Bakemono no Ko. Hosoda a hombros de gigantes para sucederse a sí mismo

Bakemono no Ko

– ¿Cómo voy a lidiar con esto? Si utilizo el agujero que hay en mi pecho y encierro la oscuridad en él ¿desaparecerá si acto seguido me atravieso con la espada? ¿Es ésa mi única opción? – Yo… he estado pensando sobre el porqué cogí tu mano y decidí correr contigo. Estaba muy asustada y sin embargo lo hice. ¿Por qué? Así que recordé cuándo te conocí y cómo empezamos a estudiar juntos. Estaba tan feliz. ¡No hay nadie con el que disfrute tanto estudiando! Además cuando estoy contigo siento que puedo dar lo mejor de mí. Por lo tanto, incluso ahora… si vas a pelear, yo iré contigo. No lo olvides.

Sí, es totalmente cierto. Hasta a mí me causa asombro que este año publique una segunda review relacionada con el anime poco más de diez días después de haber sacado la última y en el mismo mes. Casi me atrevería a decir que es incluso más sorprendente que ver al Barça ganar un partido contra once jugadores y sin el árbitro inventándose rojas o penalties. O creo que debería ir todavía más allá. Es muchísimo más inesperado que entrar en el Twitter de Piqué y que éste no haya hecho alguna soplapollez. O incluso lo que sería ya el acabose: que confesase que lo suyo con Shakira o con el Periscope era sólo una maniobra para ocultar su amor por… Arbeloa. Bueno, ya me entendéis.

Bromas aparte, me apetecía escribir sobre animación japonesa y no podía esperar. Lo cierto es que llevo unos meses atormentado por razones que no vienen al caso, así como hecho un auténtico lío y, precisamente por esto último, necesito desconectar de la terrible batalla que se libra en mi interior entre el hombre que fui y el que soy en la actualidad. Aunque en honor a la verdad, no puedo decir en qué consisten los dilemas que me atormentan cada noche ni qué hace que últimamente no duerma demasiado bien y necesite correr como un auténtico descosido para contener la tensión. Y redactar para mí ha sido siempre una buena forma de perder esto último.

En fin. El caso es que encontré algo bueno, comencé a teclear y teclear y al final el resultado es el que tenéis delante de nosotros. Me imagino que nadie mínimamente relacionado con el mundo del anime desconoce quién es Hosoda y lo que representa, todas sus películas (que lo fueron de verdad) han tenido su espacio en esta bitácora y la presente no podría ser menos. Máxime cuando, como podrá verse más adelante, se trata de uno de los pocos títulos de calidad que me he echado a las espaldas durante los últimos años. Por lo tanto, dejémonos de presentaciones y empecemos con el que es, posiblemente, el título más importante de la temporada.

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Ping Pong, la tortura psicológica deportiva de Taiyō Matsumoto

Ping Pong The Animation

– Repítelo tres veces en tu cabeza. ¡Ven, Héroe!¡Ven, Héroe!¡Ven, Héroe! Si lo haces, iré a tu lado. ¡Vendré del Planeta Ping Pong! – Smile me está llamando. Nunca sonreía, así que la gente le ponía motes estúpidos como “Robot” o “Golgo”. Se metían mucho con él. Siempre se sentaba solo y jugaba a los juegos que su padre le compraba. Pero cuando le enseñé a jugar al Ping Pong comenzó a sonreír. – ¿Crees que puedo ser como tú, Peco? ¡Quiero ser como tú! ¡Como tú! – Pero me olvidé por completo hasta que vi la foto en el Tamura. No es que lo bautizase como Smile porque no sonreía. Le puse ese apodo porque sonreía cuando jugaba al Ping Pong. – ¡Llámame cuando estés en un apuro! Si lo haces, iré a tu lado. – Ha estado esperándome durante mucho tiempo hasta ahora. Ha creído en mí durante todo este tiempo. La razón por la que dejó de sonreír fue que descuidé mi estilo de juego. Yo lo sabía pero me hice el sueco. Tenía miedo y hacía oídos sordos a la realidad. Pero ahora tengo que ir a su lado. Michio-San, dame mi raqueta.

¿Creíais que no iba a cumplir mi promesa a Karina? Por el amor de Dios, cuando yo digo que voy a hacer algo es que lo hago. Cuestión distinta es que lo haga con la prontitud que debería. Pero, ¿qué queréis? En el fondo me muevo en el mundo de la Administración de Justicia, en el que se presume que 200 millones de euros son para ti calderilla y que… vas a vivir unos 2.000 años que te sirvan para esperar a que el juzgado resuelva un… monitorio (y en primera instancia). Respecto a lo primero, sigo tan pobre como siempre, pero reconozco que en cuanto a lo segundo estos asuntos han hecho que adquiera una capacidad para ser paciente que me resultaba increíble de concebir en mis años mozos, y en cosas como éstas se evidencia.

