una de las mayores retroalimentaciones jamás vistas en la historia del anime, sino que incluso haya habido pie para ciertos guiños a la filmografía de otros contemporáneos como Hosoda, teóricamente inferiores en cuanto a potencial que lo visto con el genio de Ghibli. No obstante, no cabe el menor lugar a la duda; los saltos en el tiempo de Makoto y lo visto a partir del segundo tercio de esta cinta son similares. En resumen, no es descabellado decir que parte de la trama toma principio y origen en aquella ya lejana historia de la chica cobarde que cambiaba constantemente el pasado por niñerías hasta que ocurría algo terrible y ya era demasiado tarde para volverse atrás.

Momento en el que la rebeldía de Mitsuha se hace patente para cambiar el destino de todo un pueblo

Your Name lleva este concepto muchísimo más allá hasta el punto de redimir aquel funesto Viaje a Agartha poniéndonos una vez más en conflicto con la muerte como fin de todo, pero también a la Divina Providencia como milagrosa salvadora. Y volvemos, una vez más, al mismo problema. ¿Cómo expresarlo? ¿Cómo decir que el momento en el que Taki y Mitsuha intentan encontrarse en la cima de un gigantesco cráter, sin que se sepa muy bien quién domina el cuerpo de quién, sin que podamos asegurar que se encuentran en el mismo momento espacio temporal y con los acordes de Kataware Doki de fondo, es uno de los instantes más bellos que jamás he vivido delante de un anime y que las mismas lágrimas que sin razón aparente derramaban los protagonistas más atrás fueron las mismas que ahí corrieron por mis mejillas sin que pudiese dar razonamiento alguno que lo explicase?

Expongamos una pincelada. Ya hemos dicho que a lo largo de todo el film, ambos intercambian una y otra vez posiciones e incluso se dejan mensajes en sus dispositivos móviles o en sus cuerpos para que el uno se acuerde del otro en algo tan aparentemente intrascendente como sus nombres… Así que se apuntan una y otra vez en la mano los kanjis que denominan por escrito al uno y al otro hasta que Tachibana le deja a Miyazumi algo que históricamente nos ha correspondido siempre a los hombres… dejarle las palabras “Te quiero”… que efectivamente no le sirven para recordar su nombre… o eso es lo que ella piensa… puesto que hasta el último fotograma que podamos disfrutar en este largometraje puede tener su significado.

¿Está segura Mitsuha de que ese mensaje no le ayudará a recordar el nombre de Taki?

Por lo tanto no. No podremos entender esta película a la primera o a la segunda. Serán necesarios varios visionados para alcanzar a comprender la meticulosidad del trabajo del director. Cómo incluso en los movimientos de un simple bolígrafo y los trazos marcados por él implican un contenido lírico que llegará a expresar en algunas ocasiones el dolor de los personajes y la interrupción de sus pocos momentos de felicidad. Algo a pesar de lo cual, en esta ocasión no se dejarán arrastrar por el lirismo fatalista del amor platónico sino que lucharán no sólo contra el destino que se empeña en unirlos y en separarlos, sino también contra su mala memoria.

¿Estamos pues ante una simple evolución de Shinkai o ante toda una revolución? La respuesta es que simplemente estamos ante alguien que ha sabido encontrar un equilibrio y ha conseguido llevarlo a decisiones sabias. Por ejemplo, el director siempre estuvo muy marcado por una relación sentimental que mantuvo con una mujer bastante mayor que él, lo que tuvo su reflejo en El Jardín de las Palabras o aquí. Sin embargo, en el producto que tenemos entre manos, ese romance nace, vive, se deduce que muere y deja paso a otro algo más asimilable para el público y que suele denominarse “complaciente”. En definitiva, “es él mismo, sin que ello implique decepcionar a los demás”.

Cuatro instantes de utilización de animación experimental (clic para ampliar)

Y de nuevo surge la gran pregunta. Parece claro que la película recoge toda la experiencia intelectual y laboral del autor, la lleva a un nuevo terreno e incluso es susceptible de generar algún mito similar a aquél que afirma que todos los largometrajes de Pixar están interconectados. La clave está en ese “nuevo terreno” con guiños humorísticos en forma de “bocadillos” que expresan los pensamientos de Mitsuha o las situaciones de enredo con los compañeros de Taki… Me refiero a esos instantes en el que la cinta amenaza con ir en una dirección para, después, avanzar en el rumbo al que nos tiene acostumbrados este autor. Dicho en una simple pregunta. A pesar de la nueva oleada de fans que Your Name le ha proporcionado, ¿qué sucede con sus más puristas y veteranos seguidores?

En honor a la verdad, los pequeños cambios no han sido excesivamente criticados a través de Internet. Es más, en casi todas las webs que recopilan notas por parte de los usuarios, rara es la puntuación que baja del nueve. Un ejemplo lo encontramos en MyAnimeList, donde la ficha de esta producción supera las 130.000 puntuaciones, con una media en todas ellas de 9,33. Lo que la convierte en la mejor obra de anime de todos los tiempos según este site por delante de FullMetal Alchemist o Gintama. Una estadística en la que apenas existen notas negativas y que, unida a la de otros portales, sirven para hacernos una idea de que prácticamente todo el mundo está contento con el resultado. A pesar de lo cual debo formular algunas objeciones

Hay diálogos tan bellos y tan bien planteados audiovisualmente que no hace falta oírlos para saber que son maravillosos

Confieso que la Banda Sonora, a pesar de que evidentemente es uno de sus aspectos más cuidados, flojea, pero no por ser mala, sino porque le falta el que durante muchos años fue el brazo derecho del director. El gran Tenmon, que firmó su último gran trabajo con él en el fatídico Hoshi o Ou Kodomo y que constituía uno de los pilares en torno al cual el director construyó el mito que le precedía. Efectivamente el trabajo de Radwimps en general y de Yojiro Noda en particular es francamente notable y se encuentra muy por encima de la inmensa mayoría de los vistos en las Bandas Sonoras de sus obras contemporáneas. Pero por alguna razón, el toque de su antiguo socio otorgaba un toque añejo a sus producciones que, como el buen vino, mejora con los años.

Huelga decir que la animación es sencillamente soberbia, aunque ello no es precisamente una novedad en Comix Wave. A las ya clásicas espectaculares y casi calcadas reproducciones de la realidad, se le suman naturalmente los paisajes, llenos de luz, color, detalles y, por encima de todo, inmensidad. Es más, resulta particularmente difícil contener el asombro cuando observamos la grandeza del firmamento que se nos muestra para retratar al cometa, o la majestuosa belleza de la devastación más absoluta que nos muestra el inmenso cráter de lo que antaño fue un acogedor pueblo. Incluso Shinkai se permite ciertos guiños a la animación experimental al resumirnos la vida de Mitsuha. No obstante, nada de eso es lo que ha hecho que esta obra haya pasado a la posteridad.

Cuatro de los paisajes que podremos disfrutar en Kimi no Na wa (clic para ampliar)

Todo el éxito cosechado sólo puede entenderse si se ha visto Hoshi no Koe y comprueba cómo aquellos dramáticos SMSs que tardaban años en llegar entre los dos amantes, se actualizaban en forma de mensajes de Line que desaparecían al tiempo que Taki perdía al amor de su vida. Darse cuenta de ese detalle en mitad de diálogos cuyo ritmo lo marcan puertas de un tren o de una casa que se abren y se cierran como si de un metrónomo urbanita se tratasen. O simplemente, disfrutar del dionisíaco placer de comprobar el inmenso dominio que sobre el japonés tiene el director para hacer de una simple palabra, el más alto homenaje al amor jamás representado en anime alguno a pesar de que jamás se consume ante nuestros ojos.

Está claro que estamos ante la que es la película más influyente de la historia de la animación japonesa en todo lo que llevamos de siglo después de Chihiro. Tras muchos años de éxitos en el mundo no lucrativo del anime, puede decirse que Shinkai ha dado con la fórmula del éxito a base de enganchar al espectador con un planteamiento liviano para, después, disparar toda su artillería sin dejarnos un único instante de respiro. Nada. Ni tan siquiera lo que pudiese parecer el inocente trazo de un Kanji se deja al capricho del azar. Y ello hace que traducir el film a otros idiomas sea algo verdaderamente impensable. Por lo tanto, la película debe disfrutarse en su versión original y sólo recurrir al doblaje cuando no quede más remedio.