No voy a ocultar tampoco que el conflicto que tengo en mi interior no ha ayudado precisamente. En este preciso momento soy, en el sentido más estricto del término, un hombre dividido en dos y ciertos dilemas que estoy resolviendo en mi interior me tienen sumido en continuos conflictos conmigo mismo en base a cómo debería actuar o qué decisiones escoger. Y no, no me estoy refiriendo a si debo seguir siendo del Madrid después de los ridículos que no paramos de protagonizar (aunque le remontemos al Wolfsburgo en el Bernabéu) porque merengue seré hasta la muerte. Me refiero a que estoy conociendo al hombre en el que me he convertido y tengo que elegir cuidadosamente qué es exactamente lo que quiero hacer con mi vida. Y, como siempre, es una decisión que debo tomar solo y para la cual no contaré con ayudas de ningún tipo. Por lo tanto tenía que escribir, pero no encontraba el momento ni las ganas. Sin embargo aquí me tenéis, haciendo de nuevo tripas corazón y fingiendo que nada me pasa cuando mis dos vidas pasan día a día delante de mis ojos y cada vez estoy más confundido sobre qué debería hacer tanto con mi cabeza como, especialmente, con el corazón. No obstante no toca ahora hablar de ello.

Así pues, después de que las bolas calientes nos deparasen a un rival en cuartos que casi nos borra del mapa como si fuésemos de Tercera Regional, después de que Pdro Snchz pulverizase el récord de profundidad a la hora de enterrar la propia dignidad para pactar con los antisistema a un nivel que ni siquiera el mismísimo Artur Mas pudo jamás llegar a imaginar y, por encima de todo, después de que Desiré Cordero nos provocase un infarto de miocardio masivo a los que sentimos muy dentro la bandera de España… Llega por fin, y tras varios meses de silencio, una nueva review sobre anime que además me sirve, una vez más, para cumplir debidamente con la palabra dada a alguien que lee este blog. Y mi palabra vale más que un contrato por escrito. Por lo tanto, comencemos.

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Life is Strange, la paranoia temporal episódica de Dontnod

Life is Strange

– Max, it’s… it’s me. I just wanted to say… I’m sorry. I didn’t want to hurt Kate or Rachel or… didn’t want yo hurt anybody. Everybody… used me. He… is coming for me now. All this shit will be over soon. Watch out, Max… He wants to hurt you next. Sorry.

Sí. Otra vez. Una vez más vuelvo a retrasar la entrada que tenía previsto publicar sobre Ping Pong The Animation porque me acabo de encontrar algo que ha cambiado por completo mis planes. Pero tengo una explicación lógica y altamente satisfactoria para ello. Y es que estaba analizando todos los Greatest Hits de Antonio Baños, (sí, el de la CUP). Y con aquello de intentar descifrar el significado de las palabras de “Bajo el Sol, cabalgando en la espuma de las vacaciones (Esto no es agua) los chicos van persiguiendo delfines que les hacen caer. Y ahí está él, convirtiendo la magia del verano en canciones” se me terminó poniendo cara de Artur Mas viendo una asamblea de ese partido y lo uno llevó a lo otro.

Sí hijos míos, los que no seáis de España diréis que de qué demonios estoy hablando, pero es que la política de este país es un sainete tan rocambolesco que hace que, cada día, los titulares de los informativos dejen a un tuit de Piqué a la altura de un ensayo del Feuerbach ése, y seguirla tiene más peligro que poner un radar de tráfico a la entrada del vestuario del Madrid (¿a que sí James?). Bueno, o eso o meter a un Inspector de Hacienda como psicólogo deportivo del Barça para motivar a Messi y a Mascherano, que seguro que les encanta… Así pues, como en todo el país ya ni siquiera el fútbol parece estar bien de la cabeza, pues qué mejor que meter como entrenador de mi equipo a alguien que, gracias a ella, ganar no sé si ganaremos algo este año… Ahora, en el Street Fighter V vamos a petarlo seguro.

Así que necesitaba una ida de perola en el buen sentido de la palabra para olvidarme de todo esto y que no se me fuese de verdad la olla y… premio, me acordé de que estas vacaciones tenía a este título destinado a ser lo que yo llamo “el juego de las Navidades”. Y cuando vi que era una fumada del quince pensé que con él se me iría la perola (Vamos, que estaría bastante más cuerdo que el 95% de la actual clase política española que llaman “del cambio”) y pensé “¿esto se inyecta o se esnifa?”… y después de llevarme una tremenda decepción al comprender que simplemente se jugaba decidí que, ya que estoy que no puedo estar más hasta arriba de trabajo, no tengo tiempo para nada y el cerebro me va a estallar, pues qué mejor que ponerme a analizarlo para hacer con la demencia algo útil. Así pues, y tras dejar bien claro que de febrero no pasa sin hacer la review que le tengo prometida a Karina… aquí tenéis el primer análisis del 2016 con el que tendremos la oportunidad de pasar unas vacaciones con todos los gastos pagados a la bahía del porro… digooo, a Arcadia Bay.