En un auténtico homenaje a Platón, a veces no hace falta saber el nombre de una persona para darse cuenta de que es el amor de tu vida

Queda también sobre la mesa otra cuestión palpitante como lo es la deuda histórica que la Academia Japonesa empieza a acumular con el director. A pesar de que In This Corner of The World sea una película notable y muy a tener en cuenta, es sencillamente ofensivo que personajes como Goro Miyazaki tengan un Animation of the Year y que a Shinkai le costase una década alcanzar una triste nominación que el hijo del maestro consiguió con el mero hecho de filmar una película tan deplorable como Tales of Earthsea, en la que lo único mínimamente salvable se lo había copiado a su padre. Una injusticia que sólo el tiempo dirá si queda o no resarcida.

Lo único cierto es que podemos decir que sí, es verdad, el inicio puede parecer algo flojo y en ocasiones podemos perdernos pero… ¿y qué? En realidad todo lo anterior se podría resumir en que este autor nos ha vuelto a regalar algo que simplemente puede calificarse como… hermoso. Dos desconocidos a los que un fenómeno paranormal los unirá para siempre. No saben quién es el uno y quién el otro, no conocen su aroma ni desde luego conocen de sus personas nada que vaya mucho más allá de que una mitad halla a su otra mitad y todo, desde ese momento, empieza a tener un sentido. Una nada que va progresivamente llenándose hasta un tope en el que sólo queda por averiguar un dato que el uno desconoce respecto al otro y que es el último paso para dar comienzo a una eternidad en común: un nombre por el que llamarse.

Conclusión

Y ahora, intentemos resumir en una frase todo lo que esta película supone. Tal vez, lo más adecuado sería decir que estamos ante treinta minutos de embuste, seguidos de una hora jugando con nuestros sentimientos y unos instantes finales que dan como resultado lo que sólo puede definirse como el éxtasis. Y ante ello nos queda preguntarnos si un largometraje puede considerarse perfecto o casi perfecto cuando su comienzo es renqueante. Es decir, si un desarrollo “in crescendo” y una apoteosis como conclusión pueden servir para camuflar un planteamiento que hasta puede calificarse como mediocre. ¿Qué podríamos decir al respecto?

La respuesta es que no estamos ante un film al uso, sino ante un sentimiento en forma de película. Una obra compuesta a base de fotogramas que entremezclan imágenes y sonido, pero cuya auténtica finalidad no es la de contarnos una historia, sino transmitirnos una idea; una especie de poema onírico que sirve de autohomenaje del propio director a su ya dilatada filmografía mientras que, a un tiempo, da carpetazo a todo su bagaje cinematográfico para convertirse por fin en un autor reconocido por las masas. Un cambio de mentalidad en cuanto a lo comercial que, a su vez, intenta no alejarse demasiado de sus principios. Y el resultado no podría ser más positivo.

Nos encontramos pues ante un producto que ni puede ni debe verse desde el punto de vista de la racionalidad, sino desde la emotividad. Algo similar a cuando decía que las apuestas de Miyazaki no podían verse con los ojos sino con el corazón. Una verdadera y fidedigna oda a la vida reflejada en una pareja de personajes opuestos a los que el destino une mediante la fatalidad, dándole a su existencia un rumbo desconocido para ambos del que, lo único que saben, es que el camino que desde el momento en el que terminan por encontrarse físicamente deben recorrer… lo harán juntos. Una historia de amor al revés en el que ambos empiezan conociendo los detalles más íntimos del uno y del otro y en el que lo último que terminan de saber es… su nombre. Un simple placer para los sentidos, ante el que nadie con un mínimo de alma podrá resistirse a enamorarse del intrincado universo con el que Makoto Shinkai, una vez cada varios años, nos recuerda que el anime es una de las formas de expresión más bellas jamás concebidas por el hombre.

NOTA: 10

16 comentarios el “Kimi no Na Wa (Your Name). El nombre para recordar de Makoto Shinkai

  1. Makoto Shinkai es el realizador que demuestra más esfuerzo y destreza en relación al significado de sus obras. No imaginaría una reseña tuya explicando de un modo objetivo el valor sentimental plasmado en este film. Su FLOW (fluir) narrativo, ya expresado desde grandes o modestas obras underground, ha perfeccionado al unir el cauce de la crítica y el público deseado por muchas productoras japonesas de este tiempo.
    Aunque el superar en taquilla a monstruos de la talla de las inolvidables versiones de Miyazaki (tema aparte si son superadas en calidad), reconozco el merito de nuclear a todas las generaciones amantes de la animación japonesa. Esperemos no sea la primera y última en su nutrida carrera, para hacer sorprender a más almas nobles.
    La critica profesional puede tener la razón en elegir títulos que acompañen mejor la distribución hacia otros lares, pero entre los producciones hollywoodenses de muchos millones y pocas ideas, o el ostracismo de los certámenes de premios en su propio país, se hacen justicia, por decir algo, en su hipster en redes sociales.
    Gracias por la reseña redactada y sigue con ese ánimo.
    Saludos.

    PD: Luego del robo de la década por parte del Barca, y de otros unos tantos menores del Real para no perder el invicto en La Liga. Inclinare mi favoritismo a equipos de poca monta como el Aleti en Champions o el Sevilla (que podrían llevarse a su entrenador) peleando la punta, al menos para darle sentido a esos certámenes. Y otra vez seré testigo de otro Argentina-Chile para ver cuanto dura la terquedad indigna de Messi junto con otros impresentables.

    • Es que, muy en resumidas cuentas, el FC Barcelona es el equipo más politizado de España y desde luego que, más o menos desde hace diez años, sus éxitos deportivos han estado en el punto de mira. Especialmente por lo que la prensa española denominó “El Villarato”. Aunque yo ya estoy curado de espanto. Si quieres saber algo más, busca en Youtube la famosa rueda de prensa de Mourinho y su “¿Por qué?”. No podía ser más claro respecto a los arbitrajes a ese equipo.

      Un saludo.

  2. En la oscuridad de la noche y alumbrado por la pantalla del móvil.
    Segunda vez que leo la reseña completa.

    Primero que nada quisiera agradecerte por la mención especial. La verdad no siento haber hecho lo suficiente, creo que apenas y te he dado un pequeño empujón para que sigas adelante. Es bueno saber que en algo ayudé 🙂
    Seguro ya lo dije en otras ocasiones pero las lecturas del blog me han ayudado a mejorar lo que escribo, ese es uno de los pasatiempos que tengo para relajarme y espero que de igual manera eso te ayude, más sabiendo la cantidad de horas que debes haber invertido en escribir todo esto.
    Respecto a la entrada, puedes estar seguro que estuvo a la altura y fue como revivir la película. Tratar de adivinar la nota final conforme iba avanzando le puso bastante emoción a la lectura.

    -~~~~~•~~~~~

    Antes de continuar, quiero abrir un paréntesis para decir algo que he estado pensando últimamente.
    >>A veces me es inevitable pensar que Makoto Shinkai es un director cuya carrera ha sido un poco sufrida (por decirlo de alguna manera).

    • Como bien mencionas en tu análisis, no la tuvo nada fácil para poder ganar una merecida exposición global, y es que han pasado más de 17 años desde que se inició en el mundo de la animación. Y sin embargo…
    • Con 44 años de edad y todavía debe seguir soportando que en occidente la prensa y crítica especializada lo pongan bajo la eterna sombra de Miyazaki.
    • Es un director incomprendido, su narrativa es criticada por el otaku promedio y tiene todo un pequeño ‘fanbase’ de detractores. Eso es una lástima ya que la belleza de sus obras radica en la forma de ser contadas, es una especie de literatura cinematográfica. Ahora ha tenido que modificar un poco su estilo y ni así pudo complacer a todos.
    • La similitud en la temática de sus obras principales no contribuye a cambiar la opinión negativa que alguna gente tiene sobre él, y por desgracia, su película que más difiere del resto, resultó en un homenaje a Miyazaki que en general no fue tan bien recibido. Adicionalmente no hizo mas que sumarle al mote de ser “el sucesor”.
    • Es posible que para su próximo proyecto se exija demasiado así mismo y termine fallando en el intento, además la expectativa será tanta que resultará en una comparación inevitable con los logros de Your Name. No todo ha sido color de rosa, el reciente éxito le ha traído muchas opiniones mal intencionadas.

    Lo importante es que a pesar de todo eso sigue siendo alguien bastante humilde, que nunca se ha sentido digno de tanto elogio y por eso es que se ha ganado mi respeto y admiración. Algo de esa humildad le falta a muchos en la comunidad anime, en los últimos meses me he dado cuenta de lo tóxicos que son los trolls y haters en los foros y en YouTube.

    Bien, ahora sí comento sobre la película.