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Orange, reinventando el Shoujo con el Seinen de la mano de Ichigo Takano

OrangeManga

Cuando cumplí 16 años, recibí en primavera una carta enorme. ¿Cómo me fue enviada? ¿Cómo llegó hasta mí? Y lo más importante, ¿quién la escribió? No lo sabía, pero la abrí y en su interior hallé diez páginas que empezaban de la siguiente manera: A la atención de la señorita Naho Takamiya. Hola mi yo de instituto. ¿Cómo estás? Te estoy escribiendo desde 10 años en el futuro. Supongo que te preguntarás que por qué hago esto y te responderé que es porque deseo que hagas algo por mí. No quiero repetir errores pasados y por ello quiero que evites que ocurra una tragedia, pero primero te contaré algunas cosas que te sucederán en tu época para que veas que no te engaño. El 6 de abril por la mañana olvidaste programar la alarma y te quedaste dormida por primera vez en tu vida. Más tarde, llegas a clase y te encuentras con que han transferido a tu grupo a un nuevo estudiante procedente de Tokio. Su nombre es XXXXXX…

Sí, lo sé. Empiezo siempre de la misma manera. Diciendo una y otra vez que lamento el retraso con el que he escrito la entrada que tenéis entre manos… entiéndase el retraso temporal, dado que el mental lo llevo de serie. Pero hasta marzo del año que viene estaré de trabajo hasta arriba y ponerme a teclear sobre algo como un manga, un anime o un videojuego es un lujo que a duras penas me puedo consentir. Aunque en este caso el producto a analizar merece por méritos propios, como explicaré más adelante, un hueco en este blog a pesar de ser un cómic y de que hayan pasado varios años desde que analizo uno propiamente dicho sin que éste haya pasado por la pequeña pantalla.

Al margen de eso, en aspectos generales tengo una cosa muy buena que celebrar. Y es nada menos que Argentina SE HA SALVADO. Sí, han mandado por fin a paseo al Kirchnerismo y Macri por fin es presidente, lo que sin duda significa una derrota para el Chavismo (Muy tocado tras las Legislativas del pasado Domingo en Venezuela) y un alivio para ese país cuyo anterior gobierno populista había comprometido su economía al único socio comercial que le quedaba, Brasil, que ya de por sí está medioarruinado y que tras los Juegos Olímpicos de 2016 estará arruinado del todo. Es verdad que hay algunos por aquí en España que son algo escépticos sobre cómo se relacionará el citado Macri con nuestro país y yo les digo que se trata de un temor infundado. Ellos me dicen que cuando estaba al frente del Boca nos coló a Gago por 18 millones de pavos y yo les respondo que no pasa nada ya que por entonces el presidente del Madrid era Ramón Calderón, y no hay nada que temer porque el actual presidente que rige los destinos de este país es… Ups… (uno que está muy ocupado leyendo el Marca).

En fin, dejando de lado el drama que se cierne sobre mi terruño en las Generales del próximo día 20 de diciembre, puedo olvidarme de mis penas con mi equipo. Porque, en el fondo, ¿conocéis algún Club que se haya preocupado tanto de hacer que un autobús lleno de abuelas en taca-taca parezcan los All Blacks interpretando la Haka en comparación con los bríos con los que los once paquetes con los que jugamos encajan cuatro goles en el Bernabéu? ¿Y qué combinado que no sea el merengue se preocupa tanto por darnos una esperanza de futuro a los que somos unos inútiles a tiempo completo sabiendo que siempre nos quedará el puesto de “Confección de Alineaciones en la Copa del Rey”? Si es que encima piensan en mí. Saben que me gusta el Rugby y por eso Cristiano lleva cerca de un año queriendo irse al PSG lanzando faltas como si se tratase de convertir ensayos… Bueno, antes de que me termine tirando por una ventana gracias a las glorias deportivas que campean por España los Domingos por la tarde caminando a Chamartín, empecemos con esta particular historia que tenemos entre manos.

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¿Por qué cayeron los fansubs españoles de animación japonesa?

Como digo a comienzos del vídeo, el tema no es nuevo y ya en su día hablé de él, pero no me gustó el resultado así que he vuelto a hacerlo partiendo desde cero. La verdad es que es un asunto que se presta más a uno de estos vídeos que a un artículo, así que decidí a volverme a poner delante del móvil, que me está pidiendo a gritos la jubilación. No obstante, he de aclarar que tuve que hacer el vblog dos veces, porque la primera vez que lo acabé, me había puesto una camisa que me otorgaba, según una colega mía cuando lo vio, unos generosos parecidos con“Pdro Snchz”, lo que hizo que casi me diese un ataque de éstos que te tienen un par de meses ingresado en la UVI. Así que, en mitad de uno de los mayores disgustos que me han dado en mi vida y con el shock martilleando constantemente mi cabeza, me puse una de mis muchas camisetas negras de andar por casa y tuve que repetir todo el rollo, por lo que pido de antemano disculpas si en algún momento la voz me traiciona, pero cuando te dan esa clase de sustos es imposible estar demasiado católico.

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