    > Algunas de las primeras impresiones de la gente señalaban que este era un proyecto en el que Shinkai se volvía más accesible y entretenido sin tener que sacrificar los matices principales que lo caracterizan. Me alegra mucho que esos comentarios hayan estado en lo cierto, de lo contrario estariamos ante otro Viaje a Agartha…

    > Para mí tambien es un director importante, del que cualquier noticia nueva me llega a levantar el ánimo.
    Claro que en la actualidad también hay producciones interesantes de otros directores, puede que no sean tan sólidas pero en algo destacan . Ahorita espero ver Koe no Katachi, el manga me parece regular y medio aburrido pero puede que la adaptación me provoque alguna emoción positiva, al igual que espero ver In This Corner of the World, y proximamente las películas de Yuasa.

    > Buena observación sobre la similitud del poster de KnNw y el fotograma de Kumo no Mukou, Yakusoku no Basho.

    > Responder a la pregunta del porqué es hasta ahora que Shinkai ha ganado tal reconocimiento es todo un puzzle. Eso es parte del encanto de esta obra, cómo logró lo inimaginable siendo una película con una historia de fantasía y romance cuyo director y estudio no estaban bien establecidos como los grandes estudios de animación tipo Ghibli, Disney, Pixar, etc.
    Que haya roto casi todos los récords de taquilla es como un milagro, pero de lo que si estoy seguro es que parte de ese éxito se debe a la gran popularidad de la banda Radwimps. Seguido del esfuerzo en conjunto de todo el staff y la dirección de Shinkai. Fue algo hecho para ser rentable pero sin olvidarse de la pasión y el amor a la animación.

    > Llama la atención lo de enterarse del cambio de cuerpos en los primeros 15 min, según leí el productor sugirió que acontecieran las cosas al inicio sin mucho rodeo ya que de lo contrario se aburriría.
    Dicho sea de paso, me parece que el giro hacia la mitad del metraje es un tanto arriesgado y sin embargo necesario para que la película brinde toda una experiencia completa. Y no falta quien dice que sólo le gusta la primera mitad; y dicen eso a pesar de que en ese tramo no ocurre lo mejor del filme, de hecho pienso que de haber seguido todo el rato así, no hubiera logrado el mismo éxito…

    > Comparto el sentimiento, me identifico mucho con lo que describes, un tipo de efecto mágico que causa la película sin que uno sepa muy bien la razón y cuando te das cuenta te hace llorar e incluso sentir algún escalofrío. Pocas veces he experimentado algo así y compadezco a todos los que no pudieron lograr esa conexión.

    > Sobre lo que señalas de la música, pues yo también extraño bastante el toque de Tenmon o incluso algo como lo que hizo Kashiwa Daisuke para Garden of Words; no obstante hay que tener en cuenta que sin Radwimps la película que hubieramos tenido sería muy distinta, ellos participaron de manera muy activa desde la elaboración del storyboard, su música influenció la dirección de varias escenas, y es que hay que reconocer que le ponen una onda muy positiva a la película. No sé si Tenmon pudo haber dotado el soundtrack de tal energía ya que su estilo es más melancólico. Según Shinkai, una de sus principales metas era la de transmitir una vibra distinta a sus anteriores trabajos y me parece que lo lograron. De todas formas espero que Tenmon regrese para una de sus futuras producciones.

    > “Nos encontramos pues ante un producto que ni puede ni debe verse desde el punto de vista de la racionalidad, sino desde la emotividad”.
    Excelente razonamiento, por comentarios como ese es que eres de los pocos a quien sigo.

    Bueno, me encantaría seguir escribiendo pero ya es de madrugada xD
    Me dejo muchos comentarios en el tintero, pero luego te pasaré lo que te conté que había escrito y como siempre, espero que tengas paz y todo vaya para adelante.
    Una vez más agradezco la dedicatoria.

    No dudaré ni un segundo en mandar a traer el Bluray de Your Name apenas salga a la venta.

    Saludos y que tengas un buen sábado.

    • Bueno es que, como ya me has oído en otras ocasiones, la comunidad otaku termina por hartar al más santo porque, en esencia, todo lo que aporta son disputas absurdas, rencores que no van a ningún lado y que vienen de tiempos inmemoriales, mal compañerismo y cosas de las que mejor no hablar. Aunque entre medias, claro, está el hablar por hablar de temas de los que saben poco o nada. Por eso yo desde hace años no quiero saber nada de foros, y me imagino que por YouTube las cosas no serán mucho mejores.

      Y respecto a Shinkai, pues te encuentras de todo. Son muy pocos los que lo han valorado desde sus inicios. La inmensa mayoría o se hacían los listos criticando su estilo (más o menos como tú apuntas) hasta los que iban de “hipsters” diciendo que lo habían visto todo de él cuando algo suyo empezaba a tener éxito por estos lares. Vamos, que pocos son los que lo han seguido y admirado de forma sincera desde el principio.

      Sobre Agartha es una mala combinación de Laputa y Mononoke Hime y sinceramente creo que es mejor olvidarla (aunque él no lo ha hecho dado que el cráter que vemos en Your Name lo sacó de ahí). No obstante, era su segunda película, si tenemos en cuenta que la primera fue Kumo no Mukou Yakusoku no Basho, dado que ni siquiera 5 Centímetros por Segundo puede considerarse una película por su duración. Ahora sí que puede decirse que lo ha hecho bien para trinfar. Es él, pero con un estilo algo más comercial.

      Por último, lo de ser el sucesor de Miyazaki, aquí en España casi todos se lo adjudican a Hosoda, pero vamos, que sería sólo cuestión de buscar para encontrar algún comentario que vaya en esa dirección y seguro que encontraríamos varios. Ya conoces mi postura al respecto, es un debate bastante estéril, pero aquí si no se establecen paralelismos con Miyazaki o con Ghibli hay gente que no duerme.

      Un saludo.

      PD: E insisto, muchísimas gracias 😀

      • –Creo que Youtube es incluso peor que los foros xD Ahora cualquier tipo se creé crítico de cine/anime y no hacen más que hablar negativamente de todo sin investigar nada, el problema es que si el canal tiene muchos seguidores, luego estos andan copiando el mismo discurso tóxico (que ojalá ese discurso fuera como el del gato que pusiste en FB :D).
        Igualmente hay quienes dicen que todo es bueno por no ofender a nadie y no perder $uscriptore$

        –Tienes razón, de hecho he notado como se han incrementado los videos y artículos que hablan de Shinkai, algunos escuetos y no muy bien informados.

        –Agartha quizás no me parece tan mala como película, las hay peores, pero ya tomando en cuenta el director… pues si es su trabajo de menor valor, un Miyazaki a medias, aparte de que no provoca los mismos sentimientos honestos de su filmografía.

        –Lo del sucesor en España no he investigado demasiado, pero si te puedo asegurar que al menos un 90% de las críticas profesionales que leí (en inglés) sobre Your Name, mencionan en algún párrafo a Ghibli o a Miyazaki, incluso en una entrevista el periodista se sorprendió cuando Shinkai negó ser el sucesor :/

        –No tienes que agradecerme ^^

        PD: Olvidé preguntar si pudiste ver aquel anime de 15 min del que te hablé.

        • Si yo te contase… La mayor parte de los Youtubers de habla hispana saltaron a la fama por razones casi disparatadas, casi todos ellos son zafios y maleducados y no me molesto ni en informarme de lo que hacen. Pocos al margen de las temáticas de sus canales, son los que hablan con un mínimo de conocimiento de causa o informándose. Todo ello sin contar con que muchos practican lo que ahora se conoce (de verdad, qué mal suena esa palabra) como “postureo”. Es decir, saber que algo está de moda o en boca de todo el mundo para apuntarse a la aludida moda, exhibirse con todo el material relacionado con ese asunto para que se vea (y bien) que siempre están a la última para que todo el mundo hable de ellos, y por supuesto olvidarse del asunto cuando la muy aludida moda haya pasado. Y mejor no entrar en las disputas que tienen entre ellos. Así que yo lo que hago es, simple y llanamente, no ver lo que hacen porque siempre es lo mismo.

          Por lo demás, muy bueno el comentario que escribiste y ya te comentaré cosas sobre ese vídeo de anime del que hablas :D.

          Un saludo.

  3. Tal y como prometí, en cuanto llegué a casa del cine me puse a leer la reseña para comentarla. Primero antes de nada, darte la enhorabuena por la gran reseña que te has marcado.
    La película se estrenó hace tiempo ya en Japón y la espera se me ha hecho bastante larga ya que me he resistido a visualizarla en baja calidad. Como bien dices Makoto Shinkai ha estado siempre infravalorado, ya sea por parte de las academias o por muchos de los otakus promedios. También veo a muchos los que se han subido al carro de Shinkai con esta película, y de hecho no lo veo mal, cuanta más gente disfrute de sus excelentes obras mejor (siempre que no se pasen de listos si no pueden, que he visto a más de uno). Como dato a nivel mundial ya ha superado a Chihiro en recaudación.
    Sobre mi propia experiencia con nuestro querido Shinkai, yo empecé con Hoshi no Koe, por aquel entonces aún era pequeño y no fue hasta con Byousoku 5 Centimeter cuando me empecé a interesar en el director. Después vi los cortos Kanojo to Kanojo no Neko y Tooi Sekai y desde entonces siempre le he seguido la pista incluso en los anuncios que ha participado. Desde luego alguien cualquiera no es.
    En cuanto a la película en si, pues básicamente es como comentas. Tiene referencias a otras de sus obras, ha conseguido darle ese toque más comercial sin perder su propia esencia. La animación es simplemente sublime, esos cielos y paisajes me pueden. Y por supuesto el amor platónico de los personajes. Sinceramente ya no sé ni que escribir para poder describir lo que siento.
    Ha sido un buen momento para alejarme de todos los problemas, saludos y que te vaya todo bien.

    • Pues eso son palabras mayores, porque se estima que Chihiro alcanzó los 275 millones de dólares. Por lo demás sólo dos cosas. Una es la de que me alegro de que la hayas disfrutado y hayas olvidado las penas con ella, y la otra es que no te olvides de ver un corto realmente bello de cuando Shinkai estaba empezando: Egao. Seguro que te encantará.

      Un saludo.

  4. Bueno vengo a aportar con lo que me quedó pendiente la vez pasada.

    Como muy bien lo dices, esta es una película para sentir, para apreciarla al máximo hay que poner el corazón por encima del pensamiento; sin embargo he notado que hay personas que usan ese razonamiento con connotaciones negativas, como diciendo que hay que desconectar el cerebro porque nada en la película tiene sentido, que tiene mil plotholes y que es objetivamente mala, además de un montón de disparates que denotan claro enojo por su popularidad.

    Por cosas como esas es que te dije que había escrito algo para dejar en claro que eso no es una verdad absoluta como muchos lo afirman. Me gustaría que la gente que se pase por acá le echara un vistazo a lo que escribí, esto les puede ayudar a despejar unas cuantas dudas.

    Como es un comentario muy largo no me parece conveniente dejarlo por acá, así que lo escribí en un notepad online.

    https://notepad.pw/share/lfu8c7r11

    Muchas gracias por mantener el blog activo y continuar escribiendo muy buenos análisis.

  5. Me encantaría haber visto la película para poder leer tu reseña pero siendo Makoto un director tan especial para mi no puedo sino esperar libre de spoilers.

    No he visto ni el puntaje que le pusiste así que no se si te ha gustado o no. Sinceramente me da algo de miedo esta película y estoy más que preparada para que no sea la gran cosa aunque esto me dolería mucho porque venimos de algo muy bueno como fue Kotonoha no Niwa. Espero equivocarme, espero que la tremenda inflada de hype de la crítica y la taquilla sea merecida y no una exageración =(

    • Es muy diferente a Kotonoha no Niwa, que era más del primer Makoto Shinkai. Así pues, espero que cuando puedas la veas y me digas qué te ha parecido. Ya te digo, la primera media hora es hasta aburrida. A partir aproximadamente del minuto 38 se vuelve mucho más interesante. Espero de corazón que te guste cuando le des una oportunidad.

      Un saludo 😀

  6. Hace unos días tuve la gran suerte de poder ver la película en el “I ciclo de cine japonés” que se celebró en Madrid. Fuí al cine totalmente virgen, después de haber evitado todos los trailers y sinópsis sobre el film, y la verdad es que fue una de las mejores decisiones de mi vida jajaja. Dejando a un lado la impecable animación que tiene (sobre todo a la hora de mostrar paisajes, que es donde más se recrea el autor), la historia es maravillosa. Shinkai juega mucho al despiste con los espectadores con el tema de los cambios de cuerpo, hasta el punto que no sabes cuando realmente los personajes protagonistas son ellos mismos. Muy buena reseña, mis felicitaciones.

    • Sí, no eres el primero al que leo que apunta que no es sencillo saber cuándo los protagonistas son ellos mismos y cuándo están en el cuerpo del otro y que ahí se centra una de las claves de la buena capacidad narrativa de la que hace gala Shinkai. Es una muy buena observación. Por lo demás, he oído maravillas sobre ese ciclo de cine japonés celebrado en Madrid. Una verdadera lástima que me pille tan lejos porque me hubiese gustado asistir.

      Un saludo y bienvenido.

  7. Hola amigo, buen dia.
    Acabe de ver la pelicula, mi opinion no es para arruinarte como disfrutaste la pelicula ni cuanto te encanto ni hacerla de aguafiestas, pero tengo una duda..ellos no se pudieron dar cuenta de que estaban en años diferentes mientras habitaban el cuerpo del otro?, es decir, el año que estan viviendo sale a relucir en todas partes…en la escuela, en el trabajo, en los trenes, hasta en el celular sale el año, he de decir que a mi me encanto la 1ra vez que la vi pero en el 2do visionado fue donde me surgio esta duda, quedo atento de tus comentarios. Saludos desde México!!

    • Fíjate bien en la película. Lo de los años diferentes se produce después de la escisión del cometa pero no antes. Es entonces cuando sólo uno de los dos permanece con vida.

      Un saludo.

    • @Benzin
      En todo caso, recuerda que los personajes en la película no viven la experiencia tal como el espectador la ve, sino que la viven de forma fragmentada así como uno vive los sueños. Para ellos no es como que estén cambiando de cuerpo, más bien es que están soñando con la vida de alguien más.
      Ellos sólo recordarán algunos detalles que consideren importantes. Aun si existe una diferencia de años, ese no es un dato en el que ninguno preste especial atención.

      Si puedes aceptar la experiencia sobrenatural de soñar la vida de otra persona, creo que averiguar si hay una pequeña diferencia de años no es lo primero en la lista de cosas a comprobar, tampoco es que supieran que algo sucedería como para obsesionarse con eso.

      Por otra parte, antes de cuestionar ese detalle pregúntate a ti mismo si puedes recordar la fecha exacta de cada uno de tus sueños?
      En mi caso de los miles de sueños que he tenido, no sé específicamente en qué año sucede ninguno, tal vez en alguno se dijera la fecha pero al no ser un detalle que uno considere importante, es natural que se olvide al despertar.

      Curiosamente la única fecha que recuerdo de un sueño es “35 de febrero”, fíjate que ni sé el año y además ese día ni siquiera existe. La única razón por la que recuerdo esa fecha es porque ese día sucedió un encuentro importante para mí que se dio un 7 de marzo. El sueño fue una premonición.

      De todas las películas nominadas o candidatas a nominación, las únicas 2 que no te dan toda la trama con cuchara son Your Name y The Red Turtle. El problema de Red Turtle es que ni siquiera el director te da una explicación oficial de nada porque su intención siempre fue la ambigüedad, en cambio la de Shinkai te da todos los datos necesarios que debes complementar con sentido común o experiencias propias para darles un sentido completo. Por eso el guión me parece muy bueno y la gente que dice que hay plotholes es porque quería que le dieran la trama con cuchara y que todo se explicara como si fuéramos niños de escuela.

      Otro aspecto que se pone en duda es lo del enamoramiento. Algunos dicen que sale de la nada, que no se sabe la razón por la cual se enamoraron.

      Es válido cuestionar el porqué la película no mostró mejor esa etapa, pero si bien uno no ve en pantalla el desenvolvimiento natural de ese romance, sí es algo que uno puede comprender usando la lógica del enamoramiento en los años de juventud.
      Ves una chica guapa en una serie, película o vídeo musical y así sin conocerla te enamoras. Ves un compañero(a) de colegio que te parece agradable y así de un día para otro esa persona te gusta. Chateas unas horas con alguien del Facebook o whatsapp y también es comprensible que te enamores de esa persona. Entonces si aceptamos todo eso como algo común, ¿por qué es que alguna gente ve difícil aceptar que uno se enamore de una chica o chico guapo con el que intercambie de cuerpo? Más bien la experiencia de vivir algo tan íntimo me parece más completa (sentimental y espiritualmente) que enamorarse de alguien luego de una cita común en la que no sabes nada de la vida de la otra persona. Además ellos también chatearon a su manera por medio de notas.

      Saludos.

Adelante, siéntete libre para incordiar :3

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